
Por Alberto Calvo
No es mi intención tratar de aleccionar a nadie sobre la innegable presencia e influencia de las mitólogías clásicas en los comics, pues para eso seguramente hay muchos textos más extensos y detallados realizados por autores con mucha más autoridad que yo en la materia. Pero después del texto en que hablé de la religión como parte de la fundación ideológica de algunos comics, me pareció adecuado hacer la contraparte, dedicando entonces esta pieza a las más antiguas religiones, las que ya nadie profesa o practica pero cuyas bases se han convertido en una parte importante de la narrativa universal, principalmente en el campo de la literatura.
Si bien los comics de superhéroes no fueron los que dieron origen al medio, creo que fue con ellos que éste se convirtió en una industria. Por tanto, empecemos con ellos. Intentaré obviar las apariciones como personajes de algunos dioses y héroes mitológicos (Thor y los dioses nórdicos, Hércules y los dioses del Olimpo, etc.) pues su aparición directa ya va más allá de una simple influencia. En la mitología podemos distinguir básicamente tres clases de personajes que funcionan como "protagonistas": dioses, semidioses y héroes. Los dioses son inmortales y tienen poder sobre algún aspecto del mundo o la naturaleza, aunque comparten con los humanos algunas debilidades de carácter; los semidioses son producto de la relación entre dioses y mortales, gozando de una gran longevidad sin necesariamente ser inmortales; los héroes son humanos comunes que realizan hazañas extraordinarias con el favor o ayuda de los dioses.
La primera relación entre los superhéroes y algunos seres mitológicos es también la más obvia, pues en ambos casos se trata de seres físicamente similares a nosotros, los seres humanos comunes y corrientes, pero con habilidades o poderes que los hacen diferentes de nosotros, o en el caso de los héroes, su determinación y habilidad para sobreponerse a cualquier situación en que se pudiesen encontrar. Además de los ya mencionados ejemplos de dioses mitológicos que han hecho su aparición como personajes en comics de superhéroes es posible enumerar a muchos otros personajes que serían el equivalente comiquero a dioses.
Algunos de los personajes con una influencia mitológica más notoria serían Wonder Woman y el Capitán Marvel (el original de la Fawcett, hoy propiedad de DC Comics), quienes tienen un origen firmemente sentado en la tradición clásica de la mitología. El caso del Capitán Marvel me parece especial porque fue el primer caso donde se mezclaron ideas de diferentes orígenes para crear su propio canon a partir de esas ideas. Para quienes no entiendan a lo que me refiero, los poderes del Capitán Marvel y otros personajes relacionados derivan de una serie de dioses de la mitología greco-romana, con la excepción de Salomón, quien ni era dios ni procedía de esa mitología, en tanto que su némesis, Black Adam, es de origen egipcio, y sus poderes provienen de dioses de ese mismo origen.
En adición a ellos, podríamos considerar a muchos otros personajes creados específicamente para representar su propio panteón de dioses. Curiosamente, la mayor parte de estos personajes fueron creados por una misma persona: Jack Kirby. De entre sus creaciones, lo primero que se me viene a la mente al pensar en dioses, es la saga del Cuarto Mundo, en la cual aparecen los Nuevos Dioses, protagonistas del eterno conflicto entre Nueva Génesis y Apókalips. Con esos personajes, además de sus múltiples derivados, Kirby creó un complejo panteón que no tiene nada que envidiar a los de las mologías clásicas que ya hemos mencionado. Otras creaciones de Kirby dignas de mención serían los Celestials, quienes serían algo así como la fuente de origen de todo el Universo Marvel, y sus dos derivados principales, los Eternals y los Deviants.
Además de esas creaciones de Kirby existen muchos otros personajes que también podrían considerarse como equivalentes a dioses, semidioses o héroes basados en los mismos arquetipos, pero no se trata de llenar este texto con ejemplos repetitivos. Lo que me gustaría enfatizar es no tanto el papel de la mitología en los comics, sino el de los comics como mitología.
Uno de los papeles más importantes de toda religión, incluídas a las que hoy nos referimos como mitologías, era y es servir como una guía moral, una forma de ayudar a la gente a entender los principios básicos del bien y el mal, a diferenciar entre lo que es correcto y lo que no. Y los comics hacen exactamente lo mismo. Casi cualquier lector de comics puede dar testimonio de esto. De Superman podría decirse que ejemplifica la importancia de ayudar al prójimo, sin importar que tan diferente a nosotros pueda ser. De Spiderman aprendimos el valor de asumir responsabilidad por nuestras acciones. Y así podría seguir listando ejemplos.
A fin de cuentas la esencia de la narrativa superheróica se puede resumir con parte de uno de los slogans más populares de los títulos de Superman "The Neverending Battle", esa batalla eterna entre el bien y el mal, el permanente conflicto entre las fuerzas de la luz y la oscuridad. La cual es exactamente la misma base que la de todo canon religioso. Ángeles y demonios, héroes y villanos, protectores y agresores. El bien contra el mal. Tal vez a aquella gente de ideas religiosas tradicionales esta comparación les pueda molestar, por lo cual me disculpo. Pero, a título personal, creo que puedo afirmar que durante mi infancia aprendí más sobre el bien y el mal y sobre la importancia de hacer lo correcto de los comics que en las lecciones de catecismo. Y de una manera bastante más entretenida.
Espero sus comentarios y opiniones al respecto ya sea en el enlace a comentarios, o en nuestra dirección de correo (comicverso@gmail.com), y nos leemos en la próxima entrega de Predicando para el Coro.
Si bien los comics de superhéroes no fueron los que dieron origen al medio, creo que fue con ellos que éste se convirtió en una industria. Por tanto, empecemos con ellos. Intentaré obviar las apariciones como personajes de algunos dioses y héroes mitológicos (Thor y los dioses nórdicos, Hércules y los dioses del Olimpo, etc.) pues su aparición directa ya va más allá de una simple influencia. En la mitología podemos distinguir básicamente tres clases de personajes que funcionan como "protagonistas": dioses, semidioses y héroes. Los dioses son inmortales y tienen poder sobre algún aspecto del mundo o la naturaleza, aunque comparten con los humanos algunas debilidades de carácter; los semidioses son producto de la relación entre dioses y mortales, gozando de una gran longevidad sin necesariamente ser inmortales; los héroes son humanos comunes que realizan hazañas extraordinarias con el favor o ayuda de los dioses.
La primera relación entre los superhéroes y algunos seres mitológicos es también la más obvia, pues en ambos casos se trata de seres físicamente similares a nosotros, los seres humanos comunes y corrientes, pero con habilidades o poderes que los hacen diferentes de nosotros, o en el caso de los héroes, su determinación y habilidad para sobreponerse a cualquier situación en que se pudiesen encontrar. Además de los ya mencionados ejemplos de dioses mitológicos que han hecho su aparición como personajes en comics de superhéroes es posible enumerar a muchos otros personajes que serían el equivalente comiquero a dioses.
Algunos de los personajes con una influencia mitológica más notoria serían Wonder Woman y el Capitán Marvel (el original de la Fawcett, hoy propiedad de DC Comics), quienes tienen un origen firmemente sentado en la tradición clásica de la mitología. El caso del Capitán Marvel me parece especial porque fue el primer caso donde se mezclaron ideas de diferentes orígenes para crear su propio canon a partir de esas ideas. Para quienes no entiendan a lo que me refiero, los poderes del Capitán Marvel y otros personajes relacionados derivan de una serie de dioses de la mitología greco-romana, con la excepción de Salomón, quien ni era dios ni procedía de esa mitología, en tanto que su némesis, Black Adam, es de origen egipcio, y sus poderes provienen de dioses de ese mismo origen.
En adición a ellos, podríamos considerar a muchos otros personajes creados específicamente para representar su propio panteón de dioses. Curiosamente, la mayor parte de estos personajes fueron creados por una misma persona: Jack Kirby. De entre sus creaciones, lo primero que se me viene a la mente al pensar en dioses, es la saga del Cuarto Mundo, en la cual aparecen los Nuevos Dioses, protagonistas del eterno conflicto entre Nueva Génesis y Apókalips. Con esos personajes, además de sus múltiples derivados, Kirby creó un complejo panteón que no tiene nada que envidiar a los de las mologías clásicas que ya hemos mencionado. Otras creaciones de Kirby dignas de mención serían los Celestials, quienes serían algo así como la fuente de origen de todo el Universo Marvel, y sus dos derivados principales, los Eternals y los Deviants.
Además de esas creaciones de Kirby existen muchos otros personajes que también podrían considerarse como equivalentes a dioses, semidioses o héroes basados en los mismos arquetipos, pero no se trata de llenar este texto con ejemplos repetitivos. Lo que me gustaría enfatizar es no tanto el papel de la mitología en los comics, sino el de los comics como mitología.
Uno de los papeles más importantes de toda religión, incluídas a las que hoy nos referimos como mitologías, era y es servir como una guía moral, una forma de ayudar a la gente a entender los principios básicos del bien y el mal, a diferenciar entre lo que es correcto y lo que no. Y los comics hacen exactamente lo mismo. Casi cualquier lector de comics puede dar testimonio de esto. De Superman podría decirse que ejemplifica la importancia de ayudar al prójimo, sin importar que tan diferente a nosotros pueda ser. De Spiderman aprendimos el valor de asumir responsabilidad por nuestras acciones. Y así podría seguir listando ejemplos.
A fin de cuentas la esencia de la narrativa superheróica se puede resumir con parte de uno de los slogans más populares de los títulos de Superman "The Neverending Battle", esa batalla eterna entre el bien y el mal, el permanente conflicto entre las fuerzas de la luz y la oscuridad. La cual es exactamente la misma base que la de todo canon religioso. Ángeles y demonios, héroes y villanos, protectores y agresores. El bien contra el mal. Tal vez a aquella gente de ideas religiosas tradicionales esta comparación les pueda molestar, por lo cual me disculpo. Pero, a título personal, creo que puedo afirmar que durante mi infancia aprendí más sobre el bien y el mal y sobre la importancia de hacer lo correcto de los comics que en las lecciones de catecismo. Y de una manera bastante más entretenida.
Espero sus comentarios y opiniones al respecto ya sea en el enlace a comentarios, o en nuestra dirección de correo (comicverso@gmail.com), y nos leemos en la próxima entrega de Predicando para el Coro.
















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