Por Alberto Calvo
Tal vez una de las señales más claras de la fascinación que nos provoca la muerte y del impacto que puede tener en nuestras vidas -además de cuando nos sucede a nosotros mismos, claro-, sea la forma en que suele llevarnos a la reflexión sobre algunas de nuestras costumbres o hábitos más arraigados. Hace un par de semanas había escrito un poco al respecto en mi blog, a raíz de los decesos de los cineastas Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni y ahora me encontraba contemplando la idea de hacer algo similar aquí tras la muerte de Mike Wieringo. Sin embargo, considero que sería un tanto repetitivo, pues aplican las mismas razones, así que si les interesa saber lo que pienso sobre el impacto que llega a tener la muerte de gente que no conocemos en nuestra vida, pueden leerlo dando click aquí.Pero como ya andaba de humor reflexivo y meditabundo, decidí hacer una pequeña introspección hacia los orígenes de esta columna, y quizás de paso, a los de este sitio.
Comics. ¿Por qué? ¿para qué?
En la primera entrega de Predicando para el Coro hice un breve recuento de las razones por las que empecé a leer comics y de porque lo seguí haciendo al correr del tiempo. Tal vez este nuevo texto podría entenderse como una continuación o complemento de aquel, aunque ese no sea necesariamente el caso. Imagino que una pregunta que hemos escuchado más de una vez de algún amigo, familiar, o novia(o) es ¿Por qué te gusta leer comics? Y no sé si la respuesta que podamos ofrecer sea suficientemente clara o convincente como para evitar ser cuestionados de nuevo. Podemos ir desde un "¿Y por qué no?", hasta un detallado recuento de las virtudes y cualidades del noveno arte, pero creo que lo más importante sería ser auténticos. Así que lo primero sería estar seguros de que nosotros mismos lo sabemos.
Así que, ¿Por qué leemos comics?
Actualmente existen toda clase de ofertas de entretenimiento y diversión que podrían ocupar nuestro tiempo en lugar de los comics, como el cine, la TV, los videojuegos o el internet, que en algunas ocasiones podrían resultar económicamente más baratos, cómodos o prácticos. En México, una entrada al cine cuesta lo mismo que 1 1/2 comics estándar de 22 páginas y representa aproximadamente dos horas de entretenimiento contra los 15 o 20 minutos que representa la lectura de esas treinta y tantas páginas. La TV de paga, con varias decenas de canales disponibles las 24 horas del día, cuesta mensualmente el equivalente a 10 comics, lo que hace palidecer aún más el valor de esas 220 páginas de entretenimiento a cuatro tintas. Un videojuego nuevo puede resultar más caro que la renta mensual de la TV de paga, pero los juegos de catálogo son más baratos, y si se opta por versiones apócrifas de origen no del todo lícito, pueden costar la mitad que uno de los mencionados comics. Y el internet, bueno, el cielo es el límite, y una conexión de banda ancha cuesta al mes lo mismo que la TV de paga. Así que no se trata del factor económico.
Respecto a la comodidad, creo que los comics tienen muchas ventajas. Los puedes leer casi en cualquier parte y a cualquier hora, dependiendo casi exclusivamente de tener la luz necesaria y el tiempo disponible; puedes regresar las páginas una y otra vez para repasar cualquier escena o secuencia y leer a tu propio ritmo, absorbiendo cada detalle a tu conveniencia. Y puedes revisitar tus historias favoritas una y otra vez cuantas veces quieras. La flexibilidad que ofrecen esas características es muy difícil de igualar por cualquiera de los otros medios de entretenimiento, lo que no necesariamente significa que aquellos no tengan nada que ofrecer. El cine le saca todo el jugo posible a la tecnología, así que una visita a una sala para ver una película se puede convertir en una experiencia inigualable de efectos especiales tanto visuales como de audio. La TV ofrece variedad de contenidos sin salir de casa, y combinada con una buena videoteca se convierte en un poderoso arsenal de entretenimiento con múltiples alternativas. Y el internet nos ofrece el mundo frente a nuestro asiento, con pocas limitaciones, así que en este aspecto le daremos un punto por igual a los comics y a los otros medios, considerando que la comodidad si pudiese ser un factor a favor de los comics.
Podríamos dedicar más espacio a explorar todos los pros y contras de uno y otro medio: los comics son físicamente tuyos, la película o programa de TV no (al menos hasta que los adquieras en algún formato de video), los comics necesitan cuidados para que se conserven en buen estado, los videojuegos o películas también, pero en menor grado. Los comics se acumulan ocupando espacio y se convierten en un peligro de incendio, además de ser pesados y voluminosos, lo que puede ser un problema cuando se necesita transportarlos. Pros y contras. Así que tampoco debe tratarse de la conveniencia.La esperanza de convertirlos en una inversión es engañosa y podría llegar a considerarse una falacia, pues son pocos los comics que pudiesen ser realmente considerados como una inversión. No entraré en más detalles al tema pues ya le dediqué un espacio en otra ocasión. Así que una vez agotadas las opciones, creo que solo queda un posible sospechoso: el contenido. Así de simple, no hay nada que sea más importante para el consumidor de cualquier medio de entretenimiento que el contenido que pueda obtener del mismo. Para valorar el contenido podríamos discutir géneros, formatos, valores de producción, y calidad del producto final, pero sería un ejercicio aún más largo y tedioso que el de los parrafos anteriores y creo que sería abusar de la paciencia de mis lectores.
Personalmente siempre me ha gustado la naturaleza del medio, pues a pesar de ser mayormente gráfico tiene una interdependencia con la prosa que lo hace bastante atractivo como instrumento narrativo. La gran cantidad de experimentos que se pueden hacer alterando el balance entre contenido escrito y gráfico hace que resulte tan interesante en forma como en contenido, es decir, importa el contenido, pero también la forma en que éste se ofrece al lector. Esa capacidad de absorber elementos de otros medios y adaptarlos a sus necesidades convierten al comic en un ejemplo de multimedia auto-contenida, y como tal me parece que aún tiene mucho que ofrecer a futuro. Y eso me recuerda uno de los ensayos sobre comics que más disfruto. Ofrecido como conferencia en la Universidad de Trieste, Italia en diciembre de 1998 por Warren Ellis, El Último Arte: Comics, Multimedia y el Futuro cierra con el siguiente párrafo:
Me trajeron aquí para hablar de comics, multimedia y el futuro. Comics; el poder del cine, la velocidad de la televisión, la profundidad de la prosa, la belleza de la ilustración, la facilidad de acceso de una pantalla de computadora. Yo estoy aquí para decirles que los comics son el futuro
Asi que, y ustedes ¿por qué leen comics?

1 comentarios:
Interesante la idea… ¿Por qué demonios leo comics sin morir en el intento?..uuuhhhh…
Por mi parte los comics son parte de mi de baby… los comics de tarzan me fascinaban desde la tierna edad de 3 años (bueno eso es lo que me dijo mi madre) le llamaba “tantan”, ahora debo decir que también se me inculco el deseo de ver primero y después leerlos…pues un pariente los compraba asiduamente ahora ya adulto la idea me asalta…acaso es una rutina heredada por aquel ancestro…creo que no, los comics tomaron por asalto mi mundo de ensueños pues deseaba saber que nuevas andanzas tenian “kaliman y solin”, “superman” contra que enemigo se enfrenta …los comics tienen continuidad son como ver la vida de alguien por medio de la mentada revistita… es tal vez voyer mi situación (y creo que por ahí van todos los que les gusta leer comics) y un deseo de ser parte de las aventuras de mis heroes, auque sea por fuera …mirándolos…
Ahora el futuro del comic es tenebroso pues las grandes compañías americanas están ofreciendo retrospecciones de historias copiadas de otros o rememorando viejas historias dándole un toque actual…pa las jóvenes generaciones son ggguuuaaauu lo mas nice… del mundo, pero para el lector viejo son refritos un ejemplo… hulk war… eso yo ya lo habia visto hace 30 años, ¿otro? La crisis de DC redirección de CRISIS EN TIERRAS… otra forma de verlos otra presentación pero alfil lo mismo… no hay nuevas historias y saben lo mas triste…ahí viene el poder descargar de Internet historias en un “papel” previo pago claro cualquiera podrá hacerlo las grandes se verán en reales crisis por sus contenidos, por sus autores o por lo que sea… deben de crear novedades no refritos de si mismas..
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