Por Alberto Calvo
Dado que nadie comentó sobre el formato usado en la entrega anterior de Predicando para el Coro, he decidido hacer lo que suelo hacer en estos casos: lo que se me da la gana. Así que para esta semana mezclaré un poco de ambos formatos: será mayormente temático, pero difuso, a veces amenazando con salirme por la tangente, y habrá algunas imágenes.
Aprovechando que en México (no sé si en alguna otra parte de hispanoamérica haya alguna celebración similar) acaba de pasar el Día de Muertos y en EEUU y otras partes del mundo el All Hallows Eve ó Halloween, ó incluso el Samahin, echemos un vistazo al papel de La Muerte en los comics...
La muerte siempre ha sido un elemento importante dentro de la ficción en todas sus formas, a veces como una forma de justificar la motivación de los personajes, otras para plantear el conflicto de la historia o, más comúnmente, como desenlace definitivo. Como forma narrativa los comics no están exentos del uso de la muerte como recurso narrativo. Desde los albores del medio -refiriéndome con esto al inicio de la industria como tal, a finales de los 1930s, para no caer en controversias- la muerte ha sido una parte esencial de las historias.
En los títulos de superhéroes su uso e importancia han variado a través de los tiempos, pero siempre ha sido un elemento presente. Tal vez el ejemplo perfecto de la importancia que puede tomar la muerte de un personaje sea Batman, alter ego creado por Bruce Wayne a consecuencia de la trágica muerte de sus padres. Enfrascado desde entonces en una guerra personal que no puede ganar, el Hombre Murciélago ha tenido infinidad de roces con la muerte, perdiendo a lo largo del camino a una gran cantidad de aliados y enemigos.
Y precisamente la muerte de uno de sus aliados, Jason Todd, el segundo adolescente en portar el traje de Robin, se convirtió en la primera muerte utilizada como herramienta mercadológica dentro del medio. En A Death in the Family (Una Muerte en la Familia), obra de Jim Starlin y Jim Aparo, la historia plantea la búsqueda de la madre del joven compañero de Batman, pero al entrar en escena el Joker la situación se vuelve potencialmente mortal. El final del penúltimo capítulo de la historia mostraba una explosión en una bodega dentro de la cual se encontraba el Joven Maravilla. En ese mismo número aparecían dos números telefónicos, mediante los cuales se daba a los lectores la posibilidad de decidir el destino de Jason Todd. Un número era para votar a favor de su supervivencia, el otro para condenarlo a muerte. Aunque la votación fue muy cerrada, Jason Todd probó no ser del agrado de sus lectores.
Y ese fue el comienzo de la explotación de la muerte como vehículo para incentivar las ventas. Sin duda el caso más sonado fue el de La Muerte de Superman. Durante meses, y su compañía matriz, DC ComicsWarner Bros. Entertainment, desplegaron una intensiva campaña publicitaria donde se anunciaba lo que parecía imposible: la muerte del héroe más grande de todos. Y la campaña fue un éxito. La importancia de Superman como ícono de la cultura popular contemporánea quedó de manifiesto, generando una espectacular cobertura mediática. Periódicos, canales de televisión y estaciones de radio que normalmente ignoraban a los comics, dedicaron múltiples espacios a comentar la noticia. Gente que jamás había leído o comprado un comic mostraba interés por conocer los detalles y las ventas del personaje alcanzaron niveles no vistos en décadas.
Y menos de dos años después, Superman estaba de vuelta.
Ese regreso del más allá no despertó la misma curiosidad que la muerte, ni tampoco los posteriores intentos de seguir explotando el suceso, como la publicitada historia de La Muerte de Clark Kent. Aparentemente el truco, al igual que sucede con los de los magos, solo funcionaba una vez ante cada público. Pero eso no detuvo a la industria. DC lo intentaría de nuevo unos años más tarde, esta vez "matando" a Green Arrow. Todd McFarlane ensayó una variante al anunciar la muerte de un personaje de Spawn, pero sin anunciar quien sería, bajo el creativo slogan de "Uno morirá, pero ¿quién?". Marvel respondería con la muerte de la Tía May en las páginas de Amazing Spiderman.
Cabe señalar que no siempre se buscaba publicitar la muerte de un personaje. En ocasiones se preparaban las historias de manera que la muerte de algún protagonista se diera como consecuencia lógica de la historia, apostando al shock que pudiera representar para los lectores. Así fue como murieron, por ejemplo, Green Lantern/Parallax (Hal Jordan), ó el Green Goblin II (Harry Osborn).
Y tal vez hayan notado unas particularidad dentro de todas estas muertes. Con excepción de los padres de Bruce Wayne, todos los personajes cuyas muertes he mencionado aquí, están actualmente vivos dentro de sus respectivas continuidades.
Y entonces, ¿cual es el valor real de matar a un personaje? La Saga de Fénix Oscura, narrada en las páginas de Uncanny X-Men por Chris Claremont y John Byrne, es una gran historia, y la muerte del personaje de Fénix al final de la misma era la única resolución posible para la historia. Lamentablemente se ha convertido en el ejemplo perfecto de que en los comics la muerte es solo una condición temporal. ¿Cuantas veces hemos visto morir a Jean Grey, solo para que eventualmente reaparezca? Cuando Claremont decidió revivirla una y otra vez durante la década de los 80s, se convirtió en una frase regular entre los fans el decir que "En Marvel nadie permanece muerto, excepto Bucky y el Tío Ben".
El Tío Ben aún está muerto, pero solo porque en Marvel tiene una función que sería el equivalente a la de los padres de Bruce Wayne en DC. Es la fuerza motivacional detrás de Spiderman. Si el Tío Ben regresara de entre los muertos, es muy probable que Peter siguiera siendo un héroe. No podemos olvidar que la educación moral que recibió no permitiría que fuera de otro modo, pero tal vez no tendría la misma resolución para sobreponerse a cualquier obstáculo o adversidad si no fuera por esa pizca de sentimiento de culpa, esa necesidad de mostrarse a sí mismo que es digno de poseer sus poderes y sobre todo, la necesidad innegable de cumplir con la promesa hecha ante la tumba de su tío de no decepcionar a nadie, de no volver a fallarle a nadie.
En cuanto a Bucky, el joven compañero del Capitán América en los 40s, bueno, él también está de vuelta entre los vivos, pero su regreso fue orquestado y ejecutado por Ed Brubaker de una manera tal, que no encuentro los argumentos suficientes para recriminarle a nadie por ello. Pero no todos los muertos regresan. El Capitán Mar-Vell original sucumbió ante una fuerza más poderosa que las armadas espaciales y supervillanos a que enfrentó a lo largo de su carrera. El cáncer logró derrotarlo. Y eso dio origen a otra forma de "regresar" a un personaje de entre los muertos: por legado. Actualmente hay un nuevo Capitán Marvel, quien es hijo del original, y también entre los villanos se da el caso. El Kraven actual también es hijo del original.
También es importante mencionar que en ocasiones la muerte se ha convertido en un personaje. Thanos, uno de los villanos más importantes de Marvel, justifica todos sus intentos por destruir el Universo como un acto de amor y adoración hacia La Muerte. En DC incluso hay varias versiones de La Muerte como personaje, siendo la más conocida la versión que Neil Gaiman creara en las páginas de Sandman y la cual aparece dentro de los títulos de la línea Vertigo; y la más extraña y menos conocida el Black Racer, quien forma parte de la mitología de los New Gods y el Cuarto Mundo, creación de Jack Kirby. La versión de Gaiman incluso ha protagonizado un par de miniseries y aún está en proceso de preproducción -lento pero aún no en el limbo- una versión cinematográfica.
En fin, esto me ha tomado más espacio del que yo pensaba y aún queda mucho del tema por comentar. Pero tendrá que ser para otra ocasión. Tal vez para la próxima entrega, o quizás para el próximo año. No lo sé. Si alguien tiene alguna sugerencia, pregunta o comentario, lo tomaré en consideración antes de decidir cualquier cosa.
Hasta la próxima.
Dado que nadie comentó sobre el formato usado en la entrega anterior de Predicando para el Coro, he decidido hacer lo que suelo hacer en estos casos: lo que se me da la gana. Así que para esta semana mezclaré un poco de ambos formatos: será mayormente temático, pero difuso, a veces amenazando con salirme por la tangente, y habrá algunas imágenes.
Aprovechando que en México (no sé si en alguna otra parte de hispanoamérica haya alguna celebración similar) acaba de pasar el Día de Muertos y en EEUU y otras partes del mundo el All Hallows Eve ó Halloween, ó incluso el Samahin, echemos un vistazo al papel de La Muerte en los comics...
La muerte siempre ha sido un elemento importante dentro de la ficción en todas sus formas, a veces como una forma de justificar la motivación de los personajes, otras para plantear el conflicto de la historia o, más comúnmente, como desenlace definitivo. Como forma narrativa los comics no están exentos del uso de la muerte como recurso narrativo. Desde los albores del medio -refiriéndome con esto al inicio de la industria como tal, a finales de los 1930s, para no caer en controversias- la muerte ha sido una parte esencial de las historias.
En los títulos de superhéroes su uso e importancia han variado a través de los tiempos, pero siempre ha sido un elemento presente. Tal vez el ejemplo perfecto de la importancia que puede tomar la muerte de un personaje sea Batman, alter ego creado por Bruce Wayne a consecuencia de la trágica muerte de sus padres. Enfrascado desde entonces en una guerra personal que no puede ganar, el Hombre Murciélago ha tenido infinidad de roces con la muerte, perdiendo a lo largo del camino a una gran cantidad de aliados y enemigos.
Y precisamente la muerte de uno de sus aliados, Jason Todd, el segundo adolescente en portar el traje de Robin, se convirtió en la primera muerte utilizada como herramienta mercadológica dentro del medio. En A Death in the Family (Una Muerte en la Familia), obra de Jim Starlin y Jim Aparo, la historia plantea la búsqueda de la madre del joven compañero de Batman, pero al entrar en escena el Joker la situación se vuelve potencialmente mortal. El final del penúltimo capítulo de la historia mostraba una explosión en una bodega dentro de la cual se encontraba el Joven Maravilla. En ese mismo número aparecían dos números telefónicos, mediante los cuales se daba a los lectores la posibilidad de decidir el destino de Jason Todd. Un número era para votar a favor de su supervivencia, el otro para condenarlo a muerte. Aunque la votación fue muy cerrada, Jason Todd probó no ser del agrado de sus lectores.
Y ese fue el comienzo de la explotación de la muerte como vehículo para incentivar las ventas. Sin duda el caso más sonado fue el de La Muerte de Superman. Durante meses, y su compañía matriz, DC ComicsWarner Bros. Entertainment, desplegaron una intensiva campaña publicitaria donde se anunciaba lo que parecía imposible: la muerte del héroe más grande de todos. Y la campaña fue un éxito. La importancia de Superman como ícono de la cultura popular contemporánea quedó de manifiesto, generando una espectacular cobertura mediática. Periódicos, canales de televisión y estaciones de radio que normalmente ignoraban a los comics, dedicaron múltiples espacios a comentar la noticia. Gente que jamás había leído o comprado un comic mostraba interés por conocer los detalles y las ventas del personaje alcanzaron niveles no vistos en décadas.Y menos de dos años después, Superman estaba de vuelta.
Ese regreso del más allá no despertó la misma curiosidad que la muerte, ni tampoco los posteriores intentos de seguir explotando el suceso, como la publicitada historia de La Muerte de Clark Kent. Aparentemente el truco, al igual que sucede con los de los magos, solo funcionaba una vez ante cada público. Pero eso no detuvo a la industria. DC lo intentaría de nuevo unos años más tarde, esta vez "matando" a Green Arrow. Todd McFarlane ensayó una variante al anunciar la muerte de un personaje de Spawn, pero sin anunciar quien sería, bajo el creativo slogan de "Uno morirá, pero ¿quién?". Marvel respondería con la muerte de la Tía May en las páginas de Amazing Spiderman.Cabe señalar que no siempre se buscaba publicitar la muerte de un personaje. En ocasiones se preparaban las historias de manera que la muerte de algún protagonista se diera como consecuencia lógica de la historia, apostando al shock que pudiera representar para los lectores. Así fue como murieron, por ejemplo, Green Lantern/Parallax (Hal Jordan), ó el Green Goblin II (Harry Osborn).
Y tal vez hayan notado unas particularidad dentro de todas estas muertes. Con excepción de los padres de Bruce Wayne, todos los personajes cuyas muertes he mencionado aquí, están actualmente vivos dentro de sus respectivas continuidades.
Y entonces, ¿cual es el valor real de matar a un personaje? La Saga de Fénix Oscura, narrada en las páginas de Uncanny X-Men por Chris Claremont y John Byrne, es una gran historia, y la muerte del personaje de Fénix al final de la misma era la única resolución posible para la historia. Lamentablemente se ha convertido en el ejemplo perfecto de que en los comics la muerte es solo una condición temporal. ¿Cuantas veces hemos visto morir a Jean Grey, solo para que eventualmente reaparezca? Cuando Claremont decidió revivirla una y otra vez durante la década de los 80s, se convirtió en una frase regular entre los fans el decir que "En Marvel nadie permanece muerto, excepto Bucky y el Tío Ben".
El Tío Ben aún está muerto, pero solo porque en Marvel tiene una función que sería el equivalente a la de los padres de Bruce Wayne en DC. Es la fuerza motivacional detrás de Spiderman. Si el Tío Ben regresara de entre los muertos, es muy probable que Peter siguiera siendo un héroe. No podemos olvidar que la educación moral que recibió no permitiría que fuera de otro modo, pero tal vez no tendría la misma resolución para sobreponerse a cualquier obstáculo o adversidad si no fuera por esa pizca de sentimiento de culpa, esa necesidad de mostrarse a sí mismo que es digno de poseer sus poderes y sobre todo, la necesidad innegable de cumplir con la promesa hecha ante la tumba de su tío de no decepcionar a nadie, de no volver a fallarle a nadie.
En cuanto a Bucky, el joven compañero del Capitán América en los 40s, bueno, él también está de vuelta entre los vivos, pero su regreso fue orquestado y ejecutado por Ed Brubaker de una manera tal, que no encuentro los argumentos suficientes para recriminarle a nadie por ello. Pero no todos los muertos regresan. El Capitán Mar-Vell original sucumbió ante una fuerza más poderosa que las armadas espaciales y supervillanos a que enfrentó a lo largo de su carrera. El cáncer logró derrotarlo. Y eso dio origen a otra forma de "regresar" a un personaje de entre los muertos: por legado. Actualmente hay un nuevo Capitán Marvel, quien es hijo del original, y también entre los villanos se da el caso. El Kraven actual también es hijo del original.
También es importante mencionar que en ocasiones la muerte se ha convertido en un personaje. Thanos, uno de los villanos más importantes de Marvel, justifica todos sus intentos por destruir el Universo como un acto de amor y adoración hacia La Muerte. En DC incluso hay varias versiones de La Muerte como personaje, siendo la más conocida la versión que Neil Gaiman creara en las páginas de Sandman y la cual aparece dentro de los títulos de la línea Vertigo; y la más extraña y menos conocida el Black Racer, quien forma parte de la mitología de los New Gods y el Cuarto Mundo, creación de Jack Kirby. La versión de Gaiman incluso ha protagonizado un par de miniseries y aún está en proceso de preproducción -lento pero aún no en el limbo- una versión cinematográfica.En fin, esto me ha tomado más espacio del que yo pensaba y aún queda mucho del tema por comentar. Pero tendrá que ser para otra ocasión. Tal vez para la próxima entrega, o quizás para el próximo año. No lo sé. Si alguien tiene alguna sugerencia, pregunta o comentario, lo tomaré en consideración antes de decidir cualquier cosa.
Hasta la próxima.

1 comentarios:
claremonto siempre quiso a jean grey muerta, y de hecho el comento mil veces que asi la dejaria, pero como los mandamases de marvel tenian oros planes utilizaaron un suciio truco, la revivieron en otra coleccion, (los cuatro fantasticos)que no recuerdo quien la llevaba por aquella epoca, y le toco tragar...
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