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27 de junio de 2008

INDICE


Desde que Comic Verso entrara en funcionamiento en Junio de 2006, una gran cantidad de columnas han sido creadas para esta sección. Muchas de ellas aún guardan bastante valor a pesar del tiempo que ha transcurrido desde su creación y es por eso que hemos elaborado este Índice, para facilitar el acceso a nuestros archivos.











Columna quincenal de Cristian Badilla, dedicada a comentar la vida del Comiquero.
Estado: Suspendida

  • SEXO, SEXO, SEXO: Los compradores de Comics y los consumidores de Pornografía, al parecer se parecen bastante, al menos hay un lugar donde se los puede encontrar a ambos... de pie, observando la sección menos popular del Quiosco.
  • El Ñoño Soberbio: ¿Te suena conocido aquél lector de cómics que mira en menos lo que compran todos los demás?
  • Bien Crazy all Comics: La Principal Tienda de Santiago se instala en un local sospechosamente cercano a la incipiente competencia.
  • La Bendita Piratería: ¿Qué joyas del entretenimiento (o no tan joyas) llegan a nuestras manos gracias a la vía alternativa?
  • Regular: Los continuos atrasos y modificaciones de calendario de publicación son cosa del día al día del mercado norteamericano... ¿Cómo reacciona el ñoño?








Columna quincenal de Alberto Calvo dedicada a comentar el mundo del cómic.
Estado: Activa.












Columna de Alberto Calvo dedicada a facilitar el acceso del lector promedio (o derechamente ignorante), a la continuidad de las historias de los X-Men.
Estado: Suspendida










Columna de Esteban Pedreros dedicada a comentar la actualidad Comiquera.
Estado: Activa.






18 de junio de 2008

16 - EeC - Todo cambia en un Flash



por Esteban Pedreros

Como sabrán, mi personaje favorito es The Flash y tras la publicación del listado de Comics que sacará DC Comics en Septiembre me encontré con una sorpresa... un nuevo cambio de equipo creativo.

Lamentablemente DC Comics se ha caracterizado en el último tiempo por darme sólo razones para reclamar. Claro que ese es un enfoque subjetivo que algunos compartirán y otros tantos no.

Hagamos una pequeña recapitulación:
  • Esteban era un fan relativamente feliz con su regular dosis mensual de cómics Flash durante la década 1995-2005, hasta que supo que Geoff Johns dejaría la serie y Darwyn Cooke tomaría las riendas de la revista por cuatro números.
  • Primera decepción. Cooke no llegó y en su lugar apareció Joey Cavalieri, quien de hacer un fill-in de cuatro números, pasó a estar en realidad escribiendo la despedida del personaje, quien tendría una rápida e indigna partida en el #4 de Infinite Crisis.
  • DC relanzó la serie a cargo de Bilson y DeMeo, con Bart Allen como protagonista. La serie fue un desastre, así que decidieron matar a Bart en el #13 de la nueva serie y traer de vuelta a Wally en la páginas del crossover JLA/JSA de Brad Meltzer y Geoff Johns.
  • El regreso fue de la mano de Mark Waid y Daniel Acuña. Acuña dejó la serie tras el #3 (#233) para firmar un contrato de exclusividad con Marvel, lo que no tiene nadade malo, pero extraña que DC ponga sus fichas en un dibujante ascendente para relanzar una de sus series principales y no se preocupe de asegurar su continuidad en el tíulo. Mark Waid abandonó la serie tras sólo 6 números (#236)... aquí sólo queda especular, pero por comentarios que leí de Waid, pareciera que supo del plan para regresar a Barry Allen y no le gustó.
  • A pesar de que no quedó claro en el comic en sí, por su aparición en medios de noticias, todos quedamos de acuerdo en que Barry Allen regresó en el Comic DC Universe #0.
  • En la serie mensual hubo un fill-in de Keith Champagne seguido por seis números (#238 a #243) a cargo del equipo creativo que en general supusimos que sería el definitivo por un buen tiempo: Tom Peyer (Hourman) y Freddie E. Williams II.
Vamos ahora al listado de comics de septiembre, donde vemos la solicitud del nuevo comic de Flash, el #244:
THE FLASH #244

Written by Alan Burnett
Art by Paco Diaz & Drew Geraci
Cover by Brian Stelfreeze

The epic "This Was Your Life, Wally West" kicks off in high gear as Flash faces a scary blast from the past in a new story written by Alan Burnett (Batman: The Animated Series, SUPERMAN/BATMAN). Plus, Keystone City is abuzz over the new threat in town, who just might be the finish line for the Flash!

On sale September 17 o 32 pg, FC, $2.99 US
Como ven Alan Burnett y Paco Díaz conforman el nuevo equipo creativo. No tengo problemas con estos creadores, pero no se le dio tiempo a Tom Peyer de levantar la serie.

Desde un punto de vista puramente económico, las ventas de Flash se han hundido de una manera estrepitosa.
  • #230 v2. (último número del volumen anterior) = 40.600
  • #1 de The Flash: The Fastest Man Alive = 120.400
  • #8 de The Flash: The Fastest Man Alive (fin de la etapa de Bilson & DeMeo) = 51.000
Como ven la debacle era total con una caída de un 58% en las ventas.
  • #13 de The Flash: The Fastest Man Alive = 76.813
El repunte se debe a la muerte de Bart Allen
El interés en el regreso de Mark Waid existía, pero como vemos no era tan grande. Como soy parcial en el cuento, creo que DC había perdido bastante crédito relanzando dos veces la serie en poco más de un año.
  • Flash #236 (el último de Waid) = 41.431
La baja en las ventas fue sostenida y se acentuó con el anuncio de la partida de Waid. Recuerdo que a varios lectores que visitaban los foros no les gustó el dibujo de Acuña, lo que creo que se debe a que rompía demasiado drásticamente con la tradición de los dibujantes de Flash, que han sido bastante más clásicos.
  • Flash #238 (el primero de Tom Peyer) = 35.595
Éste es el último mes respecto del cual existen datos y creo que la conclusión es una sola... DC sintió pánico. Tras varios relanzamientos la serie esta actualmente por debajo del nivel de ventas que tenía previo a Infinite Crisis, eso es un desastre absoluto, pero no tienen a nadie más a quien culpar que a sí mismos.

No citaré los datos tan detenidamente como acabo de hacerlo, pero Flash es una serie que generalmente ha construido su fanaticada en base a la continuidad de sus equipos artísticos. La recomendaciones del consabido "boca a boca" han resultado ser tradicionalmente, el mejor agente publicitario de la serie. Eso es lo que llevó a a la gente a leer el Flash de Mark Waid en los 90s, y eso es lo que atrajo a la gente del Flash de Geoff Johns.

Entre 1987 y 2006, salvo algún fill-in ocasional, sólo 6 guionistas trabajaron en Flash: Mike Baron, William Messner-Loebs, Mark Waid (con Brian Augustyn), Grant Morrison (con Mark Millar), Mark Millar y Geoff Johns. Entre 2006 y 2008 han pasado cuatro equipos creativos por la serie y el más estable duró 8 números.

Lo que más me alarma de la llegada de Alan Burnett es la sospechosa semejanza que tiene con lo que fue el fill-in de Cavalieri previo a la primera cancelación de la serie. Pareciera que Burnett llegó a cerrar la colección para preparar el camino al regreso de Barry Allen, que como ya les comenté, se da por hecho que retornó en el especial DC Universe #0.

Flash no necesita más cirugías mayores, lo que necesita en estos momentos es hibernar un par de años y dar tiempo a que se calmen las cabezas editoriales en DC y desarrollen un plan de publicación que logre un relanzamiento creativamente exitoso de la serie. Flash tiene un colchón de fidelidad similar al de otros personajes icónicos del Universo DC, por lo qu es improbable que alguna vez venda tan mal como para que la serie necesite cancelarse, pero a nadie debe hacerle gracia que el personaje más importante de la editorial luego de la trinidad central, venda por debajo del nivel de las colecciones de varios personajes menores.

Mi teoría de la hibernación que llamaré teoría del freezer, emana del éxito con el que Marvel logró reposicionar a dos personajes que transitaban por época mediocres como lo son Iron Man y Thor. Tal vez DC se beneficiaría de tomar una decisión sobre el personaje y respaldarla sin titubear por varios años, hasta que quienes sea que reclamen (me incluyo), se aburran y la serie tenga la oportunidad de construir su propio grupo de seguidores y prosperar en razón de un buen trabajo creativo, pero eso no ocurrirá en tanto se opte por dirigir la serie con golpes de timón mediáticos, cada vez que los números no apoyen un apuesta creativa... el éxito comercial debiera venir, como se dice por ahí: "por añadidura".

Deja tus comentarios o escríbenos directamente a cverso@comicverso.com


11 de junio de 2008

15 - EeC - La Verdadera Crisis de DC



por Esteban Pedreros

Tenía varios temas pensados para esta entrega, pero ninguno logró hacer que me sentara a escribir hasta que me avisaron de una entrevista que concedió Grant Morrison para Newsarama, revelando algunos pormenores de la elaboración de Final Crisis.

Si leen la entrevista verán que asoman dos tópicos de discusión: uno relativo al cómic propiamente tal que los invito a discutir en la revisión comentada del #1 de Final Crisis que publiqué el Lunes pasado; y un segundo tópico dedicado a las políticas Editoriales de DC Comics, que es el que abordaremos en esta columna.
Si no saben inglés no se preocupen que los párrafos que comente los iré traduciendo para facilitar la discusión.

El entrevista comieza discutiendo algunos puntos argumentales de Final Crisis, pero se pone sabrosa al llegar al siguiente párrafo (del que sólo publico la traducción):
NRAMA: En una cuantas páginas del número #1, nos mostraste que estás construyendo la historia sobre los cimientos dejados por todo lo que ocurrió anteriormente, desde Identity Crisis (Crisis de Identidad) hasta Countdown. En relación al material más reciente, como Countdown, ¿estuviste involucrado en su planificación, le dijiste a los editores dónde necesitabas que estuviesen las cosas para el inicio de tu historia, o modificaste Final Crisis para retomar la historia donde quedó la trama?

GM: Bueno, el modo en que ocurrió fue que empecé a escribir Final Crisis #1 a principios de 2006, alrededor de la misma época en que empezó a aparecer la serie 52, así que Final Crisis fue más una continuación de algunos hilos argumentales dejados por Seven Soldiers y 52 que cualquier otra cosa. Final Crisis fue parcialmente escrita y planeada en rudimentarios guiones que iban de número a número antes de que Countdown fuese siquiera concebido, mucho menos escrito. Y J.G. Jones ya estaba trabajando en diseños y bosquejos iniciales para la época en que Countdown comenzó. No hubo realmente mucha oportunidad, o deseo, de modificar nuestro trabajo en esa etapa.

Aunque al equipo de escritores de 52 se le pidió que contribuyera en Countdown, todos estábamos agotados por las exigencias del calendario semanal y creo que todos queríamos concentrarnos en nuestras series mensuales por un tiempo, así que cuando originalmente se discutió Countdown, lo que pasó fue que dije "Aquí está el número 1 de Final Crisis y un bosquejo argumental de los seis números que siguen. Mientras dejen las cosas tal y como empiezan en Final Crisis, no tendremos problemas". Obviamente, habría preferido que no se tocara siquiera a los Nuevos Dioses, mucho menos que se los usara tan intensamente antes de que tuviera la oportunidad de traerlos de vuelta, pero no estoy a cargo de DC y no tomo decisiones sobre como y donde son utilizados los personajes.
No sé si comparten mi horror, pero habiendo leído varias de las entrevistas que se publicaron previo al lanzamiento de Countdown, no puedo sino maravillarme ante la completa falta de coordinación editorial.

Casi puedo imaginarme a Dan Didio leyendo el guión de Final Crisis #1 y sin comprender la idea de la historia, reflexionar: "Ummm, aquí aparecen los Nuevos Dioses, pero no hemos hecho nada con ellos.... deberíamos publicar algo con estos personajes para aprovechar lo que va a hacer Grant -en mi imaginación Didio habla de todo el mundo como si fueran amigos- NANCY!!! -en mi imaginación Didio se parece a J. Jonas Jameson- comunícame con Mike y Eddie, por favor ".

Así que Mike y Eddie (Mike Carlin y Eddie Berganza) le dicen que Jim Starlin es un tipo que puede encargarse de hacer una buena miniserie de los New Gods, porque es bueno escribiendo personajes cósmicos: "Mira, aquí tienes Cosmic Odyssey. La escribió para nosotros cuando queríamos traer un poco de la magia de Warlock al DCU". Y es así como dos tuertos guiaron al ciego por el camino de espinas.

A ver, tratando de dejar de lado el sarcasmo, resulta preocupante ver que por un lado se le da a Morrison carta blanca para preparar una Macrosaga, pero por la otra los preparativos de la misma no se coordinan con él. El hecho de publicar una miniserie de 8 partes que narre "la Muerte de los Nuevos Dioses", cuando la intención de uno de tus escritores estrella es que ellos mueran en el transcurso de una Macrosaga que está preparando para dentro de dos años más, es un problema GRAVE, gravísimo de planificación.

Conjeturando... cuando se lanzó 52 fue un salto de Fe de parte de DC, respaldado con el compromiso de tener al frente de la serie a los mejores escritores de la compañía. El excelente resultado económico de 52, dio como resultado lógico el anhelo de DC de repetir el proyecto con otra serie semanal más, que esta vez recayó en las manos de Paul Dini quien sirvió en un puesto similar al de un Productor Ejecutivo o Showrunner Televisivo, el tipo que se encarga de coordinar el trabajo del resto de los escritores de un determinado proyecto, proveyendo además directrices generales del rumbo que tomará la historia. Countdown fue un desastre, tanto así que no la pude leer porque me pareció un desperdicio de tiempo que nadie me iba a devolver, como hacer una cola de un Banco. Ahora, el que nadie en DC se haya preocupado de saber a ciencia cierta para dónde iba la micro en el proyecto de Morrison, es una explicación muy apropiada para entender por qué Countdown resultó una serie irregular y mediocre.

Si Dini entiende que está escribiendo una serie semanal que es la cuenta regresiva para un determinado evento, pero no sabe bien en qué consiste el evento, pues es realmente difícil que logre dirigir las piezas hacia algún lado. Puesto en semejante posición no puedo sino sentir simpatía por Dini, pues creo que la lógica dictaría darse vueltas por las ramas y permanecer lo más alejado posible de la trama central, a riesgo de contradecir la historia que estoy intentando presentar.

Un ejemplo claro de ello lo da éste párrafo relativo a la conflicto que aflora entre la muerte de Orion en Death of the New Gods #8 y la que vimos en las primeras páginas de Final Crisis:
(...) La aparición de Orion en el puerto y las respuesta de los Guardianes en Final Crisis #1 fueron escritas y dibujadas primero. Luego Jim Starlin creó la escena de la muerte de Orion en Death of the New Gods que llevan a la aparición del Dios de la Guerra en Final Crisis #1, así que hacemos referencia a la escena de Jim en el #3 de Final Crisis. Cuando escribí esa escena , las heridas fatales de Orion eran el resultado del misterioso rayo de energía con el que Jim lo hirió en Death of the New Gods #6. Para el momento en que apareció Countdown #1 [n.tr: el último número de la serie] , estaba trabajando en Final Crisis #4 y #5 y J.G Jones dibujaba el #3, así que ya nos habíamos adentrado en nuestra historia y no nos era posible cambiarla para hacerla coincidir con Countdown.

(...)Si solo yo hubiese estado involucrado, Orion habría sido el primer Nuevo Dios muerto que vemos en un comic DC, iniciando la cadena de eventos que vemos en Final Crisis
Concluyendo lo siguiente:
(...)Para reiterar, ojalá por última vez, cuando comenzamos nuestro trabajo en Final Crisis, J.G y yo no teníamos idea de lo que ocurriría en Countdown o en Death of the New Gods porque ninguna de esas series existía en ese momento. A los escritores de Countdown se les pidió más tarde que "sembraran" material de Final Crisis y en algunos casos, probablemente debido a la presión llenar las páginas de una serie semanal, esa siembra se convirtió en tramas completas que se desviaron en direcciones que nunca imaginé, anticipé o planeé para Final Crisis.
Algo que me llama la atención de esta entrevista es que Morrison haya sido tan claro en sus críticas a DC (o Dan Didio). Tendría que ponerme a citar muchas fuentes para afirmar lo que sigue con certeza y tal vez no valga la pena hacerlo en una columna, pero tengo la siguiente idea:

Grant Morrison y J.G. JonesCuando Morrison dejó Marvel para regresar a DC parecía quejarse un poco del manejo Editorial en Marvel a la vez que extrañaba los personajes DC que parecen ser más de su agrado (cosa que no me consta), creo que en esa época la persona en Marvel que ocasionó varios conflictos era Bill Jemas. Desde que Morrison regresó a DC se portó como un buen jugador de equipo, un Andrea Pirlo digamos. No sólo se preocupó de sus proyectos personales, también trabajó en pos de las marcas de la compañía, desarrollando conceptos para nuevos personajes o reinvenciones de personajes antiguos (Great Ten, The All-New Atom), hasta colaboró en 52. Desde entonces ésta es la primera vez que leo una crítica abierta a la conducción de la Editorial, no está redactada como crítica, es más bien una explicación con tonos de queja, pero creo que no da lugar a muchas interpretaciones más benévolas que la mía.

Morrison preparó un evento para el aniversario del personaje más importante de DC Comics y la Editorial echó a perder el ambiente previo al lanzamiento saturando el mercado con una saga que fue un éxito de ventas moderado, un fracaso de crítica y que en definitiva no aporta nada al evento sobre el que están puestas todas las fichas que aspiran a desmoronar la hegemonía comercial de Marvel del último año... lean este último párrafo, por favor:
Como yo lo veo los lectores pueden elegir pasar el resto del año obsesionados con las peculiaridades de una serie que terminó, o pueden dar un suspiro de alivio, calmarse y disfrutar de un nuevo y brillante status quo del universo DC que estamos estableciendo en las páginas de Final Crisis y sus revistas satélite. Estoy seguro que ambos senderos de iluminación encontrarán adherentes con distintos temperamentos.
O sea, pensó en mi a la hora de decir esas palabras... no te preocupes Grant, ni me leí Countdown.

Si eso no es quitarle el piso al proyecto reciente más importante de la Editorial y que en la actualidad está empezando a vender sus recopilatorios, el equivalente comiquero a los Set de DVD de final de temporada de su serie favorita de TV, entonces no sé qué es. Dudo que las palabras de Morrison logren impactar las ventas de Countdown y sus miniseries derivadas, principalmente porque buena parte de esas compras las hacen compradores compulsivos y Tiendas de comics, pero seguramente si tu eres uno de los que pensaba conseguir los TPB de Countdown para entender bien Final Crisis, ahora lo pensarás dos veces viendo que en realidad son dos cosas distintas, sin mucha relación y que Countdown más que favorecer el desarrollo de la historia de Final Crisis, la entorpece.

En fin, hoy DC parece ser su propio peor enemigo. Bueno si eso no fue un buen planteamiento para crear polémica, qué tal este: ¿Por qué un autor con el prestigio de Paul Dini se presta a escribir Countdown?

Countdown hoy parece haber sido más un cacho (problema) que cualquier otra cosa y para mi es difícil ver exactamente cómo pudieron convencer a Paul Dini de hacer la revista, tal vez hubo promesas no cumplidas, tal vez pensó en el desafío de coordinar una serie semanal, no lo sé. Si sé que lo tiraron al río y mientras iba cayendo le amarraron la manos y le dijeron "¡nada!".

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20 de mayo de 2008

14 - EeC - La Homosexualidad en los Cómics de Superheroes.



por Esteban Pedreros

Nueva entrega de la columna... vaya que es difícil encontrar temas sobre los cuales divagar con regularidad, a veces escribes 3 columnas en una semana y otras veces pasan meses sin que se te ocurra algo.

Hace algunos días surgió la noticia de que DC Comics planea publicar una serie regular protagonizada por Batwoman, un personaje nuevo que presentaron en la serie "52" y que rápidamente adquirió notoriedad porque la verdadera noticia es que se trataría de una heroina lesbiana. Estuve buscando la noticia, pero google no arrojó resultados positivos, solo el panel del DCU de la Wondercon de 2008, donde Didio desmiente el lanzamiento de dicha serie. En fin, la noticia motivó una pequeña discusión en una lista de correos en la que participo en torno al gradual surgimiento de personajes homosexuales en los comics del mainstream superheróico de Marvel y DC comics.

Sin investigar demasiado, intentaré nombrar los personajes homosexuales que recuerdo en estos momentos: Batwoman, Question (Renee Montoya), Thunder (la hija de Black Lightning, de los Outsiders), Grace (también de los Outsiders) y Obsidian (de la JSA, aparecía regularmente en Manhunter). Respecto de personajes de Marvel Comics, la verdad es que no conozco tanto a los personajes de Marvel y no se me viene ninguno a la cabeza en estos momentos.

La discusión rápidamente derivó a remarcar la coincidencia de que la mayoría de estos personajes sean lesbianas, pero pocos hombres homosexuales, con la salvedad de Obsidian. Batwoman es un personaje antiguo en el universo DC, pero su actual encarnación fue presentada hace apenas dos años, precedida de cierta figuración mediatica. En este punto, creo que es seguro presumir que el departamento de R.R.P.P. de DC Comics se encargó de dar a conocer su apuesta por la diversidad sexual de sus personajes, ya que a diferencia de lo que ocurría hace algunas décadas, la tolerancia es un valor y la homofobia un antivalor. Que no se malentienda esta última frase, el tono despectivo está dirigido al aprovechamiento mediático de la decisión editorial.

Mi opinión es que hay una relación bastante hipócrita con la inclusión de personajes homosexuales, que creo se revela claramente a raíz de la mayor presencia de personajes de orientación sexual lésbica. Mi percepción es que las parejas lesbianas resultan más aceptables en TV y cómics, porque generalmente son interpretadas por modelos y constituyen una fantasía sexual masculina común. Por otro lado, tengo la impresión (y puedo estar muy equivocado), que al contrario, las parejas homosexuales masculinas no constituyen una fantasía sexual femenina a la vez que generan un fuerte rechazo entre los hombres.

Los cómics son un nicho de fanboys y ñoños, como yo. La mayoría de los lectores de cómics de superhéroes somos hombres y producto de ésto, el carácter de los personajes está cargado de clichés que nos atraen... personajes musculosos con características heróicas incorruptibles (un modelo al cuál aspirar, con el cuál identificarse) y mujeres en desgracia/peligro, a las cuales hay que rescatar (la tradicional concepción del rol masculino en las relaciones de pareja que tan amenazado se ve por el empoderamiento de la mujeres modernas). Así como heroínas con vestimentas que las harían aptas sólo para algún rol protagónico en alguna película de entretenimiento para adultos (me gustan los eufemismos), o algún trabajo en un local nocturno. Por lo tanto los cómics satisfacen las fantasías sexuales adolescentes (que comparten los que son adolescentes, como los que no lo son tanto), de sus lectores, dónde las parejas lesbianas resultan atractivas, menos resistidas por los lectores.

Mi apreciación personal es que los hombres tienden a ser paranoicos respecto a su sexualidad y lo que el trato con personas homosexuales representa respecto de su identidad como hombres heterosexuales, por lo tanto creo que un protagónico masculino gay probablemente podría levantar muchas más discusiones sobre la diversidad sexual en los cómics porque subconcientemente, resulta más ofensivo respecto a su percepción de sí mismos. Por ejemplo: si Batman fuese homosexual, un lector X podría pensar que leer Batman lo hace homosexual o al menos, que si lo ven con la revista van a pensar que él es homosexual (la paranoia de la que hablaba).
Una protagonista lesbiana, por otro lado, probablemente sólo estimule su líbido.

Pienso que si el plan editorial de DC es establecer diversidad sexual en sus personajes y por lo tanto intentar establecer un mensaje de tolerancia, o más realistamente, ajustar la realidad de sus comics a la realidad social, o más cínicamente, aprovechar la existencia de una comunidad homosexual militante para venderles comics. La creación de los personajes y el establecimiento de series con personajes protagónicos homosexuales debe apuntar a crear un producto que atraiga transversalmente a los lectores y no a transformarse en un ícono que sólo siga la comunidad gay (parafraseando a Seinfeld: "no es haya nada malo en eso"), porque entonces la iniciativa me parece que no tendría mucha lógica.

El rol de los cómics como agente modificador del pensamiento de sus lectores es limitado, pero no puede menospreciarse y creo que costará bastante encontrar un punto medio que refleje una postura apropiada respecto del tema, principalmente porque establecer cuál es la "postura apropiada" es un tema infinitamente debatible y esencialmente subjetivo. Pienso que siempre existe el riesgo de la militancia en un sentido u otro, tal vez el mejor ejemplo que haya encontrado de cómo presentar una relación homosexual sin caer en clichés es el trabajo que ha hecho Marc Andreyko (quien es abiertamente homosexual) en la excelente serie Manhunter, que ya ha sido cancelada un par de veces, pero que en algunas semanas más vuelve por tercera oportunidad a las andadas, con la relación que mantienen Obsidian (Todd Rice), el hijo de Alan Scott (el Green lantern de la Golden Age), con Damon Matthews, el asistente de la Fiscal de Distrito de los Angeles, Kate Spencer (la nueva Manhunter).

Tal vez la apuesta más arriesgada que se ha hecho, sería la colección regular de Midnighter que publicó DC a través de Wildstorm. Midnighter era un personaje del comic "the Authority", y es básicamente una versión homosexual de Batman (no he leido ninguna de esas revistas como para darte datos más concretos). La serie partió como parte de la linea de comics que intentaron resucitar el Universo Wildstorm, pero al igual que el resto de las series fue un fracaso en ventas. La cancelaron en el número 20, que aparecerá en Junio. Sin embargo Midnighter no es un personaje del "mainstream" y por lo tanto, no creo que se ajuste a los parámetros de los que hablaba antes.

Como en la mayoría de las cosas, habrá que esperar algún tiempo para saber si finalmente la realidad social se verá reflejada sin mayores trabas en los cómics de superhéroes. Yo no contendría la respiración, al menos no en lo que respecta al mainstream (estoy conciente de la existencia de comics como "Strangers in Paradise", pero no apunta a eso esta columna), porque creo que el universo de consumidores de cómics es probablemente concentradamente más susceptible de malinterpretar o tomar ofensa de los nuevos contenidos.

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21 de abril de 2008

13 - EeC - El Spirit de Frank Miller



por Esteban Pedreros

Hola nuevamente. No tenía planificado escribir otra columna de "En el Confesionario" hasta la próxima semana, sin embargo pasaron algunas cosas que me hicieron cambiar de opinión...

Hace algunos meses comenzaron a liberarse imágenes promocionales de la película "The Spirit", basada en el comic creado por Will Eisner en la década de los 40s. No les presté mucha atención, en su mayoría eran primeros planos de los actores o pruebas de cámara de los trajes de la película. No obstante, nunca estuve muy tranquilo con la decisión de adjudicarle a Frank Miller la elaboración del guión de la película y su dirección, las razones son más o menos las que siguen:
  • Los últimos trabajos de Frank Miller que he leído son "Dark Knight 2" y "All-Star Batman and Robin the Boy Wonder" ("DK2" y "ASB&R", en adelante), y ninguno de ellos me gustó. Me pareció que Frank Miller estaba muy feliz consigo mismo y sus trabajos pasados y escribía en piloto automático parodiándose a sí mismo (me gustaría saber si a propósito o no).
  • El primer elemento publicitario que circuló sobre la película fue un poster dibujado por Frank Miller, el que claramente evocaba el estilo utilizado por el autor en Sin City, pero guardaba muy poca semejanza con el personaje y el comic que supuestamente estaba adaptando. A un costado pueden ver la imagen de la que hablo.
Hasta ese momento me limité a hacer algunos comentarios ocasionales cuando algo se hablaba de la película, la mayoría de ellos en una lista de correo en la que participo, pero no medité mucho el asunto. Esto cambió cuando en un Blog llamado "la 5ª Dimensión", en el que participa uno de los integrantes del Staff de Comic Verso, Alberto Calvo, pude ver algunos fotogramas de la producción de la película, de entre los cuales la imagen de Samuel L. Jackson como "Octopus", el archi-enemigo del Spirit, con aspecto del Entourage de Dennis Rodman, me causó horror.

Pensé que todas las evidencias apuntaban claramente a que Frank Miller simplemente estaba usando los personajes de Eisner y la estructura de su cómic, para realizar sus propias fantasías Noir que ya plasmara en el comic y la pelicula de Sin City (creo que Sin City es una "Fantasía Noir", no una historia Noir propiamente hablando). Este pensamiento me provocó frustración, ira y luego me olvidé... claro que el olvido no duró lo suficiente cuando las Solicitaciones de DC Comics para el mes de Julio incluían en el apartado "DC Direct" (los juguetes producidos por la compañía), una escultura de Spirit, replicando la imaginería del futuro filme de Miller. Esa fue la gota que derramó el vaso, exploté y decidí escribirlo en mi blog.

Naturalmente, como apunta la Ley de Murphy "todo siempre puede empeorar"... el fin de semana pasado se realizó la convención de Comics de New York y con motivo de ella se liberó un Teaser Poster y un Teaser Trailer de la película...

Veamos primero el Poster:

Comparémoslo con la portada del Volumen 16 de "The Spirit Archives" que publica DC Comics:


Para hacerle honor a la verdad, no estoy en condiciones de afirmar que esta portada sea un dibujo de Will Eisner, pero si no lo es, al menos respeta la idea de lo que fue una de la innovaciones que introdujo en sus historias del Spirit. Spirit era un suplemento dominical de 8 páginas y la primera página normalmente era una especie de portada que acortaba el desarrollo de la historia a 7 páginas. Conforme pasó el tiempo, Eisner (y sus asistentes) fue utilizando el título como parte de la historia, otras veces como un pequeño avance del contenido de la revista y en otras tantas el título formaba parte de la ambientación dando una idea de la atmósfera de la historia... algo que emuló muy bien Darwyn Cooke, con la correspondiente adaptación a los tiempos actuales, en su tenura al frente de la nueva serie regular de Spirit, que comenté hace algún tiempo.

Podríamos discutir el asunto, pero la idea central de este recurso fue integrar el Título/Logo de Spirit, en esta primera página. El Poster es utilizado como una gran recurso dramático, pero evoca pobremente la idea original... cada sección de la leyenda que promociona la película ("My City Screams"="Mi ciudad grita"), conflictúa con la que sigue y buscan llamar la atención, en vez de incentivar la contemplación de la imagen. Llegué al poster a través del Blog de Newsarama, y quedé bastante impactado por la opinión completamente opuesta de todos los que visitaron el Blog, la mía es la única crítica que recibe la promoción.

Si eso les pareció mal, afírmense que viene el Trailer:



El texto que acompaña el trailer reza: "Yeah?...My city. I cannot deny her. My city screams... she is my mother, she is my lover, and I am her Spirit... I'm on my way."

La lírica tiene el ritmo y la crudeza casi burda de Sin City.

En Newsarama mecionaron eufemísticamente que el trailer "(...) has a real Sin City vibe going for it…", es decir que "tiene un aire a Sin City", y aquí radica precisamente mi reclamo...

Spirit es un personaje con un estilo determinado, que resiste bastante bien el paso del tiempo, pero que evidentemente necesita cierta contextualización su adaptación al cine y es lógico que así sea. Miller está haciendo lo que bien podría entenderse como un "Sin City 2". Se ve en las imágenes, se aprecia en el texto (idéntico al estilo de Sin CIty) y eso probablemente no molestará a quienes disfrutaron esa película y no conocen a Spirit, pero sí molesta a quienes conocemos ambas historias y seguramente levantará algunas cejas entre los cinéfilos que querrán saber si acaso toda película que haga Miller de ahora en más (especialmente si "The Spirit" resulta un éxito de taquilla) , lucirá exactamente la misma estética... como dicen por ahí: "chiste repetido...".

Es a lo menos curioso que Frank Miller haya decidido abordar la Dirección de "The Spirit" utilizando una estética que es completamente ajena al personaje, no sería tan llamativo si se tratara de la propuesta novedosa de algún director nuevo, sin embargo ya conocemos una película que utilizó los mismos recursos y lo hizo para imitar la estética de un comic, me refiero a "Sin City", obviamente. Aquí no se aplica el mismo principio y creo que si de "imitar la estética" se trataba, el resultado debió ser bastante distinto. Me aventuraría a conjeturar que se trata del resultado de una personalidad Megalomano-Narcisista, alimentada por la excelentes críticas que recibió su "Opera Prima" (esto es un sarcasmo, atribuyo a Rodríguez la dirección de "Sin City").

El Trailer se puso a disposición del público a través de una página de MTV, si van a ella verán que a ese video lo acompañan otros tres, uno del propio Miller en el que justifica el aspecto del filme en la idea de que Eisner habría utilizado con Spirit la tecnología de punta de la que dispusiera al momento de realizar el comic (o la película, en éste caso). Claramente está mezclando peras con manzanas, porque la utilización de tecnología digital no obliga a un resultado estético determinado, es simplemente una herramienta como cualquier otra. El resultado se alcanza por el modo en que se utiliza la herramienta y eso es sólo responsabilidad del ejecutante... Miller.

Hagan el ejercicio de imaginar una película de Asterix con la estética de "300", para que entiendan por que me moleste tanto lo que he podido ver hasta ahora de la película de Spirit.

Que hayan aparecido tantas personas que "no pueden esperar" a ver la película de Miller, es algo que atribuyo a que no conocen, ni les interesa conocer, el trabajo de Eisner y esperan otra película como Sin City. Que Miller sienta que le hace justicia al legado de Eisner es pseuso-surrealista, porque Miller conoció y estudió a Eisner, admiró su trabajo y aprendió de él, y por más que toda obra ajena pase por el prisma del propio intelecto, en algún recóndito lugar de la mente de Miller debe haber algún grado de conciencia de que más que honrar al maestro, está sepultando su legado bajo el peso de la vanidad y la autocomplacencia.

No tengo ninguna esperanza de que la adaptación de "Spirit" al cine resulte en una película que yo pueda disfrutar, tal vez con algo de suerte se convierta en una película que el espectador promedio, desconocedor del trabajo de Eisner, pueda disfrutar. Hasta su estreno me seguiré preguntando

¡¡¿Por qué Miller, por qué?!!


18 de abril de 2008

12 - EeC - Piratas, Corsarios y Bucaneros




por Esteban Pedreros


Hace varias semanas quería continuar la discusión que inicié con Rodrigo y Alberto en mi columna anterior... Hasta hoy no había tenido la posibilidad.

Para ser honestos, diría que "discusión" es un término muy autoindulgente, ya que cualquiera podrá apreciar que los argumentos ofrecidos en contra de mi planteamiento son sólidos, contundentes. Quiero pensar que mi postura en éste tema se basa una meditada solución a un problema largamente analizado, sin embargo creo que es una racionalización de una conducta ilegal... como dice el Dr. House "racionalización, es cuando te mientes a ti mismo" (sic).

Lo anterior creo que en ningún modo significa que dicha conducta no sea expresión de un problema subyacente, relevante para la realidad del mercado de cómics.

Rodrigo mencionó en su mensaje:
Creo que gran parte del repunte de la industria del cómic se debe al manga y a la presencia cada vez más fuerte de recopilaciones de cómics en librerías. Libros como "Watchmen" y "V for Vendetta" venden consistemente a lo largo de los años, muchas series Vertigo venden mejor en libros que en comic-books, los grandes crossovers como "Infinite Crisis" y "Civil War" aparecen en hardcover, y para qué hablar de las ediciones de lujo de series como "New Frontier" y "League of Extraordinary Gentlemen".
No sé si haya que meter el Manga en el mismo sitio que los cómics. Durante el tiempo en que he leído cómics, es muy poca la gente que conozco que es capaz de disfrutar ambas cosas y generalmente se inclinan más por una u otro, pero no consumen ambos productos en cantidades similares. Dada la distancia con el mercado norteamericano, es difícil diagnosticar su situación más allá de los números que uno pueda leer a través de los informes que circulan en los sitios de noticias.
Dado que estos informes no giran en torno a la venta de Manga (el Top Ten es casi exclusivamente material de Marvel y DC), imagino que al incluir dicho material Rodrigo se refiere a la situación de las Comiquerías y el porcentaje de ventas originado en ése material. Si así fuera, creo que el modo más sencillo de entender el fenómeno sería que algún lector de ésta columna que esté en EUA de visita o permanentemente, entre a una Comiquería con una cámara digital y nos envíe fotos de los estantes de ventas. Ayudaría a entender el porcentaje de espacio que ocupan en ellos el Manga y el Cómic norteamericano.

Mi afirmación respecto al "repunte que ha tenido la actividad comiquera en el último lustro", se refería exclusivamente al incremento en las cifras de ventas de la industria del cómic estadounidense. Un análisis que incluya las cifras de ventas de manga, me parece que sería un análisis del estado del negocio de las librerías especializadas en material "tipo cómics", lo que no necesariamente resulta indicativo de la salud, de la industria comiquera estadounidense.

La industria del cómic estadounidense parece haber renunciado a ampliar su número de consumidores y estar decidida a sobrevivir tanto como sea posible dependiendo del mismo público que la ha mantenido a flote en la última década. Pareciera ser un dinosaurio que estaba lejos del cometa cuando éste cayó y que parece decidido a seguir viviendo mientras pueda encontrar comida. La mayoría de los comentarios que he leído apuntan a lo mismo, a que el mercado se concentró en aquellos consumidores "duros", aquellos que vuelven semana a semana a su comiquería favorita, que lo han hecho por años y que es improbable que dejen de hacerlo. Ir a una Comiquería suele ser calificado como "una experiencia traumática", y parece que sólo al público que ya supero el trauma están dirigidos los experimentos editoriales actuales.

¿Qué tiene esto que ver con la piratería?

Rich Johnston ha expresado en su columna "Lying in the Gutters":
"I’ve said it before, we’re in the middle of a cómics boom as big as the mid-nineties. It’s just instead of people buying millions of copies and storing them in kevlar bags, they’re being stolen instead. And actually read."

Traducción: "Como lo he dicho antes, estamos en medio de un boom del cómic tan grande como el de mediados de los noventas. Solo que en vez de que las personas compren millones de copias y las almacenen en bolsas de kevlar, se las están robando. Y además leyendo."
Así que existe interés en los cómics, respeto por ellos (algo muy difícil de conseguir hace no tanto tiempo) y un número creciente de lectores, pero éste nuevo grupo no paga por las revistas, simplemente la descarga.

Es decir que el universo de lectores de cómics se descompone en lo que serían tres grupos básicos:

Primero existe un grupo de lectores tradicional, con costumbres arraigadas que gasta una determinada cantidad de dinero en cómics. Este grupo es el que es capaz de desembolsar ingentes cantidades de dinero, cuando algún arco argumental que les interesa les demanda comprar crossovers con otros títulos, y son quienes soportan el incremento en ventas, de parte de Marvel y DC, que parece girar en torno al éxito de macrosagas como "Infinite Crisis" o "Civil War". Este es un fenómeno cíclico donde se canibaliza a la competencia y obliga a los lectores a gastar mucho más dinero del que acostumbran, comprando series que regularmente no seguirían. Claramente se trata de una estrategia de comercialización que no es sustentable, las alzas de ventas de los títulos menos exitosos de cada editorial se mantienen por la duración del crossover y lego vuelven a su promedio mensual. Son muy raros los casos en que estas historias logran llevar a un lector a agregar una serie nueva a su lista de compras mensuales, en esto suele ser mucho más eficaz el "boca a boca". Siguiendo un viejo refrán "tanto va el cántaro al agua, que al final se rompe", en algún momento el ciclo debiera terminar, probablemente cuando los consumidores se cansen del producto o se queden sin dinero.

Un segundo grupo estaría compuesto por personas que o bien tienen interés en los cómics, pero no tienen los recursos para adquirirlos o el acceso a ellos (viven lejos de los centros de distribución, sea en ciudades pequeñas o en países lejanos), y personas que a raíz del fácil acceso a los cómics piratas y el interés que le hayan despertado determinados personajes en otros medios, han comenzado a descargar miles de revistas en líneas.

Un tercer grupo que esté entre medio. Un grupo que compra cómics y además descarga cómics piratas por diversas razones, probar un producto antes de comprarlo, leer aquello que no les interesa tanto como para comprarlo, o complementar historias sin tener que hacer gastos adicionales.

Pertenezco a este tercer grupo. Tengo recursos limitados y gasto aproximadamente 25 dólares mensuales en cómics, hay otros tantos que me interesan, pero simplemente no los puedo comprar y tengo la posibilidad de leerlos igualmente si los descargo. Es una tentación difícil de resistir, porque en mi cabeza pienso y siempre pensaré: "¿a quién le hago daño, de todas formas no puedo comprar más revistas?".

Si la justificación de la política antipirateo radica en que se afecta ingresos potenciales, entonces personas que repitan mi comportamiento pensarán de modo similar. La razón de que el pirateo de cómics sea malo es otra: el material pertenece a los creadores y sólo ellos tienen derechos de elegir la forma en que dicho material se comercializa o da a conocer.

Al igual que con la industria de la música, creo que el pirateo marca una tendencia bastante clara. La gente estima que el producto que está consiguiendo tiene un valor mayor del que está dispuesto a pagar por él... hay casos en que simplemente ningún costo será lo suficientemente bajo, gente que no quiere pagar por cómics, ni música, ni películas, etc. Que no importa el modo en que se comercialicen los cúmics (o cualquier otro producto que pueda adquirir gratis a través de internet), no va a comprarlos. Existe probablemente otro grupo que bajo determinados costos y bajo determinadas formas, probablemente optarían por pagar por el producto.

En mi caso, mis 25 dólares me permiten comprar alrededor de 7 a 8 revistas mensuales. Si las series que sigo costaran una fracción de lo que cuestan, no gastaría menos dinero, compraría más revistas.

Si en algo ha servido la proliferación de cómics escaneados en internet, ha sido para dar a conocer series que normalmente no tienen mucho espacio en estanterías, adquirir revistas de altos costos y de poca o nula disponibilidad y masificar la lectura de cómics, aunque ésta se haga en la pantalla de un computador y no en una copia de papel. Bien haría la industria, como apunta Alberto, en aprovechar esta fenomenología y diseñar nuevas estrategias de promoción de sus revistas y nuevas formas de comercialización, ya que cerrar sitios de distribución de revistas y amenazar con demandas, se asemejan más a "manotazos de ahogado", que a una estrategia de defensa y protección del medio.

Más les vale que se apuren



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6 de febrero de 2008

11 - EeC- Los Piratas del Papel




por Esteban Pedreros

Hace algunas semanas o meses (ya no sé, el tiempo vuela), hizo noticia en el mundo del comic pirata la arremetida de parte de la industria por cerrar una de las mayores y mejores fuentes de torrents del universo conocido: Demonoid. Demonoid posaba como foro, pero en definitiva podías conseguir una variedad exquisita de torrents de comics viejos (y no tanto), que no mediando una billetera de proporciones pentagruélicas, quedan perdidos en monumentales bibliotecas privadas, o más triste aún, repartidas entre las colecciones de varios avezados comiqueros a lo largo y ancho del mundo.

De este párrafo introductorio podrán imaginar de qué lado del espectro de la discusión me sitúo.
Empecé a coleccionar comics por ahí por 1992 y en aquellos años, sólo podía seguir aquello que publicaba la editorial Argentina Perfil, luego lo que llegara desde España (Zinco), y más tarde la invasión de Editorial Vid. A pesar de estas posibilidades, como lector siempre resentí el limitado número de revistas que en definitiva podía probar para ver si me decidía a seguirlas mensualmente o no, pero además el hecho de que mis capacidades económicas no me permitían seguir tantas revistas como hubiese sido mi deseo. Diría que el verdadero Boom por encargar revistas desde los esteits, se produjo entre mis amigos y conocidos a partir de la proliferación de los scans de comics, que permiten estar al día con el desarrollo de las historias en USA (antes me dedicaba patéticamente a leer las descripciones del Previews y archivar las portadas publicadas por Marvel y DC). Hasta que no empecé a descargar comics, no sentí la necesidad de gastar dinero en ellos, me conformaba con algún TPB o algún encargo mayor cada ciertos meses, previa revisión incansable de centenares de reseñas en línea, por temor a que una decisión equivocada me hiciera perder 15 o 20 dólares en una revista que no fuese de mi agrado. Rechazaba la idea de seguir un comic mensualmente por ser una idea cara y poco práctica.

Creo que tanto la industria de la música como la del comic han sufrido con el pirateo y han decidido enfocar el problema desde la perspectiva incorrecta, claro que con algunas diferencias. La industria musical claramente se ha visto perjudicada con la aparición de los MP3s de libre distribución, sin embargo yo no me siento culpable, nunca antes llegué a conocer a tantos grupos como los que hoy conozco (invertir en un Disco era caro y riesgoso, hoy compro a la segura... sólo lo que me gusta), y de hecho gasto más en música que antes. No sé cómo realizan el cálculo de los perjuicios económicos, pero sería poco realista pensar que todos aquellos que descargan una canción habrían, de lo contrario, comprado el disco. La Industria musical necesita recortar gastos de todo lo que es la parafernalia anexa a la producción musical y que en definitiva poco interesa... es mil veces más efectivo tener una buena página web con canciones para descubrir a un grupo, que pegar cientos de afiches por toda la ciudad, que sólo le importan al que le importan (el que no conoce al cantante, no lo conocerá por ver un afiche).

Volviendo al tema que nos compete... me parece que el repunte que ha tenido la actividad comiquera en el último lustro sólo puede explicarse como consecuencia de la distribución de scans de comics entre los fans que no estaban muy dispuestos a gastar 3 dólares en un comic cada miércoles. Es de común ocurrencia que hoy un lector de comics virtuales, tras leer una historia de 6 partes, o alguna novela gráfica que lo impacte, decida invertir su dinero en una copia en papel a través de algunas de las tiendas que permiten importar productos desde el extranjero, sin embargo las grandes editoriales están inciando una ofensiva contra el pirateo, que ya tuvo como resultado la caida de dos "instituciones" del rubro como Demonoid y ZCult (ambos sitios de distribución de Torrents). Probablemente los próximos ataques se centren en otros sitios que ya todos conocemos, pero no les facilitaremos el trabajo a los censores nombrándolos.

Me parece ver en esta ofensiva la mano de la industria del cine, pareciera que el ya largo romance entre los comics y la taquilla cinematográfica, que ha resultado en la continua aparición de nuevos proyectos, ha convertido a los comics en una fuente de riqueza a través de su traslado hacia otros medios como el cine, la TV, juguetes y videojuegos. Me parece probable que la reciente cruzada contra el pirateo, que hasta hace algún tiempo parecía ser una práctica tolerada sin mayores problemas, tenga como objetivo proteger propiedades que generan millones de dólares en la taquilla y que ya condujeron a Marvel Comics desde la bancarrota al esplendor económico y a crear una productora cinematográfica que les permita maximizar las ganancia de un subproducto que genera muchísimas más ganancias que su fuente original.

Creo que la existencia de eventos y macrosagas, que tan cruelmente atacan el bolsillo de los coleccionistas compulsivos de comics (y que han engrosado las arcas de las grandes compañías), sólo es sustentable bajo el supuesto de que una porción de estas historias pueda seguirse gratuitamente. Por un lado considero ridículo gastar cientos de dólares en revistas sin mayor valor artístico, de hecho hace algún tiempo apareció un artículo por ahí que calculaba el costo de seguir íntegramente un evento Marvel o DC, en alrededor de 300 dólares por ocasión (allá usted si quiere gastarse su plata en eso), por el otro, resulta absolutamente imposible que todos los lectores puedan hacer semejantes inversiones, hay un grupo de profesionales exitosos que la hará más que todo por inercia, pero hay otro grupo que simplemente no puede, y que ante la encrucijada de leer una parte o leer nada, optará por leer cosas que no le demanden un consumo masivo e irracional de sus recursos (o renunciarán por completo al vicio).

Así sostengo que, al menos por ahora, la relación entre la industria comiquera y el pirateo de sus productos es de carácter simbiótico y no parasitario (como sí parece serlo en la industria musical), y la destrucción de todas las vias de acceso al material, sólo puede tener como resultado la contracción general del mercado. Urge por parte de las grandes compañías, encontrar mecanismos similares al iTunes (por ejemplo), para leer sus productos a precios reducidos (tal vez la masividad compense el menor precio), si el camino adoptado por la industria en la producción de megaeventos es uno sin vuelta atrás, es necesario facilitarle al lector el acceso al material que se le oferta bajo el carácter de "indispensable". Si se cierra la válvula de escape del engranaje económico comiquero, tal vez, ahora sí, se produzca una crisis de la cual la industria no pueda reponerse.


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1 de febrero de 2008

10 - EeC - Redenciones




por Esteban Pedreros

Hola muchachos y damas presentes. Cómo están, hace tiempo que no nos leíamos...

¿Qué dicen, les explico por qué me ausente por tanto tiempo de éste Blog? ... ah, no les interesa. Que bueno, por que me da flojera explicarles.

Hace un tiempo conversaba con un amigo comiquero a través del Chat de Gmail y le comentaba que había disfrutado bastante la saga "Sinestro Corps", recientemente concluida en las series de Green Lantern... ¿a qué viene ésto? Al igual que John y Alberto experimenté cierta fatiga en la lectura constante de comics y derechamente dejé de leerlos por un par de meses, de hecho junté los comics que colecciono en una caja de zapatos y varios de ellos aún esperan ver la luz del Sol (o de la ampolleta).

Tanto Marvel como DC se encuentran desarrollando en la actualidad varios proyectos de crossovers entre sus títulos, explotando la idea de desarrollar un Universo cohesionado, es decir, obligándolo a uno a leer comics que habitualmente ignoraría. Esto ha significado un repunte en las ventas de comics en general en el mercado gringo, en lo que temo es simplemente un recalentamiento económico (si saben de economía, esto equivale a un recorte de tasa de interés del 100%), eventualmente condenado, si no al fracaso, al menos a la descontinuación de la eventomanía que nos sacude, porque en definitiva se debe simplemente a que los mismos lectores de siempre están gastando más, no a la llegada de nuevos consumidores (en un mercado, que desarrolla una curva demográfica tipo campana, al estilo de la población europea). Un autor que seguía hasta hace algunos años, pero que cayó en desgracia (para mi), tras estos eventos (Infinite Crisis), fue Geoff Johns. Con el paso de los meses creo que la acumulación de responsabilidades editoriales, el saber o manejar el destino de varios personajes teminó por (en mi opinión) agotarlo creativamente y lo llevó a producir comics de manera muy mecánica... tras el pozo creativo en el que cayó Flash (sigo con las subjetividades, no se ofendan) y la mediocridad de Infinite Crisis, comprenderám que no estaba en lo absoluto emocionado con lo que pudiera pasar en los "Sinestro Corps".

Mi amigo (el del chat), me comentaba que la buena recepción que tuvo la historia probablemente se debía a su carácter autocontenido, algo en lo que estoy bastante de acuerdo. Obviando el hecho de que una apreciable porción de las ventas de comics se debe simplemente a la expectativa de segunda venta que tienen los dueños de la Comiquerias que hacen los encargos, pareciera haber un grave desencuentro entre el gusto del lector de comics tradicional, y el mucho más elitista lector de comics que participa en foros de internet y que consume tal vez otra clase de productos. Para muestra un botón: mi amigo consume principalmente tomos que reimprimen series de los años 60' y 70' y muchas revistas de información de comics, pero aún no lee "Sinestro Corps", y "52" creo que la leyó de corrido algunos meses después de su conslusión, con más afán de análisis que de entretenimiento. Mi caso, no se parece demasiado... por años he leido casi todo lo que puedo encontrar de DC, y tras las historias de los años 2005 a 2007 me saturé al punto de abandonar casi todo el material de la compañía en beneficio de algunas editoriales independientes, aunque sin alejarme demasiado del "Mainstream". Pareciera que el forzar la inclusión de varios títulos en el desarrollo de una misma historia, es algo que una porción de los lectores disfruta con independencia del contenido de la historia, les emociona simplemente el ver a los personajes interrelacionarse y participar de una misma aventura; otra parte de los lectores, los que parecen ser una muy locuaz y vehemente minoría, se sienten frustrados por la alteración del status quo de sus personajes favoritos, en pos de historias que a priori no parecen justificar los cambios ("one more day"), añoran historias que ya no se escriben, o despotrican contra los estilos narrativos modernos (la descompresión).

Desde mi perspectiva la autocontención de "Sinestro Corps", beneficia más que al seguimiento por parte de sus lectores (gran parte de los cuales, en realidad no invierten un solo peso en estas revistas, sólo las descargan), a la elaboración creativa del proyecto. No hay que coordinar varias series, no hay que darle "partes" a personajes que no tienen mucho que ver (o que no le interesan al escritor), no hay que esperar hasta que el desarrollo de otro título esté al día con el propio, ni preocuparse de que todos cumplan los plazos de entrega. La solidez que emerge en el desarrollo de la trama al no tener que satisfacer a Moros y Cristianos, hace mucho más disfrutable cualquier proyecto, y es lo que desde mi punto de vista le dio a los "Sinestro Corps", esa intensidad de desarrollo que suple con holgura algunas deficiencias del guión, donde me parece que el gran "pero" que emerge, es saber si en definitiva la creación de un arco iris de Linternas será una buena idea o no (mi impresión personal es que se abrió la caja de Pandora). Las deficiencias de Johns como escritor, desde mi punto de vista, pasan por la ocasional falta de sintonía entre la grandilocuencia de las imágenes, y la pobreza del texto, pero como moneda de cambio, existe un indudable entusiasmo y apasionamiento por el material que escribe, lo que logra imbuir de vida el desarrollo de las historias.


"Sinestro Corps", fue para mi no sólo la lectura de una historia entretenida, sino el reencuentro con un autor al que puse en la "lista negra", tras las constantes frustraciones que me provocaron las historias que desarrolló más o menos desde mediados del 2004, aunque en lo personal podrían ser un poco anteriores y las fecho en la aparición del #200 de Flash (el término de "Blitz"). A futuro Johns anuncia la aparición de "The Blackest Night" (en el verano/invierno del 2009. Al parecer no abandonará Green Lantern en un buen tiempo), y una miniserie dedicada a los villanos de Flash (serie que nuevamente cambió de manos, con la partida de Mark Waid y la llegada de Tom Peyer), lo que suena prometedor, porque marca el reencuentro con la dupla creativa con la que (en mi opinión), alcanzó su mejor y mayor desarrollo creativo: Scott Kolins.




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