
Por Alberto Calvo
De un tiempo a la fecha existe la percepción generalizada de que en Hollywood se les acabaron las ideas. Esto debido a la creciente tendencia a importar historias y propiedades de otros medios de comunicación y/o entretenimiento. Tampoco se trata de algo nuevo. Desde que el cine se estableció como parte de la cultura popular y empezó a desarrollarse como una industria dedicada al entretenimiento hubo la necesidad de conseguir historias, y desde entonces se ha trabajado con dos clases de guiones: originales, y adaptados. Un guión original es el que se escribe específicamente para ser una película. El guionista crea su historia pensando única y exclusivamente en que esta sea filmada. En cambio, el guión adaptado es el que toma una idea de otro medio y la adapta a las necesidades de un guión cinematográfico.
Desde el principio del cine como industria la literatura ha sido la fuente predilecta para obtener historias que adaptar. No es extraño encontrar entre los créditos de una película "basado en el libro de". Sin embargo, en los últimos años Hollywood parece haber diversificado el origen de sus adaptaciones. Series de televisión, videojuegos, y comics (o "Novelas Gráficas", si ustedes prefieren) se han convertido en importantes proveedores de conceptos e historias para una industria aparentemente sumida en la autocomplacencia. Obviamente aquí lo que nos interesa son los comics, así que...
¿Qué tan importante resulta para el comic como medio la exposición que Hollywood provee?
La respuesta más obvia pareciera estar implícita en la pregunta: exposición. Uno esperaría que la presencia de un título de comics en miles de salas de proyección alrededor del mundo sería positiva, sino para el medio en general, al menos para el título en cuestión y para la editorial que lo publica, ¿cierto? No lo creo. Si la percepción del... eh... mundo exterior acerca de los comics realmente se viese influenciada por la presencia de estos en medios de mayor penetración, la industria debería estar creciendo y las ventas a la alza, y hasta donde sé no se ha dado ninguna de las dos situaciones. Las editoriales de comics publican números especiales de toda clase: precuelas a la historia que aparecerá en la película, historias complementarias sobre algunos de los personajes, y la obligatoria adaptación de la película - esta última es algo que me divierte particularmente, pues basta pensar un poco al respecto para darse cuenta de que se trata de una adaptación de la adaptación, lo que normalmente resulta en una especie de "teléfono descompuesto" donde cada vez que el mensaje es retransmitido su contenido resulta alterado o modificado, algunas veces de una manera muy sutil y en otras ocasiones no tanto.
El punto es que la existencia de una película, sin importar si resulta ser un éxito de taquilla o no, no tiene un impacto real en las ventas del comic en el cual se inspiró. Creo que si existe un impacto económico, pero no en los comics, sino en el merchandise que se genera gracias a las películas. Cada vez es más fácil conseguir una playera, gorra, sábana, toalla, vaso o figura de acción de tu personaje favorito, porque algunos de los millones de personas que vieron la película se convierten en un jugoso mercado potencial para los dueños de los derechos de dicho personaje. Lo que significa que es muy facil poder encontrarse con alguien que colecciona juguetes y artículos varios de, por ejemplo, Spiderman, pero que nunca haya leído un solo comic en su vida, ya sea de Spiderman o de cualquier otro título.
La verdad es que la idea de que una película basada en un comic pudiera generar interés en el medio en una audiencia que no está familiarizada con el mismo me parece un tanto idealista y romántica, pero irremediablemente cargada de ingenuidad. Si una película tuviese el poder de empujar a millones de personas alrededor del mundo a cambiar sus hábitos de consumo en cuestión de entretenimiento, para estas alturas la industria editorial sería algo realmente portentoso, ¿no creen? Aquí me gustaría señalar otro hecho curioso sobre la interrelación en los medios. ¿Han notado que se publican novelizaciones de los guiones que originalmente no eran una novela? También suele haber adaptaciones en comic de películas que no están basadas en propiedades del medio, así que eso no debiera ser extraño. En realidad lo que quería destacar es que no existen novelizaciones de películas basadas en una novela, situación que me parece representa un duro comentario sobre la diferencia en el respeto y la autoestima que tiene la industria editorial "tradicional" en contraposición a la que existe en el medio del comic.
Seguramente habrá quien busque argumentar que las estadísticas demuestran que si hay un incremento en las ventas de un comic cuando aparece una película basada en el mismo. Y no lo dudo. Pero cuestiono que tan grande es el incremento y si es que acaso el nivel de ventas se mantiene al pasar de los meses. Me atrevería a apostar que no es así. No me extrañaría que exista gente que después de ver una película sienta curiosidad por saber como son estos curiosos panfletos donde se publican las aventuras mensuales del héroe de la película, pero no creo que sean muchos. Me parece mucho más realista asumir que esos picos a la alza en ventas se deben a gente que en su infancia o adolescencia leía comics, y que la aparición de la película les despierte una cierta nostalgia y los lleve a echarle un vistazo al estado actual del medio. Lo que también explicaría su corta estancia de regreso en el fandom.
En fin. El tema da para mucho, pero es más fácil concentrarse en los aspectos negativos del mismo y no quisiera pasar el quejumbroso amargado al que nada le parece. Este año ya vimos en la pantalla grande al Ghost Rider y la adaptación de 300. Nos faltan Las Tortugas Ninja, Spiderman 3, Fantastic Four 2, Stardust, y tal vez alguna otra que se me está pasando. Mi recomendación es que traten de disfrutar la película sin preocuparse por su fidelidad al material de origen, por las implicaciones que pudiera tener para el futuro del comic, o por cualquier otra cosa. Son medios diferentes, por lo que lo ideal es valorarlos por separado y de manera diferente. A fin de cuentas, si al mundo no le importa lo que pase en los comics, a la gente del medio, seamos creativos, fans o detallistas, no debiera importarnos lo que piense el resto del mundo de nuestro pequeño Universo.
















1 comentarios:
Creo que los comics son una industria que tiende a canibalizarse, y creo que el mayor pocentaje de ventas de algunos comics corresponden en su mayoría a lectores de comics que vieron la adaptación al cine, pero que no conocían el cómic y les interesó lo suficiente como para investigar "¿qué tal es el comic?".
Por otro lado creo que tal como señala Rich Johnston, el público lector de comics ha aumentado exponencialmente, el problema radica en que no están pagando por dichas revistas... ¿para qué si hay *.cbr?
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