29 de mayo de 2007

05 - EeC - El Crítico Odioso



Por Esteban Pedreros.

Hace algunas semanas les entregamos algunas opiniones sobre Spider-man 3, que espero hayan leido.
Mi opinión fue la última en aparecer, uno o dos días después de las del resto... incluso tuve que atrasar la aparición de los artículos de John y Rodrigo porque no alcancé a darles formato a tiempo (me disculpo nuevamente), en el intercambio interno de mensajes me subieron al columpio respecto a mi tendencia a hacer críticas destructivas.

No se trata de que me haya caido un rayo y de pronto descubriese una nueva verdad en la realidad conocida, más bien me llegó de muy cerca la crítica :D

¿Cómo supera uno el trauma de ser un Crítico?

Supongo que hay gente que con orgullo porta el título de crítico en su billetera, dedicándose a destruir el pretigio de nuevos Retoranes, nuevas publicaciones, hundiendo el fin de semana de debut de alguna película... destrozando algún comic nuevo.

Supergirl #9Tengo un amigo que hasta hace algún tiempo encargaba la serie "Supergirl" de DC Comics (difícil que no supieran eso), y no hay ocasión en que no aproveche de molestarlo por encargar esa serie así que ya debo tenerlo medianamente saturado. Para mi Supergirl, más allá de sus problemas editoriales (los sucesivos e intempestivos cambios de escritor), es una serie pésima y me cuesta ser zen y aplicar el viejo adagio de que "en gustos no hay nada escrito" y evitar ser pedante a la hora de separar las series que sigo, las que respeto y las que considero basura. Esto se refleja en que intente una y otra vez llamar la atención hacia series que considero buenas, pero que no tienen un público acorde a su calidad (todo subjetivamente apreciado, claro está) y trate de denostar series que considero malas y me gane la odiosidad de quienes las sigue y legítimanente se entretienen mes a mes... para mi pienso (y a veces digo en voz alta) "¿cómo puedes leerte esa porquería?".

De pronto me doy cuenta de que soy crítico, y además uno exigente... ¡y yo siempre desprecié a los críticos!

Hace casi una década debutó el Canal "Rock & Pop" en Chile, que fracasó, quebró y fu vendido... en el lapso entre su nacimiento y muerte hubo varios programas interesantes, se hacían casi "con el vuelto del pan", y era mucho más entetenido e interesante verlos que lo que transmitían las cadenas grandes de Chile. uno de los programas en cuestión estaba dedicado al cine, no recuerdo su nombre pero hablaba de los estrenos de la semana del circuito comercial y del cine arte, y los comentaistas eran Esteban Cabezas y Pablo Illanes (que hoy escribe teleserie para TVN), éste último dejó el programa y fue reemplazado... no recuerdo por quién.
Aparte de dedicarle tiempo al cine y hablar de él con algo más de profundidad que los 5 minutos que le daban a Ana Josefa Silva en el "Buenos Días a Todos" (un programa matinal de TVN), que más que de crítica parecían de propaganda (su servidor no tiene mucho respeto por Ana Josefa Silva), se producía el contraste de la opinió de Esteban Cabezas, que era durísimo con las películas, parecía no reconocerle valor al escapismo y la entretención que podían aportar, y Pablo Illanes que era muy relajado a la hora de opinar y solía centrarse en su experiencia como espectador: "me entretuvo", "no me entretuvo"; lo que se acentuó tras la partida de Illanes, porque el tipo que llegó era aún más relajado.

Me caía mal Esteban Cabezas... si la película no era de Cine Arte era improbable que tuviese algún mérito, hoy se dedica a criticar restoranes, donde parece se más feliz (yo también lo sería si me pagaran por ir a comer gratis). De pronto y sin darme cuenta.... ¿me convertí en un "Esteban Cabezas"?

Más allá de la coincidencia de nombres, creo que no.

Verán... tengo una teoría: a medida que pasa el tiempo, la especialización que uno va adquiriendo en su Hobby hace que uno quiera especializarse dentro de su especialidad... eso suena confuso.

Uno llega al mundo y éste está habitado por una enormidad de gente toda muy distinta entre sí, uno crece y va descubriendo qué cosas le gustan, qué cosas no y dónde y haciendo qué se siente cómodo. Se especializa socialmente a fin de encontrar un sentido de pertenencia.
Mi teoría es que si uno se involucra mucho en algo muy concreto, este vuelve a ser un ambiente excesivamente basto y querrá nuevamente especializarse a fin de hallar el mentado sentido de pertenencia.

Dejando de lado el sicoanálisis, creo que llevar 14 años leyendo comics hace que muchas de las revistas que se publican me parezcan carentes de sofisticación y necesite ciertos rasgos de calidad que dejaron de ser anécdota para mi y pasaron a ser imperativos mínimos para poder disfrutar una historia: buena caracterización, lógica argumental y sobre todo que haya un equipo creativo comprometido.
No hay nada más aburrido que leer una revista que fue hecha por encargo. Cuando el escritor no está motivado por su asignación, se nota la falta de compromiso y las revistas tienden a empantanarse en lugares comunes. Cuando el escrito tiene una idea, un tema que desarrollar, un cariño por el pesonaje, cualquier razón que lo motive a escribir en lugar de simplemente entregar el guión solicitado, se nota mucho en el resultado final de la serie.
Después de 14 años leyendo comics, empiezo a necesitar algo más que la historia que leí tantas veces, para sentirme conforme con la revista que estoy comprando, después de todo... los comics son hoy un pasatiempo bastante caro.
No se trata de que sienta que todo lo que aparece es una porquería, hay muchísimas revistas que cumplen los requisitos de los que hablaba (más que nunca), pero imagino que en 10 año más, serán aún menos las revistas que los cumplan.

No tengo respuesta a la pregunta de "¿Cómo se supea el trauma de ser un Crítico?", supongo que aceptando que soy un "crítico", que es la forma en la que afronto las cosas que no me gustan de mi "¡sí!, ¡¿y qué?!": mejor la aceptación que la racionalización.


25 de mayo de 2007

12 - RC - Spaghetti Western



Por Alberto Calvo

Scott Morse es uno de los historietistas más talentosos actualmente en el medio. Y también uno de los más menospreciados. Seguramente esto se debe en gran parte a que el grueso de su trabajo ha sido publicado lejos de la exposición que representa trabajar para alguna de "las dos grandes", pues además de su especial Batman: A Roomful of Strangers que publicó DC Comics hace algunos años, el resto de su trabajo ha aparecido bajo el sello de alguna de las editoriales "medianas", es decir, Image Comics, Oni Press, Top Shelf o Dark Horse Comics.

Algunos de sus trabajos más destacados son Volcanic Revolver, Ancient Joe, Soulwind, Magic Pickle, Barefoot Serpent y

Spaghetti Western

Historia y Arte: Scott Morse
Editorial: Oni Press
Fecha de publicación: Junio de 2004
Formato: 136 páginas, 14 x 20 cm, impreso horizontalmente (Apaisado) en tinta sepia.

Seguramente más de uno está pensando en estos momentos que me estoy empezando a repetir, pues el formato de esta novela gráfica es muy similar al de la última que comenté, Last of the Independents. Se trata de una novela gráfica impresa en formato horizontal utilizando únicamente tinta de color sepia. Además, también apareció en las tiendas y librerías con una funda que permitía exhibirlo de manera vertical. ¿Y saben algo más? La historia involucra un asalto a un banco. Pero ahí terminan las similitudes.

Spaghetti Western es un término usado para referirse a las películas situadas en el viejo oeste que fueron concebidas y ejecutadas por el director italiano Sergio Leone. Las más famosas de ellas son las protagonizadas por Clint Eastwood en el papel del Hombre sin Nombre, ("Por un puñado de Dólares", "Por unos Dólares más" y "El Bueno, el Malo y el Feo") y son precisamente esas películas a las que Scott Morse rinde tributo en esta novela gráfica. En la introducción, Morse explica que para él los westerns, especialmente los "spaghetti", pertenecen en realidad a un sub-género de la comedia. Según explica, el viejo oeste tenía poco que ver con lo que normalmente vemos en las películas, pues era en realidad un lugar duro y peligroso, donde las condiciones de vida eran precarias y el sobrevivir día a día era difícil. Los westerns representan (o representaban, pues es un sub-género prácticamente extinto) una romantización de una etapa difícil. A partir de exgerar algunos elementos de la historia, los realizadores convertían a sus protagonistas en personajes icónicos y atractivos para la audiencia cuando seguramente sus contrapartes reales no eran tan agradables.


Morse
tiene uno de los estilos más característicos y distintivos en el medio, llevando el minimalismo a un nivel sorprendente. Su habilidad para crear una imagen con unos cuantos trazos simples es, con la única posible excepción de Andi Watson, única en el medio. La elección del formato horizontal para contar la historia enfatiza el tono que Morse quería encontrar, pues no solo utiliza un formato reminiscente de una pantalla de cine con todo y los bordes negros arriba y abajo de sus ilustraciones. Además, cada página contiene únicamente una ilustración, lo que remarca aún más la sensación de estar leyendo una película. Añadan un soundtrack de Ennio Morricone (en mi caso no fue necesario, porque mentalmente lo tenía corriendo desde la portada) y la experiencia será completa.


La historia es simple, por lo que entrar en más detalles podría resultar en revelar información de más. Un anciano enfermo terminal se asocia con un joven cuya vida no tiene sentido ni dirección y juntos deciden robar un banco a la usanza del viejo oeste, arribando en caballos y todo. El joven incluso viste un poncho que invariablemente nos remite al
Hombre sin Nombre. Ah, y toda la acción transcurre en el presente. Tal vez el único pero que se le podría encontrar a Spaghetti Western es que se lee demasiado rápido, pues las más de 120 páginas son en realidad 120 paneles de historia, lo que deja al lector esperando más. Y con más no refiero a calidad, sino a cantidad. Una secuela o algún volumen paralelo o similar que, lamentablemente, no existe.

Concluyendo, Spaghetti Western es una excelente novela gráfica, y seguramente enriquecerá cualquier Comicteca que pueda presumir de contarla entre sus pertenencias.


21 de mayo de 2007

01 - TM - Gerber reciclado




Entonces... ¿Qué pasó con la nueva serie del Dr. Fate?

Durante el desarrollo de Crisis Infinita DC se deshizo de lo que quedaba del Dr. Fate y la Mona Cheetah sugirió que mandaran el caso a volar a ver a quién le caía en la cabeza... desde entonces el Hechicero que redefiniera Walt Simonson ha vagado por el limbo comiquero en busca de un nuevo portador.
Si alguien pensó que sería Ralph Dibny el elegido... ¡JA!... el adicto al Gingol ya descansa con los peces junto a su pierna investigando a lo "Hart to Hart" desde ultratumba...

¿Qué "Deus ex Machina", nos darán como reemplazo?

DC pensó en estrujar el bolsillo de los cómic-adictos sacando una miniserie de 5 partes para relanzar al Brujo y pusieron a 5 personajes con más pena que gloria en las portadas, esperando que algún incauto pisara el palito

Helmet of Fate: Ibis the Invincible Helmet of Fate: Detective Chimp Helmet of Fate: Sargon the Sorcerer Helmet of Fate: Zauriel Helmet of Fate: Black Alice

Dos en Enero, Dos en Febrero y Uno en Marzo... ¿qué pasó en Abril?

NADA

Aquí es donde "la fuente", pasa a ser el Blog de Steve Gerber, el encargado del especial de Zauriel que sería el escritor regular de la nueva serie acusó lentitud a la hora de entregar los guiones de la serie.

Llegaron más noticias...
Sketch de JustinianoEl encargado de dibujar la serie ya no sería Paul Gulacy, sino Justiniano y si bien eso supone que éste periodista se alegre moderadamente, más aún por los detalles que entregaba Gerber sobre la serie, no pasó mucho tiempo para que se agriara la leche.

Apuesto a que supieron que DC sacaría miniseries enlazadas con Countdown...

Steve Gerber... un Buen tipoPues le metieron la cuchufleta a Gerber y enchufaron al Dr. Fate a algún otro personaje de quinta en un pastiche mensual, vástago del crossover chupasangre engendrado por Dan Dildo. A Gerber la senilidad lo puso manso o se le atrofió el bro-cere, ya que jura de guata que la serie será regular...
Gerber... sí, seguro que será regular, segurísimo que sólo para tí cambiarán el formato de miniserie de 8 partes a serie mensual y claro que evitarán que TU historia se vincule con Countdown.

Justo por eso es que están repitiendo la fórmula de Mystery in Space, Tales of the Unexpected y la recientemente anunciada Countdown to Adventure, justamente por eso es que el prefijo "Countdown to" antecederá a tu serie...
¡¡¡CORTA EL ******!!!
!Ey! ¡Saltapu**s! no me censures la p*** columna, ¡¡¡mar**** y la re***c**d*t*m***e!!!

Bueno, parece que lo digo para T.E. o no lo digo en lo absoluto...
Ya saben que esperar de la serie, mientras Didio acomoda las piezas para asegurar que la serie que debió lanzar en Abril venda algo y llegue, por alguna alineación cósmica fortuita, a generar interés como para convertirse en una serie mensual exitosa al igual que Checkma... umm... Blue Bee... ummm.... The All-New At...
¿Cuando lanzará DC una nueva serie regular exitosa?

Eso es todo, si no les gustó ya saben qué hacer con la columna...

Nos vemos cuando se me antoje.





17 de mayo de 2007

11 - RC - Last of the Independents



Por Alberto Calvo

Matt Fraction es un escritor que hasta hace poco era relativamente desconocido. El año pasado hizo su debut en el mainstream primero con la novela gráfica The Five Fists of Science y después con su miniserie (de hecho se trata de una serie de miniseries, pero eso ya será tema para otra ocasión) Casanova, ambas publicadas por Image Comics. Actualmente escribe para Marvel Comics Punisher War Journal y, en colaboración con Ed Brubaker, The Immortal Iron Fist.

Algunos lectores con más años en el medio lo pueden recordar como el autor de Poplife, una añeja columna en Comic Book Resources uno de los fundadores de la revista en línea Savant, o también como co-fundador del sitio de reseñas especializado ArtBomb. Para aquellos con menos páginas recorridas, el nombre puede resultarles familiar por The Basement Tapes, una columna que compartía con Joe Casey en el ya mencionado CBR. Pero muy pocos saben que ya hace algunos años había dado sus primeros pasos como escritor de comics en la editorial independiente propiedad de Larry Young, AiT / Planet Lar, donde colaboró en The Annotated Mantooth, y publicó la que sería su primera incursión en el terreno de las novelas gráficas:


Last of the Independents


Escritor:
Matt Fraction
Artista: Kieron Dwyer

Editorial: AiT / Planet Lar
Formato: 104 páginas, formato horizontal, impresión en sepia y negro.
Año de Publicación: 2003


Uno de los géneros más populares en la ficción occidental es el de robos, conocido popularmente como "heist". Cuando se trata de cine se habla de "heist movies", así que bien podríamos considerar la existencia de "heist comics". Y precisamente dentro de ese género incluiríamos a Last of the Independents.

Cole Claudle es un ladrón profesional que se encuentra a un último golpe de retirarse a gozar de sus dividendos y tiene todo perfectamente planeado pero, ¿Qué pasa cuando encuentras en el banco más dinero del que se supone debiera haber? Pues entonces es hora de preocuparse por la identidad y recursos que el propietario de ese dinero extra pudiese tener a su disposición. Y cuando esa persona resulta ser lo suficientemente poderosa y peligrosa como para poder contratar un pequeño ejercito de matones, Cole, en compañía de su esposa Justine y de Billy, su mejor amigo y cómplice, tendrán que pelear por sus vidas.

El guión de Fraction es impecable. El comic comienza con la historia en curso y los personajes van siendo desarrollados a través de sus acciones y no hay desperdicio de páginas en secuencias introductorias, lo que hace difícil creer que el autor no es un experimentado guionista del medio. El formato en que se imprimió es reminiscente de una pantalla de cine, y tanto Fraction como Dwyer hacen evidente la influencia del cine en su trabajo narrativo, el cual se ve acentuado por la impresión en sepia (Nota: la imagen de la derecha es arte no terminado y por eso se ve amarilla. El producto final se ve en un tono más rojizo, como el de la última imagen que ilustra este texto.) El tono de la historia recuerda al de algunos Spaghetti westerns de Sergio Leone o al de Reservoir Dogs, por poner un par de ejemplos.

Kieron Dwyer resulta una elección idónea para ilustrar esta historia. Utilizando un estilo ligeramente más sucio que el que acostumbra en otros proyectos, Dwyer consigue dar a la historia el ambiente necesario para que el lector perciba el clima árido y seco del desierto de Nevada, lugar donde se desarrollan las acciones. Suficientemente detallado cuando se necesita pero también lo suficientemente vago como para permitir que el lector llene los espacios en su narrativa, Dwyer ofrece uno de los mejores trabajos de su carrera.

Mención aparte merece el trabajo de diseño editorial de parte de AiT/Planet Lar. Como mencioné líneas arriba, el volumen se imprimió en un formato horizontal, con el encuadernado en el lado más corto del tomo, lo cual pudiese haber representado un problema a la hora de exhibirlo en los estantes de tiendas y librerías. Para prevenir este inconveniente, el libro viene con una especie de funda que permite colocarlo en los estantes como cualquier tomo en el tradicional formato vertical.

Last of the Independents es una de las mejores novelas gráficas independientes publicadas en América en los últimos años, y sin duda se convertirá algún día en un referente obligado al analizar la carrera de uno de los más promisorios autores del medio en la actualidad. Por cierto, pueden leer un previo de esta novela en el sitio de AiT. La recomiendo ampliamente, al igual que los dos proyectos regulares en que Fraction colabora actualmente. Tal vez dedique una entrega futura de esta columna a Casanova, o incluso a The Five Fists of Science. Matt Fraction tiene un sitio oficial, el cual maneja de una manera similar a un blog y en el cual pueden hallar más información sobre sus proyectos pasados presentes y futuros.



4 de mayo de 2007

17 - PPC - Mitología y Comics


Por Alberto Calvo

No es mi intención tratar de aleccionar a nadie sobre la innegable presencia e influencia de las mitólogías clásicas en los comics, pues para eso seguramente hay muchos textos más extensos y detallados realizados por autores con mucha más autoridad que yo en la materia. Pero después del texto en que hablé de la religión como parte de la fundación ideológica de algunos comics, me pareció adecuado hacer la contraparte, dedicando entonces esta pieza a las más antiguas religiones, las que ya nadie profesa o practica pero cuyas bases se han convertido en una parte importante de la narrativa universal, principalmente en el campo de la literatura.

Si bien los comics de superhéroes no fueron los que dieron origen al medio, creo que fue con ellos que éste se convirtió en una industria. Por tanto, empecemos con ellos. Intentaré obviar las apariciones como personajes de algunos dioses y héroes mitológicos (Thor y los dioses nórdicos, Hércules y los dioses del Olimpo, etc.) pues su aparición directa ya va más allá de una simple influencia. En la mitología podemos distinguir básicamente tres clases de personajes que funcionan como "protagonistas": dioses, semidioses y héroes. Los dioses son inmortales y tienen poder sobre algún aspecto del mundo o la naturaleza, aunque comparten con los humanos algunas debilidades de carácter; los semidioses son producto de la relación entre dioses y mortales, gozando de una gran longevidad sin necesariamente ser inmortales; los héroes son humanos comunes que realizan hazañas extraordinarias con el favor o ayuda de los dioses.

La primera relación entre los superhéroes y algunos seres mitológicos es también la más obvia, pues en ambos casos se trata de seres físicamente similares a nosotros, los seres humanos comunes y corrientes, pero con habilidades o poderes que los hacen diferentes de nosotros, o en el caso de los héroes, su determinación y habilidad para sobreponerse a cualquier situación en que se pudiesen encontrar. Además de los ya mencionados ejemplos de dioses mitológicos que han hecho su aparición como personajes en comics de superhéroes es posible enumerar a muchos otros personajes que serían el equivalente comiquero a dioses.

Algunos de los personajes con una influencia mitológica más notoria serían Wonder Woman y el Capitán Marvel (el original de la Fawcett, hoy propiedad de DC Comics), quienes tienen un origen firmemente sentado en la tradición clásica de la mitología. El caso del Capitán Marvel me parece especial porque fue el primer caso donde se mezclaron ideas de diferentes orígenes para crear su propio canon a partir de esas ideas. Para quienes no entiendan a lo que me refiero, los poderes del Capitán Marvel y otros personajes relacionados derivan de una serie de dioses de la mitología greco-romana, con la excepción de Salomón, quien ni era dios ni procedía de esa mitología, en tanto que su némesis, Black Adam, es de origen egipcio, y sus poderes provienen de dioses de ese mismo origen.

En adición a ellos, podríamos considerar a muchos otros personajes creados específicamente para representar su propio panteón de dioses. Curiosamente, la mayor parte de estos personajes fueron creados por una misma persona: Jack Kirby. De entre sus creaciones, lo primero que se me viene a la mente al pensar en dioses, es la saga del Cuarto Mundo, en la cual aparecen los Nuevos Dioses, protagonistas del eterno conflicto entre Nueva Génesis y Apókalips. Con esos personajes, además de sus múltiples derivados, Kirby creó un complejo panteón que no tiene nada que envidiar a los de las mologías clásicas que ya hemos mencionado. Otras creaciones de Kirby dignas de mención serían los Celestials, quienes serían algo así como la fuente de origen de todo el Universo Marvel, y sus dos derivados principales, los Eternals y los Deviants.

Además de esas creaciones de Kirby existen muchos otros personajes que también podrían considerarse como equivalentes a dioses, semidioses o héroes basados en los mismos arquetipos, pero no se trata de llenar este texto con ejemplos repetitivos. Lo que me gustaría enfatizar es no tanto el papel de la mitología en los comics, sino el de los comics como mitología.

Uno de los papeles más importantes de toda religión, incluídas a las que hoy nos referimos como mitologías, era y es servir como una guía moral, una forma de ayudar a la gente a entender los principios básicos del bien y el mal, a diferenciar entre lo que es correcto y lo que no. Y los comics hacen exactamente lo mismo. Casi cualquier lector de comics puede dar testimonio de esto. De Superman podría decirse que ejemplifica la importancia de ayudar al prójimo, sin importar que tan diferente a nosotros pueda ser. De Spiderman aprendimos el valor de asumir responsabilidad por nuestras acciones. Y así podría seguir listando ejemplos.

A fin de cuentas la esencia de la narrativa superheróica se puede resumir con parte de uno de los slogans más populares de los títulos de Superman "The Neverending Battle", esa batalla eterna entre el bien y el mal, el permanente conflicto entre las fuerzas de la luz y la oscuridad. La cual es exactamente la misma base que la de todo canon religioso. Ángeles y demonios, héroes y villanos, protectores y agresores. El bien contra el mal. Tal vez a aquella gente de ideas religiosas tradicionales esta comparación les pueda molestar, por lo cual me disculpo. Pero, a título personal, creo que puedo afirmar que durante mi infancia aprendí más sobre el bien y el mal y sobre la importancia de hacer lo correcto de los comics que en las lecciones de catecismo. Y de una manera bastante más entretenida.

Espero sus comentarios y opiniones al respecto ya sea en el enlace a comentarios, o en nuestra dirección de correo (comicverso@gmail.com), y nos leemos en la próxima entrega de Predicando para el Coro.