Por Alberto Calvo
Comicverso cumple dos años y al igual que el año pasado decidí hacer una serie de Recomendaciones a manera de celebración. Esta vez no aparecerán de manera diaria pero si constante durante todo el mes y además tendrán una característica en común, pues todas ellas tendrán como sujeto una serie finita que haya sido escrita por un solo autor. Para definir aún más la selección, solo cuentan series que hayan superado los doce números. Para empezar,
Recomendaciones de la Comicteca se enorgullece de presentar una de las series más aclamadas y premiadas de la historia del arte secuencial:
The Sandman
Historia: Neil Gaiman
Arte: Sam Kieth, Mike Dringenberg, Malcolm Jones III, Kelley Jones, Jill Thompson, Bryan Talbot, Mike Allred, Shawn McManus, Marc Hempel, Michael Zulli, Charles Vess y otros.
Portadas: Dave McKean
Editorial: DC Comics/Vertigo
Fecha de publicación: 1988-1996
Formato original: 75 números en formato estandar de 32 páginas
Colecciones: 10 tomos en pastas blanda o dura, y cuatro volumenes edición "Absolute" de gran tamaño con caja deslizable (aún en proceso de publicación).
Durante la segunda mitad de los 1980s la industria comiquera norteamericana recibió su propia "invasión británica", cuando un grupo de jóvenes escritores decidió seguir los pasos de
Alan Moore y probar suerte de este lado del Atlántico. Uno de esos escritores fue
Neil Gaiman, quien es amigo personal de
Moore. Después de tomar la batuta de éste último en la aclamada
Miracleman,
Gaiman halló trabajo en
DC Comics escribiendo la miniserie
Black Orchid, la cual presentaba una versión actualizada de un viejo personaje menor de la compañía, y en la que originalmente habría una aparición del
Sandman que
Jack Kirby crease a principios de los 1960s.

Finalmente
Sandman no apareció en la versión final de
Black Orchid, pero
Gaiman empezó a desarrollar una idea para escribir una historia protagonizada por el personaje. Meses después su editora en
Black Orchid,
Karen Berger, le pidió propuestas para una serie regular y tras revisarlas lo comisionó para preparar una nueva serie de
Sandman, con la única condición de que se tratase de un personaje completamente nuevo.
Gaiman aceptó y empezó a trabajar en el proyecto, dibujando el mismo algunos bocetos de personajes y después solicitando la asistencia de su amigo
Dave McKean. Después de presentar a
Berger los bocetos junto con el tratamiento de lo que serían los primeros ocho números de la serie, ésta sugirió a
Sam Kieth como dibujante para la serie.
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El primer número apareció en noviembre de 1988 con fecha de portada de enero del 89. La serie era fácilmente distinguible del resto de títulos en los stands gracias al distintivo y único diseño de
Dave McKean para las portadas. Después de solo tres números
Sam Kieth renunció, argumentando que no era lo suficientemente bueno como para cargar con la responsabilidad de ilustrar un título tan bueno y revolucionario como
The Sandman -cosa que personalmente me parece ridícula, pues
Kieth es uno de los ilustradores más talentosos, originales e inovadores que el medio ha visto en mucho tiempo-, así que fue reemplazado por
Mike Dringerberg, quien fuese su entintador en esos primeros números. Desde entonces varios dibujantes fueron los responsables de ilustrar el título, algunos por varios números y otros solo por uno, o incluso solo algunas páginas, muchas veces elegidos por el propio
Gaiman para ilustrar alguna secuencia en particular.
La historia presenta a una "familia" de seres inmortales, los
Endless, que podría traducirse como los "Interminables" o los "Infinitos", quienes son personificaciones de siete aspectos de la vida de los seres humanos:
Destino, Muerte, Sueño, Deseo, Destrucción, Delirio y
Desesperación. El
Sandman a que hace referencia el título es
Morfeo, el Señor de los Sueños. La historia comienza cuando
Roderick Burguess, un mago y ocultista británico, realiza un ritual con el que pretende invocar y capturar a la
Muerte, pero falla y en su lugar atrapa a
Morfeo.
Burguess decide mantenerlo prisionero en una esfera de cristal protegida por símbolos mágicos mientras intenta negociar con él en busca de ganar algún beneficio. Nunca obtiene ni siquiera una palabra del extraño ser. A la muerte de
Burguess su hijo
Alex hereda sus propiedades, incluyendo la prisión de
Morfeo. Cuando finalmente un guardia se queda dormido en su presencia
Morfeo logra liberarse tras 70 años en cautiverio.
A continuación
Morfeo realiza una búsqueda de los objetos que le fueron quitados al ser atrapado, y una vez los ha recuperado regresa a su reino,
The Dreaming, para reconstruirlo y reordenar sus obligaciones. El resto de la serie sigue las relaciones de
Morfeo con sus hermanos y con otros inmortales, las intrigas que se dan entre estos y la forma en que se relacionan con la humanidad. Uno de los aspectos más curiosos de la serie es la facilidad con la que el personaje principal puede relegarse a segundo plano para permitir que alguien más tome el protagonismo de la historia. Aún cuando se pueden hallar arcos argumentales completos dentro de la serie, ésta está construída de manera tal que permite que cada historia sea parte de una historia más grande, planeada desde el principio por su autor.
The Sandman fue el primer y único comic en ganar el
Premio Mundial de Fantasía por la historia
Sueño de una Noche de Verano, publicada originalmente en el número 15 de la serie. Luego de recibir el premio como mejor historia corta en 1991, las reglas del premio fueron modificadas para restringir la participación de comics en esa categoría. A lo largo de su publicación la serie ganó un total de 16
Premios Eisner, incluyendo tres para
Mejor Serie Continua, cuatro para
Mejor Escritor y siete para
Mejor Rotulista (
Todd Klein, quien ganó el premio durante los siete años que se publicó la serie). Los diez volúmenes que componen la serie están permanentemente en prensas y es relativamente fácil conseguirla tanto en tiendas especializadas como en librerías, siendo considerada como uno de los trabajos más importantes para lograr la apertura del medio hacia el mainstream.
Durante años se habló del interés de
Warner Pictures por adaptar la serie al cine, pero los guiones que han aparecido en línea de tiempo en tiempo son bastante malos y es comprensible e incluso agradecible que ninguno haya llegado a concretarse.

La popularidad de la serie ha generado diversos proyectos derivados, tanto en prosa como en comic, pero de algunos de ellos ya tendremos ocasión para comentar en futuras entregas de esta u alguna otra columna. Si alguna vez se han preguntado sobre el potencial del medio para contar historias más alla de aventureros y superhéroes,
The Sandman es uno de los más claros ejemplos de lo que el arte secuencial puede lograr.
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