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27 de junio de 2008

INDICE


Desde que Comic Verso entrara en funcionamiento en Junio de 2006, una gran cantidad de columnas han sido creadas para esta sección. Muchas de ellas aún guardan bastante valor a pesar del tiempo que ha transcurrido desde su creación y es por eso que hemos elaborado este Índice, para facilitar el acceso a nuestros archivos.











Columna quincenal de Cristian Badilla, dedicada a comentar la vida del Comiquero.
Estado: Suspendida

  • SEXO, SEXO, SEXO: Los compradores de Comics y los consumidores de Pornografía, al parecer se parecen bastante, al menos hay un lugar donde se los puede encontrar a ambos... de pie, observando la sección menos popular del Quiosco.
  • El Ñoño Soberbio: ¿Te suena conocido aquél lector de cómics que mira en menos lo que compran todos los demás?
  • Bien Crazy all Comics: La Principal Tienda de Santiago se instala en un local sospechosamente cercano a la incipiente competencia.
  • La Bendita Piratería: ¿Qué joyas del entretenimiento (o no tan joyas) llegan a nuestras manos gracias a la vía alternativa?
  • Regular: Los continuos atrasos y modificaciones de calendario de publicación son cosa del día al día del mercado norteamericano... ¿Cómo reacciona el ñoño?








Columna quincenal de Alberto Calvo dedicada a comentar el mundo del cómic.
Estado: Activa.












Columna de Alberto Calvo dedicada a facilitar el acceso del lector promedio (o derechamente ignorante), a la continuidad de las historias de los X-Men.
Estado: Suspendida










Columna de Esteban Pedreros dedicada a comentar la actualidad Comiquera.
Estado: Activa.






39 - RC - Lone Wolf and Cub



Por Alberto Calvo

Aprovechando que hace un par de meses nuestro dictador levanto oficialmente el veto al manga que existía en Comicverso, Recomendaciones de la Comicteca presenta una de las obras venidas de Oriente con mayor peso en la cultura occidental:

Lone Wolf and Cub

Título Original:子連れ狼 (Kozure Ōkami)
Historia: Kazuo Koike
Arte: Goseki Kojima
Editorial (en Japón): Futabasha
Editorial (en los Estados Unidos): First Comics - Dark Horse Comics
Fecha de publicación: Futabasha, 1970-1976; First Comics, 1987-1991; Dark Horse Comics, 2000-2002
Formato original: 28 volúmenes de 300+ páginas, blanco y negro.
Formato First Comics: 45 números en formato estándar de 64 a 128 páginas c/u, blanco y negro (inconcluso).
Formato Dark Horse Comics: 28 volúmenes tamaño bolsillo de 300+ páginas, blanco y negro.

Lone Wolf and Cub cuenta la historia de Ogami Ittō, un samurai que servía como verdugo oficial al Shogun hasta que cayó en desgracia a causa de intrigas preparadas por Yagyu Retsudō, quien quería la posición de Ogami para el clan Yagyu. Su familia y criados fueron brutalmente asesinados siendo su hijo recién nacido Daigorō el único sobreviviente. Convertido en ronin (samurai sin amo), Ittō se ve obligado a iniciar un viaje de redención y venganza conocido como meifumadō, literalmente, Camino al Infierno, conocido también como el Camino del Asesino. Después de someter a su hijo a un antiguo ritualpara decidir su destino, lo lleva con el, siendo desde entonces conocidos como El Lobo Solitario y su cachorro.

Ogami Ittō y su hijo se dedican a recorrer diferentes aldeas y villas, donde Ittō alquila sus servicios como mercenario o guardaespaldas como un modo de subsistir mientras llega el momento de enfrentar a Yagyu Retsudō y saldar cuentas. Durante su viaje corren toda clase de aventuras y enfrentan a todos los hijos de Yagyu Retsudō. Cuando éste y Ogami se enfrentan por primera vez, Kojima presenta su duelo en una secuencia de casi 180 paneles, siendo una de las secuencias de acción más largas jamás publicadas en la historia del arte secuencial. El arte de Kojima es claro y efectivo, con una narrativa que permite seguir largas secuencias sin diálogos de una manera coherente y simple sin por ello descuidar los detalles en la ropa, arquitectura y paisajes presentes a lo largo de la historia.

El impacto del trabajo de Koike y Kojima se sintió desde que el título apareció en las páginas de la revista Weekly Manga Action. Elogiada por su atención al detalle tanto artístico como argumental y criticada por lo violento de sus escenas de combate, Lone Wolf and Cub se convirtió en un clásico instantáneo, dando origen en poco tiempo a seis películas, una serie de televisión y cuatro obras de teatro. Koike creo una visión del Japón feudal realista y llena de detalles, ayudando a romantizar las historias de samurai y generando numerosos imitadores. La edición realizada por First Comics a finales de los 1980s alteró el arte original para permitir su lectura al estilo occidental, es decir de izquierda a derecha, y presentándolo en el tamaño de página que conocemos como americano, en tanto que la edición de Dark Horse reproduce la serie completa del mismo modo que apareció una vez completa en Japón, en 28 tomos, y respetando el formato original que se lee de derecha a izquierda.

La historia de Lone Wolf and Cub ha tenido un tremendo impacto en la cultura popular tanto de Japón como de Occidente, generando toda clase de homenajes e imitaciones en cine, televisión y comics. Road to Perdition, la novela gráfica de Max Allan Collins, es un claro homenaje a la historia de Ittō y Daigorō Ogami, y también se puede notar su influencia en obras como Ronin, de Frank Miller, en películas como Kill Bill, de Quentin Tarantino, o en series de televisión como Samurai Jack. Si nunca han leído manga y les gustaría empezar con algo que no necesariamente involucre colegialas de grandes ojos o historias de fantasía y magia, Lone Wolf and Cub representa un excelente punto de entrada al mundo del arte secuencia japonés.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

25 de junio de 2008

38 - RC - John Byrne's Next Men



Por Alberto Calvo

De manera irregular pero segura continuamos con nuestras recomendaciones de aniversario. En esta ocasión se trata de una obra de ciencia ficción creada por uno de los más controvertidos autores del medio. Recomendaciones de la Comicteca se complace en presentar

John Byrne's Next Men

Historia: John Byrne
Arte: John Byrne
Portadas: John Byrne / John Byrne & Gary Cody
Editorial: Dark Horse Comics/Legend
Fecha de publicación: 1991-1995
Formato original: 31 números en formato estandar de 32 páginas a color.
Colecciones: 6 tomos recopilando los 31 números de la serie.

John Byrne es un autor que suele estar en el centro de la polémica todo el tiempo, y si es cierto que hace algún tiempo que no produce algún comic realmente memorable, no es posible negar o ignorar la importancia e influencia de su trabajo pasado. A finales de los 1970s Byrne se convirtió en una de las máximas estrellas del medio gracias a su trabajo en Uncanny X-Men, donde sustituyó a Dave Cockrum como artista regular de la serie. Al lado de Chris Claremont, Byrne ayudó a crear una de las franquicias más importantes en la historia del medio, además de haber sido responsables de algunas de las mejores historias en el género de superhéroes, como The Dark Phoenix Saga o Days of Future Past.

Luego de abandonar los X-Men por diferencias creativas con Claremont, Byrne se hizo cargo de escribir y dibujar Fantastic Four en lo que a la fecha se reconoce como uno de los periodos más brillantes de ese título. Después de concluir su estancia en los FF, Byrne trabajó en prácticamente todos los títulos importantes (y otros no tanto) tanto de Marvel como DC, siendo elegido incluso como el encargado de relanzar a Superman luego del reboot que hiciese DC de todos sus títulos tras la Crisis en las Tierras Infinitas. Opinionado y testarudo, Byrne siempre ha tenido diferencias con editores y colaboradores en ambas editoriales, por lo que no es de sorprender que a principios de la década pasada buscase otra alternativa para publicar su trabajo.

Luego de un fallido intento de co-crear con Stan Lee el Universo Marvel del futuro (lo que eventualmente sería el Universo 2099), Byrne tomó algunos de sus conceptos y los empacó en una novela gráfica de 64 páginas titulada 2112, la cual propuso para su publicación en Dark Horse Comics. La novela fue publicada y dio pie al siguiente proyecto de Byrne en DH, los Next Men, serie para la cual 2112 servía a la vez de precuela y secuela. Los NM aparecieron originalmente en segmentos cortos dentro del título antológico de Dark Horse, Dark Horse Comics Presents. Estos segmentos fueron más tarde publicados como el número 0 de la serie regular.

La historia danza alternativamente entre los géneros de ciencia ficción y superhéroes, con un marcado énfasis en las implicaciones de la existencia de seres con capacidades superhumanas en un mundo realista. Un proyecto secreto del gobierno norteamericano conocido como Project Next Men (Proyecto Próximos Hombres) ha trabajado durante décadas con embriones con la intención de llevarlos al límite de la evolución y crear metahumanos con habilidades especiales. Criados en un entorno virtual, estos seres sufren un tremendo shock cuando accidentalmente son liberados en un mundo que no está listo para ellos.

Lamentablemente no hay mucho que pueda comentar de la historia en sí, sin revelar demasiado sobre la misma, y dado que IDW ha anunciado su intención de republicar toda la serie en tomos de gran formato (de directorio telefónico, los llaman) y en blanco y negro (presentación favorita de Byrne, quien sufre de daltonismo) en los próximos meses, creo que sería preferible no soltar spoilers que pudiesen arruinar la experiencia a potenciales nuevos lectores de la serie. Baste con apuntar a la forma en que Byrne explora los efectos de habilidades sobrehumanas en un cuerpo que no fue diseñado para trabajar de manera diferente.

Cabe apuntar que el título completo de la serie es John Byrne's Next Men. Byrne comentó en alguna ocasión que Marvel le envió una carta de "Cease and Desist" para pedirle que cambiase el título de su comic pues era demasiado parecido a X-Men. La respuesta de Byrne fue que su comic se llamaba John Byrne's Next Men y que a él no le parecía que eso pudiese confundirse con Uncanny X-Men. Curioso resulta también que el génesis de la serie fuera una historia no vendida realizada para Marvel, porque algunos de los conceptos y personajes principales de la serie fueron derivados de Freaks, un proyecto originalmente ofrecido a DC Comics pero cuya venta tampoco se concretó.

Mucho se ha especulado a lo largo de los años sobre la forma de ser y trabajar de John Byrne y, como mencioné al principio de este texto, sobre el tiempo que lleva sin publicar un proyecto realmente importante o de una calidad similar a la que caracterizaba sus proyectos de décadas pasadas. Para muchos su estado de desencanto hacia el medio y aparente amargura puede ser en parte debido a la falta de éxito comercial de ésta serie durante uno de los periodos más oscuros de la industria, la implosión que siguió al boom. Sea como haya sido, JBNM es, a pesar de no ser perfecta, quizás el último gran trabajo de Byrne y una lectura que debiera ser imprescindible para los aficionados al género de superhéroes y/o la ciencia ficción.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

20 de junio de 2008

37 - RC - Preacher



Por Alberto Calvo

Desde que empezamos con las recomendaciones de aniversario comenté que era más probable que un autor permaneciera a cargo de un título a mediano o largo plazo si conservaba los derechos sobre su trabajo, tal como ocurre con muchas de las series publicadas bajo el impreso Vertigo, de DC Comics. Otra serie de ese sello que nos da gusto recomendar es

Preacher
Historia: Garth Ennis
Arte: Steve Dillon (serie regular), varios (especiales y miniserie)
Portadas: Glenn Fabry
Editorial: DC Comics/Vertigo
Fecha de publicación: 1995-2000
Formato original: 66 números en formato estandar de 32 páginas a color, además de una miniserie de cuatro números y 5 especiales en formato Prestige.
Colecciones: 9 tomos recopilando los 75 ejemplares.

Garth Ennis era identificado durante la década pasada como el "niño terrible" de turno de la industria. Muchos de sus comics son fácilmente identificables por su gusto por incluir material considerado por muchos como grotesco, por incluir en sus historias elementos gráficos que pueden resultar impactantes y ofensivos para mucha gente. Sexo, violencia, blasfemia y herejías eran elementos comunes -e incluso esperados- en sus historias, de entre las cuales será necesario resaltar siempre Preacher, porque además de haber sido la obra que le dio fama y reconocimiento es también su trabajo más ambicioso y complejo hasta la fecha.

Preacher cuenta la historia de Jesse Custer, un predicador de un pequeño poblado texano llamado Annville quien tiene problemas bastante serios, pues no solo ha perdido la fe, sino que acostumbra beber fuertemente y por si eso no fuese suficientemente complicado, ha sido poseído por una entidad conocida como Genesis, que es producto de la unión de un ángel y un demonio. Al menos le queda el consuelo de que su iglesia fue destruída y toda su congregación murió cuando Genesis decidió adoptarlo como huesped. Al momento del nacimiento de Genesis, Dios abandonó el cielo y todas sus responsabilidades, hecho del que Jesse se entera gracias a una especie de conexión simbiótica entre Genesis y Dios.

Preocupado ante tal acto de irresponsabilidad y guiado por un fuerte sentido del bien y el mal, Jesse emprende un viaje por los Estados Unidos en una búsqueda, literal, de Dios. La presencia de Genesis le da a Jesse un poder conocido como "La Palabra de Dios", que hace que las órdenes de Jesse se vuelvan imposibles de resistir para quienquiera que lo escuche, el mismo Dios incluido. En su viaje Jesse es acompañado por Tulip O'Hare, su ex-novia, y por Cassidy, un vampiro irlandés cuya sed de sangre solo es superada por su afición al whisky. Otros personajes recurrentes y de interés son el Saint of Killers (Santo de los Asesinos), un pistolero infalible enviado desde el cielo para llevar de regreso a Genesis; Herr Starr, lìder de la secta The Grail, la cual tiene a su cargo proteger a la descendencia de Cristo; y Arseface, un adolescente cuyo intento de suicidio emulando a Kurt Cobain salió diferente a como lo tenía planeado.

El arte de toda la serie regular corre a cargo de Steve Dillon, ilustrador británico cuyo estilo realista y limpio a la vez es el complemento ideal para las extrañas y oscuras historias de Ennis, mezclando a la perfección los paisajes y poblados mundanos que recorre Jesse con el ambiente y sucesos sobrenaturales que lo rodean. Las ediciones especiales y la miniserie que complementan la historia tienen colaboraciones de otros artistas. El mismo Dillon ilustra un par de ellos en tanto que el resto corren a cargo de Steve Pugh, Carlos Ezquerra, Peter Snejberg y Richard Case. Aún cuando todos y cada uno de estos artistas tiene un estilo diferente, todos ellos mantienen un tono similar en su forma de manejar las historias, que empacadas tras las detalladas portadas de Glenn Fabry convierten a Preacher en una de las series con mejor aspecto que hayan pasado por un stand de comics en cualquier parte del mundo.

Obvia mencionar que debido a los temas religiosos y sociopolíticos, y a la irreverente manera de tratarlos, Preacher no es un comic para todos los públicos. Sin embargo, si les gustan los westerns y las historias de tintes sobrenaturales, y si no se ofenden con facilidad, claro, Preacher es uno de los comics más recomendables que pueden hallar en el mainstream occidental.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

12 de junio de 2008

36 - RC - Hourman



Por Alberto Calvo

Continuando con nuestra edición de Recomendaciones de aniversario dedicadas a series finitas completadas por un mismo autor, la que nos ocupa en esta ocasión es otra serie de superhéroes plantada en el Universo DC. Recomendaciones de la Comicteca presenta

Hourman

Historia: Tom Peyer
Arte: Rags Morales
Editorial: DC Comics
Fecha de publicación: 1999-2001
Formato original: 25 números en formato estandar de 32 páginas a color
Colecciones: Ninguna

Supongo que con esta serie en particular es posible que se presenten algunos reclamos o quejas (lo cual estaría bastante bien, por cierto), pues no se trata propiamente de una historia independiente completa de principio a fin, pues deriva de otra serie y además forma parte integral de la mitología de uno de los héroes tradicionales más antiguos de DC Comics y miembro fundador de la Justice Society of America original. Pero aún así me parece que vale la pena comentarla.

El Hourman original, Rex Tyler, era un científico que utilizaba Miraclo, una droga de su creación compuesta por hormonas y vitaminas, que le daba fuerza, velocidad y resistencia sobrehumanas durante una hora, la cual utilizaba para combatir el crimen y ayudar a los necesitados. Eventualmente desarrolló una adicción a su creación y decidió abandonar su carrera de vigilante, siendo añosdespués emulado y sustituído por su hijo Rick, quien como parte de Infinity Inc. se convirtió en el segundo Hourman hasta que eventualmente sucumbió a la dependencia a la fórmula de su padre y se retiró. Si bien estos antecedentes resultan útiles, no son necesarios para entender la serie regular que aquí recomendamos.

Al igual que Resurrection Man, Hourman tiene una relación bastante estrecha con algunos eventos del Universo DC, habiendo surgido como un derivado directo de la saga DC 1,000,000. Durante esa aventura en el siglo 583 fue introducido un nuevo Hourman, un humano sintético basado en el ADN de Rex Tyler. Después de un par de aventuras con la Justice League, el androide decide tomar residencia en el presente, y es ahí donde empieza la serie creada por Peyer y Morales. En busca de entender mejor el mundo que será su nuevo hogar, Hourman busca la asistencia de un ser humano para que le ayude en su busca personal, decidiendo que la persona ideal para ayudarle es Snapper Carr, un humano sin poderes que años atrás sirvió como mascota/miembro honorario de la Liga.

Una vez explicados los antecedentes de la serie, es hora de explicar porque considero esta serie digna de ser recomendada. Tom Peyer es parte de una generación de escritores que crecieron leyendo comics de superhéroes y quienes se caracterizan por mezclar en su trabajo un respeto y reverencia por los personajes clásicos del medio con una intención de desarrollar las posibilidades narrativas y temáticas tanto del género de superhéroes como del medio comiquero en general, mezclando las características de acción y aventuras distintivas del género con temas más profundos y complejos. En el caso de Hourman Peyer se lanza de lleno a uno de los temas más interesantes y populares dentro de la ciencia ficción: ¿Qué es ser humano?

El androide titular tiene problemas de personalidad desde su primera aparición. Es inseguro y vive bajo la idea de que es una pobre excusa de héroe a quien ni la tecnología del siglo 853 pudo convertir en alguien de valor y considera que no merece portar un nombre tan distinguido como el del héroe en quien está inspirado. Después de "mudarse" al presente, sus errores siguen causándole miseria y desencanto. Tras buscar la ayuda de Snapper, éste intenta reconfortarlo y le dice que la principal razón por la que no puede integrarse a la sociedad y tratar de llevar una vida normal es porque es demasiado poderoso y porque su capacidad de alterar el tiempo y viajar por él le impide poder aprender de sus errores. Reaccionando una vez más por impulso, Hourman decide deshacerse de la mayoría de sus poderes, desmantelando el worlowog, el artefacto que contiene la gran mayoría de ellos.

Durante la mayoría de la serie, Hourman, llamado simplemente Tyler por Snapper, se dedica a tratar de averiguar lo que significa ser humano y a tratar de discernir si el hecho de ser un androide lo hace inherentemente malvado, pues todos los androides que ha conocido, incluyendo al primero de ellos, Amazo, lo son. Gracias a sus poderes Tyler puede pasar una hora con Tomorrow Woman, un androide creado por los profesores Ivo y T.O. Morrow que fue capaz de superar su programación y convertirse en una heroína. Ese rato marca para siempre a Tyler, quien decide seguir viviendo entre los humanos para aprender de ellos. Lo que Peyer consigue con Hourman es crear una de las series más entretenidas e inteligentes que se hayan publicado dentro del mainstream superheroico en los últimos años, combinando humor, aventuras y reflexiones profundas sobre la naturaleza humana. Rags Morales tiene una extensa carrera en el medio, pero hasta tiempos recientes su trabajo era mayormente ignorado por editores y fans.

Lamentablemente la serie nunca recibió el apoyo suficiente como para garantizar su continua existencia y fue cancelada luego de solo dos años en los stands. Curiosamente, la gran mayoría de los fans que podían haber disfrutado la sertie prefirieron ni siquiera echarle un vistazo. Al menos esa es la impresión que me queda luego de haberla comentado a lo largo de los años con varios fans de comics, pues según parece, la mayoría de los fans de la JSA y/o Hourman no estaban de acuerdo con que su héroe fuese reemplazado por un androide... xenofobia -o mejor dicho, ciberfobia- de fanboy, quien lo hubiese imaginado... Si algún día tienen oportunidad de leer esta serie, háganlo, no se arrepentirán. Lo más probable es que puedan hallarla con relativa facilidad en las cajas de ofertas de cualquier tienda de comics o por un precio inferior al de la portada en casi cualquier tienda en línea.

Como siempre, les recuerdo que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

10 de junio de 2008

35 - RC - Y: The Last Man



Por Alberto Calvo

El sello Vertigo de DC Comics ha servido de hogar a muchas de las mejores series regulares de la historia de los comics, tal vez en buena medida por la libertad creativa que ofrece, la cual ha atraído a muchos de los mejores autores en el medio. La diversidad temática presente en sus títulos y la posibilidad de tratar cada tema de una forma madura y sin censura ha sido un factor importante en el desarrollo de historias dirigidas a un público en busca de algo más que escapismo y fantasías adolescentes de poder -aclarando que éstas no tienen nada de malo, simplemente van enfocadas a un público diferente-, y ha servido para ayudar a que los comics y novelas gráficas alcancen otra clase de públicos. Un buen ejemplo del alcance de estas series es la multipremiada y recientemente concluída

Y: The Last Man


Historia: Brian K. Vaughn
Arte: Pía Guerra, Goran Sudzuka, Paul Chadwick
Editorial: DC Comics/Vertigo
Fecha de publicación: 2002-2008
Formato original: 60 números en formato estandar de 32 páginas a color
Colecciones: 10 Tomos recopilando la integridad de la serie, además de una anunciada edición de lujo en pasta dura.

El 17 de julio del 2002 el mundo cambió para siempre. Un evento de origen desconocido, del cual se especula fue una plaga, exterminó a todos los mamíferos varones sobre la faz de la Tierra. A todos excepto a Yorick Brown, un joven escapista aficionado, y a su mascota, Ampersand, un mono capuchino. Yorick es el último hombre a quien hace referencia el título de la serie, en tanto que la Y se debe tanto a su nombre como al cromosoma Y, que determina el sexo masculino de un ser vivo.

Brian K. Vaughn se ha ido convirtiendo poco a poco en uno de los autores más respetados del medio gracias a su trabajo en series como Runaways para Marvel Comics o Ex-Machina para Wildstorm, pero fue con Y: The Last Man que Vaughn consiguió que su nombre fuese identificado por el público masivo. Desde entonces ha ido ganando fans y ha expandido sus horizontes para trabajar como guionista en cine y televisión (en la serie Lost). La serie fue mayormente ilustrada por Pía Guerra con tintas de José Marzán Jr, y se le reconoce como co-creadora de la misma. Su trabajo es limpio y agradable a la vista, realista sin obsesionarse con el detalle y cuenta con una narrativa clara y eficiente.

Aunque el tono de la historia es mayormente serio pues trata con un evento cataclísmico que pudiese representar la extinción de la humanidad, los guiones están llenos de momentos de humor de distintos tonos, desde bromas sexistas, políticas y/o religiosas, hasta simples explosiones de sarcasmo e ironía, principalmente de parte del protagonista. Tal vez el mayor logro de Vaughn sea poder retratar de una manera creíble e interesante el caos en que se sumerge la sociedad humana ante la desaparición de los hombres y la forma en que las mujeres del mundo se recuperan y buscan reorganizar la civilización. Grupos ultrafeministas, asociaciones religiosas, dos astronau... perdón, un astronauta y un cosmonauta atrapados en el espacio, y diversas agencias gubernamentales y militares de diversas nacionalidades forman parte del interesante mundo que Vaughn y Guerra nos llevan a explorar a lo largo de la serie.

Si les gusta la ciencia ficción o las historias humanas con personajes complejos y creíbles, o si están en busca de una lectura inteligente que los pueda entretener por varios días, Y: The Last Man es una excelente opción. Si no desean aceptar mi palabra, pueden echarle un vistazo al primer número de la serie, disponible en formato PDF en la página de DC Comics y juzgar por ustedes mismos. Por otro lado, actualmente se encuentra en pre-producción y con vistas a empezar la filmación en las próximas semanas la adaptación cinematográfica de esta serie, la cual sería dirigida por DJ Caruso, responsable del éxito del año pasado Disturbia, destacando que el propio Vaughn se ha visto involucrado en el desarrollo del guión.

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5 de junio de 2008

34 - RC - Resurrection Man



Por Alberto Calvo

Encontrar series regulares de alguna de las editoriales grandes que hayan sido realizadas por un solo equipo creativo a lo largo de toda su duración es algo poco común pero no tan extraño como pudiera pensarse, aunque normalmente no suelen durar más de dos o tres años, excepto en los casos donde la propiedad intelectual es de los autores. Incluso hay ocasiones en que estas series forman parte integral del Universo principal de estas editoriales, como en el caso de nuestra presente recomendación:

Resurrection Man

Historia: Dan Abnett y Andy Lanning
Arte: Jackson "Butch" Guice
Editorial: DC Comics
Fecha de publicación: 1997-1999
Formato original: 27 números en formato estandar de 32 páginas a color
Colecciones: Ninguna

Mitch Shelley era un abogado en su natal Carolina del Sur hasta que se convirtió, contra su voluntad, en sujeto de pruebas para la organización clandestina conocida como The Lab (El Laboratorio). Ahí inyectaron en su cuerpo unos artefactos nanotecnológicos conocidos como tektites. Aparentemente uno de los efectos secundarios de los experimentos realizados en Mitch fue la pérdida de la memoria, pues cuando lo conocemos se encuentra convertido en un vagabundo sin hogar y sin idea de su verdadera identidad. Pero el cambio más notorio en Mitch a causa de los tektites es bastante más radical que un caso severo de amnesia: es inmortal.

Inmortal no en el sentido de que no pueda morir... de hecho, no recuerdo haber visto a un personaje morir tanto y tan a menudo, con excepción de Kenny en South Park, pero eso es tema aparte. Mitch Shelley muere como cualquier otra persona, con la importante diferencia de que él revive en poco tiempo. Más interesante aún, cada resurrección suya viene acompañada de un extra, pues cada vez que regresa a la vida Mitch descubre que tiene un nuevo superpoder, distinto cada vez y aparentemente relacionado a la forma en que murió la última vez. La serie trata, literalmente, de la búsqueda de identidad de Mitch. No solo tiene que recuperar sus recuerdos y reconstruir su pasado, sino tratar de entender hasta donde se extiende ese pasado y cuales son las implicaciones de cada descubrimiento que hace.

Abnett y Lanning son uno de los equipos de escritores más subvalorados en el medio, pues aún cuando tienen trabajo de manera constante suele ser en proyectos de bajo perfil y poco publicitados. Sus historias suelen tener la particularidad de buscar jugar en los extremos del mainstream, pues cada vez que toman una serie de superhéroes intentan hacer cosas poco convencionales con ellos. El complemento artístico ideal para sus inusuales historias acostumbran darlo dibujantes con un estilo oscuro y distintivo, y en el caso de Resurrection Man la elección no podía haber sido más apropiada, pues Jackson Guice se hizo de un nombre y reputación ilustrando al héroe más grande de todos, Superman (antes, durante y después de la saga de su muerte) y desde entonces se ha dedicado a explorar los aspectos más oscuros de su estilo.

Resurrection Man es una curiosa y entretenida mezcla de superhéroes, intriga, misterio y ciencia ficción con un toque de road comic (¿existe eso?) y puede resultar de interés para cualquier clase de lectores. Si están familiarizados con el Universo DC puedo mencionar que las apariciones de Vandal Savage, el Phantom Stranger o los Forgotten Heroes sirven para mostrar algunas de las piezas del rompecabezas que es la vida de Mitch Shelley, y si no lo son, no hay problema, pues la historia está armada de manera tal que se puede entender a la perfección sin tener ningún conocimiento previo de ninguno de esos personajes o del funcionamiento del Universo DC. Lamentablemente su status de quasi culto no ha sido suficiente para justificar que se publique en algún formato recopilatorio, pero los números individuales de la serie no debieran ser difíciles de cazar en la mayoría de las tiendas de comics tanto físicas como en línea y a un precio más que accesible. Creanme, realmente vale la pena la expedición de cacería.

Recuerden que pueden hacer llegar a nosotros sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios en general utilizando el enlace al pie de estas líneas o nuestra dirección de correo electrónico, comicverso@gmail.com, o directamente a un servidor en alberto@comicverso.com

3 de junio de 2008

33 - RC - The Sandman



Por Alberto Calvo

Comicverso cumple dos años y al igual que el año pasado decidí hacer una serie de Recomendaciones a manera de celebración. Esta vez no aparecerán de manera diaria pero si constante durante todo el mes y además tendrán una característica en común, pues todas ellas tendrán como sujeto una serie finita que haya sido escrita por un solo autor. Para definir aún más la selección, solo cuentan series que hayan superado los doce números. Para empezar, Recomendaciones de la Comicteca se enorgullece de presentar una de las series más aclamadas y premiadas de la historia del arte secuencial:

The Sandman
Historia: Neil Gaiman
Arte: Sam Kieth, Mike Dringenberg, Malcolm Jones III, Kelley Jones, Jill Thompson, Bryan Talbot, Mike Allred, Shawn McManus, Marc Hempel, Michael Zulli, Charles Vess y otros.
Portadas: Dave McKean
Editorial: DC Comics/Vertigo
Fecha de publicación: 1988-1996
Formato original: 75 números en formato estandar de 32 páginas
Colecciones: 10 tomos en pastas blanda o dura, y cuatro volumenes edición "Absolute" de gran tamaño con caja deslizable (aún en proceso de publicación).

Durante la segunda mitad de los 1980s la industria comiquera norteamericana recibió su propia "invasión británica", cuando un grupo de jóvenes escritores decidió seguir los pasos de Alan Moore y probar suerte de este lado del Atlántico. Uno de esos escritores fue Neil Gaiman, quien es amigo personal de Moore. Después de tomar la batuta de éste último en la aclamada Miracleman, Gaiman halló trabajo en DC Comics escribiendo la miniserie Black Orchid, la cual presentaba una versión actualizada de un viejo personaje menor de la compañía, y en la que originalmente habría una aparición del Sandman que Jack Kirby crease a principios de los 1960s.

Finalmente Sandman no apareció en la versión final de Black Orchid, pero Gaiman empezó a desarrollar una idea para escribir una historia protagonizada por el personaje. Meses después su editora en Black Orchid, Karen Berger, le pidió propuestas para una serie regular y tras revisarlas lo comisionó para preparar una nueva serie de Sandman, con la única condición de que se tratase de un personaje completamente nuevo. Gaiman aceptó y empezó a trabajar en el proyecto, dibujando el mismo algunos bocetos de personajes y después solicitando la asistencia de su amigo Dave McKean. Después de presentar a Berger los bocetos junto con el tratamiento de lo que serían los primeros ocho números de la serie, ésta sugirió a Sam Kieth como dibujante para la serie.

El primer número apareció en noviembre de 1988 con fecha de portada de enero del 89. La serie era fácilmente distinguible del resto de títulos en los stands gracias al distintivo y único diseño de Dave McKean para las portadas. Después de solo tres números Sam Kieth renunció, argumentando que no era lo suficientemente bueno como para cargar con la responsabilidad de ilustrar un título tan bueno y revolucionario como The Sandman -cosa que personalmente me parece ridícula, pues Kieth es uno de los ilustradores más talentosos, originales e inovadores que el medio ha visto en mucho tiempo-, así que fue reemplazado por Mike Dringerberg, quien fuese su entintador en esos primeros números. Desde entonces varios dibujantes fueron los responsables de ilustrar el título, algunos por varios números y otros solo por uno, o incluso solo algunas páginas, muchas veces elegidos por el propio Gaiman para ilustrar alguna secuencia en particular.

La historia presenta a una "familia" de seres inmortales, los Endless, que podría traducirse como los "Interminables" o los "Infinitos", quienes son personificaciones de siete aspectos de la vida de los seres humanos: Destino, Muerte, Sueño, Deseo, Destrucción, Delirio y Desesperación. El Sandman a que hace referencia el título es Morfeo, el Señor de los Sueños. La historia comienza cuando Roderick Burguess, un mago y ocultista británico, realiza un ritual con el que pretende invocar y capturar a la Muerte, pero falla y en su lugar atrapa a Morfeo. Burguess decide mantenerlo prisionero en una esfera de cristal protegida por símbolos mágicos mientras intenta negociar con él en busca de ganar algún beneficio. Nunca obtiene ni siquiera una palabra del extraño ser. A la muerte de Burguess su hijo Alex hereda sus propiedades, incluyendo la prisión de Morfeo. Cuando finalmente un guardia se queda dormido en su presencia Morfeo logra liberarse tras 70 años en cautiverio.


A continuación Morfeo realiza una búsqueda de los objetos que le fueron quitados al ser atrapado, y una vez los ha recuperado regresa a su reino, The Dreaming, para reconstruirlo y reordenar sus obligaciones. El resto de la serie sigue las relaciones de Morfeo con sus hermanos y con otros inmortales, las intrigas que se dan entre estos y la forma en que se relacionan con la humanidad. Uno de los aspectos más curiosos de la serie es la facilidad con la que el personaje principal puede relegarse a segundo plano para permitir que alguien más tome el protagonismo de la historia. Aún cuando se pueden hallar arcos argumentales completos dentro de la serie, ésta está construída de manera tal que permite que cada historia sea parte de una historia más grande, planeada desde el principio por su autor.

The Sandman fue el primer y único comic en ganar el Premio Mundial de Fantasía por la historia Sueño de una Noche de Verano, publicada originalmente en el número 15 de la serie. Luego de recibir el premio como mejor historia corta en 1991, las reglas del premio fueron modificadas para restringir la participación de comics en esa categoría. A lo largo de su publicación la serie ganó un total de 16 Premios Eisner, incluyendo tres para Mejor Serie Continua, cuatro para Mejor Escritor y siete para Mejor Rotulista (Todd Klein, quien ganó el premio durante los siete años que se publicó la serie). Los diez volúmenes que componen la serie están permanentemente en prensas y es relativamente fácil conseguirla tanto en tiendas especializadas como en librerías, siendo considerada como uno de los trabajos más importantes para lograr la apertura del medio hacia el mainstream.

Durante años se habló del interés de Warner Pictures por adaptar la serie al cine, pero los guiones que han aparecido en línea de tiempo en tiempo son bastante malos y es comprensible e incluso agradecible que ninguno haya llegado a concretarse.

La popularidad de la serie ha generado diversos proyectos derivados, tanto en prosa como en comic, pero de algunos de ellos ya tendremos ocasión para comentar en futuras entregas de esta u alguna otra columna. Si alguna vez se han preguntado sobre el potencial del medio para contar historias más alla de aventureros y superhéroes, The Sandman es uno de los más claros ejemplos de lo que el arte secuencial puede lograr.

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