29 de septiembre de 2006

04 - RC - Harlan Ellison's Dream Corridor



Por Alberto Calvo.

Harlan Ellison es uno de los personajes más controvertidos de nuestros tiempos. Involucrado recientemente en un asunto legal, del que pueden leer más detalles aquí, Ellison ha ganado notoriedad nuevamente. Considerado como el "niño terrible" de la Ciencia Ficción aún antes de iniciar su carrera como escritor, Ellison está acostumbrado a ser el centro de atención. Durante su adolescencia, Harlan leía cuanta revista de Ciencia Ficción o Fantasía caía en sus manos, y escribía a todas y cada una de ellas comentando y criticando las historias publicadas. Al paso del tiempo se fue haciendo de un cierto nivel de celebridad en el medio, al grado de ser invitado a convenciones de escritores y eventos de las editoriales en el papel del fan de CF más famoso del mundo. Algún editor llegó a comentar en una ocasión que Ellison tenía más textos publicados que muchos escritores profesionales.

Eventualmente Ellison se convirtió en escritor profesional y junto con el reconocimiento y premios a su trabajo llegaron las amistades y enemistades. Su postura generalmente arrogante y pendenciera lo convirtió en el centro de muchas discusiones y enfrentamientos, involucrándolo en toda clase de pleitos con editores, agentes y otros escritores. Pero ni su forma de ser opacó el volumen de su trabajo ni la aceptación tanto crítica como popular del mismo. Durante la década de los 60s Ellison ganó toda clase de premios y reconocimientos por sus cuentos y guiones para televisión. De hecho, se trata del autor más premiado del mundo. Entre los premios que ha obtenido podemos contar 8 1/2 Hugos, 3 Nebulas, 2 Edgar Allan Poe de la Mystery Writers of America, 3 Bram Stoker de la Horror Writers of America, 2 World Fantasy Awards, 1 Lifetime Achievement Award, 1 British Fantasy Award, y 4 Most Outstanding Teleplay Awards del Hollywood Writers Guild of America.

Y también ha escrito comics. Esa faceta es menor cuando se compara con su volumen de producción en otros medios, pero hace varios años tuvo oportunidad de regresar al medio que tanto le gusta a través de una antología publicada por Dark Horse con una selección de escritores e ilustradores de primer nivel. Recomendaciones de la Comicteca presenta:

Harlan Ellison's Dream Corridor

Portadas:
Especial, Stephen Hickman
No. 1, Michael Whelan
No. 2, Diane & Leo Dillon
No. 3, Sam Raffa
No. 4, Jane McKenzie
No. 5, Ron Brown
Quarterly No. 1, Terese Nielsen

Contraportadas e ilustraciones adicionales: Overton Lloyd, Michael Whelan, Jill Bauman.

Secuencia introductoria
Historia: Harlan Ellison
Arte: Eric Shanower

Adaptaciones: Len Wein, Faye Perovich, Phil Foglio, Diana Schutz, John Byrne, Max Alan Collins, Steve Niles, Stefan Petrucha, Nancy A. Collins, Jan Strnad, Peter David, R.A. Jones, Brett Blevins, John Ostrander, Tony Isabella, Harlan Ellison.

Arte: Pat Broderick, Doug Wildey, Michael T. Gilbert, Phil Foglio, Matt Howarth, Gary Gianni, Teddy Kristiansen, John Byrne, Craig Elliot, John K. Snyder III, Tom Sutton, Heinrich Kipper, Skip Williamson, Mike Deodato Jr., David Lapham, Eric White, Paul Chadwick, Brett Blevins, Marty Nodell, Rags Morales, Neal Adams.

En febrero de 1995 apareció el Harlan Ellison's Dream Corridor Special, un tomo en formato Prestige de 64 páginas que serviría para lanzar la serie regular. En sus páginas había adaptaciones de cuentos de Ellison publicados en forma de prosa entre 1956 y 1988. Ciencia Ficción, Crimen, Western, y Horror, son los géneros incluídos. Entre adaptaciones presentaba una secuencia de introducción escrita por el propio Ellison y dibujada por Eric Shanower, en la que Ellison guiaba a sus lectores a través de un laberinto lleno de pasillos y puertas, detrás de cada una de las cuales había una historia.

También hizo su debut en el especial una de las secciones más interesantes de la antología: La Historia Detrás de la Portada. El nombre de la sección es también su descripción. Las ilustraciones para las portadas fueron comisionadas a diferentes artistas sin tener un tema, como ilustraciones libres. Una vez recibida la ilustración, Ellison escribía una historia nueva que sirviera para acompañar esa portada. Estos cuentos inéditos se publicaron precisamente detrás de la portada, en la segunda de forros. La historia para la portada del especial, Midnight In The Sunken Cathedral (Medianoche en la Catedral Sumergida) se dividió en dos partes, apareciendo la segunda de ellas detrás de la portada del número 1 de la serie regular.

La serie regular, publicada en formato estándar de 32 páginas, duró solamente cinco números, ya que problemas de salud obligaron a Ellison a tomar un descanso de todas sus actividades. En los cuatro primeros números apareció la polémica adaptación del cuento más famoso de Ellison, I Have No Mouth and I Must Scream (No Tengo Boca y Debo Gritar), realizada por John Byrne. Polémica porque, en palabras del propio Ellison, Byrne decidió reinterpretar la historia a su manera. A fin de permitir que los lectores pudieran juzgar la historia de manera independiente a la adaptación de Byrne, Ellison incluyó también el cuento original, dividido también en cuatro partes que aparecieron junto a la parte correspondiente de la adaptación.

En el verano del '96 Dark Horse intentó relanzar la serie en un nuevo formato, similar al del especial y con una periodicidad trimestral, pero sólo un número vio la luz del sol. Para quienes no estén familiarizados con el trabajo de Ellison, este Corredor de Sueños resulta una buena introducción, pues presenta historias de diferentes etapas del autor adaptadas en una variedad de estilos por algunos de los creativos más reconocidos del medio. Los resultados, como en toda antología, son disparejos, pero en términos generales el resultado es positivo. De entre las historias "Detrás de la Portada", habría que destacar la del número 4, Chatting with Anubis (Charlando con Anubis), la que ganó un par de premios como Mejor Historia Corta de 1995, el Deathrealm Award, y el Bram Stoker Award, éste último otorgado por la Asociación de Escritores de Horror de América.

Hace algunos años apareció un tomo compilatorio, el cual incluye varias de las historias publicadas en la serie, y Dark Horse anunció recientemente la aparición de un segundo tomo en febrero próximo. Este tomo incluirá el resto de las historias previamente publicadas, además de trabajos inéditos de Mark Waid, Gene Ha, Steve Rude, Steve Niles, Paul Chadwick, Gene Colan, y otros, incluyendo el último trabajo de Curt Swan.

28 de septiembre de 2006

03 - EeC - La nueva Fiebre.

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Por Esteban Pedreros

Éste comic no lo he leido... en lo absoluto.
Obviamente me llamó la atención que participara Rosario Dawson, pero me parecía más una artimaña publicitaria para atraer lectores, que un comic interesante.

Las pocas reseñas que he leído de ésta serie no han sido malas. Aquí hay uno de Silver Bullet Comic Books, y otro del fenecido sitio The Fourth Rail.



OCCULT CRIMES TASKFORCE -- THE MOVIE

Occult Crimes Taskforce -- the Image Comics series by actress Rosario Dawson, David Atchison and Tony Shasteen -- has been optioned as a movie by Dimension Films.

Dawson, whose likeness is featured in the comic, will star and produce, with Atchison and Shasteen as co-producers. Ford Lytle Gilmore is executive producing.

"I'm excited to develop and produce a film that comes from a comic book where the protagonist is based on the likeness of a real person," Dawson said in a release. "I have loved comic books since I was a child and I am thrilled to have created a project that joins my love for films as well. Dimension is the perfect partner in this endeavor, as they truly understand the creation and marketing of this genre. I have worked with them in many projects over the years and they have always been fantastic partners."

Atchison told The Continuum he feels the book will translate well to film.

"The concept provides us with a great oppurtunity to do some really amazing things in a film," he said. "We're all really excited and want to translate the energy and momentum we've put into the comic book into this new iteration of the Occult Crimes Taskforce."

Atchison said talks for the film happened at Comic-Con International. "We knew with Rosario's involvement there would be a strong possibility," he said.

Neither a director nor writer has been attached yet, and it's too early to predict when the film might be realized.

"We're all happy with the developments," Atchison said. "As a creative team, our goal has always been to channel the positive energy we've received thus far back into the product."


Bueno, si saben inglés pudieron leer la noticia, la cual obtuve del Continuum, si no saben, aquí va un resumen.

Los derechos cinematográficos del cómic publicado por Image "Occult Crimes taskforce" ("Fuerza Especial contra Crímenes de lo Oculto"), creado por Rosario Dawson, David Atchison y Tony Shasteen han sido adquiridos por Dimension Films (Productora de propiedad de "The Weinstein Company" de Bob y Harvey Weinstein). El productor ejecutivo sería Ford Lytle Gilmore, en tanto que Atchison y Shasteen serán co-productores, y la misma Rosario Dawson será la protagonista de la película, aprovechando la "¡oh!, ¡¡qué coincidencia!!", de que el personaje protagónico guarda una notable semejanza con ella (en realidad el dibujante la hace a ella y punto - aclarando el sarcasmo)

Lo relevante para mi de esta noticia es la nueva tendencia que la producción de este film establece...
Desde el exitoso estreno de X-Men, la fundida maquinaria creativa de Hollywood miró el mundo del comic con un apetito voraz... cientos de personajes e historias ya medianamente identificables por el promedio de la gente, estaban ahí... esperando ser opcionados para una adaptación al cine.
Cientos o miles de ideas que potencialmente pueden generar millones de Dólares en ganancias, y engrosar la cuenta bancaria de sus creadores, tipos que pertenecen a una industria e la que si bien no pasan hambre, tampoco es muy común que se hagan millonarios.

Tenemos a productores descerebrados, sin ideas, con una ambición incontenible y bolsillos repletos que creen que cualquier comic puede duplicarles su inversión en boleterías... ¿qué es lo siguiente que podría pasar?

¡Exacto!

Podemos empezar a crear cómics con la esperanza de vender los derechos y hacer una película.

El caso de éste comic en particular es notable... una actriz medianamente famosa (Rosario Dawson), junto a unos productores crean un comic, venden los derechos antes de completar unos cuantos números, recuperan la inversión con creces gracias a la venta de los derechos y además se encargan de llevar la propiedad al cine. Si repetimos el patrón, es posible que de pronto veamos el surgimiento de varias editoriales con la única aspiración de eventualmente colocar sus productos en alguna adaptación Millonaria.
De entre la nuevas Editoriales, la más sospechosa es Virgin Comics, que ha reunido escritores de cierto renombre para crear conceptos que luego desarrolla alguien más (John Woo, Nicholas Cage), similar a lo que hizo Tekno Comics hace alrededor de una Década.

En aquella oportunidad la atracción fue la posibilidad de generar ventas enormes dada el insostenible aumento del mercado producto de la irrupción de Image y la fiebre especuladora. Hoy, incipientemente, parece darse un fenómeno similar... el dinero está no en los comics sino en su adaptación al cine... los ojos de los productores están sobre la industria, y un par de nombres de cierta resonancia pueden hacer la diferencia a la hora de atraer las miradas a propiedades menos costosas y complejas que las de Marvel y DC (oportunidad especial para Estudios y Productoras más pequeñas o imposibilitadas de adquirir los derechos de aquellos personajes).

Es la hora (pensarán algunos), de editar tus proyectos en forma de comic: es más fácil que vender un guión original y ciertamente más fácil que editar una novela.
Los costos de autoeditar un cómic no son tan altos y existe también la alternativa de hacerlo a través de una compañía pequeña, pero conocida... tal vez Dark Horse, Image e IDW vean pasar ante sus oficianas una serie de proyectos de comics presentados por gente como Jessica Alba, Samuel L. Jackson, Sylvester Stallone!... cualquier cosa es posible.

Habrá adaptaciones de comics hasta que el interés decaiga y poco a poco muera la gallina de los huevos de oro, para entonces unos cuantos habran obtenido números Azules en sus cuentas, y más probablemente varios tendrán unas cifras de unos cuantos ceros en números rojos... la Nueva fiebre del oro de California parece comenzar...

Tal vez sea buen momento de editar un comic


24 de septiembre de 2006

01 - MFD - Introducción a los Mutantes


Por Alberto Calvo

Bienvenidos a la primera entrega de un ambicioso proyecto que no pocos calificarán como descabellado. Durante las últimas dos décadas he escuchado a fans de comics de todas edades y preferencias de lectura quejarse de lo complicado que resulta el Universo de los X-Men y lo difícil que es mantenerse al día con los sucesos del mismo sin enredarse o acabar confundido. Más de un experimentado lector de comics ha renunciado a seguir las aventuras de estos peculiares personajes para no tener que lidiar con la compleja continuidad e interrelaciones argumentales entre cientos de comics aparecidos a lo largo de más de cuarenta años.

Reconocidos editores y escritores han recibido una lección de humildad al tratar de hallar pies y cabeza al enredijo que es la continuidad mutante del Universo Marvel, pero en una muestra más de mi falta de humildad, o del exceso de confianza en mi habilidad como redactor, me comprometí con el staff editorial de Comicverso a crear una guía comprehensiva de los X-Men en entregas semanales, una especie de "X-Men para Principiantes", o como lo expresamos en el nombre de esta sección, Mutantes for Dummies, empezando el día de hoy, y todos los domingos hasta cumplir con mi objetivo o perder la cordura, lo primero que ocurra, o hasta que ustedes, los lectores, decidan que ya fue suficiente.

Desde que la idea surgió en mi mente he jugado con diferentes formatos o estructuras para armar esta guía. Y llegué a la conclusión de que no puedo restringir tanta y tan diversa información a una estructura estática o inflexible, así que cada vez que aparezca una entrega de esta sección podrán ustedes toparse con un resumen de alguna saga o serie, con una "biografía" de algún personaje central de este Universo, con el perfil de algún autor que haya dejado su huella en estos personajes, con un texto de reflexión sobre tal o cual saga o crossover, etc., o bien con algún ensayo sobre algún tema relacionado de una u otra forma con estos personajes. Haré mi mejor esfuerzo para intentar hacer que el más complicado Universo ficticio en el mundo del comic sea comprensible para el lector promedio.

Y si les queda alguna duda sobre lo complicado de la tarea que representará hacer de esta columna algo entendible, permítanme presentarles un listado, sin ningún orden particular, de algunas de las series que estoy releyendo u hojeando, o que tendré que hacer en algún momento, a fin de checar datos o corroborar información antes de redactar los textos que irán ocupando este espacio:

X-Men, Uncanny X-Men, X-Factor, New Mutants, X-Force, Excalibur, Earth X, Avengers, Alpha Flight, Captain Britain, Dazzler, Longshot, Power Man and Iron Fist, Cable, Fantastic Four, Generation X, Kazar, Marvel Comics Presents, Moon Knight, Marvel Team-up, Namor, Nick Fury agent of SHIELD, Power Pack, Silver Surfer, The Incredible Hulk, Amazing Spiderman, Spectacular Spiderman, Spiderman vs Wolverine, New Warriors, Warlock and the Infinity Watch, Marvel Fanfare, Wonder Man, Deadpool, Bishop, Star Jammers, Storm, Pryde and Wisdom, Cyclops and Phoenix, Iceman, The Infinity Gauntlet, The Infinity War, The Infinity Crusade, Knights of Pendragon, Magik, The Mys-Tech Wars, Nightcrawler, Rogue, Sabretooth, Magneto, Secret Wars, X-Men/Alpha Flight, X-Men/Micronauts, X-Men/Clandestine, Woverine and Nick Fury: The Scorpio Connection, Wolverine/Ghost Rider/Punisher: The Dark Design, Rahne of Terra, Wolverine: Knight of Terra, Marvels, The Age of Apocalypse con todos sus títulos (Amazing X-Men, X-Calibre, Weapon X, etc.), Onslaught, y un larguísimo etcétera de miniseries, especiales, novelas gráficas y crossovers por todo el Universo Marvel.

No sé si me causa mayor impacto la cantidad de material relacionado disponible o el hecho de tener en mi poder la mayoría del mismo. A eso habrá que añadir decenas de revistas con artículos, entrevistas, reportajes y material adicional entre las que se pueden contar Wizard, Hero Illustrated, Amazing Heroes, Overstreet's Fan, Alter Ego, Comic Book Artist, Write Now!, Draw!, Comics Scene, Tripwire, Comic Book Art, Comics International, Comiqueando, Dolmen, Comics Interview, etc. y uno que otro libro, como los excelentes Cronología X, Artist on Comic Book Art, Writers on Comic Book Scripting, The Art of John Byrne, etc.

Si bien mi intención es tratar el asunto de una manera mayormente cronológica, intentaré dar variedad a la temática para evitar que esto se convierta en una sección de arqueología o antropología comiqueril que interese sólo a unos pocos. Intercalados dentro de ese material habrá comentarios y reseñas sobre la actualidad de los X-Men, incluyendo las películas y las series regulares con su actual alineación de autores de lujo, Mike Carey, Chris Bachalo, Joss Whedon, John Cassaday, Ed Brubaker y Billy Tan. Lamentablemente esta introducción ha consumido demasiadas líneas, así que será hasta la próxima semana cuando propiamente entre en materia y comience a exponer y explicar el tema, pues apenas nos queda espacio suficiente para responder la primera pregunta que nos debemos hacer.

¿Qué es un mutante?

Dentro del Universo Marvel, un mutante es un ser nacido con modificaciones genéticas que le proporcionan habilidades no poseídas por los seres humanos "regulares". Supestamente los mutantes representan el próximo paso en la evolución del hombre y a menudo son llamados "Homo Superior" (Homo Sapiens Superior) para distinguirse de los humanos regulares, o "Homo Sapiens" (Homo Sapiens Sapiens). La idea de crear mutantes genéticos fue del editor y escritor responsable de la mayoría de títulos de Marvel Comics durante la década de los sesentas, Stan Lee, quien los creó pensando en algún modo de introducir a varios héroes y villanos sin tener que idear una historia de origen para cada uno de ellos.

El origen de la mutación genética es un tema de discusión constante y el cual exploraremos a fondo posteriormente. Oficialmente se considera a los Celestiales (otro concepto que requerirá mayor explicación) como los responsables de crear las condiciones que eventualmente llevarían a estas mutaciones. Esa misteriosa especie de seres cósmicos visitó la Tierra hace un millón de años y alteró el código genético de los primeros humanos, sembrando el metagen que en un futuro podría activarse y dotar de poderes a sus descendientes. Este metagen puede ser activado por influencia de factores externos, como por ejemplo, exposición a radiación Gamma, exposición a rayos cósmicos, la mordida de una araña irradiada, etc., o en casos especiales, que son los que nos atañen, sin ninguna influencia externa y gracias a la presencia de un factor X en la información genética del sujeto. ¿Ya están confundidos? Espero que no. La próxima semana hablaré un poco de los primeros mutantes del Universo Marvel y del origen del grupo más conocido de ellos, los X-Men (Hombres X o Patrulla X, según desde donde estén leyendo).

Preguntas, dudas, sugerencias, recomendaciones, peticiones, críticas y demás serán bienvenidas y atendidas en comicverso@gmail.com o en albion2112@gmail.com. Si hay alguna duda sobre una historia o personaje relacionados con el mundo de los X-Men, con gusto haré lo posible por resolverla. Hasta la próxima.

22 de septiembre de 2006

08 - PPC - Historias comprimidas y extendidas ¿Qué es mejor?



Por Alberto Calvo

A colación del tema de la entrega anterior de Predicando para el Coro sobre la continuidad en los comics, y aprovechando que John Mejía también tocó el tema hace unos días, quiero dedicar este espacio a los formatos que se usan actualmente en los comics. O mejor dicho, a la forma de contar historias dentro de esos formatos.

Creo que un problema que existe al discutir prácticamente cualquier tema es el de la generalización. Podemos hablar de modas o tendencias, incluso podemos dar ejemplos, pero creo que no deberíamos generalizar nunca. John habla en su nota de la descompresión en los comics. El concepto no es nuevo. Por descompresión podemos entender que el contenido está extendido o expandido, es decir, lo contrario a comprimido. Hablando de comics, el término se refiere a la tendencia de muchos autores a utilizar una gran cantidad de páginas para contar una historia que posiblemente necesitaba menos para ser contada. Yo suelo llamarlo El Síndrome de Stephen King, nombrado así por la costumbre del famoso autor de horror de expandir algunas historias como si todavía cobrara por palabra.

Si bien es cierto que hay autores que extienden innecesariamente los arcos argumentales (seguramente pensando en su posterior publicación como TP o Hardcover y las correspondientes regalías), me parece injusto generalizar y asumir que todos los autores lo hacen por la misma razón. Muchos de ellos lo hacen en atención a un estilo o a una necesidad personal de desarrollar personajes y/o crear un entorno más complejo y realista para sus historias. La narrativa vive una evolución constante en todos los medios, y los comics no debieran ser la excepción. A menudo se compara a los comics con el cine, principalmente por la mezcla de elementos visuales y literarios (vocales en el cine y escritos en el comic) que utilizan como herramientas narrativas. Más interesante me parece aún que haya autores que prefieran comparar al medio con la televisión. Mismos elementos, diferente presentación.

Al igual que en televisión, un comic tiene un segmento delimitado de espacio para contar una historia. Los comics tienen un número predeterminado de páginas (por lo regular 22 de ellas) y las series de tv un tiempo fijo (curiosamente 22 minutos, para series de media hora, y 44 para una hora). Ambos medios también tienen un espacio complementario dedicado a anuncios ya sean de patrocinadores o de la compañía que lo publica/transmite. Y un problema compartido por ambos medios es el uso que hagan de la continuidad o serialización de sus historias. Es importante contar una historia, o una parte importante de ella, en el espacio con que cuentan, sobre todo pensando en que pasarán días (semanas en el caso de los comics) antes de que su audiencia pueda ver/leer el siguiente episodio. Y eso es algo que dio origen a que en ambos medios se utilizaran "historias tipo", formatos predeterminados para contar una historia.

Ejemplos sobran, sobre todo en series "de genero" (ciencia ficción, fantasía, etc.). En Highlander (la serie), la primera temporada está compuesta casi enteramente de episodios que podrían ser descritos como "el inmortal de la semana". Inmortal malvado aparece buscando a McLeod, amenaza inocentes y/o amigos de McLeod, pelea con él al final del episodio, gana McLeod. El que sigue. Más recientemente, Smallville dedicó su primera temporada a las "víctimas" de mutaciones causadas por la lluvia de kriptonita (la cual aparentemente cayó toda en la Tierra, concretamente en Kansas, EEUU y sus alrededores), todas las cuales obtuvieron alguna clase de poder y eventualmente hallaron el modo de toparse con Clark Kent de manera cotidiana. Forever Knight, los X-Files, Millenium, e incluso series de investigación y/o policiacas como CSI, Without a Trace, Law and Order, etc. son otros ejemplos de series que recurren a usar episodios esquemáticos para contar sus historias, con diferentes niveles de éxito pero con aceptables niveles de aceptación en la mayoría de los casos.

En los comics se usaba un formato bastante similar para contar las historias. Los editores tenían lineamientos sobre lo que debía aparecer en una historia y la forma en que debía hacerlo. Eso facilitaba la publicación regular de las series: cero continuidad, cero contradicciones, con las consecuentes limitaciones que eso implicaba a nivel creativo. Había excepciones, claro. Will Eisner, por ejemplo, experimentó con un formato de ocho páginas para la tira cómica de The Spirit y en el proceso desarrolló las capacidades de narrativa gráfica del medio. Y llegamos una vez más hasta Stan Lee y Jack Kirby. Lee y Kirby crearon lo que se conoce como el "Estilo Marvel" para hacer comics. En lugar del tradicional proceso de escribir un guión, enviarlo al dibujante y luego al letrerista y al entintador, Lee escribía una sinopsis de la historia, la cual enviaba a Kirby. Kirby decidía el ritmo en que ésta se desarrollaría y la dibujaba sin requerir más instrucciones. Una vez que terminaba de contar la historia en imágenes, enviaba las páginas a Lee para que este se encargara de asignarle textos y diálogos a las imagenes, y una vez completado su trabajo lo enviaba al letrerista y entintador para obtener el producto final.

Esa forma de trabajar le daba al dibujante un nivel de control que de otro modo no tendría. Bajo ese sistema se formaron muchos dibujantes que hoy día son leyenda dentro del medio, y la razón principal para que se les considere como tales es la innovación estilística que presentaron en su trabajo. Los comics dejaron de ser páginas divididas en nueve cuadros de idénticas proporciones para convertirse en verdaderas piezas de arte diseñadas por artistas en busca de expresar gráficamente sus ideas. Durante las dos décadas siguientes el medio siguió creciendo y desarrollándose conforme artistas con diferentes influencias e ideas fueron apareciendo. Algunos artistas se dieron cuenta de que podían contar historias sin otro colaborador, algunos equipos creativos nuevos se consolidaron y otros nuevos se formaron. Y como era de esperarse, también empezaron a aparecer escritores con ideas diferentes sobre como contar una historia en imágenes.

En los 80s se inició una "invasión británica" cuando varios escritores y dibujantes surgidos de la innovativa pero agonizante industria comiquera británica llegaron a América a inyectar un cierto aire de frescura a los comics de las dos grandes. Alan Moore encabezó a una generación de autores e ilustradores entre quienes podríamos destacar a Neil Gaiman, Grant Morrison, Jamie Delano, Brian Bolland, Alan Davis, John Wagner, Steve Dillon, John Totleben, Carlos Ezquerra, y más recientemente a Andy Diggle, Jock, Bryan Hitch, Frank Quitely, Warren Ellis, Garth Ennis y muchos otros que se siguen sumando a esa distinguida lista. La mayoría de los escritores británicos iniciaron sus carreras como periodistas y/o ensayistas, lo que les daba una mejor preparación para buscar formas innovativas y originales para narrar una historia de un modo más efectivo.

Por su parte, los artistas británicos crecieron con influencias completamente diferentes a las de los norteamericanos, y sumados a una nueva generación de artistas, algunos llegados de otras partes del mundo y muchos otros surgidos de escuelas de diseño y publicidad, cambiaron la apariencia visual de los comics americanos para siempre. Pero creo que me estoy desviando ligera pero irremediablemente del tema.

Volviendo a la comparación con el cine, en ese medio también es notoria la evolución de las formas narrativas. El cine mudo era una experiencia minimalista. Con una cantidad mínima de textos y en unos cuantos minutos, los pioneros del cine eran capaces de maravillar audiencias. Poco a poco las tramas se fueron haciendo más complejas y elaboradas, y por consecuencia más largas. Durante los 30s y 40s se empezó realmente a diversificar el contenido temático del cine, pero la duración de las películas seguía siendo de menos de hora y media. Por poner un par de ejemplos, no recuerdo una sola película de Alfred Hitchcock que supere esa duración y apenas un par de Orson Welles que excedan ese tiempo.

Resumiendo, no creo que exista una relación directa entre el largo de una historia y su calidad. Cualquier historia puede contarse de alguna forma más corta, solo es cuestión de que el autor decida que es lo que quiere decir y como quiere decirlo. Siguiendo con el ejemplo de John, tal vez Brian Michael Bendis podría contar sus historias en menos páginas, pero sin duda el desarrollo de personajes que logra en sus largas escenas de conversaciones e introspecciones no estaría ahí. Y sin eso, no serían historias de Bendis. A fin de cuentas hay para todos los gustos, y del mismo modo que hay quienes prefieren sus historias cortas y al grano, también hay quienes prefieren historias que ahonden en detalles y caracterización.

O, parafraseando a Harlan Ellison, "cada historia es única y diferente y dura lo que tiene que durar. Ni una palabra más, ni una palabra menos".

20 de septiembre de 2006

01 - EaC - SEXO, SEXO, SEXO!!!



Por Cristian Badilla


Ñoños… ¡Sé donde pueden conseguir SEXO!



Ahora que ya tengo la atención de los Ñoños, pueden seguir leyendo esta columna.

El aviso de "Sexo" era bien usado en mi época de Universidad: para citar a reuniones de curso, votaciones e incluso para llamar la atención de parte de algún movimiento religioso... entre otras cosas.

Qué mejor manera de partir una columna, que hablando de un tema recurrente para el comprador de Comic… ¡El Sexo!
No del tema dentro de las revistas, con la exageración de curvas o temas eróticos; sino que a un costado de estas... muchos dirán: “¿A un costado? ¿De que esta hablando este gordo?”.
Por favor sigan leyendo.

¿Qué lugares son los habituales para comprar Comics? (en Santiago de Chile).

A saber: las tiendas especializadas, algunos Blockbuster, puestos de revistas en Supermercados, tiendas de calle San Diego o en el persa Bio-Bio, etc.; y por supuesto, principalmente, en Kioscos de revistas.

Los Kioscos han sido durante más de 10 años la fuente principal de quienes se quieren acercar a coleccionar Comics y no tienen idea de tiendas (o si han pasado por una en especial, se han sentido un poco asustados por los precios).

Cuando dejaron de llegar las revistas de Argentina, España o México, los Kiosqueros tenían una reserva de Cómics, incluso algunos ajados y roñosos que el comiquero usaba como fuente para completar sus series, y para los Ñoños advenedizos, servia de primer acercamiento.

Toda persona alguna vez se ha parado a mirar alguna portada de revista, de diario y de reojo… bien de reojo… sin que nadie se de cuenta… una portada de publicación pornográfica (o revistas cochinas como diría mi abuela).

Adivinen qué hay, siempre, al lado de las pornos… ¡Un Comic!

Así, para hacerse el leso, el pornógrafo en potencia, termina mirando los Comics y si hay suerte comprándolos.

Ahora, el fanático que busca ese número que falta en la colección, por el contrario, termina mirando una porno… ¡obviamente obligado por las circunstancias!... pero de verdad rara vez compra, por lo menos yo nunca tuve una (OK, supongo que aquí va una pausa para reírse).

Si lo miramos desde cierto punto de vista, los quiosqueros son buenos catalogadores de su público. El comprador de porno y el comiquero, tienen algo en común, no se destacan por tener muchas minas (mujeres, chicas o como quieran llamarlo). El Porno-Man no las tiene, porque si ellas saben que compra de manera compulsiva, creen que es un degenerado, o cualquier otro epíteto que la niña de buen hogar no se permitiría en su pareja.

Igualmente, el comprador de Comics nunca ha sido bien visto, porque creen que es un niño y que tarde o temprano terminará pidiéndole que vista como Wonder Woman la eventual pareja, cosa que no calza tampoco en la niña de bien (pero que debe caer de “Maravilla” en más de alguna experimentada). El Ñoño tiene que convencerla que el fanatismo es una cuestión de coleccionismo y no un infantilismo.

El quiosquero las tiene juntas, porque simplemente hace una asociación entre el publico objetivo, cuales son tipos jóvenes, estudiantes de secundaria y universidad, algunos oficinistas, etc. Y todo sin algún curso de comercio de por medio. Aun así saben rápidamente que quieren, y si se es fiel a un Kiosco en particular, te guardan las revistas que necesitas.

No sé si las tiendas, fuera del circuito comiquero, tendrán la misma asociación y respeto por sus productos.

Recuerdo una en específico que estaba en una Galería, al lado de un museo, dos tiendas del mismo dueño, una para el porno, otra para los Comics. Obviamente el primero vendía más que el segundo, por lo que terminó sacando las revistas de superhéroes de sus estantes y llenando con el mismo material las dos. La cosa es que me encontraba en dicha tienda, y el tipo que estaba ahí no tenia idea de los precios de los Comics, pero si de todas y cada una de las pornos que había en ese lugar (que eran muchas). Me vendió un Batman/Depredador II en español (que era el equivalente al TPB) en $1.000 pesos (cerca de us$ 2,00 actualmente), cuando en otras tiendas valía poco más de $4.000 pesos (us$ 7,00 aprox.). La cosa es que decidió dármela en un sobre oscuro, ¡para que la gente creyera que estaba comprando una porno!... ¡¿Acaso un tipo de más de 25 no puede comprar Comics?!

Otras tiendas, como los Blockbuster, que tiene productos nuevos de Panini, las tienen poco destacadas… pero tienen una sección de películas eróticas que es fácil de encontrar (OK, en su defensa no es su negocio, pero tampoco son las cartas de juegos tipo Magic ni las revistas de papel, con farándula, que tienen mejor exposición).

El material sexual es fuerte en todos lados, no descubro América al decirlo. Pero al ofrecimiento que hacia en las primeras palabras de esta columna de donde pueden encontrar sexo, se responde en los Kioscos, al lado de un Comic. O si son medio bajos en sus gustos, pues llega incluso a las tiendas comiqueras, no dentro sino que también a un lado. Que también cerca de tiendas conocidas, es normal que a uno le pasen volantes de casas de masaje (eufemismo de los chilenos para la prostitución, y que no deben confundirse con los centros de masaje).


Aunque sé que en realidad el verdadero Ñoño comiquero no le interesa el sexo fácil. Estos promotores de sexo no saben, como sí lo sabe el quiosquero, que el Ñoño es un tipo que le gusta lo difícil, que espera a una fanática tal como él, aun a riesgo de quedarse solo con sus Comics. Espera tanto como una quimera, como que alguna vez Rob Liefield se de cuenta que no tiene dedos para el piano del dibujo, o por un nuevo numero de Planetary, de All Star Batman o que los muertos se queden muertos.


18 de septiembre de 2006

03 - RC - Strikeback!


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Después del llamado Boom del Comic, con la aparición de muchas editoriales nuevas proliferaron toda clase de series y universos nuevos. Muchas de ellas quedaron inconclusas, algunas más se quedaron en un solo número y la promesa de más. De entre las nuevas editoriales la más exitosa y popular fue sin duda Image Comics, fundada por siete de los dibujantes más populares de la Marvel. La idea original tras la incepción de Image era permitir a los creadores conservar los derechos de los personajes y series creadas por ellos y trabajar sin restricciones editoriales. Si bien la idea no era nueva (y pronto la compañía dejaría de ser tan idealista), sí fue la primera vez que un grupo de creativos logró posicionarse en el mercado para trabajar por su cuenta fuera de "las dos grandes". Pronto se dieron otras iniciativas, quizás no tan exitosas pero si muy interesantes y con la participación de respetados creativos.

De entre los impresos de títulos de autor habría que destacar las líneas Legend, publicada por Dark Horse Comics, y Bravura, cobijada por Malibu Comics (curiosamente ambas surgidas de un fallido proyecto que hubiese llevado el nombre de Dinosaur, pero esa es otra historia). Legend contaba con quizás la más impresionante alineación de talento: Frank Miller, John Byrne, Mike Mignola, Geoff Darrow, Dave Gibbons, Arthur Adams, Paul Chadwick y Mike Allred. Bravura, por su parte, incluía a Gil Kane, Peter David, Jim Starlin, Ernie Colón, Dan Jurgens, Steven Grant, Shawn McManus, Kevin Maguire, Jonathan Peterson, Howard Chaykin y Walter Simonson. Y es precisamente con un título de Bravura que retomamos el ritmo en Recomendaciones de la Comicteca.

Strikeback!

Historia: Kevin Maguire / Jonathan Peterson
Guión: Jonathan Peterson
Dibujo: Kevin Maguire
Tintas: Kevin Maguire / Joe Rubinstein
Color: Steve Oliff

Ediciones:
Malibu / Bravura, 1994.
Image Comics, 1995.

Portadas:
Kevin Maguire / Steve Oliff


Rascal y Nikita son una joven pareja enamorada sin una preocupación en el mundo. Pero una noche, mientras celebran el cumpleaños de ella, un grupo de mercenarios los ataca y la secuestra. Rascal intenta defenderla usando su bufanda (si, leyeron bien, su bufanda), pero los mercenarios son demasiados y tienen la ventaja del factor sorpresa. Midnite Devil, un extraño sujeto vestido como diablo, se une a Rascal en el intento de rescatar a Nikita. Cuando las cosas se ponen duras, llega la caballería: un sujeto con poderes eléctricos, una chica voladora, un hombre-tanque, y una mujer armada con dos espadas y muy mal caracter. Ellos y Rascal se hacen llamar Strikeback!, y juntos intentarán rescatar a Nikita de las garras de... ¿sus padres?

Para aquellos familiarizados con el trabajo de Kevin Maguire no será una sorpresa encontrar una fuerte dosis de humor en Strikeback! De manera similar a lo que más tarde haría en Trinity Angels (si no la han leído, no se preocupen, eventualmente le dedicaremos este espacio.), Maguire crea personajes humanos con tantos defectos como virtudes y los enfrenta a un extraño grupo de mercenarios con nombres de perros: Doberman, Rottweiler, etc. Midnite Devil es un acróbata que no puede guardar silencio mientras pelea y quien por momentos recuerda a Spiderman o al Daredevil de Karl Kesel.

La trama no es muy compleja. Mercenarios secuestran chica. Novio de la chica y amigos intentan rescatarla. Mercenarios entregan a la chica a quien los contrató, los padres de la chica. Se revela el secreto de la familia de la chica y aparece un dragón. Abundan las peleas, choques, insultos y desencuentros y los enamorados se reunen para descubrir que la vida no es tan simple como ellos creían. Pero el verdadero atractivo de la serie son los personajes. Jonathan Peterson, un veterano editor con años de experiencia en comics de superhéroes, hace un gran trabajo en dotar a cada personaje de una personalidad y voz propias, generando la inmediata simpatía del lector por los héroes.

La serie fue publicada originalmente como Strikeback!: The Hunt for Nikita bajo el sello de comics de autor de Malibu Comics, Bravura, pero quedó inconclusa, apareciendo únicamente tres números. Y ahí pasa algo curioso. Se suponía que la miniserie constaría de cuatro números, como muestra la numeración en las portadas: 1 de 4, 2 de 4, 3 de 4. Varios meses más tarde, cuando el proyecto halló su segundo hogar en Image, desapareció el subtítulo y se republicaron los tres números ya aparecidos (donde además se corrigió un error de armado que dificultaba la lectura del número 3) y se completó la historia al publicar los dos números restantes. Si, dos, quedando entonces la serie conformada por cinco números.

Para los aficionados a los datos de trivia resultará interesante saber que la mayoría de los personajes que conforman Strikeback! fueron creados por Maguire cuando trabajaba para DC Comics y que originalmente serían miembros de Team Titans, serie que algunos años atrás Maguire iba a escribir y dibujar bajo la supervisión editorial de Jonathan Peterson y que por razones desconocidas no pudo ser. Strikeback! puede ser hallada con cierta facilidad en varias tiendas de comics, tanto físicas como online y generalmente se le encuentra a un precio muy accesible. Si deciden buscarla recomiendo que cacen los números de Image, donde la mejor calidad del papel realza el extraordinario trabajo de coloreado de Steve Oliff, donde no tendrán que lidiar con el mal armado del número 3 y donde además podrán leer la serie completa.


16 de septiembre de 2006

02 - PdVP - La descompresión en los cómics




por John Mejía

Hace algunos años, en un foro no muy lejano, un fanático de Superman se quejaba de haber leido el último cómic en sólo unos minutos y no necesitar mas que de unas pocas palabras para describirlo de sobra. Hace poco, en otro foro, la queja fue sobre no ver al Llanero Solitario como tal sino hasta posiblemente el número 3 de su nueva serie (estrenada este septiembre). Y la verdad, a veces también me he quejado por lo mismo.

Cuando niño, recuerdo que pasaba un buen rato leyendo los cómics de Superman, publicados cada mes por la ahora extinta Editorial Novaro. En sus páginas solía encontrar una historia central, que en contadas ocasiones quedaba en continuará. No era raro ver además una o dos historias adicionales, de no más de 8 páginas la más extensa. Así, cada cómic de 32 páginas de aquel entonces era, regularmente, un cómic de 24-28 páginas de contenido real que proporcionaban no unos pocos, sino varios minutos de entretenimiento (el resto de las páginas se las tragaban los editoriales y la pubicidad). Ni que decir si lo que leía era una revista del Hombre Araña (porque en aquellos días nadie lo llamaba "Spider-Man"). Con todos los detalles que ilustraba John Romita en cada cuadro y los abundantes diálogos que Stan Lee ponia en cada página, bien podía quedarme un buen rato leyendo el mismo cómic antes de terminar. Y eso que eran las versiones en español, con textos usualmente "resumidos" y adaptados (algunas veces editaban también los dibujos para estirarlos y cubrir así 30 páginas, dañando a veces el arte original. Esa es una práctica que gracias al Cielo ya no realizan más).

Una historia tipo de aquellos cómics bien podía mostrar el origen de un nuevo villano, su encuentro con el héroe y su primera derrota, mientras se mostraban avances de una o dos sub-historias, con no mas de dos o tres paneles de una página dedicados a ello.

Eso era entonces.

Ahora que soy un adulto, un cómic mensual de 32 páginas tiene, para empezar, un promedio de 22 páginas dedicadas a una única historia central. Puede leerse en unos pocos minutos y usualmente no llega a nada. Es la continuación de una historia que queda en continuará. Y si te perdiste el inicio pues no es de extrañar que quedes sin entender qué está pasando en la historia porque muy pocos autores incluyen sumarios de las ediciones previas (aunque Marvel recientemente incluye en algunos títulos como "Civil War", una página resumen al inicio para ponerte al tanto de en que va la cosa). Y si ese fue tu primer cómic, pues el panorama puede resultar muy desalentador. A menos claro, que se trate de un trabajo que por su calidad motive lo suficiente para buscar las ediciones previas en tiendas o Internet y ponerse al día, además de tener paciencia y constancia para esperar por el próximo número.

Una historia tipo de esta nueva ola de cómics puede tener al protagonista meditando sobre sus motivaciones para hacer lo que hace.



La historia del cómic norteaméricano suele referir a Frank Miller con su obra "Ronin", como uno de los primeros autores en usar esta forma de narración con éxito, a usansa de (y tal vez inspirado en) los populares Mangas japoneses. Pero ojo, una cosa es contar una historia de forma lenta pero progresiva, aprovechando cada espacio para construir a los personajes cuidadosamente, sin afanes y justificar su comportamiento, y otra muy distinta dedicar ese espacio a mostrar a dos de los protagonistas agarrándose a golpes o hablando hasta aburrirte. Acciones que otrora no habrian tomado más de unas cuantas viñetas en una página. Y es que eso puede funcionar para Goku y Pikoro dandose de golpes por tres ediciones o mas de "Dragon Ball", pero no para ver a Superman dandose de golpes con una criatura del fin del mundo. Esta bien, si funcionó la primera vez, lo admito. Pero repetirlo injustificadamente cada mes arruina el efecto. O usar doce números de "Birthright" (iniciada en 2003) para re-contar el origen de Superman y su primera victoria sobre Lex Luthor, cuando ya John Byrne (de nuevo mentado aquí) lo hizo mucho mejor en "The Man of Steel" en sólo tres números (la serie completa duró seis pero en el tercer número es cuando Superman pone a Luthor en prisión por primera vez), por allá en 1986.

Sin duda el mejor mercado posible para este estilo de narración mucho más lento o "decompreso", como suele llamársele, sea el de los "trade paperback" o compilados, donde todos los números de una misma historia son publicados en uno o varios volumenes, segun la extensión de la misma (parece que el estándar "obliga" a no publicar compilados con más de 6 números en él). No confundirlos eso si, con las "novelas gráficas", que son miniseries publicadas por fuera de una colección mensual y planeada con el especifico propósito de ser compilada en algún momento. Como sea, resulta una alternativa mucho mejor esperar por el compilado y poder leer toda la historia de golpe, a padecer la agonia de ver cada mes un pequeño progreso en la historia y abusar de la memoria para seguirle el hilo. El peligro radica en que si el cómic resulta poco popular, podría pasar mucho antes que el compilado se publique o que posiblemente nunca vea la luz.

Pero es esta forma de contar historias realmente mala? No necesariamente. Como siempre, depende mucho de las mentes creativas detrás de cada historia, de las habilidades de sus autores para ganarse la confianza del lector en que su paciencia será recompensada con un producto de calidad. En lo personal prefiero aquellas que aunque decompresas, con cada número te hacen sentir que la historia avanza, lenta pero segura, sin recurrir a revelar todo el misterio que la envuelve desde un comienzo y tendiendo incluso pistas falsas. "Ultimate Spider-Man" puede ser un buen ejemplo (aunque no he vuelto a leerlo luego del número seis, tengo muy buenas referencias de la serie y el hecho que los autores no hayan cambiado en más de 100 números garantizan al menos una mayor coherencia que en las series con múltiples autores). Otro buen ejemplo es la saga de ocho números "Up, up and away", recien pubilcada en los titulos mensuales de Superman.

Ahora, si hay algo que realmente admiro, es un autor capaz de contar en un sólo número una historia auto-contenida, inteligente, atractiva y por sobre todo, con un final de aquellos que te dejan pensando "quiero más!". Esas son joyas que escasean en los cómics de hoy.

Para saber más sobre de compresión, te recomiendo estos enlaces:

Eso es todo por ahora.

13 de septiembre de 2006

07 - PPC - Continuidad ¿Por qué y para qué?



Por Alberto Calvo

Un elemento siempre permanente en los comics, particularmente en el género más popular, que es el de superhéroes, es el de la continuidad. Pero, ¿qué es y para qué sirve?

Quienquiera que haya tenido oportunidad de leer comics viejos, digamos que cualquier comic de superhéroes anterior a 1960, habrá notado una peculiaridad en la forma de contar las historias: no quedan en continuación. Ese era uno de los elementos más importantes del medio en los inicios de la industria, pues era un medio muy accesible, donde no era necesario conseguir todos los números del mismo título mes a mes, ni tampoco estar al día con las aventuras pasadas del protagonista de un título en particular, simplemente podía uno llegar al puesto de revistas o al local de su preferencia, elegir un comic y listo, tenía uno un bocadillo de entretenimiento.

La numeración de cada título era un elemento que sólo servía como un mecanismo de control para los editores, pues los comics podían leerse de manera individual o incluso en desorden, ya que no había elementos que hicieran necesario conocer antecedentes o estar al tanto de sucesos ocurridos en números anteriores. Sin importar lo que pasara en cada número, el status quo era el mismo y no había cambios ni en el personaje principal ni en su entorno. Había excepciones, claro, pero en términos generales podemos afirmar que no había historias multipartes que requirieran leer más de un número para entenderlas.

Como es natural, al paso del tiempo las historias se fueron haciendo más elaboradas y complejas y con el correr de los años aparecieron autores más preparados y/o más ambiciosos creativamente hablando. Con el surgimiento de Marvel Comics, antes Timely, ocurrió un cambio notable en el medio. El primer título de Marvel fue Fantastic Four, obra de los legendarios Stan Lee y Jack Kirby. En ese título pronto se hizo evidente que las historias tenían una continuidad, es decir, iban ligadas una tras otra de forma continua y la numeración se convirtió en un elemento importante de la narrativa secuencial. Lee y Kirby desarrollaron a sus personajes de una manera más completa, ya que el usar la continuidad en su trabajo les permitía sentar precedentes y antecedentes para los personajes.

Esa forma de contar historias se extendió a los otros títulos de la editorial, como The Amazing Spiderman, X-Men, Daredevil, The Avengers, etc. Aún cuando las historias tenían ahora esa interdependencia con historias pasadas, en la mayoría de los casos era posible entender perfectamente cada número de manera individual, aunque es de señalar que la posibilidad de leer varios numeros de manera secuencial siempre enriquecía, como suele suceder hoy en día, la experiencia para el lector.

Tal vez el comic que más provecho sacó de la idea de la continuidad fue Spiderman. Desde su primer número (que en realidad fue Amazing Fantasy # 15) Stan Lee planeó que las acciones y hechos que narraba tuvieran consecuencias. El asesinato del tío Ben y el sentimiento de culpa que éste provocó en Peter Parker se convirtieron en el motor emocional para las historias contadas en los años venideros. Y no sólo por tratarse de la motivación principal tras las acciones del héroe, sino porque las consecuencias afectaron también a los personajes secundarios a su alrededor.

Me explico. Batman, por ejemplo, tiene la motivación autoimpuesta de impedir que otros inocentes sufran lo mismo que él tras haber perdido de forma violenta a sus padres. Pero se trata de una decisión personal en la que no hay otros involucrados. No tiene más parientes. Nadie (fuera de Alfred, quien no tendría un desarrollo como personaje sino hasta décadas más tarde) que comparta su secreto. Nadie que pueda entender o compartir su dolor, su frustración y la rabia que dio inicialmente origen a su motivación/obsesión. Superman, por otro lado, es un huérfano, último sobreviviente de una civilización extraterrestre, criado por una pareja que vive en una granja, aislados de la sociedad o de un entorno que pudiera permitir un mayor grado de interacción entre Clark y otras personas. Nadie sabe la verdad sobre su origen o sus habilidades superhumanas. Toda la motivación que tiene para actuar como lo hace es la educación que recibió. ¿Qué tan diferente hubiese sido todo si Bruce Wayne tuviera familia? ¿O si los Kent tuviesen un hijo o vivieran en una ciudad?

Y eso es parte de lo que hacía diferente a Peter Parker. Obtuvo sus poderes por accidente y su doble vida es un secreto, pero el trágico evento que lo marcó para siempre y que es su principal motivación para ser un héroe tuvo consecuencias en su entorno: la tía May es viuda y tiene problemas de salud. Tras la pérdida del hombre de la casa ambos tienen problemas económicos y Peter busca trabajo. Repartiir su tiempo entre la escuela, el trabajo y su otra identidad lo lleva a vivir en el ostracismo social, ignorado y menospreciado por sus compañeros de escuela. La existencia de una continuidad en las historias convierte a esos elementos en detonantes de historias y sub-tramas, al tiempo que crea un subtexto más complejo dentro de las historias.

Durante los 70s se vivió la primera etapa "adulta" dentro de los comics de superhéroes, cuando muchos autores empiezan a crear entornos realistas para los personajes, desarrollando personajes secundarios y sembrando historias secundarias y/o futuras a lo largo de varios números. Así, Green Arrow adquiere una conciencia social que crece y se radicaliza al paso de los números. Batman se vuelve más oscuro e introspectivo conforme se sumerge en la oscuridad del bajo mundo de Gotham, los X-Men regresan más complejos que antes y empiezan las muertes de personajes secundarios.

Con los 80s viene la necesidad de algunos autores de contar historias finitas, y con ello surgen las miniseries y novelas gráficas (al menos en lo que a superhéroes se refiere... Eisner llevaba mucho tiempo trabajando en ese formato). Los temas pueden ser parte del canon de otros títulos, ya sea introduciendo nuevos personajes o explorando más a fondo a personajes secundarios; o historias completamente independientes y sin relación con ningún otro título. Algunos de esos trabajos son considerados como parteaguas del género y la adultez manifiesta del medio: Watchmen, The Dark Knight Returns, Camelot 3000, Ronin.

Pero también es durante esa década que se empiezan a manifestar las complicaciones de trabajar dentro de una continuidad en títulos con varias décadas tras de si. En Marvel durante los 60s, Stan Lee escribía la mayoría de los títulos y no era tan díficil mantener las historias en orden y sin contradicciones, pero dos décadas más tarde, con el ir y venir de autores con estilos y visiones diferentes era cuestión de tiempo que algunas incongruencias, huecos y contradicciones empezaran a aparecer, además de la complicación adicional provocada por el manejo del tiempo dentro de la ficción. ¿Franklin Richards seguía siendo niño tras quince años? ¿Peter Parker no salía aún de la preparatoria?

La dificultad que representaba el conservar el orden llevó a multiples contradicciones dentro de las historias. Un villano que había ingresado a prisión en un título estaba libre en otro, un héroe en una aventura en otro planeta era visto en Nueva York. Personajes "muertos" aparecían sin ninguna explicación. Marvel tenía una estructura editorial vertical que le daba un alto nivel de control sobre el contenido de sus historias, además de un ingenioso sistema para lidiar con las pequeñas complicaciones: los no-premio. Cuando aparecía un presunto error o incongruencia en una historia, se invitaba a los lectores a buscar una explicación que de manera satisfactoria eliminara el error como si este no hubiera existido. La mejor excusa o pretexto era publicada y al autor se le concedía un no-premio, pues no era posible premiar a alguien por descubrir y explicar un error que no lo era.

DC tenía una estructura editorial diferente, más complicada, lo cual hacía difícil tener el control de los contenidos o incluso tratar de implementar un sistema similar al no-premio. En un principio se creo el multiverso, una serie de mundos paralelos que permitían usar una excusa muy simple para explicar algunos errores: "fue en otro mundo". Lamentablemente abusaron de la idea y cayeron en el error de hacer a los personajes de los mundos paralelos interactuar entre si. Esto llevo a una mayor cantidad de contradicciones e incongruencias que terminaron por hartar a los directivos de la editorial, quienes decidieron limpiar el bagaje de una vez por todas, dando origen en 1985-86 a la Crisis en las Tierras Infinitas.

Esa maxiserie unificó a todos los mundos paralelos y creo una sola línea temporal sobre la que se puso un orden a la cronología del Universo DC. Eventualmente esa resultó una solución temporal, pues pronto empezaron a aparecer nuevos errores de continuidad. Casi diez años después se intentó una vez más poner orden al Universo DC a través de Hora Cero, pero los problemas persistieron. El más reciente intento por reordenar el UDC fue la Crisis Infinita, pero se trató de una idea tan poco inspirada que seguramente terminará ocasionando más problemas de los que resolvió.

Lo que me lleva a preguntarme, ¿Qué tan importante es la continuidad en los comics? Marvel ha optado por ignorar todo aquello que no encaje dentro del contexto actual de sus historias y los fans no hecho mucho ruido al respecto. DC insiste en mantener una congruencia que en realidad jamás ha tenido, lo cual ha dado pretexto para tres "eventos", los cuales sólo han servido para incrementar los ingresos de la editorial y provocar frustración en algunos de sus más fieles seguidores. ¿Qué sería lo mejor? ¿Seguir la ruta Marvel e ignorar lo que no encaje? ¿Buscar una nueva solución en el 2016? ¿Cancelar todos los títulos y empezar de cero otra vez?

A mi parecer se le da demasiada importancia a un problema que sólo es tal cuando se le señala tan marcadamente. Creo que lo mejor sería enfocarse en contar las mejores historias de la mejor manera posible sin tener que estar revisando décadas de archivos para asegurarse de no contradecir historias que en ocasiones nadie recuerda. ¿No sería divertido poder leer cualquier historia de cualquier personaje sin necesitar veinte años de antecedentes para poder disfrutarla? Quiero pensar que si. Pero mientras las editoriales consideran sus opciones, es bueno saber que existe una enorme oferta de material de lectura libre de restricciones de continuidad, tanto dentro como fuera del género de superhéroes.