24 de enero de 2007

09 - EaC - Regular.


Por Cristian Badilla.

La semana pasada se anunciaron los Comics que saldrán a la venta en el mes de Abril. Tanto Dark Horse, Image, Marvel como la DC (sumado con otras editoriales) hacen una detallada lista de lo que saldrá a la venta con meses de anticipación, a fin de que al mes siguiente, los compradores hagan sus pedidos de nuevos productos.

Reconozco que a veces leo muy a la rápida estas solicitudes, en especial en los últimos meses, por cuanto con “Civil War” varios títulos de la Marvel se han retrasado o simplemente no colocan detalle alguno de avance, por algún spoiler que arruinaría las historias que se están contando; o en el caso de la DC, porque a veces resulta demasiado extenso, atendidas todas las marcas que están apareciendo actualmente bajo el mismo sello principal.

Dentro de la poca atención que tuve al de la semana pasada, sucedió que no me fije, que tal vez dos de los títulos más importantes en el mundo del Comic, no aparecerán durante ese mes, son Action Comics y Superman.

No es primera vez que sucede, probablemente no sea la ultima, pero inmediatamente salto el comentario, de pocos, de cómo podía suceder que dos de los títulos más antiguos y de mayor continuidad (uno a punto de cumplir 70 años) pierda la periodicidad de forma tan seguida en los últimos meses.

Y es que en el caso de Action Comics viene de un periodo de retraso de semanas durante los eventos de “Un Año Después” y al momento de aparecer en los créditos Richard Donner, nuevamente.

Es más, en el caso del titulo Superman, viene de un paro similar e incluso hay un fill-in con el mismo escritor, Kurt Busiek, pero dándole un respiro al español Carlos Pacheco, con una historia que corta la que estaba originalmente.

Demasiado seguido en un corto tiempo, lo que demuestra una letargo artístico o como es probable, serios problemas editoriales al tratar de calzar las historias en un universo que se supone saldría mas cohesionado después de Crisis Infinita (aunque en realidad lo único seguro es que el Multiverso aun existe, como pudimos saber en clave, en el ultimo numero de 52).

Algunos fanáticos con justas razones han señalado la falta de respeto hacia ellos. ¿Pero acaso no es mejor tener una obra de calidad, en un plazo no periódico que una porquería cada semana?

Los fanáticos de Superman ya pasamos por eso un par de veces, cuando Action Comics pasó a ser semanal, asunto que duro poco menos de un año, y cuando todos los títulos de Superman pasaron a tener una continuidad unitaria, con un trabajo editorial de locos, que nos mostró historias en extremo entretenidas como La Muerte y Regreso de Superman (aun cuando mucho dudan de la calidad) hasta terminar con porquerías sin sentido como la de los “Gigantes Milenarios” o las sagas de Dominus.

Muchos prefieren tener sagradamente sus revistas cada mes, otros solo cuando estén realmente pulidas en calidad, de textos y dibujos.

La discusión no tiene una respuesta única. Casos como el de Civil War donde se dilató la salida de un numero para mantener integridad artística u otros como Crisis de Identidad donde hay varios artistas y entintadores en un mismo numero aun con retraso de semanas (debiendo incluso ser corregido el trabajo en una edición posterior). Hasta casos mas extremos con un “All Star Batman and Robin The Boy Wonder” con un dibujo que vende como el de Jim Lee, pero que ha reflejado la peor continuidad de todas (y demás esta decir la historia mas ridícula).

La verdad no se si pueda dar una respuesta, cada uno tiene su opinión. Pero si es interesante ver que la periodicidad solo representa al Ñoño comprador. Ya que da lo mismo si se demora un par de semanas o un par de años en salir a la venta ciertos títulos. Es seguro que el fanático comprará igual el número. Solo en la mitad de los casos se preguntaran si realmente fue bueno o no.

Manhunter será cancelada en abril, siendo tal vez una de las mejores series que actualmente se están publicando. La periodicidad que entrego Mark Andreyko simplemente no fue retribuida por el fanático, la calidad tampoco. ¿Pues entonces en que quedamos? La verdad aun cuando al Ñoño le guste decir que prefiere calidad, igual terminará comprando el Comic de moda, en especial si tiene dentro de sus créditos el nombre de una vaca sagrada.

A diferencia de esos pocos que menciono al inicio, la mayoría de los Ñoños ya esta acostumbrado a eso, en especial el de fuera de los Estados Unidos, donde editoriales han cambiado de manos los derechos de publicación como si fueran camisas usadas, repetido numeraciones, repetido historias o comenzado a publicar cosas de las cuales todo el mundo ya ha leído. El lector en Inglés (y el extranjero obviamente) ha pasado por las muertes, resucitaciones, casamientos, nacimientos, desapariciones de hijos, primeros encuentros que se repiten una y otra vez durante los años, etc. etc. etc.

Así la verdad, no se puede esperar nada de nada, porque el hecho de que un titulo no salga todos los meses es lo menos que les puede pasar.
Nos leemos en quince.


11 de enero de 2007

08 - EaC - La bendita piratería.


Por Cristian Badilla.

Este domingo y lunes se estrenan los primeros cuatro capítulos de 24, la serie de FOX, que nos muestra en un día, como Jack Bauer debe detener una amenaza terrorista (o en este caso, lidiar con los resultados de una y evitar otras de la misma escala).

Lo gracioso de todo esto, es que ya vi dichos episodios hace algunos días, aun cuando en Estados Unidos no se estrenan en pantalla abierta. Todo esto, gracias a que fui, como varios de ustedes, de los primeros en bajar la versión que se hizo del DVD que lanzarán con el mismo contenido de estreno, llamado simplemente “24: Premiere”, del cual algunos se han dado cuenta estos días y han bajado también. 24 es por lejos una de mis series favoritas.

Como medida de publicidad el sacar un DVD especial con los primeros capítulos, no es mala, porque aun cuando la serie tiene varios adeptos, se las mostré a unos amigos que están viendo la repetición de la primera temporada en televisión abierta y desesperadamente compraron las otras temporadas en DVD, para estar al día y enganchar con un Jack Bauer completamente distinto al que hemos podido ver en estos años. El pero del asunto publicitario, seria que pasara lo que paso, que alguien copiara el DVD y lo compartiera en la red.

¿Qué tiene esto que ver con Comics y esta columna? No mucho la verdad, sino más por la forma en que obtuve dichos capítulos, por Internet.

Los chilenos hemos tomado nota esta semana de que el gobierno de EE.UU. ha colocado a este país en una “lista roja”, por no respetar los derechos de autor en materia impresa, fonográfica, cinematográfica y en software, entre otros.

Quien conozca Santiago de Chile, en especial las calles del centro de la ciudad, sabrá que es común ver a vendedores ambulantes con el ultimo estreno de película o el best-seller de mayor venta, copiado, a precio mucho menor que en librerías, pero así también de dudosa calidad. Acá se da el caso del tipo que lucra con el asunto, ganando dinero por la copia de un producto que vale mil veces más caro.

En parte se da esto, porque los productos de entretención en Chile son caros, con márgenes de ganancia altos e impuestos fijos que tienden a terminar marcando a libros y música como un lujo que no todos pueden costear.

Aun así, la búsqueda privada de opciones en la red, no se ha multiplicado como uno pensaría, debido al desconocimiento generalizado del chileno, de los canales y opciones de búsqueda de material, sin contar con la poca paciencia de no obtener las cosas mas rápido, porque el acceso a la banda ancha es restringido (se venden conexiones de 512 Kbps... rápidas como el promedio, a precios que en otros lados estaríamos hablando de conexiones 1,5 Mbps o mayores… súper rápidas).

En el mundo del Comic, el equivalente a la piratería resulta ser el Comic digitalizado. La opción de muchos para tener acceso inmediato a las publicaciones que semana a semana aparecen en Estados Unidos, pero también la de obtener Comics de décadas anteriores que con certeza jamás
serán vueltos a publicar, jamás vieron una edición en español y probablemente, jamás hubiéramos tenido la opción de ver si no fuera por que alguien tuvo la idea de digitalizar cuidadosamente cada hoja de esos viejos Comics.

Algunos han dado mil razones para igualar la digitalización de Comics al mismo nivel de la venta de piratería en la calle. Mal que mal, acá se afecta a editoriales grandes y pequeñas, ya que fácilmente se pueden encontrar no solo títulos de superhéroes de las dos grandes, sino que también otras obras, incluso algunas completamente desconocidas por estos lados.

Hay Ñoños que tienen tanta cantidad de Comics en sus computadoras, que comenten el error de contar sus ediciones digitalizadas a la par con una de papel, cosa que obviamente es criticable. El Comic es uno solo, el clásico de papel.

Otros se han dado el trabajo de traducir los Comics, con calidad incluso mejor que la que posteriormente se ha visto con el trabajo de editoriales que han obtenido los derechos de publicación en español.

Otros, por último, simplemente las leen en ingles y no se preocupan mucho de guardar o no los archivos al momento de necesitar espacio en el disco duro.

Creo que es más delito el tipo que vende la piratería. Me cuesta meter en el mismo saco al Ñoño que semana a semana baja sus Comics de Internet. El susto de que la revista que estas leyendo digitalizada es un Comic menos vendido que puede terminar en la cancelación de un titulo, a menos que vivas en EE.UU., la verdad no importa mucho. Las grandes editoriales para poder sacar sus costos y ganancias solo estiman la venta interna, que aun cuando muchos importan Comics y formarían parte de esos cálculos, aun resultan ser una cantidad muy baja en comparación con el total.

Distinto seria en el caso de los títulos que si se están publicando en el país.

En Chile no es igual que en España, donde muchas veces hemos visto que se quejan de llenos. Si vivieran en Chile se darían cuenta de que acá no se publica nada de nada (salvo por las notables iniciativas de Comic interno).

Sí hay tiendas que importan Comics desde España y Argentina. Incluso más, hay dos editoriales Panini y Sticker Design, que tienen derechos sobre títulos Marvel y DC en Chile, pero que han hecho todas las movidas tontas que se puedan hacer al momento de sacar sus productos. Múltiples impresiones del mismo material en el mismo idioma para diferentes países (con el claro aumento de costos), alianzas de distribución que solo terminaron en sub distribuciones que aumentaron los costos, pésima decisión de material para iniciar publicación y sin contar con que además en el caso de los argentinos de SD les toco estar ad-portas de la Crisis Infinita, una saga que ha resultado ser bien difícil de lograr publicar atendida a la cantidad de productos relacionados que tiene, todos de no muy buena calidad por lo demás, que consumen recursos en especial si se es una editorial pequeña.

Todo lo anterior lleva a que no sea fácil partir comprando un Comic, ya que es caro o simplemente es difícil de partir coleccionando.

La solución de Comic digitalizado esta a la mano entonces, puedes partir en el número que quieras y partir hacia atrás. Ahora si ese Comic da pie para que por lo menos se compre una colección en papel, la labor de publicidad (que como con el DVD de 24 mencionado inicialmente) estaría cumplida.

La idea para las editoriales debería tratar de que mucha gente compre por lo menos uno de sus títulos y no que pocos coleccionen todo lo que publican, porque terminan reventando económicamente al Ñoño. El Comic digitalizado ayuda a poder elegir, saber que y que no comprar.

Mas de alguno dirá que no motiva el comprar algo que ya se leyó, pero es normal escucharlo en quien no conoce al Ñoño, el cual se maneja por códigos completamente distintos al resto de los mortales, al que le basta con ver la película o leer el libro (aun cuando sea pirata). El Ñoño le da valor de conservación al ítem original, motivo por el cual aun cuando pueda tener un disco duro lleno de Comics… siempre va a valer menos que ese original.

Si alguno dice lo contrario… ¡Es porque no es un Ñoño de verdad!

Les recomiendo leer la ponencia "Apología al e-cómic", expuesta por "Ernesto Eco", en la 6ª ConComics de 2.006, cual es la muestra del Noveno Arte de mayor continuidad en Chile, que se realiza en la ciudad de Valparaíso y que me alegro saber que ya tiene asegurada una 7ª versión.


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4 de enero de 2007

13 - PPC - El Valor de los Comics



Por Alberto Calvo

Para mucha gente el inicio de un nuevo año representa una ocasión para evaluar lo hecho el año anterior y definir objetivos para el año siguiente. En Comicverso no haremos ninguna de las dos cosas (al menos no por el momento.) También es una fecha que muchos otros aprovechan para hacer una evaluación y valoración de toda clase de cosas, y eso me dio una idea sobre que escribir para comenzar este nuevo año. Así que me dedicaré la primera entrega del 2007 de Predicando para el Coro a analizar y tratar de responder una pregunta que todo fan se ha hecho en algún momento:

¿CUANTO VALEN LOS COMICS?

Creo que todos en alguna ocasión nos hemos preguntado cuanto vale nuestra colección o alguna parte de ella. Al menos yo no conozco a ningún lector de comics que no haya revisado alguna vez una lista de precios aunque sea por curiosidad. Así que me parece importante aclarar lo que creo es el valor real de la colección de comics de cualquier lector en cualquier parte del mundo: NADA.

Si, leyeron bien. Su colección de comics no vale nada. No importa si tienen todas las portadas variantes y de "edición limitada" del No. 1 de Las Nuevas Aventuras del Superasombroso Capitán X. Su colección, al igual que la mía, no vale nada. ¿Por qué me atrevo a hacer semejante afirmación cuando publicaciones tan respetadas como Overstreet o tan populares como Wizard tienen enormes listados que indican lo contrario? Fácil. Porque el valor de los comics es algo engañosamente subjetivo.

Como con casi cualquier mercancia en el mercado, los precios de los comics dependen, en principio, de los costos de producción, promoción y distribución de los mismos. Esto incluye la materia prima y los sueldos tanto de los creativos como de toda la gente que trabaja en las casas editoriales que los producen, los costos de empaque y transportación, y la ganancia que corresponde al dueño de la tienda de comics (donde hay que considerar los costos de operación de la misma. Renta, servicios, sueldos, etc.)

Eso cubre la parte referente a los comics nuevos. Pero, ¿Qué hay del mercado de coleccionistas y los números atrasados? Esa es precisamente la parte subjetiva del asunto. Primero quisiera hacer un paréntesis para invitar a una pequeña reflexión. Quiero que piensen en lo que su colección de comics representa para ustedes. Ahora piensen en lo que sería la joya de su colección. Esto también es altamente subjetivo. ¿Qué es más importante, el valor sentimental o su valor como lo define el mercado de los coleccionistas? ¿Qué es más importante, el primer comic que leyeron, o el más "raro" que poseen? ¿El que les trae algún recuerdo de un momento especial de sus vidas, o el que todos los fanboys que conocen se mueren por tener en sus manos? Si son como yo, seguramente Overstreet o Wizard son algo que en este momento los tiene sin cuidado. Si no, eso demuestra mi afirmación inicial sobre la subjetividad del asunto.

Ahora, volviendo a la idea de lo que alguien pudiera estar dispuesto a pagar por un comic, el uso de las listas mencionadas me parece completamente arbitrario, más aún para quienes vivimos fuera de los EEUU. Dichas listas se basan en estudios de mercado que siguen los parámetros acostumbrados de oferta y demanda. Un bajo tiraje puede representar un incremento en el precio hasta de varias veces el precio de portada si los fans se vuelcan a buscar algún título en especial. Y viviendo fuera de la Unión Americana cualquiera de los dos factores puede variar en cualquier sentido. Tal vez haya comics de los que sólo se puedan hallar un puñado de copias en todo Sudamérica, o apenas un par de copias en Argentina o México o Chile. Y quizás no haya una sola persona en esos países que quiera una copia y no la tenga. ¿Por qué habría entonces de variar su precio? El hecho de que decenas o cientos de fanboys en Arizona, California u Oregon estén dispuestos a pagar una fortuna por un comic no debiera afectar al lector latinoamericano. Y sin embargo lo hace.

En cuanto a las publicaciones que se encargan de elaborar los listados, ¿Con qué autoridad lo hacen? Cierto, Overstreet tiene varias décadas trabajando en estrecha colaboración con los distribuidores y con asociaciones de dueños de tiendas, así que su estimación de precios puede tener una base. Por otro lado, Wizard afirma basarse en reportes de ventas y encuestas realizadas a tiendas "líderes", pero recuerdo casos de comics que aparecían listados antes de ser publicados, como cuando el número 1 de Wetworks que habría de publicar Image Comics se retrasó tres años y Wizard no solo lo listaba (junto con los números 2 y 3 de la serie), sino que lo resaltaba como "Hot" y a la alza. ¿Qué tan confiables pueden ser entonces sus estimaciones?

Por otro lado, y siguiendo con Wizard, la exposición que esa revista da a algunas series y/o creativos puede ser uno de los factores detrás del incremento en la demanda de un comic. Si ellos dicen que tal o cual dibujante es "Hot", los fans buscarán más de su trabajo. Si ellos afirman que tal o cual editorial es "cool" o está "in", los fans tratarán de hacerse con ese material. Si a eso sumamos que las mismas editoriales compran espacio publicitario en la revista, creo que podríamos hablar de un conflicto de interes que podría afectar la objetividad de la revista. Y eso es algo que siempre me ha molestado un poco, principalmente porque esa forma de trabajar sirvió por algunos años para que creciera un sector de especuladores que cuando se hartaron del medio y partieron en busca de nuevas fuentes de entretenimiento con las cuales lucrar dejaron a la industria al borde del colapso.

Pero antes de que se queden con la impresión de que me estoy quejando solo porque si, me gustaría complementar la respuesta que di inicialmente a mi propia pregunta. Es una cuestión de perspectivas. Seguramente todos han vivido o se han enterado de aquellas historias de horror comunes entre lectores de comics o coleccionistas donde una mamá, o abuelita, o tía, ha tirado a la basura, o regalado, o vendido como periódico viejo, la colección de comics de un amigo, primo o conocido. Ese es un ejemplo de alguien para quien efectivamente una colección no vale nada.

Y si son como yo, o conocen a alguien que sea como yo, existe la posibilidad de que al menos una parte de su colección sea invaluable. Por los recuerdos, por los buenos momentos, por las historias, o por lo que sea. Y hay comics que no venderían ni por todo el oro del mundo. Entonces, ¿Cuanto valen los comics? Nada. Todo. Es una cuestión de perspectivas.