20 de diciembre de 2006

07 - EaC - Lo que no recibiré en Navidad

Escupiendo al Cielo en Comic Verso

Por Cristian Badilla.

Un pequeño accidente de trabajo y el hecho de que la debacle editorial haría que dos entregas aparecieran juntas, me hizo esperar algunos días para escribir esta columna.

No, Santa no te traera una Supergirl de carne y hueso para navidad

En todo caso, no hay mal que por bien no venga. El atraso me da la oportunidad de hablar de algún tema navideño, medio evidente en esta época… ¿Qué se le puede regalar a un Ñoño?

Cualquier otro Ñoño, puedo decir con certeza, fácilmente podría responder a dicha pregunta. Basta con investigar no más de 5 minutos en “La Fortaleza de la Soledad” del destinatario, para ver qué colecciona. Luego partir a la tienda preferida y ver que hay nuevo, si es alguien especial ver que cuesta más caro que el presupuesto normal porque seguramente no lo va a tener. Siempre esta la posibilidad de que, si el comprador es medianamente inteligente, se asegurará de que se permita el cambio del producto en la tienda.

Pero seamos realistas. En general el resto de los mortales no entienden al Ñoño Comiquero, por lo que es probable que ese Padre o Madre que cree estar en onda con su hijo o esa pareja que piensa en todo lo que de verdad quiere su “peor es nada” le terminara regalando con suerte ese mismo Comic que todos ya tenemos o peor aun… ¡Ese Manga que nadie quiere!

Piensen que podría ser peor, recuerdo que tenia una pareja que trabajaba en el edificio que esta en la misma galería donde esta una conocida tienda de Comics en Santiago, pasaba a buscarla todos los días y cada vez que pasábamos por ahí veía la vitrina y le comentaba que Comics coleccionaba y cuales había tenido que dejar de comprar por diferentes motivos, que ahí tenían ese Comic que me faltaba y que increíblemente no estaba tan caro como uno podría pensar.

¿Acaso un Comic es un buen regalo?

Sin lugar a dudas si lo es. A simple vista hay productos que no valen la pena en una relación precio y cantidad. Es normal que cuando uno paga, quiera que por eso que paga sea un producto grande, no de las simple 22/32 paginas. Pero por compras de revistas normales casi todas las tiendas hacen precios, pero además están otras opciones que pueden ser recomendadas, como las Bibliotecas Marvel, que recopilan varios números de series antiguas en blanco y negro por aprox. $5.000 pesos (menos de US$ 10,00).

El que tenga más tiempo y tarjeta de crédito puede buscar en tiendas en Internet por TPB como los Showcase de DC o los Essential de Marvel con excelente recopilación de material a tamaño original, en blanco y negro, que puestos acá en el país de origen puede estar en el precio de portada cerca de US$ 15,00.

Hay tiendas como la Shazam Comics que trae quincenalmente productos nuevos, en Ingles y en Español; la Crazy que comenzó a traer productos nuevos desde España por un precio más caro, pero da una opción por tener varios productos exclusivos o la Mundovid que tiene una buena biblioteca de material de los ’90 y de la primera mitad de esta década. Esto por lo menos en Santiago, pero entiendo que las tiendas, por lo menos la primera con certeza, hace despachos a regiones.

Entonces si es tan fácil ¿Por qué no hay más Comics de regalo? (por lo menos de manera voluntaria) Porque al pariente del Ñoño, cree con certeza vergonzosa que el Ñoño debe ser sacado de una especie de vicio, que no lo llevara a ninguna parte.

Puede que tengan razón, que todo en exceso es malo, pero no significa de forma alguna de que estamos en presencia de un producto de entretenimiento, como cualquier otro, donde comparativamente no tiene nada de diferente a regalar la ultima temporada de 24, Lost o Los Simpson que salio en DVD, regalos que nadie discute que son bueno y quedan muy bien debajo del árbol de navidad.

La próxima entrega veremos que diablos les regalaron… o no.


29 de noviembre de 2006

06 - EaC - El Derecho a Discrepar

Escupiendo al Cielo en Comic Verso

Por Cristian Badilla.

Estos últimos días tenia bastante pensado el sobre qué iba a escribir para la columna de hoy, pero como siempre me sucede con las cosas que elaboro demasiado, veo algo a ultimo minuto que me llama más la atención y termino escribiendo de otra cosa a la ya programada.

Pues bien, ayer en mi irregular visita a comprar Comics, dentro de la conversación que surgió en la tienda, salio un tema que quedo dando vueltas en mi cabeza, cual es el derecho a no simpatizar con algo que muchos consideran una vaca sagrada.

En este caso, la vaca sagrada, es Watchmen.

Mucho se ha dicho y hablado sobre la obra escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons. No solo por revistas especializadas en Comics, sino que también por otro tipo de publicaciones de entretenimiento. No será este el momento para volver a ello.

Primero que todo, debo decir que a mi si me gusto, aun cuando la leí hace mucho tiempo y hasta el día de hoy no me he tomado la molestia de hacer una relectura. Cosa bastante necesaria en obras culmines de un arte determinado, por cuanto nuestras apreciaciones cambian según las experiencias que hemos tenido en el transcurso de nuestra vida. Se aplica al cine, a los libros y por qué no, a los Comics también.

Pues bien, ¿Qué pasa cuando sale un Ñoño que públicamente reniega de esta vaca sagrada? ¿Cuándo un Ñoño señala de forma honesta que cree que perdió el dinero con la obra?

Probablemente, se tiren la mayoría de los otros Ñoños encima acusándolo de profanar la máxima expresión que puede dar el Comic. Es el equivalente, para algunos, a sostener que la capilla Sixtina es un mero techo pintado o que el Quijote carece de riqueza en el lenguaje.

Watchmen es una obra que marca una inflexión en la forma y temática de contar historias de Superhéroes… pero igual puede existir la persona que no le gusta, así de simple. Mal que mal en algo tienen razón los opositores a toda obra maestra… la Capilla Sixtina sí es al fin y al cabo ¡un techo pintado!

Los Ñoños, pareciera que, en masa deben moverse bajo ciertas reglas, siendo una de ellas la ya clásica oración “Alan Moore es Dios…” acompañada con que “…Frank Miller - Neil Gaiman o Grant Morrison (según el caso) - son sus profetas”.

El Ñoño a veces olvida que todos tienen sus caídas, algunos más que otros, no siendo Moore la excepción, el Badrock/Violator es una gran caída o muchos que alguna vez aplaudieron su primera entrega de la Liga de Extraordinarios Caballeros, con el uso de viejos personajes de la literatura han mostrado un recelo retrogrado ante el Lost Girls, donde vuelve a utilizar personajes ya preconcebidos, esta vez las protagonistas de famosos cuentos, para utilizarlas como mujeres dispuestas a la lujuria y el sexo. O la miniserie Voodoo, donde utiliza al personaje de los WildC.A.T.s en una historia sin mucha relación, ni calidad, con lo que él había hecho en la serie regular o Fire From Heaven, una macrosaga que más de un bostezo saco a varios.

Si el que para muchos el más grande, efectivamente se ha caído… que se puede esperar del simple Ñoño. Nadie se levanta de un día para otro y se las sabe todas, entre ellos, tener la conciencia de que algo es bueno o no. Probablemente esas actitudes del Ñoño intransigente, con sus preguntas y preconcepciones idiotas, que no entiende que puede haber otra mirada o punto de vista, incluso para una obra que todo el mundo (salvo uno) encuentra buena, sea lo que saco a Moore de convenciones y encuentros con el fanático regular.

Nos leemos en quince.


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21 de noviembre de 2006

12 - PPC - Apariencias Engañosas



Por Alberto Calvo

Gracias a nuestro Editor en Jefe me enteré hace unos días del próximo regreso a los stands de comics de uno de mis personajes favoritos: Nexus.

Tras haber buscado algunos comics viejos y luego de un rato de ver portadas me percaté de un detalle que debiera haber sido obvio: Nexus se ve como un superhéroe. Y no hay nada más lejano a la descripción de Nexus que referirse a él como un héroe, super o de cualquier otra índole. Lo cual me llevó a reflexionar sobre la idea preconcebida que existe de lo que hace a un superhéroe, que es, como con casi cualquier otro tema, un cliché, el cual se basa primero en la apariencia.

Hablando de comics no debiera extrañar a nadie que la primera impresión sea la que registramos visualmente, pues eso es parte de la naturaleza del medio, pero lo que no termino de entender es porque se da en automático la asociación traje ajustado (o "mallas" o "spandex") con algún diseño vistoso o colorido = superhéroe. Si pudieramos aceptar eso como regla de identificación podríamos eliminar a varios personajes populares. El primero que me viene a la mente es Batman, pero personalmente prefiero describirlo como vigilante que como superhéroe.

El caso es que me puse a pensar en otros casos de personajes que se ven como superhéroes pero no lo son, y con ello no me refiero a que se trate de supervillanos, sino más bien a que sus historias se desarrollan en géneros ajenos al de los superhéroes, demostrando una vez más que el hábito no hace al monje. Así que echémosle un vistazo a algunos de los ejemplos más claros, empezando con el que inicio este hilo de pensamiento.

NEXUS
Nexus apareció durante el boom del comic independiente en la década de los ochentas. Creado por Mike Baron y Steve Rude, Nexus ha sido publicado bajo diferentes sellos editoriales, entre ellos Capital Comics, First Comics y Dark Horse Comics.

El comic cuenta la historia de Horatio Hellpop, un humano (¿humanoide?) que llega como exiliado al planeta Ylum después de que su propio mundo fuera víctima de un criminal intergaláctico. Contactado en sueños por un extraño alienígena conocido como Merk, Horatio acepta convertirse en una especie de vengador cósmico, tomando como misión localizar y ejecutar a asesinos en masa por todo el Universo.

Creo que en el mejor de los casos podríamos consirar a Nexus como un anti-héroe. Un amigo solía hacer el chiste de que Nexus era algo así como una versión del Punisher re-imaginado por Jim Starlin para alguna macrosaga cósmica, lo cual tal vez no estaría tan lejos de la realidad (Baron solía escribir uno de los títulos de Punisher) de no ser por la riqueza de personajes y culturas alienígenas creadas por Baron y Rude para interactuar con su personaje.

MADMAN
Frank Einstein, también conocido como Madman, es un personaje bastante peculiar. Tanto, que no encuentro base para tratar de ubicar sus historias dentro de ningún género. El Profesor Fleming, un científico er... digamos "excéntrico", está experimentando con técnicas para reanimar muertos. Al hallarse cerca del lugar de un accidente automovilístico decide aprovechar la oportunidad para hacerse con un sujeto de estudio.

El experimento del Profesor Fleming funciona, pero el más importante efecto secundario es que el sujeto no recuerda absolutamente nada de su vida anterior. Al enfrentar la necesidad de usar un nombre, Fleming decide bautizarlo usando los nombres de sus dos héroes culturales del siglo XX, Frank Sinatra y Albert Einstein.

Las historias de Madman involucran visitantes extraterrestres, una pandilla de beatnicks mutantes (que eventualmente serán superhéroes), mafiosos vengativos, "hombres de negro", agentes federales escapados del infierno, científicos locos, la tropa de fenómenos de un circo, una búsqueda existencial metafísica y una revelación de proporciones cósmicas...

Es importante señalar que aún cuando Madman no es un superhéroe, su traje si pertenece a uno, pues antes de salir a recorrer el mundo y empezar sus aventuras, Frank decide ocultar su apariencia física (si quieren darse una idea de como luce bajo la máscara, solo lean su nombre completo de corrido varias veces), y para ello elige usar la vestimenta de su héroe de comics favorito: Mr Excitement!

Madman ha aparecido publicado bajo el amparo de Tundra Comics, Kitchen Sink, Dark Horse Comics y AAA Pop Comics, ésta última propiedad de Mike Allred, creador del personaje.

GRENDEL (Hunter Rose)
Para aquellos familiarizados con el nombre de Grendel por su origen literario debe ser claro que con un nombre así no puede tratarse de un héroe. Para quienes no estén al tanto de los eventos narrados en el poema épico Beowulf, puedo ahorrarme unas líneas al informarles el nombre más comúnmente asociado a Grendel a lo largo de sus historias: The Devil (El Diablo). Bastante descriptivo, ¿verdad?

Hunter participó en el campeonato mundial de esgrima a los catorce años, y con sorprendente facilidad venció a todos sus oponentes hasta llegar a la final. Aburrido de ganar y harto de la competencia, se dejó vencer. Al abandonar el evento fue abordado por una rica y madura mujer, Jocasta Rose, quien se convertiría en su tutora y amante. Ambos desaparecieron de la luz pública durante varios años, y cuando Hunter reapareció en público lo hizo ya como adulto y utilizando el apellido Rose.

De la noche a la mañana Hunter se convirtió en el novelista más exitoso del mundo, adquiriendo fama y fortuna en grandes cantidades. Sin embargo, seguía enfrentando el mismo problema que en su adolescencia: tedio y aburrimiento ante la falta de retos. Afortunadamente para él, pronto encontró uno. Al percatarse del estado de la mafia local y de la estructura de poder con que controlaban la ciudad, decidió que él se haría cargo de tan compleja empresa. Él solo.

Así nació la identidad de Grendel. Sistemáticamente fue eliminando a los jefes mafiosos hasta hacerse con el control de la ciudad, enfrentando la oposición de un pequeño grupo de policías asistidos por un asesor un tanto inusual, Argent, un hombre lobo. Cuando Hunter mató a la cabeza de la mafia exterminó a toda su familia con una única excepción, Stacey, la hija del mencionado Padrino, a quien Hunter decidió adoptar bajo su identidad civil. No me atrevería a considerar a Grendel como un simple villano, aunque sus acciones tienden a ir de lo amoral a lo malvado la mayor parte del tiempo.

Grendel es producto de la imaginación y talento de Matt Wagner, quien ha colaborado con otros artistas para expander la mitología del personaje, sin duda uno de los más complejos e interesantes surgidos del medio.

***** ***** ***** ***** *****

Para fines de equilibrio considero justo mencionar un caso que sea lo contrario de los ejemplos anteriores, un superhéroe que no se vea como tal. Por cuestiones de espacio solo mencionaré uno, pero a mi juicio se trata del mejor ejemplo.

STARMAN
Jack Knight creció en el seno de una familia de superhéroes. Su padre, Ted Knight, fue el Starman original, y su hermano David lo sucedió brevemente. David fue asesinado la primera noche que portó el uniforme de su padre mientras patrullaba los cielos de Opal City, hogar de los Knight, así que Jack aceptó convertirse en el nuevo Starman de manera temporal, solo hasta atrapar al asesino de su hermano, y lo hizo con una advertencia: jamás usaría las "mallas" rojas de su padre. Jack nunca quiso ser un héroe, pero su legado era demasiado fuerte como para poderlo ignorar.

Starman se convirtió en un éxito de culto durante la década de los 90s. El inesperado éxito de la serie convirtió a sus autores, James Robinson y Tony Harris en luminarias del medio. Durante ochenta números Robinson, Harris y otros dibujantes, exploraron la tradición de los viejos héroes de DC desde una perspectiva fresca y diferente, dejando que el aparente cinismo y amargura inicial de Jack se fuesen convirtiendo poco a poco en reverencia y respeto por la vida de su padre y sus contemporáneos, examinando qué es lo que hace a un héroe y demostrando que es algo que va más allá de las mallas o las capas, se trata de una cuestión de carácter, de responsabilidad y de humanidad.

El resto es solo apariencia.

15 de noviembre de 2006

05 - EaC - Superman Returns en DVD...

Escupiendo al Cielo en Comic Verso

Por Cristian Badilla.


Hoy sale a la venta en Chile, de forma oficial, la edición en DVD de Superman Returns.
Supongo que la mayoría de los Ñoños tuvo la oportunidad de ver la película en sala de cine. Una vez en varios casos, dos en otros y puede que tres o más veces en el caso del Ñoño sicótico.

Los que visitan foros relacionados con Comics pueden confirmar que con el correr de los días, luego del estreno, surgieron varias discusiones sobre la calidad de la película. Sobre si fue realmente lo esperado durante todo este tiempo, en el cual cada cierto periodo de meses aparecía un concepto para un eventual guión, un nuevo director, nuevos actores y hasta la idea de una Araña Gigante “La criatura más feroz del reino animal” (en “An Evening with Kevin Smith”), para un proyecto que parecía estar condenado a mantenerse en el limbo de Hollywood.

Si hay algo peor que el Ñoño, es el critico de cine, en la mayoría de los casos un maldito Snob que quiere dictar cátedra de lo que es bueno o malo, de lo que es inteligente y de lo que no lo es… (¡Maldita sea se parece a lo que hago en esta columna!)
Bueno, el punto es que la fusión de Ñoño y crítico termina en un Ñoño latero que cree que su visión de tal o cual personaje es la que debió haberse plasmado en la pantalla.

Superman Returns, tuvo fallas de guión, muy pocos actos superheroicos, un final en extremo largo que bajaba la acción… pero si sumamos y restamos… ¡FUE UNA PELICULA ENTRETENIDA! Y esto para mi basta y sobra.

El Ñoño se preocupó de que el actor que encarnó a Superman no reflejaba a Superman, a Clark Kent, o a ninguno de los dos; que era muy alto, que era muy bajo; que los lentes, que el pelo; que la postura, que la insignia era muy chica, que la actitud no era la que se ve en los Comics, que la Kryptonita debería haber evitado lo que hace al final, que Luthor no es el Luthor que se ve en los Comics post crisis… incluso que Tom Weeling de Smallville, con su eterna cara de niño patético, hubiera sido mejor Superman.

Al leer todas las críticas que se hicieron, solo pude sacar como conclusión que un gran porcentaje de los Ñoños que dice saber del personaje, en realidad poco y nada conoce de él (incluso muy pesar de un amigo, que es bastante fanático, que durante meses previos decía no tener esperanza simplemente por fotografías y tamaño del escudo, entre varios, sin recordar que el escudo ha cambiado varias veces).
Se que es difícil ver que el personaje que uno ha seguido durante muchos años cambie, que sea otro actor el que lo personifique o que ciertos conceptos sean diferentes a los que estamos leyendo en el Comic.
El Ñoño es raro, no se hace cuestionamientos cuando le dicen que un Comic es un Elseworld, que sucede en otra dimensión o en un futuro alterno… ¡eso lo entienden bien!... pero el tontito no puede comprender que simplemente la película era una versión de un concepto determinado… nada más. No es la copia fiel.
Por lo mismo, si le decían que la película toma como base las primeras dos producidas a fines de los 70 y principios de los 80, pues creyeron que era literalmente una continuación (sin contar con lo difícil que es explicarles por qué hay que dejar de lado las otras dos… como si les interesara mucho la paz mundial y el desarme nuclear de la IV). Que el actor, aun cuando hizo un excelente personaje, no era Christopher Reeve (como si de el no pensaron que era un desconocido y que no era George Reeves)… Que el personaje no pudo ni puede jamás estar con Lois y tener un hijo por la fisonomía (hablando como expertos científicos de un personaje de ficción) y lo mejor de todo… ¡que parecía Gay!... como si de verdad importara, como si los productores iban a sacar de la manga que ahora Superman no estaría enamorado de Lois, sino que seria de Jimmy.

El Ñoño en ves de ver tanta tontera que no salía en la película, debió simplemente haber disfrutado, con la mente abierta, de una cinta en extremo entretenida, donde a pesar de haber tenido sus fallas, igual se creyó que el personaje volaba de verdad, que hacia las proezas que nos mostraron. Ninguno dio en el clavo con las verdaderas caídas de la cinta, porque ninguna fue realmente que Superman no pareciera Superman, ni Clark Kent no pareciera Clark Kent… como si de verdad lo conocieran y no fuera una ficción.

Bueno Ñoños… tienen una segunda oportunidad, vean el DVD, entreténganse y no se preocupen de tanta tontera, si la película es entretenida, bien… si no lo es… bueno mala suerte no mas, no seria la primera película basada en superhéroes que sea una porquería, ni la peor, mal que mal ese puesto lo tiene las del Capitán América... ¡Nos leemos en quince!

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10 de noviembre de 2006

07 - RC - Whiteout

Por Alberto Calvo.

El nombre de Greg Rucka es sin duda identificado por cualquier lector de comics que siga los títulos de Marvel o DC. Quienes gustan de los comics libres de capas o spandex, es probable que conozcan su trabajo en series como Queen & Country, publicada por Oni Press, pero no muchos conocen la serie que marcó su debut en el medio de la narrativa visual: Whiteout.

En 1998 Rucka gozaba de cierto prestigio como novelista gracias al éxito de sus novelas Keeper y Finder, protagonizadas por Atticus Kodiak, un guardaespaldas profesional. Joe Nozemack y Bob Schreck, cabezas de la naciente Oni Press, se encargaron de ultimar los detalles y poner a Rucka en contacto con Steve Lieber, un artista conocido entonces por su trabajo en la serie regular post-Zero Hour de Hawkman, así como de reclutar a algunos amigos para que se encargaran de ilustrar las portadas de la serie. Este fue el resultado de esa colaboración.

WHITEOUT

Escritor: Greg Rucka
Artista: Steve Lieber

Portadas, serie: Matt Wagner, Mike Mignola, Dave Gibbons, Steve Lieber.

Portada, colección en TPB: Frank Miller

Publicado por: Oni Press, Estados Unidos, 1998.

Formato original: 4 números de 32 páginas, blanco y negro.


Whiteout es una palabra usada en inglés para hacer referencia a las condiciones de poca o nula visibilidad que existen durante una tormenta de nieve sin asociar oscuridad, en oposición a "blackout" que se utiliza para denominar un apagón.

Carrie Stetko es un Alguacil de los Estados Unidos (US Marshall) caída en desgracia por alguna razón desconocida, pero suficientemente grave como para asignarla a servir con el staff de la estación polar norteamericana McMurdo, en la Antártida. Y Carrie está a punto de convertirse en el primer oficial en hacerse cargo de investigar un homicidio en ese helado continente. El trabajo tiene sus pros y sus contras. A favor podemos mencionar que, aparte del personal de la estación, solo hay un reducido número de personas que puedan convertirse en sospechosos. En contra, que una tormenta ha creado las condiciones de nula visibilidad antes mencionada, además de crear interferencia con las comunicaciones, dejando a Carrie imposibilitada para pedir apoyo.

Entra Lilly Sharpe. Sharpe es una oficial asignada a la estación polar británica Victoria, y se convierte en el único soporte para Carrie en la búsqueda del asesino. El problema es que todo parece indicar que Sharpe es en realidad una espía del Servicio Secreto británico, así que Carrie no sabe si puede confiar en ella.

Lieber, relativamente poco conocido hasta ese entonces se convierte en una revelación por su talento y capacidad para recrear el ambiente inhóspito de la Antártida. Sus personajes también muestran su capacidad y versatilidad, pues consigue dotar a cada personaje de una identidad visual propia aún con las limitaciones que le impone el hecho de que la serie sea en blanco y negro y que todos sus personajes estén completamente envueltos en gruesas capas de ropa.

Rucka se ha ganado una reputación por su habilidad para crear personajes bien definidos y creíbles, y el elenco de Whiteout no es la excepción. Usando solo sus diálogos, Rucka crea un grupo de personajes secundarios interesantes y complejos, lo que ayuda a sentar la atmósfera de la serie. Carrie y Lilly se convierten en un inusual equipo de detectives en una carrera contra el tiempo mientras intentan descubrir al asesino y sus motivos antes de que éste pueda asesinar a todos los potenciales testigos en McMurdo. La caracterización de las dos mujeres es impecable, convirtiéndose en dos personajes de caracter fuerte y con personalidad propia sin caer en el uso de clichés para personajes femeninos fuertes.

Whiteout es una gran lectura que generó una secuela, Whiteout: Melt, la cual tal vez comente en otra ocasión. Hace unos años se habló insistentemente de que Reese Weatherspoon había adquirido los derechos para llevar la historia al cine como productora y protagonista, pero la versión se fue diluyendo al correr del tiempo. Sin embargo, Joel Silver, productor de cintas como The Matrix o Superman Returns, firmó un acuerdo para producir 15 películas de bajo presupuesto (si podemos llamar "bajo" a un rango de entre 10 y 40 millones de dólares) en los próximos seis años. La primera de estas películas, de acuerdo a la revista Variety, sería Whiteout, que aparecería bajo el cobijo de la compañía Dark Castle Entertainment, propiedad de Silver. Se espera que la filmación comience en los próximos meses y el estreno sería a principios del 2008.

3 de noviembre de 2006

11 - PPC - Muertos



Por Alberto Calvo

Dado que nadie comentó sobre el formato usado en la entrega anterior de Predicando para el Coro, he decidido hacer lo que suelo hacer en estos casos: lo que se me da la gana. Así que para esta semana mezclaré un poco de ambos formatos: será mayormente temático, pero difuso, a veces amenazando con salirme por la tangente, y habrá algunas imágenes.

Aprovechando que en México (no sé si en alguna otra parte de hispanoamérica haya alguna celebración similar) acaba de pasar el Día de Muertos y en EEUU y otras partes del mundo el All Hallows Eve ó Halloween, ó incluso el Samahin, echemos un vistazo al papel de La Muerte en los comics...

La muerte siempre ha sido un elemento importante dentro de la ficción en todas sus formas, a veces como una forma de justificar la motivación de los personajes, otras para plantear el conflicto de la historia o, más comúnmente, como desenlace definitivo. Como forma narrativa los comics no están exentos del uso de la muerte como recurso narrativo. Desde los albores del medio -refiriéndome con esto al inicio de la industria como tal, a finales de los 1930s, para no caer en controversias- la muerte ha sido una parte esencial de las historias.

En los títulos de superhéroes su uso e importancia han variado a través de los tiempos, pero siempre ha sido un elemento presente. Tal vez el ejemplo perfecto de la importancia que puede tomar la muerte de un personaje sea Batman, alter ego creado por Bruce Wayne a consecuencia de la trágica muerte de sus padres. Enfrascado desde entonces en una guerra personal que no puede ganar, el Hombre Murciélago ha tenido infinidad de roces con la muerte, perdiendo a lo largo del camino a una gran cantidad de aliados y enemigos.

Y precisamente la muerte de uno de sus aliados, Jason Todd, el segundo adolescente en portar el traje de Robin, se convirtió en la primera muerte utilizada como herramienta mercadológica dentro del medio. En A Death in the Family (Una Muerte en la Familia), obra de Jim Starlin y Jim Aparo, la historia plantea la búsqueda de la madre del joven compañero de Batman, pero al entrar en escena el Joker la situación se vuelve potencialmente mortal. El final del penúltimo capítulo de la historia mostraba una explosión en una bodega dentro de la cual se encontraba el Joven Maravilla. En ese mismo número aparecían dos números telefónicos, mediante los cuales se daba a los lectores la posibilidad de decidir el destino de Jason Todd. Un número era para votar a favor de su supervivencia, el otro para condenarlo a muerte. Aunque la votación fue muy cerrada, Jason Todd probó no ser del agrado de sus lectores.

Y ese fue el comienzo de la explotación de la muerte como vehículo para incentivar las ventas. Sin duda el caso más sonado fue el de La Muerte de Superman. Durante meses, y su compañía matriz, DC ComicsWarner Bros. Entertainment, desplegaron una intensiva campaña publicitaria donde se anunciaba lo que parecía imposible: la muerte del héroe más grande de todos. Y la campaña fue un éxito. La importancia de Superman como ícono de la cultura popular contemporánea quedó de manifiesto, generando una espectacular cobertura mediática. Periódicos, canales de televisión y estaciones de radio que normalmente ignoraban a los comics, dedicaron múltiples espacios a comentar la noticia. Gente que jamás había leído o comprado un comic mostraba interés por conocer los detalles y las ventas del personaje alcanzaron niveles no vistos en décadas.

Y menos de dos años después, Superman estaba de vuelta.

Ese regreso del más allá no despertó la misma curiosidad que la muerte, ni tampoco los posteriores intentos de seguir explotando el suceso, como la publicitada historia de La Muerte de Clark Kent. Aparentemente el truco, al igual que sucede con los de los magos, solo funcionaba una vez ante cada público. Pero eso no detuvo a la industria. DC lo intentaría de nuevo unos años más tarde, esta vez "matando" a Green Arrow. Todd McFarlane ensayó una variante al anunciar la muerte de un personaje de Spawn, pero sin anunciar quien sería, bajo el creativo slogan de "Uno morirá, pero ¿quién?". Marvel respondería con la muerte de la Tía May en las páginas de Amazing Spiderman.

Cabe señalar que no siempre se buscaba publicitar la muerte de un personaje. En ocasiones se preparaban las historias de manera que la muerte de algún protagonista se diera como consecuencia lógica de la historia, apostando al shock que pudiera representar para los lectores. Así fue como murieron, por ejemplo, Green Lantern/Parallax (Hal Jordan), ó el Green Goblin II (Harry Osborn).

Y tal vez hayan notado unas particularidad dentro de todas estas muertes. Con excepción de los padres de Bruce Wayne, todos los personajes cuyas muertes he mencionado aquí, están actualmente vivos dentro de sus respectivas continuidades.

Y entonces, ¿cual es el valor real de matar a un personaje? La Saga de Fénix Oscura, narrada en las páginas de Uncanny X-Men por Chris Claremont y John Byrne, es una gran historia, y la muerte del personaje de Fénix al final de la misma era la única resolución posible para la historia. Lamentablemente se ha convertido en el ejemplo perfecto de que en los comics la muerte es solo una condición temporal. ¿Cuantas veces hemos visto morir a Jean Grey, solo para que eventualmente reaparezca? Cuando Claremont decidió revivirla una y otra vez durante la década de los 80s, se convirtió en una frase regular entre los fans el decir que "En Marvel nadie permanece muerto, excepto Bucky y el Tío Ben".

El Tío Ben aún está muerto, pero solo porque en Marvel tiene una función que sería el equivalente a la de los padres de Bruce Wayne en DC. Es la fuerza motivacional detrás de Spiderman. Si el Tío Ben regresara de entre los muertos, es muy probable que Peter siguiera siendo un héroe. No podemos olvidar que la educación moral que recibió no permitiría que fuera de otro modo, pero tal vez no tendría la misma resolución para sobreponerse a cualquier obstáculo o adversidad si no fuera por esa pizca de sentimiento de culpa, esa necesidad de mostrarse a sí mismo que es digno de poseer sus poderes y sobre todo, la necesidad innegable de cumplir con la promesa hecha ante la tumba de su tío de no decepcionar a nadie, de no volver a fallarle a nadie.

En cuanto a Bucky, el joven compañero del Capitán América en los 40s, bueno, él también está de vuelta entre los vivos, pero su regreso fue orquestado y ejecutado por Ed Brubaker de una manera tal, que no encuentro los argumentos suficientes para recriminarle a nadie por ello. Pero no todos los muertos regresan. El Capitán Mar-Vell original sucumbió ante una fuerza más poderosa que las armadas espaciales y supervillanos a que enfrentó a lo largo de su carrera. El cáncer logró derrotarlo. Y eso dio origen a otra forma de "regresar" a un personaje de entre los muertos: por legado. Actualmente hay un nuevo Capitán Marvel, quien es hijo del original, y también entre los villanos se da el caso. El Kraven actual también es hijo del original.

También es importante mencionar que en ocasiones la muerte se ha convertido en un personaje. Thanos, uno de los villanos más importantes de Marvel, justifica todos sus intentos por destruir el Universo como un acto de amor y adoración hacia La Muerte. En DC incluso hay varias versiones de La Muerte como personaje, siendo la más conocida la versión que Neil Gaiman creara en las páginas de Sandman y la cual aparece dentro de los títulos de la línea Vertigo; y la más extraña y menos conocida el Black Racer, quien forma parte de la mitología de los New Gods y el Cuarto Mundo, creación de Jack Kirby. La versión de Gaiman incluso ha protagonizado un par de miniseries y aún está en proceso de preproducción -lento pero aún no en el limbo- una versión cinematográfica.

En fin, esto me ha tomado más espacio del que yo pensaba y aún queda mucho del tema por comentar. Pero tendrá que ser para otra ocasión. Tal vez para la próxima entrega, o quizás para el próximo año. No lo sé. Si alguien tiene alguna sugerencia, pregunta o comentario, lo tomaré en consideración antes de decidir cualquier cosa.

Hasta la próxima.

1 de noviembre de 2006

04 - EaC - ¿De qué se viste el Ñoño?

Escupiendo al Cielo en Comic Verso

Por Cristian Badilla.

El viernes pasado, tal como conté en una nota de este Blog, fue el lanzamiento de Héroes, un nuevo Comic chileno, del cual espero hacer una critica cuando me haga el tiempo de leerlo.

Decir lanzamiento es un poco errado y tal vez exagerado, en especial porque no cumplió con las características de tal, no hubo palabras de buena crianza de algún invitado especial, ni exhibición del proyecto de trabajo, ni plan editorial, ni nada de nada. Fue más bien la oportunidad para comprar el Comic y conversar un poco con los artistas que participan en dicho proyecto, cosa que le da valor por si solo, ya que no es algo que se vea todos los días.


Aun así, hay algo que me llamo la atención, que no tiene nada que ver con el lanzamiento mismo, ni la calidad del trabajo presentado (cosa que ya anuncie no es para esta columna). Y es que por lo menos cuatro personas del equipo creativo usaban una polera que los identificaba con algún superhéroe (Flash, Green Lantern, Superman y Batman).Hecho bastante irrelevante, ya que la calidad del producto no pasa por su ropa de fanático, sino más bien por el manejo en el arte de narrar y de dibujar. Por lo que como gancho no sirve de nada, probablemente termina siendo una prenda más para decir “Soy un tipo “cool” que se algo de Comics, admírenme…” ¿Seria distinto si se disfrazaran?

Como las cosas no pasan porque si, la semana pasada estaba viendo los primeros cinco capítulos de “Studio 60 on Sunset Strip”, la nueva serie de Aaron Sorkin, y en uno de los primeros capítulos, el personaje de Matthew Perry se sienta con el grupo de escritores de un show estilo SNL, los queda mirando y les reprocha su actitud y su forma de vestir. Ellos les contestan que se relaje, que es comedia lo que escriben, a lo que él les responde algo relacionado con que en realidad es trabajo, solo era comedia si pasaba y salía en pantalla, que deberían comportarse y vestirse con la seriedad de un trabajo como cualquier otro.

Probablemente no me hubiera puesto a pensar en la forma de vestir de los Ñoños, ya sea del lado de los artistas como de los fanáticos, si no es por dicha escena que me vino a la cabeza y que hoy mismo mientras escribo esta columna, fuera la fiesta de Halloween. Fiesta que a los estadounidenses les encanta celebrar, y que incluso también ahora a los chilenos quienes encontraron un motivo para vender más dulces y organizar fiestas temáticas, y por un lado más agradable ver a los niños disfrutar de todo el asunto de salir a recolectar caramelos y los más grandes disfrutar con los especiales de películas en la televisión.

Pues entonces… el Ñoño que se disfraza… ¿valida su fanatismo? ¿Es más fanático que el resto de los compradores de Comics?


Veamos, primero hay que decir que la batuta del Nerd disfrazado no la tiene el comiquero, esa distinción recae tal vez en el fanático de Star Trek, seguido a la par con el Ñoño fanático de Star Wars, personajes más preocupados en discutir sobre si las naves de la Federación o las Naves imperiales tienen mejores baños para sus tripulantes, si tienen las suficientes insignias en su chaqueta… en vez de mirar a la tipa que tienen en sus narices vestida de Princesa Leia cuando era prisionera de Jabba The Hut. Y antes también esta el fanático del Anime y del Manga, que por Comic oriental que sea, honestamente sabemos que no es lo mismo.

Solo después viene el fanático de los Comics, que se cree el cuento y de verdad piensa que puede parecer en algo a su personaje favorito.

Ahora el parecer en algo (cosa que rara vez sucede), no le dará poderes algunos, tampoco le dará respeto entre sus pares comiqueros, más que un simple comentario de aprobación o desaprobación por los trajes, y siempre una sonrisa segura. Este tipo en realidad esta obsesionado con tal o cual personaje, no con un manejo global de la industria. Le da lo mismo cuales son las razones editoriales para tal o cual cambio en la historia de su personaje favorito, lo único que le importa es que se hizo y que lo que ha leído todo este tiempo es lo único que vale, como que un Batman oscuro es el único que importa, como que un Spider-Man casado es el único que vale, como que Hulk siempre fue verde o que la continuidad en todos los casos debe primar incluso por sobre una buena historia. Esa obsesión llega a tal que lo lleva a vestirse como tal en alguna convención y si no le alcanza para el traje, se viste de cualquier cosa con tal de poder entrar a la convención (muchas veces a un precio mas barato) y despedazar al que si pudo hacer el bendito traje.


El artista debe estar en un nivel superior al del Ñoño, nunca a la par, el Ñoño emula al héroe que crea o desarrolla el artista, no al revés. El Ñoño no puede ser la inspiración para el personaje, en especial porque la estética del personaje se iría un poco al carajo.
Si el artista se pone la polera de un personaje, debe ser siempre como acto de humildad hacia el fanático, pero jamás el acto de ser uno más. En especial porque implicaría que potencialmente podría ser el mismo loco capaz de disfrazarse.


Pero siempre hay una que otra excepción a la regla.
El Superman de color, el de esta foto que todos nos hemos reído y de la cual hemos preguntado más de una vez quien diablos es. Ese fanático si esta en un nivel superior al de todos los artistas del mundo, ese personaje gracias a su tenacidad si encontró la forma de estar lado a lado con su héroe favorito, cosa que muy pocos fanáticos alguna vez pudieron hacer. Nadie sabe su nombre, pero todos lo conocen, por lo menos los fanáticos del Comic, cosa que es más que la que varios artistas pueden decir y más de algún fanático escritor de columna barata.

Por ultimo, supongo que también es la excepción la mujer de Paul Dini, la mago Misty Lee, que un día se levanto y pensé que era más cool vestirse como Zatanna, el mismo personaje que incluso su marido escribió en un especial de Vertigo, aunque aquí me queda la duda de la cualidad del fanatismo, con la cantidad de oportunismo. Supongo que dejara el look el día que su marido deje de trabajar mayoritariamente para la DC Comics.

¡Hasta quince días más!


29 de octubre de 2006

04 - MFD - La era Roy Thomas/Neal Adams


Por Alberto Calvo

Para 1969 era perfectamente claro que X-Men era el título de Marvel con las ventas más pobres. Después de la salida de Lee y Kirby de la serie, Roy Thomas y Werner Roth se hicieron cargo de la serie (1966) por los siguientes dos años de manera más o menos regular, con algunas colaboraciones en el arte de Don Heck y un par de números de Jim Steranko. Durante 1968 y principios del '69, el título fue escrito mayormente por Gary Friedrich y Arnold Drake, en tanto que el arte corrió por cuenta de Don Heck y Werner Roth.

Las ventas del título seguían cuesta abajo y era evidente que se necesitaba hacer algo para revitalizar las ventas. Roy Thomas regresó a escribir la serie con el número 55, y un número más tarde se integraría al equipo creativo el ilustrador más revolucionario e innovador de la época (con la única posible excepción de Steranko): Neal Adams.

Los guiones no representan mucha diferencia. Thomas es capaz de escribir en tono sobradamente melodramático tan bien como Stan Lee ("Monstruos. Tres de ellos. ¡Cada uno más feo que los demás!") y también puede desarrollar ideas tan inocentes o, de acuerdo a los estándares actuales, ridículas como áquel: misiles concusivos (es decir, no esplotan al alcanzar su objetivo. Si los disparas contra un hombre volador el impacto no lo matará, solo lo dejará inconsciente. El resultado de su caída es cosa aparte), o un vampiro que se alimenta de energía vital y tiene apariencia de Pteranodon porque lo mordió un Pteranodon mágico.

El principal atractivo de esta etapa es, sin duda, el arte de Adams. Unos meses atrás Adams había causado revuelo con su trabajo en Strange Adventures, para la DC, y pronto se convirtió en uno de sus más importantes artistas para portadas. Comparado con otros artistas de la época, Adams resaltaba por el dinamismo de sus imágenes. Poseedor de un estilo más realista y natural que el que predominaba en la industria en ese entonces, su trabajo resultaba fresco y diferente, lo que lo convirtió en la elección ideal para tratar de salvar de la cancelación a los X-Men.

El gran mérito de Thomas en esta etapa fue trabajar en el desarrollo de los personajes y fijar cual era el lugar de los mutantes en el Universo Marvel como una minoría temida y odiada, lo cual se hace evidente desde su trabajo en los números 57 - 59, donde aparece la segunda generación de Centinelas. Durante ese arco hacen una breve aparición la mayor parte de los mutantes aparecidos en la serie hasta ese momento, lo que parece ser un intento de Thomas por depurar y aclara quienes son mutantes y cual es su rol dentro del Universo Marvel. También es de destacar la notoriedad que empieza a dar a dos personajes secundarios introducidos poco antes de su regreso al título: Lorna Dane (Polaris) y Alex Summers (Havok), este último hermano de Scott (Cyclops).

Thomas y Adams permanecen como equipo creativo hasta el número 63, aunque Thomas escribe el 64 y el 66 y Adams dibuja el 65. A pesar de mejorar las ventas de la serie, el cambio no es lo suficiente notable para evitar la cancelación del título con el número 66 de la colección. Una nota en la página de cartas explica a los lectores que el nivel actual de ventas de la serie no es suficiente para seguirla publicando. Curiosamente, al momento de la cancelación la serie vendía casi 200,000 ejemplares, cifra que sin duda sería vista con agrado por cualquier editor en el mercado actual.

Nueve meses después de la cancelación el título fue revivido como una serie de reimpresiones de números antiguos de la serie retomando la numeración en el número 67 y continuando hasta el 93. En el verano del 75 aparecerían Giant Size X-Men #1 y X-Men #94 presentando un nuevo equipo de mutantes y las primeras historias nuevas de los X-Men en más de 5 años y marcando el inicio de la Edad Moderna de los X-Men y su continuidad propiamente establecida. Pero eso es algo que empezaremos a analizar dentro de 15 días, porque la próxima entrega de Mutantes for Dummies estará dedicada al primer esfuerzo realmente a fondo de retro-continuidad mutante: The Hidden Years (Los Años Ocultos).

************* *************

Empezando esta semana arrancamos con una sección dentro de esta columna, Conoce a tus Mutantes. Dado que tratar de hacer "biografías" de los personajes involucraría por necesidad el mencionar elementos de la continuidad que aún no hemos explicado, por el momento solo se tratará de fichas con algunos datos básicos de los personajes y una breve semblanza de su historia previa a su participación en las páginas de X-Men. Más adelante, y una vez que haya concluído el vistazo general de los X-Men a través de los años, intentaré ahondar más en las historias de cada personaje. Así que para empezar, los dos líderes ideológicos de la mutandad.

Profesor X

Nombre Real: Charles Francis Xavier
Nacionalidad: Estadounidense
Primera Aparición: X-Men (1a serie) #1

Poderes y habilidades: A menudo referido como la mente más poderosa en el planeta, Xavier posee habilidades telepáticas que le permiten leer mentes, proyectar sus pensamientos, separar su forma astral de su cuerpo, manipular los pensamientos de otros, alterar recuerdos, controlar la mente de otros y crear ilusiones. En la continuidad actual ha perdido todas sus habilidades telepáticas.


Historia: Charles Xavier es hijo de Sharon y Brian Xavier, éste último un reconocido físico nuclear quien trabajaba en un proyecto secreto en Nuevo Mexico. Se cree que los poderes de Xavier se manifestaron a temprana edad -e incluso pudieron surgir a causa de- como consecuencia de la exposición de sus padres a sustancias radiactivas. A la muerte de Brian, Sharon se casó con un colega de Brian, Kurt Marko, quien maltrataba tanto a Charles como a su hijo de un matrimonio previo, Cain. Sharon murió cuando Charles era un adolescente, dejando a Charles a cargo de Marko hasta la muerte de éste durante un accidente de laboratorio.

Desde pequeño Charles había manifestado un intelecto superior al de los demás y pronto se convirtió en un destacado estudiante, así que no sorprendió a nadie que obtuviera una beca para asistir a la Universidad en Oxford. Ahí conoció a Moira Kinross, de quien se enamoró y con quien pensaba casarse. Antes de que ello pudiera ocurrir, Charles fue sorteado en el ejército y enviado a la guerra. Mientras se encontraba en el frente Moira rompió su compromiso, así que Charles, decepcionado, se dedicó a viajar por el mundo una vez liberado del servicio militar. Durante sus viajes decubrió la existencia de otros mutantes que, como él, habían desarrollado habilidades que los separaban del resto de la humanidad, lo que eventualmente lo llevaría a fundar su escuela para jóvenes mutantes.


Magneto

Nombre Real: Magnus
Otros aliases: Erik Lensherr, Erik el Rojo, Michael Xavier
Nacionalidad: Polaco
Primera aparición: X-Men (1a serie) #1

Poderes y habilidades: Magneto puede manipular las corrientes magnéticas para controlar todas las formas de electromagnetismo, lo que le permite levitar y manipular cualquier objeto hecho de metal, proyectar campos de fuerza, generar calor y/o electricidad, manipular el flujo sanguíneo de otros pudiendo ocasionar inconciencia o aneurismas, y absorber frío o electricidad.


Historia: Se sabe que Magneto fue prisionero de los nazis en un campo de concentración y que perdió a su familia (esposa e hija) durante ese periodo de tiempo. Fue voluntario en un hospital en Israel, donde conoció a y se hizo amigo de Charles Xavier. En un principio ninguno de los dos sabía sobre la condición de mutante del otro, y fue hasta un enfrentamiento con una guerrilla que ambos utilizaron sus poderes abiertamente frente al otro. Después de ese incidente fue que ambos establecieron su ostura sobre la que consideraban debía ser la relación entre humanos y mutantes.

Separados entonces, Magnus y Xavier se verían de nuevo hasta después de la formación de los X-Men, en la que sería la primera de muchas confrontaciones.

27 de octubre de 2006

06 - RC - Love Fights

Por Alberto Calvo.

No es un secreto que soy un gran admirador de muchos autores de comic que han hecho su carrera manteniéndose alejados de las historias de superhéroes. Y no se trata de renegar del género o pretender asumir una pose pseudo-intelectualoide de "los comics de superhéroes son para niños" o algo por el estilo, sino que simplemente encuentro refrescante la diversidad temática en mis lecturas.

Andi Watson es precisamente uno de esos autores que menciono. Famoso por su trabajo en historias que giran alrededor de personajes comunes en entornos cotidianos, como Breakfast After Noon o Slow News Day, o en entornos no tan cotidianos como en Skeleton Key o Geisha (eventualmente dedicaremos espacio a algunas de esas series), Watson no es precisamente un creador cuyo nombre pueda ser asociado con superhéroes.

Pero eso no significa que sea totalmente ajeno al género, como consta por su trabajo escribiendo Namor hace unos años como parte de la línea Tsunami de Marvel Comics, o mejor aún, en su propia miniserie:

LOVE FIGHTS

Guión, Dibujo y Portadas: Andi Watson
Editado por: Oni Press, 2003-2004.

En su página, Oni Press describe a Love Fights como una mezcla entre Marvels, la novela gráfica obra de Kurt Busiek y Alex Ross, y Serendipity, la película protagonizada por Kate Beckinsale y John Cusack; o bien como una versión romántica de Powers. Y la verdad no se me ocurre otra manera de describir esta historia. El único otro punto de comparación que pudiera resultar de ayuda para quienes no estén familiarizados con el trabajo de Watson serían los números de Astro City dedicados a seguir las vidas de gente común en un mundo lleno de superhéroes, pero aún así siento que dejo algo fuera.

Jack y Nora se conocen en el subterráneo, y lo que debiera haber sido una historia tradicional de amor a primera vista se convierte en algo completamente diferente cuando su camino y su encuentro son abruptamente interrumpidos por una pelea entre superhéroes y supervillanos.

Jack es un dibujante de comics, encargado de ilustrar las aventuras oficiales de The Flamer, el héroe más grande de Paragon City. Es tímido e inseguro y aunque disfruta su trabajo no se siente del todo a gusto con el; acaba de conocer a una chica que podría ser el amor de su vida pero no se atreve a invitarla a salir; su entintador le informa que va a dejar su trabajo porque le ofrecieron hacer arte completo en una serie con la editorial competidora así que ya no serán equipo; le asignan como nuevo entintador a un sujeto apodado "el carnicero" y su gato lleva días perdido.

Pero le queda el consuelo de que podría estar peor.

Por su parte, Nora es asistente editorial en un tabloide especializado en chismes sobre superhéroes, y muere por una oportunidad de escribir y convertirse en reportera, y ahora tiene su gran oportunidad. Lo único que tiene que hacer es destruir la reputación y acabar con la carrera de The Flamer, y muy probablemente con la de Jack también.

El arte de Watson solo puede ser descrito como minimalista. Con un estilo que mezcla el diseño de algunos mangas de acción con el trazo limpio y firme de algunos cartonistas europeos y con un inteligente uso de grises, Watson recrea un mundo realista y fantástico a la vez. Ya sea que se trate de escenas tan comunes como dos gentes caminando por la calle o sentadas en un café, o de un escondite secreto o secuencias de acción de tintes épicos-heroicos, su trabajo siempre es claro y fácil de seguir.

En cuanto a la historia, resulta engañosamente simple. El centro argumental es la relación entre Jack y Nora, pero el trasfondo presenta un par de tramas secundarias muy entretenidas. En el caso de los fans de superhéroes, creo que encontraran particularmente atractivos los sub-plots donde se resuelve la desaparición de Guthrie, el gato de Jack, o la investigación documental de los archivos de la Edad de Plata y la Edad Oscura de los comics de The Flamer en busca de pistas para resolver el misterio que puede lanzar la carrera de Nora.

Love Fights es una lectura ampliamente recomendada tanto para fans de superhéroes como para quienes no tengan ningún interés en el género, situación posible gracias al extraordinario manejo que Watson hace de temas universales como el amor, la amistad o el honor.

Sé que existe una edición en español bajo el título de "Peleas de Enamorados", pero ignoro la calidad de la traducción o que tan difícil de conseguir sea, pues sólo la he visto en Amazon.

21 de octubre de 2006

10 - PPC - Miscelanea comiquera



Por Alberto Calvo

Llegamos a la décima entrega de Predicando para el Coro, primera columna de Comicverso en alcanzar esa marca. Ustedes se imaginarán que ello pudiese ser motivo de una celebración, o al menos servir como pretexto para tratar algún tema especial en esta ocasión.

Sin embargo, me gustaría pensar que todavía no soy tan previsible. Así que en lugar de dedicar este espacio a un solo tema, esta vez comentaré diferentes noticias o situaciones del mundo de los comics que pudiesen ser de interés para alguien. Después de nueve columnas me gustaría pensar que ya se han hecho una idea de que tan necio puedo ser o de lo fácil que es distraerme, cambiar de tema, o simplemente deambular de un tema a otro sin ningún sentido aparente. Ahora tendrán la oportunidad de disfrutar el eclecticismo y excentricidad que suele caracterizar mis opiniones sobre diversos temas sin necesariamente llegar a alguna conclusión. Lo cual juega un poco contra el título de la columna, pues ahora intentaré evitar que esto se empiece a parecer a "El sermón de la semana" (o de la quincena).

Así que sin más preámbulo, Predicando para el Coro presenta su primera Miscelánea Comiquera...

* Retomando momentáneamente el tema de mis columnas más recientes en relación a los formatos de comic y la continuidad, esta semana se anunció el final de Nextwave: Agents of H.A.T.E. como serie regular. Warren Ellis, autor de la serie ilustrada por Stuart Immonen, publicó en su blog y en su lista de correos el anuncio oficial. La idea original de Ellis era hacer la serie durante un año (doce números) y después heredarla a algún otro autor, de un modo similar a lo que hizo con The Authority, donde él y Bryan Hitch hicieron doce números y le pasaron la estafeta a Mark Millar y Frank Quitely. Tanto Ellis como Immonen parecían estarse divirtiendo y estaban analizando la posibilidad de quedarse en el título por un año más, pero el nivel de ventas de la serie hacía incosteable el mantenerlos a ambos como equipo creativo en la serie y por ello se decidió cancelar la serie continua con el número 12.

Sin embargo, ese no será el final de la serie. Es decir, la serie se acaba, pero el título sigue. Tras haber jugado con números y proyecciones, Marvel llegó a la conclusión de que podía mantener al equipo creativo y seguir publicando el título si este dejaba de ser una serie regular. Así que después del número 12, Nextwave se convertirá en una serie de miniseries, lo cual yo he postulado en varias ocasiones como el formato ideal para comics de superhéroes. No sólo permite tener historias completas numeradas de forma accesible, también facilita la reimpresión en tomos, y permite desarrollar un calendario de publicación que permita a los autores trabajar en otros proyectos sin necesidad de retrasos o cambios de fechas de salida. Ojalá que el nuevo esquema funcione satisfactoriamente y otras series sigan el ejemplo...

* Hellblazer cambiará una vez más de escritor. Andy Diggle se hará cargo de la serie a partir del número 230, que debe salir a la venta en marzo próximo. Diggle sustituirá a Denisse Mina, quien actualmente escribe la serie, y algo que muchos fans han destacado es que se trata de un autor británico, o más específicamente, inglés, siendo que históricamente han tenido mejores resultados narrando las historias de John Constantine los escritores de esa nacionalidad. Constantine fue creado por Alan Moore en las páginas de Swamp Thing, y algunos de los escritores más destacados en la serie han sido Jamie Delano, Neil Gaiman, Garth Ennis, Warren Ellis y Mike Carey, todos ellos de origen inglés.

Si bien no creo que la nacionalidad o país de origen de un escritor o dibujante tengan nada que ver con su talento, si me parece que el caso de John Constantine/Hellblazer es especial. Me explico. Las islas británicas tienen una antiquísima tradición de magia, fantasmas y fenómenos paranormales, y eso es algo a lo que se ha sacado provecho a lo largo de los años en títulos como Swamp Thing, Sandman, The Books of Magic o Hellblazer. John Constantine es uno de los magos más poderosos del mundo, y para fines prácticos se podría decir que es el shamán de la Tierra. Y si bien puede ejercer sus poderes y habilidades en cualquier parte del mundo, éstas se dan siempre de un modo más natural en su tierra natal. Siempre he considerado que el personaje secundario más importante dentro de Hellblazer es Londres. Muchos personajes van y vienen, mayormente dependiendo de las preferencias de cada escritor, pero Londres es una presencia constante y de gran importancia en la vida de Constantine.

Por poner un ejemplo, hace un par de años el escritor regular del título era Brian Azzarello, quien recibió críticas encontradas durante su estancia en la serie. Casi todos sus números tienen lugar en América, lo que yo siento fue el principal factor en la diferencia de opiniones respecto a su trabajo. Aquellos lectores que llegaron a Hellblazer siguiendo a Azzarello por su trabajo en 100 Bullets o en otras series recibieron con agrado su trabajo, pero la mayoría de los lectores habituales del título se sintieron (como yo) un tanto decepcionados. Y es que sus historias no son malas, pero por alguna razón se sienten ajenas al canon de Hellblazer (Y a mi parecer, sucedió exactamente lo mismo con la película). Cuando Mike Carey le sucedió en el título, Constantine regresó a las islas y las historias adquirieron otra vez ese extra que le añade atmósfera al título. Y es que ese aire de desolación y decadencia que rodea a algunas de las ciudades más antiguas del mundo le sienta a la perfección a Hellblazer, y es algo que se necesita conocer para poder reflejarlo al escribir.

No sé que nacionalidad tenga Denisse Mina, pero ella trasladó a Constantine a Escocia y la atmósfera no se perdió. Aunque he de decir que si se siente diferente su forma de interpretar al cínico hechicero. No quiero sonar sexista, pero puede que sea porque el toque femenino es algo que no le sienta del todo bien a Constantine. A fin de cuentas, creo que Andy Diggle puede ayudar a que Hellblazer recupere su gloria pasada, pero más por su talento que por su nacionalidad o sexo.

* Y ya que estábamos con lo del sexo, Marvel Comics lanzará un nuevo título siguiendo las nuevas aventuras de un viejo personaje. Bueno, no exactamente. En realidad se trata de una miniserie protagonizada por la nueva encarnación de un viejo héroe secundario de la editorial: White Tiger. Lo que tiene de diferente esta serie en particular es que el actual poseedor de los amuletos del tigre blanco no es un él, sino ella. No es la primera vez que se cambia el género de un personaje. En DC recuerdo el caso de Vigilante, el de Wildcat, e incluso el de Flash, pues Wally West había elegido para sucederlo a Jesse Quick, quien incluso adoptó el nombre de Kid Flash. También en un número reciente de Superman/Batman hicieron algo parecido al intercambiar los cuerpos de Superman y Batman por los de Power Girl y Huntress. En Image hubo un crossover entre varios títulos donde cambiaron el sexo de varios héroes. Nunca lo leí, así que no se cual habrá sido el resultado, pero recuerdo que amenazaban con que el cambio sería permanente al menos para un personaje. Pero no recuerdo que en Marvel se haya hecho algo similar. A menos, claro, que cuente el caso del Captain Marvel en los Avengers (Mar-Vell / Monica Rambeau) o el de Thor en Earth X.

No sé que esperar de la nueva serie, la cual se desprende del trabajo de Brian Michael Bendis en Daredevil, pero lo único que sé es que Angela del Toro llena mucho mejor el uniforme del White Tiger que su tío Hector, lo que en realidad no me sorprende mucho, pues creo que el único héroe que se ve bien de blanco es el Moon Knight (el Space Ghost no cuenta porque usa capucha y capa negras).

Pues bien, en vistas de que esto ya se prolongó más de lo que yo pensaba, mi comentario sobre el previo de WildCats quedará pendiente para la próxima entrega (aunque hubiera sido agradable ligarlo luego de la mención anterior a Wildcat).

Me gustaría escuchar sus opiniones respecto al formato de esta columna, ¿es mejor así o con un sólo tema? ¿es más cómoda para leer o menos aburrida con las imágenes? Esperamos todos sus comentarios, preguntas, quejas y sugerencias en el enlace que está abajo o en comicverso@gmail.com

18 de octubre de 2006

03 - EaC - Crazy, bien Crazy All


Por Cristian Badilla


Bien Crazy All cuando se trata de colocar una sucursal.

Para el fanático chileno no es extraño el término “Crazy All Comics”. Incluso puede que para algunos extranjeros, en especial españoles y argentinos metidos en el mundo de la publicación y edición, tampoco sea un término extraño (historia que da para un reportaje largo y tendido, que bordea algunos mitos y una cuantas verdades).

Para los que no saben, la Crazy (en su termino corto que usan los fanáticos) es tal vez la tienda de Comics de mayor data en Chile, vendiendo material, especialmente el publicado en España, desde hace más de una década.

La tienda se ha mantenido en base a la exclusividad (más de hecho que contractual) que durante mucho tiempo tuvo de algunas ediciones Zinco, Planeta, Norma y Glenat, entre varios otros; y en los últimos años por el abuso de esta posición mencionada en varios de los precios de sus productos.

Toda persona que compraba Comics a mediados de los ’90 pasaba por la Crazy o sus subsidiarias, La Comiquería y las cerradas NN Komics y la Mega Crazy All Comics. Muchos venían de fuera de Santiago, varios extranjeros pasaban por sus puertas en busca de algo para sus colecciones.

Eran buenos tiempos, se iniciaba un boom de coleccionistas que luego se vería ahogado con tanta publicación en Kioscos de Vid, Forum y algunas cosas de Argentina que no tuvieron continuidad, sin mencionar a la fallida editorial chilena, Dedalos. Ñoños que después se vieron forzados a no comprar nada o comprar más de lo mismo cuando la Crazy no trajo nuevo material de Planeta y el material de Kioscos desapareció. Tampoco había otra alternativa real, hasta que surgió la tienda “Comic Chile” (ex Mundo Vid) con producto editado en México.

Aun así, La Crazy tuvo su clientela, y reforzaron en otras publicaciones también de España, manteniendo lo de Norma y Glenat que es su fuerte hasta el día de hoy. Y por qué no decir, que de la mano con la fuerza que agarro el Manga, con la exhibición de ciertas series de Anime en la televisión abierta.
Aun cuando pueda estar equivocado dudo que sea en la misma cantidad que en la década del ’90, que permitió que dos de las filiales, la “NN Komics” y la “Mega Crazy” estuvieran a menos 100 metros, como competencia la una de la otra, cosa que obviamente no tuvo un buen final (como termino eso, también es parte de otra historia que tiene más de pasión y cebolla que de papel y tinta).

Hoy en día el fanático, con todos los ir y venir de las tiendas, con los excesos de precio y la falta de publicaciones estables, ha aprendido (o quiero creer que lo hizo) a buscar sus Comics, viendo las mejores posibilidades en las tiendas. Donde haya mejor precio, calidad y variedad, atención, etc.
El fanático es feliz con varias tiendas, en especial bien surtidas o que se diferencien unas de otras.

¿Pero qué pasa cuando La Crazy no haya nada mejor que colocar una sucursal a menos de 1 cuadra de distancia de su tienda principal?


Hace algunos años era el equivalente a que se colocara un McDonalds frente al carrito de Hot-Dogs de la esquina, la inevitable muerte del carrito. Hoy creo que no es nada de temer.

Personalmente no me queda más que pensar que están completamente locos (ahora entiendo el nombre de la tienda).

Razones lógicas, de peso económico, pues no hay ninguna. Me costaría bastante creerle a un experto en Comercio que señale tener otra tienda en el mismo sector, para el mismo público objetivo vaya en algo a redoblar las ventas.

La tienda no es más grande (por el contrario es mas chica), no tiene mejor exposición, ya que aun cuando da a un calle principal su vitrina principal no, por lo que se ve (aun no inauguran) no hay material nuevo destacable, salvo el que podría ser el de DC por la española Planeta de Agostini.

Razones ilógicas hay varias, tal vez la primordial es que a media cuadra entre una y otra tienda hay otro local, “Shazam Comics”, desde hace poco más de un año, que vende en gran parte el mismo producto que era exclusivo de los de “La Crazy”, competencia que no es una tienda grande en espacio, pero se ha posicionado con un publico fiel, en parte por una buena atención, una renovación de material periódica y el plus que el Ñoño agradece de bajar a las masas, o sea opinar en los temas de los Ñoños, para los Ñoños y por los Ñoños. Debe ser porque su dueño resulta estar bastante cerca de ser un Ñoño más.

Uno se pone a pensar que les dio…
- ¿Creen que el Ñoño además es tonto?
Como dije, si el Ñoño hoy por hoy busca lo que quiere, a que diablos verá en dos tiendas iguales. Si el Ñoño quiere más tiendas, es porque en realidad quiere tiendas diferentes que le den opciones o que a última hora estén mas cerca de sus lugares, no que tenga que hacer el mismo viaje para ver las mismas cosas en dos tiendas que no difieren en nada, salvo por el tamaño del local.
- ¿Acaso en una habrán cosas más baratas?
Lo dudo, la Crazy si es famosa, aparte de su material, es por sus precios elevados
- ¿Acaso habrán más cosas?
También lo dudo, mal que mal en todas las tiendas se encuentra prácticamente los mismos productos, salvo casos específicos
- ¿Habrá una mejor atención?
Mismo local, mismos dueños, probablemente misma atención. Que no es mala, pero tampoco es la tienda amiga, que alguna vez fue en tiempos pasados, cuando algunas de sus sucursales eran administradas por “la ex” del dueño.

La mayor cantidad de tiendas, dudo seriamente que implique una rebaja en los precios, de hecho aumentara los costos generales de la tienda, lo incidirá directamente el los precios, que no necesariamente puedan subir, pero que jamás bajará de los actuales.

Uno podría decir que simplemente que el genio que pensó en esta sucursal, un día se levanto de la cama y pensó que la posibilidad de reventar a la competencia estaba por colocar otra tienda para “agarrar por los dos lados a los clientes” antes de llegar a “La Shazam”.

Si llega a tener razón, es porque los Ñoños son más tontos de lo que yo pensé. Aun cuando tiene el punto a su favor, y en contra de la inteligencia de algunos Ñoños, que “La Crazy” en una de sus sucursales fuera del sector mencionado en esta columna, tiene a otra tienda grande, la “Comic Chile”, exactamente arriba, y que muchas veces ha perdido más de un cliente Ñoño neófito, porque se confunden y no llegan hasta el piso donde esta la ultima tienda señalada.

De las tres columnas que llevo, esta es la que tengo más fe de que no se me va a devolver. La nueva Crazy, será más de lo mismo, no beneficiara realmente a los Ñoños.
Si me equivoco y se me devuelve, pues todos salen ganando, porque significará que hay mayor variedad, nuevos productos y precios baratos en una cuadra a la redonda, en el centro de Santiago de Chile.


Pero como el Ñoño en realidad cuando se trata de lidiar con comerciantes nunca gana, pues ya saben cual de las dos opciones será la que prime sobre la otra.

Nos leemos, por lo menos en esta columna, en quince días más.