17 de julio de 2007

20 - PPC - Tiras Cómicas


Por Alberto Calvo

En anteriores entregas he dedicado bastantes líneas a los formatos en que se publican los comics, pero creo que hay un par de variantes variante que no había considerado en dichas columnas, las cuales bien podrían ser consideradas por muchos como el pasado y el futuro del medio: las tiras cómicas o comic strips, y los webcomics. Pero vamos por partes. Los webcomics son un mundo aparte que merece ser analizado detenidamente así que eso lo dejaré para futuras entregas y por ahora me concentraré en los comic strips y las razones por las que me parece importante incluirlos como miembros de la familia del arte secuencial.

Cuando hablamos de comic strips probablemente muchos visualicen inmediatamente cosas como Mafalda, Garfield, Peanuts o algún otro título igual de popular, y seguramente piensen que se trata de un medio vagamente emparentado con los comics pero diferente e independiente de los mismos, y tal vez tengan razón, pero solo parcialmente. Las viñetas de un comic strip suelen ser autocontenidas y mayormente de tinte humorístico, donde los tres o cuatro paneles que las componen sirven para plantear una situación y explotar un punchline o remate, como es el caso de los títulos que mencioné arriba como ejemplos. Sin embargo, este es solo otro ejemplo de interpretar a un medio como si se tratase de un género, situación que he comentado y criticado extensamente en múltiples ocasiones. En realidad me parece que existen comic strips de tantos géneros y temáticas como en cualquier otro género narrativo. Si, narrativo.

Si bien la mayor parte de los comic strips se concentran en desarrollar mini-historias en su reducido espacio, es necesario señalar que muchos autores de estas tiras se las arreglan para que cada entrega vaya integrándose a un todo, a un arco narrativo más grande. La necesidad de que cada tira se entienda por separado viene del mismo formato. Los encargados de distribuir los comic strips a los diarios son sindicatos, quienes hacen arreglos para la periodicidad con que las tiras son publicadas. Estos arreglos suelen basarse en dos divisiones principales: tiras diarias (daily strips), las cuales se publican de lunes a viernes, y tiras dominicales (sunday strips), que aparecen sólo los domingos. Dependiendo de la popularidad de la tira o de la capacidad de producción de su autor, ésta puede aparecer una, dos, o tres veces a la semana, en ocasiones los cinco días hábiles o, en algunos casos, los cinco días hábiles y el domingo.

Las tiras dominicales suelen recibir más espacio (usualmente el doble) y en ocasiones publicarse a color, debido principalmente a que se trata del día de mayor circulación para muchos diarios, e incluso aparecen todas juntas en un suplemento en lugar de estar diseminadas entre las diferentes secciones del diario. Y, al menos en mi caso, fue en esos suplementos dominicales que descubrí que la relación entre los comic strips y los comic books era más cercana de lo que pensaba. Los principales diarios mexicanos contaban (creo que aún es así) con suplementos de tiras bastante extensos y variados en contenido, y algunos de ellos compartían una característica en su primera plana, la cual estaba dedicada a tiras continuas que contaban una historia por entregas. Entre las que más recuerdo destacan Tarzan, de Burne Hogarth, y El Príncipe Valiente (Prince Valiant), de Hal Foster.

Visualmente creo importante puntualizar que ninguna de esas dos tiras tenía forma de "tira", sino que más bien parecían páginas de un comic o novela gráfica, con la diferencia de que solo se publicaba una página a la semana, lo que podía convertir su lectura en una experiencia frustante debido al tiempo necesario para hacer avances significativos en la historia, aunque la paciencia del lector era recompensada por la excelente ejecución del trabajo de sus autores. En las páginas interiores de los mismos suplementos se podían hallar otos ejemplos de tiras no-cómicas que se iban acumulando para formar historias, algunas de ellas con personajes conocidos (al menos por mi) a través de otros medios y otras de personajes nuevos que pronto se convirtieron en algunos de mis favoritos, como Roldán el Temerario (Flash Gordon), El Fantasma (The Phantom), Dick Tracy, e incluso Spider-man.

Con el correr de los años y mientras aprendía más sobre la historia del arte secuencial entendí la importancia del comic strip en el necimiento y popularidad de los comic books, así como su influencia en muchos de los pioneros creadores del medio. Podría dedicar más líneas al tema, pero tempo que podría convertir esta columna en la más larga que haya escrito y no quiero abusar de la paciencia de ninguno de mis lectores, así que dejaré abierta la posibilidad de regresar al tema en futuras entregas, tanto de esta columna como de un nuevo proyecto dentro del mismo Comicverso que revelaremos en un par de semanas. Hasta entonces.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

estiendete no te preocupes por el espacio es de suma importancia pa los comiqueros el saber de historia del comic me gustaria que hablaras sobre las historietas del santo el enmascarado de plata, el solitario, el payo, los super sabios o de alguna otra historieta de terror que se editaba en mexico creo que era el caballo diabolico o algo asi...mi motivacion es que si tienes informacion comentes de aquellas historietas que hicieron epoca aca en mexico y sino sabes nada pos nimodo