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27 de junio de 2008

39 - RC - Lone Wolf and Cub



Por Alberto Calvo

Aprovechando que hace un par de meses nuestro dictador levanto oficialmente el veto al manga que existía en Comicverso, Recomendaciones de la Comicteca presenta una de las obras venidas de Oriente con mayor peso en la cultura occidental:

Lone Wolf and Cub

Título Original:子連れ狼 (Kozure Ōkami)
Historia: Kazuo Koike
Arte: Goseki Kojima
Editorial (en Japón): Futabasha
Editorial (en los Estados Unidos): First Comics - Dark Horse Comics
Fecha de publicación: Futabasha, 1970-1976; First Comics, 1987-1991; Dark Horse Comics, 2000-2002
Formato original: 28 volúmenes de 300+ páginas, blanco y negro.
Formato First Comics: 45 números en formato estándar de 64 a 128 páginas c/u, blanco y negro (inconcluso).
Formato Dark Horse Comics: 28 volúmenes tamaño bolsillo de 300+ páginas, blanco y negro.

Lone Wolf and Cub cuenta la historia de Ogami Ittō, un samurai que servía como verdugo oficial al Shogun hasta que cayó en desgracia a causa de intrigas preparadas por Yagyu Retsudō, quien quería la posición de Ogami para el clan Yagyu. Su familia y criados fueron brutalmente asesinados siendo su hijo recién nacido Daigorō el único sobreviviente. Convertido en ronin (samurai sin amo), Ittō se ve obligado a iniciar un viaje de redención y venganza conocido como meifumadō, literalmente, Camino al Infierno, conocido también como el Camino del Asesino. Después de someter a su hijo a un antiguo ritualpara decidir su destino, lo lleva con el, siendo desde entonces conocidos como El Lobo Solitario y su cachorro.

Ogami Ittō y su hijo se dedican a recorrer diferentes aldeas y villas, donde Ittō alquila sus servicios como mercenario o guardaespaldas como un modo de subsistir mientras llega el momento de enfrentar a Yagyu Retsudō y saldar cuentas. Durante su viaje corren toda clase de aventuras y enfrentan a todos los hijos de Yagyu Retsudō. Cuando éste y Ogami se enfrentan por primera vez, Kojima presenta su duelo en una secuencia de casi 180 paneles, siendo una de las secuencias de acción más largas jamás publicadas en la historia del arte secuencial. El arte de Kojima es claro y efectivo, con una narrativa que permite seguir largas secuencias sin diálogos de una manera coherente y simple sin por ello descuidar los detalles en la ropa, arquitectura y paisajes presentes a lo largo de la historia.

El impacto del trabajo de Koike y Kojima se sintió desde que el título apareció en las páginas de la revista Weekly Manga Action. Elogiada por su atención al detalle tanto artístico como argumental y criticada por lo violento de sus escenas de combate, Lone Wolf and Cub se convirtió en un clásico instantáneo, dando origen en poco tiempo a seis películas, una serie de televisión y cuatro obras de teatro. Koike creo una visión del Japón feudal realista y llena de detalles, ayudando a romantizar las historias de samurai y generando numerosos imitadores. La edición realizada por First Comics a finales de los 1980s alteró el arte original para permitir su lectura al estilo occidental, es decir de izquierda a derecha, y presentándolo en el tamaño de página que conocemos como americano, en tanto que la edición de Dark Horse reproduce la serie completa del mismo modo que apareció una vez completa en Japón, en 28 tomos, y respetando el formato original que se lee de derecha a izquierda.

La historia de Lone Wolf and Cub ha tenido un tremendo impacto en la cultura popular tanto de Japón como de Occidente, generando toda clase de homenajes e imitaciones en cine, televisión y comics. Road to Perdition, la novela gráfica de Max Allan Collins, es un claro homenaje a la historia de Ittō y Daigorō Ogami, y también se puede notar su influencia en obras como Ronin, de Frank Miller, en películas como Kill Bill, de Quentin Tarantino, o en series de televisión como Samurai Jack. Si nunca han leído manga y les gustaría empezar con algo que no necesariamente involucre colegialas de grandes ojos o historias de fantasía y magia, Lone Wolf and Cub representa un excelente punto de entrada al mundo del arte secuencia japonés.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

25 de junio de 2008

38 - RC - John Byrne's Next Men



Por Alberto Calvo

De manera irregular pero segura continuamos con nuestras recomendaciones de aniversario. En esta ocasión se trata de una obra de ciencia ficción creada por uno de los más controvertidos autores del medio. Recomendaciones de la Comicteca se complace en presentar

John Byrne's Next Men

Historia: John Byrne
Arte: John Byrne
Portadas: John Byrne / John Byrne & Gary Cody
Editorial: Dark Horse Comics/Legend
Fecha de publicación: 1991-1995
Formato original: 31 números en formato estandar de 32 páginas a color.
Colecciones: 6 tomos recopilando los 31 números de la serie.

John Byrne es un autor que suele estar en el centro de la polémica todo el tiempo, y si es cierto que hace algún tiempo que no produce algún comic realmente memorable, no es posible negar o ignorar la importancia e influencia de su trabajo pasado. A finales de los 1970s Byrne se convirtió en una de las máximas estrellas del medio gracias a su trabajo en Uncanny X-Men, donde sustituyó a Dave Cockrum como artista regular de la serie. Al lado de Chris Claremont, Byrne ayudó a crear una de las franquicias más importantes en la historia del medio, además de haber sido responsables de algunas de las mejores historias en el género de superhéroes, como The Dark Phoenix Saga o Days of Future Past.

Luego de abandonar los X-Men por diferencias creativas con Claremont, Byrne se hizo cargo de escribir y dibujar Fantastic Four en lo que a la fecha se reconoce como uno de los periodos más brillantes de ese título. Después de concluir su estancia en los FF, Byrne trabajó en prácticamente todos los títulos importantes (y otros no tanto) tanto de Marvel como DC, siendo elegido incluso como el encargado de relanzar a Superman luego del reboot que hiciese DC de todos sus títulos tras la Crisis en las Tierras Infinitas. Opinionado y testarudo, Byrne siempre ha tenido diferencias con editores y colaboradores en ambas editoriales, por lo que no es de sorprender que a principios de la década pasada buscase otra alternativa para publicar su trabajo.

Luego de un fallido intento de co-crear con Stan Lee el Universo Marvel del futuro (lo que eventualmente sería el Universo 2099), Byrne tomó algunos de sus conceptos y los empacó en una novela gráfica de 64 páginas titulada 2112, la cual propuso para su publicación en Dark Horse Comics. La novela fue publicada y dio pie al siguiente proyecto de Byrne en DH, los Next Men, serie para la cual 2112 servía a la vez de precuela y secuela. Los NM aparecieron originalmente en segmentos cortos dentro del título antológico de Dark Horse, Dark Horse Comics Presents. Estos segmentos fueron más tarde publicados como el número 0 de la serie regular.

La historia danza alternativamente entre los géneros de ciencia ficción y superhéroes, con un marcado énfasis en las implicaciones de la existencia de seres con capacidades superhumanas en un mundo realista. Un proyecto secreto del gobierno norteamericano conocido como Project Next Men (Proyecto Próximos Hombres) ha trabajado durante décadas con embriones con la intención de llevarlos al límite de la evolución y crear metahumanos con habilidades especiales. Criados en un entorno virtual, estos seres sufren un tremendo shock cuando accidentalmente son liberados en un mundo que no está listo para ellos.

Lamentablemente no hay mucho que pueda comentar de la historia en sí, sin revelar demasiado sobre la misma, y dado que IDW ha anunciado su intención de republicar toda la serie en tomos de gran formato (de directorio telefónico, los llaman) y en blanco y negro (presentación favorita de Byrne, quien sufre de daltonismo) en los próximos meses, creo que sería preferible no soltar spoilers que pudiesen arruinar la experiencia a potenciales nuevos lectores de la serie. Baste con apuntar a la forma en que Byrne explora los efectos de habilidades sobrehumanas en un cuerpo que no fue diseñado para trabajar de manera diferente.

Cabe apuntar que el título completo de la serie es John Byrne's Next Men. Byrne comentó en alguna ocasión que Marvel le envió una carta de "Cease and Desist" para pedirle que cambiase el título de su comic pues era demasiado parecido a X-Men. La respuesta de Byrne fue que su comic se llamaba John Byrne's Next Men y que a él no le parecía que eso pudiese confundirse con Uncanny X-Men. Curioso resulta también que el génesis de la serie fuera una historia no vendida realizada para Marvel, porque algunos de los conceptos y personajes principales de la serie fueron derivados de Freaks, un proyecto originalmente ofrecido a DC Comics pero cuya venta tampoco se concretó.

Mucho se ha especulado a lo largo de los años sobre la forma de ser y trabajar de John Byrne y, como mencioné al principio de este texto, sobre el tiempo que lleva sin publicar un proyecto realmente importante o de una calidad similar a la que caracterizaba sus proyectos de décadas pasadas. Para muchos su estado de desencanto hacia el medio y aparente amargura puede ser en parte debido a la falta de éxito comercial de ésta serie durante uno de los periodos más oscuros de la industria, la implosión que siguió al boom. Sea como haya sido, JBNM es, a pesar de no ser perfecta, quizás el último gran trabajo de Byrne y una lectura que debiera ser imprescindible para los aficionados al género de superhéroes y/o la ciencia ficción.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

18 de junio de 2008

16 - EeC - Todo cambia en un Flash



por Esteban Pedreros

Como sabrán, mi personaje favorito es The Flash y tras la publicación del listado de Comics que sacará DC Comics en Septiembre me encontré con una sorpresa... un nuevo cambio de equipo creativo.

Lamentablemente DC Comics se ha caracterizado en el último tiempo por darme sólo razones para reclamar. Claro que ese es un enfoque subjetivo que algunos compartirán y otros tantos no.

Hagamos una pequeña recapitulación:
  • Esteban era un fan relativamente feliz con su regular dosis mensual de cómics Flash durante la década 1995-2005, hasta que supo que Geoff Johns dejaría la serie y Darwyn Cooke tomaría las riendas de la revista por cuatro números.
  • Primera decepción. Cooke no llegó y en su lugar apareció Joey Cavalieri, quien de hacer un fill-in de cuatro números, pasó a estar en realidad escribiendo la despedida del personaje, quien tendría una rápida e indigna partida en el #4 de Infinite Crisis.
  • DC relanzó la serie a cargo de Bilson y DeMeo, con Bart Allen como protagonista. La serie fue un desastre, así que decidieron matar a Bart en el #13 de la nueva serie y traer de vuelta a Wally en la páginas del crossover JLA/JSA de Brad Meltzer y Geoff Johns.
  • El regreso fue de la mano de Mark Waid y Daniel Acuña. Acuña dejó la serie tras el #3 (#233) para firmar un contrato de exclusividad con Marvel, lo que no tiene nadade malo, pero extraña que DC ponga sus fichas en un dibujante ascendente para relanzar una de sus series principales y no se preocupe de asegurar su continuidad en el tíulo. Mark Waid abandonó la serie tras sólo 6 números (#236)... aquí sólo queda especular, pero por comentarios que leí de Waid, pareciera que supo del plan para regresar a Barry Allen y no le gustó.
  • A pesar de que no quedó claro en el comic en sí, por su aparición en medios de noticias, todos quedamos de acuerdo en que Barry Allen regresó en el Comic DC Universe #0.
  • En la serie mensual hubo un fill-in de Keith Champagne seguido por seis números (#238 a #243) a cargo del equipo creativo que en general supusimos que sería el definitivo por un buen tiempo: Tom Peyer (Hourman) y Freddie E. Williams II.
Vamos ahora al listado de comics de septiembre, donde vemos la solicitud del nuevo comic de Flash, el #244:
THE FLASH #244

Written by Alan Burnett
Art by Paco Diaz & Drew Geraci
Cover by Brian Stelfreeze

The epic "This Was Your Life, Wally West" kicks off in high gear as Flash faces a scary blast from the past in a new story written by Alan Burnett (Batman: The Animated Series, SUPERMAN/BATMAN). Plus, Keystone City is abuzz over the new threat in town, who just might be the finish line for the Flash!

On sale September 17 o 32 pg, FC, $2.99 US
Como ven Alan Burnett y Paco Díaz conforman el nuevo equipo creativo. No tengo problemas con estos creadores, pero no se le dio tiempo a Tom Peyer de levantar la serie.

Desde un punto de vista puramente económico, las ventas de Flash se han hundido de una manera estrepitosa.
  • #230 v2. (último número del volumen anterior) = 40.600
  • #1 de The Flash: The Fastest Man Alive = 120.400
  • #8 de The Flash: The Fastest Man Alive (fin de la etapa de Bilson & DeMeo) = 51.000
Como ven la debacle era total con una caída de un 58% en las ventas.
  • #13 de The Flash: The Fastest Man Alive = 76.813
El repunte se debe a la muerte de Bart Allen
El interés en el regreso de Mark Waid existía, pero como vemos no era tan grande. Como soy parcial en el cuento, creo que DC había perdido bastante crédito relanzando dos veces la serie en poco más de un año.
  • Flash #236 (el último de Waid) = 41.431
La baja en las ventas fue sostenida y se acentuó con el anuncio de la partida de Waid. Recuerdo que a varios lectores que visitaban los foros no les gustó el dibujo de Acuña, lo que creo que se debe a que rompía demasiado drásticamente con la tradición de los dibujantes de Flash, que han sido bastante más clásicos.
  • Flash #238 (el primero de Tom Peyer) = 35.595
Éste es el último mes respecto del cual existen datos y creo que la conclusión es una sola... DC sintió pánico. Tras varios relanzamientos la serie esta actualmente por debajo del nivel de ventas que tenía previo a Infinite Crisis, eso es un desastre absoluto, pero no tienen a nadie más a quien culpar que a sí mismos.

No citaré los datos tan detenidamente como acabo de hacerlo, pero Flash es una serie que generalmente ha construido su fanaticada en base a la continuidad de sus equipos artísticos. La recomendaciones del consabido "boca a boca" han resultado ser tradicionalmente, el mejor agente publicitario de la serie. Eso es lo que llevó a a la gente a leer el Flash de Mark Waid en los 90s, y eso es lo que atrajo a la gente del Flash de Geoff Johns.

Entre 1987 y 2006, salvo algún fill-in ocasional, sólo 6 guionistas trabajaron en Flash: Mike Baron, William Messner-Loebs, Mark Waid (con Brian Augustyn), Grant Morrison (con Mark Millar), Mark Millar y Geoff Johns. Entre 2006 y 2008 han pasado cuatro equipos creativos por la serie y el más estable duró 8 números.

Lo que más me alarma de la llegada de Alan Burnett es la sospechosa semejanza que tiene con lo que fue el fill-in de Cavalieri previo a la primera cancelación de la serie. Pareciera que Burnett llegó a cerrar la colección para preparar el camino al regreso de Barry Allen, que como ya les comenté, se da por hecho que retornó en el especial DC Universe #0.

Flash no necesita más cirugías mayores, lo que necesita en estos momentos es hibernar un par de años y dar tiempo a que se calmen las cabezas editoriales en DC y desarrollen un plan de publicación que logre un relanzamiento creativamente exitoso de la serie. Flash tiene un colchón de fidelidad similar al de otros personajes icónicos del Universo DC, por lo qu es improbable que alguna vez venda tan mal como para que la serie necesite cancelarse, pero a nadie debe hacerle gracia que el personaje más importante de la editorial luego de la trinidad central, venda por debajo del nivel de las colecciones de varios personajes menores.

Mi teoría de la hibernación que llamaré teoría del freezer, emana del éxito con el que Marvel logró reposicionar a dos personajes que transitaban por época mediocres como lo son Iron Man y Thor. Tal vez DC se beneficiaría de tomar una decisión sobre el personaje y respaldarla sin titubear por varios años, hasta que quienes sea que reclamen (me incluyo), se aburran y la serie tenga la oportunidad de construir su propio grupo de seguidores y prosperar en razón de un buen trabajo creativo, pero eso no ocurrirá en tanto se opte por dirigir la serie con golpes de timón mediáticos, cada vez que los números no apoyen un apuesta creativa... el éxito comercial debiera venir, como se dice por ahí: "por añadidura".

Deja tus comentarios o escríbenos directamente a cverso@comicverso.com


12 de junio de 2008

36 - RC - Hourman



Por Alberto Calvo

Continuando con nuestra edición de Recomendaciones de aniversario dedicadas a series finitas completadas por un mismo autor, la que nos ocupa en esta ocasión es otra serie de superhéroes plantada en el Universo DC. Recomendaciones de la Comicteca presenta

Hourman

Historia: Tom Peyer
Arte: Rags Morales
Editorial: DC Comics
Fecha de publicación: 1999-2001
Formato original: 25 números en formato estandar de 32 páginas a color
Colecciones: Ninguna

Supongo que con esta serie en particular es posible que se presenten algunos reclamos o quejas (lo cual estaría bastante bien, por cierto), pues no se trata propiamente de una historia independiente completa de principio a fin, pues deriva de otra serie y además forma parte integral de la mitología de uno de los héroes tradicionales más antiguos de DC Comics y miembro fundador de la Justice Society of America original. Pero aún así me parece que vale la pena comentarla.

El Hourman original, Rex Tyler, era un científico que utilizaba Miraclo, una droga de su creación compuesta por hormonas y vitaminas, que le daba fuerza, velocidad y resistencia sobrehumanas durante una hora, la cual utilizaba para combatir el crimen y ayudar a los necesitados. Eventualmente desarrolló una adicción a su creación y decidió abandonar su carrera de vigilante, siendo añosdespués emulado y sustituído por su hijo Rick, quien como parte de Infinity Inc. se convirtió en el segundo Hourman hasta que eventualmente sucumbió a la dependencia a la fórmula de su padre y se retiró. Si bien estos antecedentes resultan útiles, no son necesarios para entender la serie regular que aquí recomendamos.

Al igual que Resurrection Man, Hourman tiene una relación bastante estrecha con algunos eventos del Universo DC, habiendo surgido como un derivado directo de la saga DC 1,000,000. Durante esa aventura en el siglo 583 fue introducido un nuevo Hourman, un humano sintético basado en el ADN de Rex Tyler. Después de un par de aventuras con la Justice League, el androide decide tomar residencia en el presente, y es ahí donde empieza la serie creada por Peyer y Morales. En busca de entender mejor el mundo que será su nuevo hogar, Hourman busca la asistencia de un ser humano para que le ayude en su busca personal, decidiendo que la persona ideal para ayudarle es Snapper Carr, un humano sin poderes que años atrás sirvió como mascota/miembro honorario de la Liga.

Una vez explicados los antecedentes de la serie, es hora de explicar porque considero esta serie digna de ser recomendada. Tom Peyer es parte de una generación de escritores que crecieron leyendo comics de superhéroes y quienes se caracterizan por mezclar en su trabajo un respeto y reverencia por los personajes clásicos del medio con una intención de desarrollar las posibilidades narrativas y temáticas tanto del género de superhéroes como del medio comiquero en general, mezclando las características de acción y aventuras distintivas del género con temas más profundos y complejos. En el caso de Hourman Peyer se lanza de lleno a uno de los temas más interesantes y populares dentro de la ciencia ficción: ¿Qué es ser humano?

El androide titular tiene problemas de personalidad desde su primera aparición. Es inseguro y vive bajo la idea de que es una pobre excusa de héroe a quien ni la tecnología del siglo 853 pudo convertir en alguien de valor y considera que no merece portar un nombre tan distinguido como el del héroe en quien está inspirado. Después de "mudarse" al presente, sus errores siguen causándole miseria y desencanto. Tras buscar la ayuda de Snapper, éste intenta reconfortarlo y le dice que la principal razón por la que no puede integrarse a la sociedad y tratar de llevar una vida normal es porque es demasiado poderoso y porque su capacidad de alterar el tiempo y viajar por él le impide poder aprender de sus errores. Reaccionando una vez más por impulso, Hourman decide deshacerse de la mayoría de sus poderes, desmantelando el worlowog, el artefacto que contiene la gran mayoría de ellos.

Durante la mayoría de la serie, Hourman, llamado simplemente Tyler por Snapper, se dedica a tratar de averiguar lo que significa ser humano y a tratar de discernir si el hecho de ser un androide lo hace inherentemente malvado, pues todos los androides que ha conocido, incluyendo al primero de ellos, Amazo, lo son. Gracias a sus poderes Tyler puede pasar una hora con Tomorrow Woman, un androide creado por los profesores Ivo y T.O. Morrow que fue capaz de superar su programación y convertirse en una heroína. Ese rato marca para siempre a Tyler, quien decide seguir viviendo entre los humanos para aprender de ellos. Lo que Peyer consigue con Hourman es crear una de las series más entretenidas e inteligentes que se hayan publicado dentro del mainstream superheroico en los últimos años, combinando humor, aventuras y reflexiones profundas sobre la naturaleza humana. Rags Morales tiene una extensa carrera en el medio, pero hasta tiempos recientes su trabajo era mayormente ignorado por editores y fans.

Lamentablemente la serie nunca recibió el apoyo suficiente como para garantizar su continua existencia y fue cancelada luego de solo dos años en los stands. Curiosamente, la gran mayoría de los fans que podían haber disfrutado la sertie prefirieron ni siquiera echarle un vistazo. Al menos esa es la impresión que me queda luego de haberla comentado a lo largo de los años con varios fans de comics, pues según parece, la mayoría de los fans de la JSA y/o Hourman no estaban de acuerdo con que su héroe fuese reemplazado por un androide... xenofobia -o mejor dicho, ciberfobia- de fanboy, quien lo hubiese imaginado... Si algún día tienen oportunidad de leer esta serie, háganlo, no se arrepentirán. Lo más probable es que puedan hallarla con relativa facilidad en las cajas de ofertas de cualquier tienda de comics o por un precio inferior al de la portada en casi cualquier tienda en línea.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

11 de junio de 2008

15 - EeC - La Verdadera Crisis de DC



por Esteban Pedreros

Tenía varios temas pensados para esta entrega, pero ninguno logró hacer que me sentara a escribir hasta que me avisaron de una entrevista que concedió Grant Morrison para Newsarama, revelando algunos pormenores de la elaboración de Final Crisis.

Si leen la entrevista verán que asoman dos tópicos de discusión: uno relativo al cómic propiamente tal que los invito a discutir en la revisión comentada del #1 de Final Crisis que publiqué el Lunes pasado; y un segundo tópico dedicado a las políticas Editoriales de DC Comics, que es el que abordaremos en esta columna.
Si no saben inglés no se preocupen que los párrafos que comente los iré traduciendo para facilitar la discusión.

El entrevista comieza discutiendo algunos puntos argumentales de Final Crisis, pero se pone sabrosa al llegar al siguiente párrafo (del que sólo publico la traducción):
NRAMA: En una cuantas páginas del número #1, nos mostraste que estás construyendo la historia sobre los cimientos dejados por todo lo que ocurrió anteriormente, desde Identity Crisis (Crisis de Identidad) hasta Countdown. En relación al material más reciente, como Countdown, ¿estuviste involucrado en su planificación, le dijiste a los editores dónde necesitabas que estuviesen las cosas para el inicio de tu historia, o modificaste Final Crisis para retomar la historia donde quedó la trama?

GM: Bueno, el modo en que ocurrió fue que empecé a escribir Final Crisis #1 a principios de 2006, alrededor de la misma época en que empezó a aparecer la serie 52, así que Final Crisis fue más una continuación de algunos hilos argumentales dejados por Seven Soldiers y 52 que cualquier otra cosa. Final Crisis fue parcialmente escrita y planeada en rudimentarios guiones que iban de número a número antes de que Countdown fuese siquiera concebido, mucho menos escrito. Y J.G. Jones ya estaba trabajando en diseños y bosquejos iniciales para la época en que Countdown comenzó. No hubo realmente mucha oportunidad, o deseo, de modificar nuestro trabajo en esa etapa.

Aunque al equipo de escritores de 52 se le pidió que contribuyera en Countdown, todos estábamos agotados por las exigencias del calendario semanal y creo que todos queríamos concentrarnos en nuestras series mensuales por un tiempo, así que cuando originalmente se discutió Countdown, lo que pasó fue que dije "Aquí está el número 1 de Final Crisis y un bosquejo argumental de los seis números que siguen. Mientras dejen las cosas tal y como empiezan en Final Crisis, no tendremos problemas". Obviamente, habría preferido que no se tocara siquiera a los Nuevos Dioses, mucho menos que se los usara tan intensamente antes de que tuviera la oportunidad de traerlos de vuelta, pero no estoy a cargo de DC y no tomo decisiones sobre como y donde son utilizados los personajes.
No sé si comparten mi horror, pero habiendo leído varias de las entrevistas que se publicaron previo al lanzamiento de Countdown, no puedo sino maravillarme ante la completa falta de coordinación editorial.

Casi puedo imaginarme a Dan Didio leyendo el guión de Final Crisis #1 y sin comprender la idea de la historia, reflexionar: "Ummm, aquí aparecen los Nuevos Dioses, pero no hemos hecho nada con ellos.... deberíamos publicar algo con estos personajes para aprovechar lo que va a hacer Grant -en mi imaginación Didio habla de todo el mundo como si fueran amigos- NANCY!!! -en mi imaginación Didio se parece a J. Jonas Jameson- comunícame con Mike y Eddie, por favor ".

Así que Mike y Eddie (Mike Carlin y Eddie Berganza) le dicen que Jim Starlin es un tipo que puede encargarse de hacer una buena miniserie de los New Gods, porque es bueno escribiendo personajes cósmicos: "Mira, aquí tienes Cosmic Odyssey. La escribió para nosotros cuando queríamos traer un poco de la magia de Warlock al DCU". Y es así como dos tuertos guiaron al ciego por el camino de espinas.

A ver, tratando de dejar de lado el sarcasmo, resulta preocupante ver que por un lado se le da a Morrison carta blanca para preparar una Macrosaga, pero por la otra los preparativos de la misma no se coordinan con él. El hecho de publicar una miniserie de 8 partes que narre "la Muerte de los Nuevos Dioses", cuando la intención de uno de tus escritores estrella es que ellos mueran en el transcurso de una Macrosaga que está preparando para dentro de dos años más, es un problema GRAVE, gravísimo de planificación.

Conjeturando... cuando se lanzó 52 fue un salto de Fe de parte de DC, respaldado con el compromiso de tener al frente de la serie a los mejores escritores de la compañía. El excelente resultado económico de 52, dio como resultado lógico el anhelo de DC de repetir el proyecto con otra serie semanal más, que esta vez recayó en las manos de Paul Dini quien sirvió en un puesto similar al de un Productor Ejecutivo o Showrunner Televisivo, el tipo que se encarga de coordinar el trabajo del resto de los escritores de un determinado proyecto, proveyendo además directrices generales del rumbo que tomará la historia. Countdown fue un desastre, tanto así que no la pude leer porque me pareció un desperdicio de tiempo que nadie me iba a devolver, como hacer una cola de un Banco. Ahora, el que nadie en DC se haya preocupado de saber a ciencia cierta para dónde iba la micro en el proyecto de Morrison, es una explicación muy apropiada para entender por qué Countdown resultó una serie irregular y mediocre.

Si Dini entiende que está escribiendo una serie semanal que es la cuenta regresiva para un determinado evento, pero no sabe bien en qué consiste el evento, pues es realmente difícil que logre dirigir las piezas hacia algún lado. Puesto en semejante posición no puedo sino sentir simpatía por Dini, pues creo que la lógica dictaría darse vueltas por las ramas y permanecer lo más alejado posible de la trama central, a riesgo de contradecir la historia que estoy intentando presentar.

Un ejemplo claro de ello lo da éste párrafo relativo a la conflicto que aflora entre la muerte de Orion en Death of the New Gods #8 y la que vimos en las primeras páginas de Final Crisis:
(...) La aparición de Orion en el puerto y las respuesta de los Guardianes en Final Crisis #1 fueron escritas y dibujadas primero. Luego Jim Starlin creó la escena de la muerte de Orion en Death of the New Gods que llevan a la aparición del Dios de la Guerra en Final Crisis #1, así que hacemos referencia a la escena de Jim en el #3 de Final Crisis. Cuando escribí esa escena , las heridas fatales de Orion eran el resultado del misterioso rayo de energía con el que Jim lo hirió en Death of the New Gods #6. Para el momento en que apareció Countdown #1 [n.tr: el último número de la serie] , estaba trabajando en Final Crisis #4 y #5 y J.G Jones dibujaba el #3, así que ya nos habíamos adentrado en nuestra historia y no nos era posible cambiarla para hacerla coincidir con Countdown.

(...)Si solo yo hubiese estado involucrado, Orion habría sido el primer Nuevo Dios muerto que vemos en un comic DC, iniciando la cadena de eventos que vemos en Final Crisis
Concluyendo lo siguiente:
(...)Para reiterar, ojalá por última vez, cuando comenzamos nuestro trabajo en Final Crisis, J.G y yo no teníamos idea de lo que ocurriría en Countdown o en Death of the New Gods porque ninguna de esas series existía en ese momento. A los escritores de Countdown se les pidió más tarde que "sembraran" material de Final Crisis y en algunos casos, probablemente debido a la presión llenar las páginas de una serie semanal, esa siembra se convirtió en tramas completas que se desviaron en direcciones que nunca imaginé, anticipé o planeé para Final Crisis.
Algo que me llama la atención de esta entrevista es que Morrison haya sido tan claro en sus críticas a DC (o Dan Didio). Tendría que ponerme a citar muchas fuentes para afirmar lo que sigue con certeza y tal vez no valga la pena hacerlo en una columna, pero tengo la siguiente idea:

Grant Morrison y J.G. JonesCuando Morrison dejó Marvel para regresar a DC parecía quejarse un poco del manejo Editorial en Marvel a la vez que extrañaba los personajes DC que parecen ser más de su agrado (cosa que no me consta), creo que en esa época la persona en Marvel que ocasionó varios conflictos era Bill Jemas. Desde que Morrison regresó a DC se portó como un buen jugador de equipo, un Andrea Pirlo digamos. No sólo se preocupó de sus proyectos personales, también trabajó en pos de las marcas de la compañía, desarrollando conceptos para nuevos personajes o reinvenciones de personajes antiguos (Great Ten, The All-New Atom), hasta colaboró en 52. Desde entonces ésta es la primera vez que leo una crítica abierta a la conducción de la Editorial, no está redactada como crítica, es más bien una explicación con tonos de queja, pero creo que no da lugar a muchas interpretaciones más benévolas que la mía.

Morrison preparó un evento para el aniversario del personaje más importante de DC Comics y la Editorial echó a perder el ambiente previo al lanzamiento saturando el mercado con una saga que fue un éxito de ventas moderado, un fracaso de crítica y que en definitiva no aporta nada al evento sobre el que están puestas todas las fichas que aspiran a desmoronar la hegemonía comercial de Marvel del último año... lean este último párrafo, por favor:
Como yo lo veo los lectores pueden elegir pasar el resto del año obsesionados con las peculiaridades de una serie que terminó, o pueden dar un suspiro de alivio, calmarse y disfrutar de un nuevo y brillante status quo del universo DC que estamos estableciendo en las páginas de Final Crisis y sus revistas satélite. Estoy seguro que ambos senderos de iluminación encontrarán adherentes con distintos temperamentos.
O sea, pensó en mi a la hora de decir esas palabras... no te preocupes Grant, ni me leí Countdown.

Si eso no es quitarle el piso al proyecto reciente más importante de la Editorial y que en la actualidad está empezando a vender sus recopilatorios, el equivalente comiquero a los Set de DVD de final de temporada de su serie favorita de TV, entonces no sé qué es. Dudo que las palabras de Morrison logren impactar las ventas de Countdown y sus miniseries derivadas, principalmente porque buena parte de esas compras las hacen compradores compulsivos y Tiendas de comics, pero seguramente si tu eres uno de los que pensaba conseguir los TPB de Countdown para entender bien Final Crisis, ahora lo pensarás dos veces viendo que en realidad son dos cosas distintas, sin mucha relación y que Countdown más que favorecer el desarrollo de la historia de Final Crisis, la entorpece.

En fin, hoy DC parece ser su propio peor enemigo. Bueno si eso no fue un buen planteamiento para crear polémica, qué tal este: ¿Por qué un autor con el prestigio de Paul Dini se presta a escribir Countdown?

Countdown hoy parece haber sido más un cacho (problema) que cualquier otra cosa y para mi es difícil ver exactamente cómo pudieron convencer a Paul Dini de hacer la revista, tal vez hubo promesas no cumplidas, tal vez pensó en el desafío de coordinar una serie semanal, no lo sé. Si sé que lo tiraron al río y mientras iba cayendo le amarraron la manos y le dijeron "¡nada!".

Deja tus comentarios o escríbenos directamente a cverso@comicverso.com


10 de junio de 2008

35 - RC - Y: The Last Man



Por Alberto Calvo

El sello Vertigo de DC Comics ha servido de hogar a muchas de las mejores series regulares de la historia de los comics, tal vez en buena medida por la libertad creativa que ofrece, la cual ha atraído a muchos de los mejores autores en el medio. La diversidad temática presente en sus títulos y la posibilidad de tratar cada tema de una forma madura y sin censura ha sido un factor importante en el desarrollo de historias dirigidas a un público en busca de algo más que escapismo y fantasías adolescentes de poder -aclarando que éstas no tienen nada de malo, simplemente van enfocadas a un público diferente-, y ha servido para ayudar a que los comics y novelas gráficas alcancen otra clase de públicos. Un buen ejemplo del alcance de estas series es la multipremiada y recientemente concluída

Y: The Last Man


Historia: Brian K. Vaughn
Arte: Pía Guerra, Goran Sudzuka, Paul Chadwick
Editorial: DC Comics/Vertigo
Fecha de publicación: 2002-2008
Formato original: 60 números en formato estandar de 32 páginas a color
Colecciones: 10 Tomos recopilando la integridad de la serie, además de una anunciada edición de lujo en pasta dura.

El 17 de julio del 2002 el mundo cambió para siempre. Un evento de origen desconocido, del cual se especula fue una plaga, exterminó a todos los mamíferos varones sobre la faz de la Tierra. A todos excepto a Yorick Brown, un joven escapista aficionado, y a su mascota, Ampersand, un mono capuchino. Yorick es el último hombre a quien hace referencia el título de la serie, en tanto que la Y se debe tanto a su nombre como al cromosoma Y, que determina el sexo masculino de un ser vivo.

Brian K. Vaughn se ha ido convirtiendo poco a poco en uno de los autores más respetados del medio gracias a su trabajo en series como Runaways para Marvel Comics o Ex-Machina para Wildstorm, pero fue con Y: The Last Man que Vaughn consiguió que su nombre fuese identificado por el público masivo. Desde entonces ha ido ganando fans y ha expandido sus horizontes para trabajar como guionista en cine y televisión (en la serie Lost). La serie fue mayormente ilustrada por Pía Guerra con tintas de José Marzán Jr, y se le reconoce como co-creadora de la misma. Su trabajo es limpio y agradable a la vista, realista sin obsesionarse con el detalle y cuenta con una narrativa clara y eficiente.

Aunque el tono de la historia es mayormente serio pues trata con un evento cataclísmico que pudiese representar la extinción de la humanidad, los guiones están llenos de momentos de humor de distintos tonos, desde bromas sexistas, políticas y/o religiosas, hasta simples explosiones de sarcasmo e ironía, principalmente de parte del protagonista. Tal vez el mayor logro de Vaughn sea poder retratar de una manera creíble e interesante el caos en que se sumerge la sociedad humana ante la desaparición de los hombres y la forma en que las mujeres del mundo se recuperan y buscan reorganizar la civilización. Grupos ultrafeministas, asociaciones religiosas, dos astronau... perdón, un astronauta y un cosmonauta atrapados en el espacio, y diversas agencias gubernamentales y militares de diversas nacionalidades forman parte del interesante mundo que Vaughn y Guerra nos llevan a explorar a lo largo de la serie.

Si les gusta la ciencia ficción o las historias humanas con personajes complejos y creíbles, o si están en busca de una lectura inteligente que los pueda entretener por varios días, Y: The Last Man es una excelente opción. Si no desean aceptar mi palabra, pueden echarle un vistazo al primer número de la serie, disponible en formato PDF en la página de DC Comics y juzgar por ustedes mismos. Por otro lado, actualmente se encuentra en pre-producción y con vistas a empezar la filmación en las próximas semanas la adaptación cinematográfica de esta serie, la cual sería dirigida por DJ Caruso, responsable del éxito del año pasado Disturbia, destacando que el propio Vaughn se ha visto involucrado en el desarrollo del guión.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

20 de mayo de 2008

14 - EeC - La Homosexualidad en los Cómics de Superheroes.



por Esteban Pedreros

Nueva entrega de la columna... vaya que es difícil encontrar temas sobre los cuales divagar con regularidad, a veces escribes 3 columnas en una semana y otras veces pasan meses sin que se te ocurra algo.

Hace algunos días surgió la noticia de que DC Comics planea publicar una serie regular protagonizada por Batwoman, un personaje nuevo que presentaron en la serie "52" y que rápidamente adquirió notoriedad porque la verdadera noticia es que se trataría de una heroina lesbiana. Estuve buscando la noticia, pero google no arrojó resultados positivos, solo el panel del DCU de la Wondercon de 2008, donde Didio desmiente el lanzamiento de dicha serie. En fin, la noticia motivó una pequeña discusión en una lista de correos en la que participo en torno al gradual surgimiento de personajes homosexuales en los comics del mainstream superheróico de Marvel y DC comics.

Sin investigar demasiado, intentaré nombrar los personajes homosexuales que recuerdo en estos momentos: Batwoman, Question (Renee Montoya), Thunder (la hija de Black Lightning, de los Outsiders), Grace (también de los Outsiders) y Obsidian (de la JSA, aparecía regularmente en Manhunter). Respecto de personajes de Marvel Comics, la verdad es que no conozco tanto a los personajes de Marvel y no se me viene ninguno a la cabeza en estos momentos.

La discusión rápidamente derivó a remarcar la coincidencia de que la mayoría de estos personajes sean lesbianas, pero pocos hombres homosexuales, con la salvedad de Obsidian. Batwoman es un personaje antiguo en el universo DC, pero su actual encarnación fue presentada hace apenas dos años, precedida de cierta figuración mediatica. En este punto, creo que es seguro presumir que el departamento de R.R.P.P. de DC Comics se encargó de dar a conocer su apuesta por la diversidad sexual de sus personajes, ya que a diferencia de lo que ocurría hace algunas décadas, la tolerancia es un valor y la homofobia un antivalor. Que no se malentienda esta última frase, el tono despectivo está dirigido al aprovechamiento mediático de la decisión editorial.

Mi opinión es que hay una relación bastante hipócrita con la inclusión de personajes homosexuales, que creo se revela claramente a raíz de la mayor presencia de personajes de orientación sexual lésbica. Mi percepción es que las parejas lesbianas resultan más aceptables en TV y cómics, porque generalmente son interpretadas por modelos y constituyen una fantasía sexual masculina común. Por otro lado, tengo la impresión (y puedo estar muy equivocado), que al contrario, las parejas homosexuales masculinas no constituyen una fantasía sexual femenina a la vez que generan un fuerte rechazo entre los hombres.

Los cómics son un nicho de fanboys y ñoños, como yo. La mayoría de los lectores de cómics de superhéroes somos hombres y producto de ésto, el carácter de los personajes está cargado de clichés que nos atraen... personajes musculosos con características heróicas incorruptibles (un modelo al cuál aspirar, con el cuál identificarse) y mujeres en desgracia/peligro, a las cuales hay que rescatar (la tradicional concepción del rol masculino en las relaciones de pareja que tan amenazado se ve por el empoderamiento de la mujeres modernas). Así como heroínas con vestimentas que las harían aptas sólo para algún rol protagónico en alguna película de entretenimiento para adultos (me gustan los eufemismos), o algún trabajo en un local nocturno. Por lo tanto los cómics satisfacen las fantasías sexuales adolescentes (que comparten los que son adolescentes, como los que no lo son tanto), de sus lectores, dónde las parejas lesbianas resultan atractivas, menos resistidas por los lectores.

Mi apreciación personal es que los hombres tienden a ser paranoicos respecto a su sexualidad y lo que el trato con personas homosexuales representa respecto de su identidad como hombres heterosexuales, por lo tanto creo que un protagónico masculino gay probablemente podría levantar muchas más discusiones sobre la diversidad sexual en los cómics porque subconcientemente, resulta más ofensivo respecto a su percepción de sí mismos. Por ejemplo: si Batman fuese homosexual, un lector X podría pensar que leer Batman lo hace homosexual o al menos, que si lo ven con la revista van a pensar que él es homosexual (la paranoia de la que hablaba).
Una protagonista lesbiana, por otro lado, probablemente sólo estimule su líbido.

Pienso que si el plan editorial de DC es establecer diversidad sexual en sus personajes y por lo tanto intentar establecer un mensaje de tolerancia, o más realistamente, ajustar la realidad de sus comics a la realidad social, o más cínicamente, aprovechar la existencia de una comunidad homosexual militante para venderles comics. La creación de los personajes y el establecimiento de series con personajes protagónicos homosexuales debe apuntar a crear un producto que atraiga transversalmente a los lectores y no a transformarse en un ícono que sólo siga la comunidad gay (parafraseando a Seinfeld: "no es haya nada malo en eso"), porque entonces la iniciativa me parece que no tendría mucha lógica.

El rol de los cómics como agente modificador del pensamiento de sus lectores es limitado, pero no puede menospreciarse y creo que costará bastante encontrar un punto medio que refleje una postura apropiada respecto del tema, principalmente porque establecer cuál es la "postura apropiada" es un tema infinitamente debatible y esencialmente subjetivo. Pienso que siempre existe el riesgo de la militancia en un sentido u otro, tal vez el mejor ejemplo que haya encontrado de cómo presentar una relación homosexual sin caer en clichés es el trabajo que ha hecho Marc Andreyko (quien es abiertamente homosexual) en la excelente serie Manhunter, que ya ha sido cancelada un par de veces, pero que en algunas semanas más vuelve por tercera oportunidad a las andadas, con la relación que mantienen Obsidian (Todd Rice), el hijo de Alan Scott (el Green lantern de la Golden Age), con Damon Matthews, el asistente de la Fiscal de Distrito de los Angeles, Kate Spencer (la nueva Manhunter).

Tal vez la apuesta más arriesgada que se ha hecho, sería la colección regular de Midnighter que publicó DC a través de Wildstorm. Midnighter era un personaje del comic "the Authority", y es básicamente una versión homosexual de Batman (no he leido ninguna de esas revistas como para darte datos más concretos). La serie partió como parte de la linea de comics que intentaron resucitar el Universo Wildstorm, pero al igual que el resto de las series fue un fracaso en ventas. La cancelaron en el número 20, que aparecerá en Junio. Sin embargo Midnighter no es un personaje del "mainstream" y por lo tanto, no creo que se ajuste a los parámetros de los que hablaba antes.

Como en la mayoría de las cosas, habrá que esperar algún tiempo para saber si finalmente la realidad social se verá reflejada sin mayores trabas en los cómics de superhéroes. Yo no contendría la respiración, al menos no en lo que respecta al mainstream (estoy conciente de la existencia de comics como "Strangers in Paradise", pero no apunta a eso esta columna), porque creo que el universo de consumidores de cómics es probablemente concentradamente más susceptible de malinterpretar o tomar ofensa de los nuevos contenidos.

Déjanos tus comentarios o escríbenos directamente a cverso@comicverso.com

23 de abril de 2008

26 - PPC - Superman y la familia Siegel


por Alberto Calvo

En la última entrega de esta columna comenté brevemente sobre el fallo de un juez federal de los Estados Unidos concediendo a la familia de Jerry Siegel la propiedad de la mitad de los derechos del material aparecido en Action Comics #1, es decir, del personaje de Superman y algunos de los elementos más importantes de su mitología. Sin embargo, el caso es mucho más complejo y complicado de lo que parece al primer vistazo, así que decidí dedicar otra entrega a intentar poner las cosas en claro, sobre todo porque en español no hay tanta información disponible. A continuación intentaré exponer los puntos más importantes del caso de la manera más clara posible con información tomada de diversas fuentes, todas ellas en inglés y de entre las que destacaría el FAQ (Preguntas Frecuentes) que Brian Cronin publicó en su columna en CBR, el breve y técnico resumen aparecido en Uncivil Society, y la discusión que se dio en torno al tema en el foro de Whitechapel.

Empecemos por el principio. ¿Qué derechos son los que recuperaron los Siegel? Cuando alguien crea una obra o un trabajo y lo registra legalmente, la propiedad queda protegida por una entidad legal conocida como copyright, el cual ofrece límites legales respecto a la forma en que se usa el trabajo en cuestión. El propietario del copyright decide quien puede hacer uso del material registrado y de que manera puede usarlo, además de tener el control sobre los beneficios económicos que se puedan derivar del uso o explotación del material en cuestión.

En 1938, cuando Siegel y Shuster vendieron los derechos de su creación a National Publications (hoy DC Comics), la ley en los Estados Unidos especificaba que el copyright expiraba a los 28 años, es decir, transcurrido ese tiempo el material registrado pasaba al dominio público, acabando con toda restricción de uso y/o explotación. En caso de que el propietario del copyright lo desease, era posible renovarlo por otros 28 años, extendiendo su duración a 56 años en total. En 1976 se hizo una reforma a la Ley de Copyright con la que se cambió el periodo de renovación de 28 a 47 años, sumando entonces un máximo de 75 años de vigencia. Esta modificación entró en vigor en 1978, año en que el Congreso de los Estados Unidos añadió una modificación adicional a la ley. En el caso de aquellos creadores que hubiesen transferido la propiedad de su copyright antes de la extensión, éstos podrían reclamar la devolución del mismo una vez transcurridos los 56 años originales, siempre y cuando se hiciese la notificación pertinente con dos años de antelación y sin exceder un plazo de cinco años a partir de la fecha de expiración.

En 1994 se cumplieron los 56 años de la transferencia del copyright de Superman, pero los Siegel estaban tratando de alcanzar un acuerdo monetario con DC Comics para evitar acudir a la corte. Al no lograr un trato presentaron la notificación en 1997, que con los dos años requeridos por la ley hizo efectiva la devolución del copyright en 1999, justo en el límite del tiempo establecido por la ley. Las apelaciones y otros recursos legales presentados por DC Comics retrasaron la consumación del proceso hasta el pasado 26 de marzo, cuando el Juez Stephen Larson dictaminó que el copyright de Superman es propiedad a partes iguales de DC Comics/Time Warner y los herederos de Jerry Siegel. La mitad que aún está en manos de DC/Warner es la que correspondería a Joe Shuster, misma que no pudo ser reclamada del mismo modo porque la modificación a la ley que hizo el Congreso únicamente contempla que la solicitud sea presentada por el autor original o por sus herederos directos. Shuster nunca tuvo hijos, por lo que nadie puede hacer la solicitud de devolución. Al menos no todavía.

En 1998 el Congreso volvió a modificar la Ley de Copyright, añadiendo una extensión de 20 años para cualquier copyright creado antes de 1978. En el caso particular de Superman, esa extensión significa que el personaje pasará al dominio público hasta que transcurran 95 años de su creación, es decir en 2033. Sin embargo, también se incluyó una cláusula para permitir que los derechos sean recuperados por los herederos de los creadores originales sin importar si existe algún parentezco o no. Es decir, si en 2011 los herederos de Joe Shuster (encabezados por un sobrino) presentan la solicitud de cancelación de la transferencia de derechos, a partir del 2013 estos debieran ser devueltos, quedando la propiedad de Superman repartida a partes iguales entre los herederos de Siegel y los de Shuster.

Ahora bien, ¿Por qué el énfasis en mencionar Action Comics #1? Porque todo lo que Siegel y Shuster escribieron e ilustraron después de eso fue hecho bajo contrato, por lo que se le considera Work for Hire y es propiedad de su empleador. Así que Lex Luthor, Jimmy Olsen, Perry White, Metropolis, el Daily Planet, la Fortaleza de la Soledad, la kriptonita y muchos otros elementos relacionados con Superman que fueron introducidos después del Action Comics #1 si son propiedad de DC. Obviamente esto conlleva toda clase de complicaciones legales que seguramente mantendrán el caso en la corte por algún tiempo. Por ejemplo, el nombre de Superman, el tradicional logotipo con las letras en un bloque tridimensional e incluso el ícono del diamante con la estilizada 'S' en su interior son marcas registradas de DC Comics, y los Siegel ni siquiera buscaron pelear por ellas.

En el caso de que los Siegel desearan licenciar productos de Superman o incluso autorizar la publicación de comics o revistas a una compañía diferente a DC, tendrían que hacerlo sin utilizar esos elementos. El personaje podría llamarse Superman, pero el nombre no podría utilizarse en el título de ninguna publicación ni en el empaque o superficie de ningún producto. Tampoco podrían utilizar ni el símbolo ni el logotipo, pues para ello necesitarían el permiso de DC Comics. Incluso tendrían que prescindir de algunos de los poderes de Superman, como la capacidad de volar, la visión calorífica y la de rayos X, pues esos elementos no aparecieron en el número 1 de Action Comics y fueron creados bajo contrato con DC. Además, tendrían que entregar la mitad de los ingresos generados por esos productos a la DC, lo que lo haría bastante inconveniente pues resulta mucho más fácil dejar que DC se encargue de todo y recibir su parte de las ganancias.

Entonces, si los Siegel no pueden hacer nada sin la autorización o colaboración de DC, ¿cual es la importancia real de esta decisión? En principio se trata de una cuestión de justicia. Durante décadas se había buscado validar legalmente el status de Siegel y Shuster como los creadores de Superman. El fallo de la Corte hace justamente eso, reconocer legalmente que Superman fue creado por Siegel y Shuster antes de tener cualquier contacto con DC Comics. Económicamente hablando representa que DC tendrá que compartir con los Siegel las ganancias generadas por el uso del personaje, incluyendo lo que un jurado determine adeudan a los Siegel desde 1999.

A fin de cuentas no debiera haber ningún cambio en los comics o materiales derivados que existen del personaje. La necesaria interrelación entre el copyright y las marcas registradas hacen difícil pensar en que ambas partes pensaran en cortar lazos la una con la otra. Incluso si en el 2013 DC llega a quedar sin derecho a ninguna parte del copyright las marcas registradas se convierten en una poderosa herramienta de negociación. Lo más probable es que antes de que cualquier situación tenga que resolverse en un juicio exista algún arreglo económico mediante el cual los Siegel (y eventualmente los Shuster) cedan el control total del personaje a DC/Warner, sirviendo todo el actual proceso como una forma de presionar para obtener el mejor trato posible.

Sé que a muchos les parece que se trata simplemente de un acto de codicia por parte de los Siegel, pero pienso que no se puede ser tan parcial al juzgarlos. La creación de su padre y Joe Shuster fue una parte importante en el crecimiento y desarrollo no solo de una empresa, sino de una industria, y el infame contrato de 130 dólares con el que les compraron originalmente los derechos del personaje era una burla. La pensión vitalicia que se otorgó a ambos en 1975 tenía más pinta de disculpa que de gesto de buena voluntad, y me parece justo que su familia pueda tener acceso a algunos de los beneficios generados por su trabajo. ¿Para qué trabaja uno si no es para crear un patrimonio?

El tema está lejos de ser caso cerrado. Pueden pasar años antes de que se resuelva cualquier cosa, pero sin duda estaremos atentos a cualquier cosa que pueda surgir ya sea de este caso o del de Superboy (del que tal vez comente en otra ocasión). Por lo pronto reitero la invitación a participar con nosotros ya sea mediante comentarios en el enlace al pie de este texto, o utilizando nuestra dirección de correo electrónico. Si desean hacer una consulta o sugerencia directamente a mi, tenemos nuevas direcciones esperando ser estrenadas. Ahora pueden contactarme también en alberto@comicverso.com

21 de abril de 2008

13 - EeC - El Spirit de Frank Miller



por Esteban Pedreros

Hola nuevamente. No tenía planificado escribir otra columna de "En el Confesionario" hasta la próxima semana, sin embargo pasaron algunas cosas que me hicieron cambiar de opinión...

Hace algunos meses comenzaron a liberarse imágenes promocionales de la película "The Spirit", basada en el comic creado por Will Eisner en la década de los 40s. No les presté mucha atención, en su mayoría eran primeros planos de los actores o pruebas de cámara de los trajes de la película. No obstante, nunca estuve muy tranquilo con la decisión de adjudicarle a Frank Miller la elaboración del guión de la película y su dirección, las razones son más o menos las que siguen:
  • Los últimos trabajos de Frank Miller que he leído son "Dark Knight 2" y "All-Star Batman and Robin the Boy Wonder" ("DK2" y "ASB&R", en adelante), y ninguno de ellos me gustó. Me pareció que Frank Miller estaba muy feliz consigo mismo y sus trabajos pasados y escribía en piloto automático parodiándose a sí mismo (me gustaría saber si a propósito o no).
  • El primer elemento publicitario que circuló sobre la película fue un poster dibujado por Frank Miller, el que claramente evocaba el estilo utilizado por el autor en Sin City, pero guardaba muy poca semejanza con el personaje y el comic que supuestamente estaba adaptando. A un costado pueden ver la imagen de la que hablo.
Hasta ese momento me limité a hacer algunos comentarios ocasionales cuando algo se hablaba de la película, la mayoría de ellos en una lista de correo en la que participo, pero no medité mucho el asunto. Esto cambió cuando en un Blog llamado "la 5ª Dimensión", en el que participa uno de los integrantes del Staff de Comic Verso, Alberto Calvo, pude ver algunos fotogramas de la producción de la película, de entre los cuales la imagen de Samuel L. Jackson como "Octopus", el archi-enemigo del Spirit, con aspecto del Entourage de Dennis Rodman, me causó horror.

Pensé que todas las evidencias apuntaban claramente a que Frank Miller simplemente estaba usando los personajes de Eisner y la estructura de su cómic, para realizar sus propias fantasías Noir que ya plasmara en el comic y la pelicula de Sin City (creo que Sin City es una "Fantasía Noir", no una historia Noir propiamente hablando). Este pensamiento me provocó frustración, ira y luego me olvidé... claro que el olvido no duró lo suficiente cuando las Solicitaciones de DC Comics para el mes de Julio incluían en el apartado "DC Direct" (los juguetes producidos por la compañía), una escultura de Spirit, replicando la imaginería del futuro filme de Miller. Esa fue la gota que derramó el vaso, exploté y decidí escribirlo en mi blog.

Naturalmente, como apunta la Ley de Murphy "todo siempre puede empeorar"... el fin de semana pasado se realizó la convención de Comics de New York y con motivo de ella se liberó un Teaser Poster y un Teaser Trailer de la película...

Veamos primero el Poster:

Comparémoslo con la portada del Volumen 16 de "The Spirit Archives" que publica DC Comics:


Para hacerle honor a la verdad, no estoy en condiciones de afirmar que esta portada sea un dibujo de Will Eisner, pero si no lo es, al menos respeta la idea de lo que fue una de la innovaciones que introdujo en sus historias del Spirit. Spirit era un suplemento dominical de 8 páginas y la primera página normalmente era una especie de portada que acortaba el desarrollo de la historia a 7 páginas. Conforme pasó el tiempo, Eisner (y sus asistentes) fue utilizando el título como parte de la historia, otras veces como un pequeño avance del contenido de la revista y en otras tantas el título formaba parte de la ambientación dando una idea de la atmósfera de la historia... algo que emuló muy bien Darwyn Cooke, con la correspondiente adaptación a los tiempos actuales, en su tenura al frente de la nueva serie regular de Spirit, que comenté hace algún tiempo.

Podríamos discutir el asunto, pero la idea central de este recurso fue integrar el Título/Logo de Spirit, en esta primera página. El Poster es utilizado como una gran recurso dramático, pero evoca pobremente la idea original... cada sección de la leyenda que promociona la película ("My City Screams"="Mi ciudad grita"), conflictúa con la que sigue y buscan llamar la atención, en vez de incentivar la contemplación de la imagen. Llegué al poster a través del Blog de Newsarama, y quedé bastante impactado por la opinión completamente opuesta de todos los que visitaron el Blog, la mía es la única crítica que recibe la promoción.

Si eso les pareció mal, afírmense que viene el Trailer:



El texto que acompaña el trailer reza: "Yeah?...My city. I cannot deny her. My city screams... she is my mother, she is my lover, and I am her Spirit... I'm on my way."

La lírica tiene el ritmo y la crudeza casi burda de Sin City.

En Newsarama mecionaron eufemísticamente que el trailer "(...) has a real Sin City vibe going for it…", es decir que "tiene un aire a Sin City", y aquí radica precisamente mi reclamo...

Spirit es un personaje con un estilo determinado, que resiste bastante bien el paso del tiempo, pero que evidentemente necesita cierta contextualización su adaptación al cine y es lógico que así sea. Miller está haciendo lo que bien podría entenderse como un "Sin City 2". Se ve en las imágenes, se aprecia en el texto (idéntico al estilo de Sin CIty) y eso probablemente no molestará a quienes disfrutaron esa película y no conocen a Spirit, pero sí molesta a quienes conocemos ambas historias y seguramente levantará algunas cejas entre los cinéfilos que querrán saber si acaso toda película que haga Miller de ahora en más (especialmente si "The Spirit" resulta un éxito de taquilla) , lucirá exactamente la misma estética... como dicen por ahí: "chiste repetido...".

Es a lo menos curioso que Frank Miller haya decidido abordar la Dirección de "The Spirit" utilizando una estética que es completamente ajena al personaje, no sería tan llamativo si se tratara de la propuesta novedosa de algún director nuevo, sin embargo ya conocemos una película que utilizó los mismos recursos y lo hizo para imitar la estética de un comic, me refiero a "Sin City", obviamente. Aquí no se aplica el mismo principio y creo que si de "imitar la estética" se trataba, el resultado debió ser bastante distinto. Me aventuraría a conjeturar que se trata del resultado de una personalidad Megalomano-Narcisista, alimentada por la excelentes críticas que recibió su "Opera Prima" (esto es un sarcasmo, atribuyo a Rodríguez la dirección de "Sin City").

El Trailer se puso a disposición del público a través de una página de MTV, si van a ella verán que a ese video lo acompañan otros tres, uno del propio Miller en el que justifica el aspecto del filme en la idea de que Eisner habría utilizado con Spirit la tecnología de punta de la que dispusiera al momento de realizar el comic (o la película, en éste caso). Claramente está mezclando peras con manzanas, porque la utilización de tecnología digital no obliga a un resultado estético determinado, es simplemente una herramienta como cualquier otra. El resultado se alcanza por el modo en que se utiliza la herramienta y eso es sólo responsabilidad del ejecutante... Miller.

Hagan el ejercicio de imaginar una película de Asterix con la estética de "300", para que entiendan por que me moleste tanto lo que he podido ver hasta ahora de la película de Spirit.

Que hayan aparecido tantas personas que "no pueden esperar" a ver la película de Miller, es algo que atribuyo a que no conocen, ni les interesa conocer, el trabajo de Eisner y esperan otra película como Sin City. Que Miller sienta que le hace justicia al legado de Eisner es pseuso-surrealista, porque Miller conoció y estudió a Eisner, admiró su trabajo y aprendió de él, y por más que toda obra ajena pase por el prisma del propio intelecto, en algún recóndito lugar de la mente de Miller debe haber algún grado de conciencia de que más que honrar al maestro, está sepultando su legado bajo el peso de la vanidad y la autocomplacencia.

No tengo ninguna esperanza de que la adaptación de "Spirit" al cine resulte en una película que yo pueda disfrutar, tal vez con algo de suerte se convierta en una película que el espectador promedio, desconocedor del trabajo de Eisner, pueda disfrutar. Hasta su estreno me seguiré preguntando

¡¡¿Por qué Miller, por qué?!!