29 de octubre de 2006

04 - MFD - La era Roy Thomas/Neal Adams


Por Alberto Calvo

Para 1969 era perfectamente claro que X-Men era el título de Marvel con las ventas más pobres. Después de la salida de Lee y Kirby de la serie, Roy Thomas y Werner Roth se hicieron cargo de la serie (1966) por los siguientes dos años de manera más o menos regular, con algunas colaboraciones en el arte de Don Heck y un par de números de Jim Steranko. Durante 1968 y principios del '69, el título fue escrito mayormente por Gary Friedrich y Arnold Drake, en tanto que el arte corrió por cuenta de Don Heck y Werner Roth.

Las ventas del título seguían cuesta abajo y era evidente que se necesitaba hacer algo para revitalizar las ventas. Roy Thomas regresó a escribir la serie con el número 55, y un número más tarde se integraría al equipo creativo el ilustrador más revolucionario e innovador de la época (con la única posible excepción de Steranko): Neal Adams.

Los guiones no representan mucha diferencia. Thomas es capaz de escribir en tono sobradamente melodramático tan bien como Stan Lee ("Monstruos. Tres de ellos. ¡Cada uno más feo que los demás!") y también puede desarrollar ideas tan inocentes o, de acuerdo a los estándares actuales, ridículas como áquel: misiles concusivos (es decir, no esplotan al alcanzar su objetivo. Si los disparas contra un hombre volador el impacto no lo matará, solo lo dejará inconsciente. El resultado de su caída es cosa aparte), o un vampiro que se alimenta de energía vital y tiene apariencia de Pteranodon porque lo mordió un Pteranodon mágico.

El principal atractivo de esta etapa es, sin duda, el arte de Adams. Unos meses atrás Adams había causado revuelo con su trabajo en Strange Adventures, para la DC, y pronto se convirtió en uno de sus más importantes artistas para portadas. Comparado con otros artistas de la época, Adams resaltaba por el dinamismo de sus imágenes. Poseedor de un estilo más realista y natural que el que predominaba en la industria en ese entonces, su trabajo resultaba fresco y diferente, lo que lo convirtió en la elección ideal para tratar de salvar de la cancelación a los X-Men.

El gran mérito de Thomas en esta etapa fue trabajar en el desarrollo de los personajes y fijar cual era el lugar de los mutantes en el Universo Marvel como una minoría temida y odiada, lo cual se hace evidente desde su trabajo en los números 57 - 59, donde aparece la segunda generación de Centinelas. Durante ese arco hacen una breve aparición la mayor parte de los mutantes aparecidos en la serie hasta ese momento, lo que parece ser un intento de Thomas por depurar y aclara quienes son mutantes y cual es su rol dentro del Universo Marvel. También es de destacar la notoriedad que empieza a dar a dos personajes secundarios introducidos poco antes de su regreso al título: Lorna Dane (Polaris) y Alex Summers (Havok), este último hermano de Scott (Cyclops).

Thomas y Adams permanecen como equipo creativo hasta el número 63, aunque Thomas escribe el 64 y el 66 y Adams dibuja el 65. A pesar de mejorar las ventas de la serie, el cambio no es lo suficiente notable para evitar la cancelación del título con el número 66 de la colección. Una nota en la página de cartas explica a los lectores que el nivel actual de ventas de la serie no es suficiente para seguirla publicando. Curiosamente, al momento de la cancelación la serie vendía casi 200,000 ejemplares, cifra que sin duda sería vista con agrado por cualquier editor en el mercado actual.

Nueve meses después de la cancelación el título fue revivido como una serie de reimpresiones de números antiguos de la serie retomando la numeración en el número 67 y continuando hasta el 93. En el verano del 75 aparecerían Giant Size X-Men #1 y X-Men #94 presentando un nuevo equipo de mutantes y las primeras historias nuevas de los X-Men en más de 5 años y marcando el inicio de la Edad Moderna de los X-Men y su continuidad propiamente establecida. Pero eso es algo que empezaremos a analizar dentro de 15 días, porque la próxima entrega de Mutantes for Dummies estará dedicada al primer esfuerzo realmente a fondo de retro-continuidad mutante: The Hidden Years (Los Años Ocultos).

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Empezando esta semana arrancamos con una sección dentro de esta columna, Conoce a tus Mutantes. Dado que tratar de hacer "biografías" de los personajes involucraría por necesidad el mencionar elementos de la continuidad que aún no hemos explicado, por el momento solo se tratará de fichas con algunos datos básicos de los personajes y una breve semblanza de su historia previa a su participación en las páginas de X-Men. Más adelante, y una vez que haya concluído el vistazo general de los X-Men a través de los años, intentaré ahondar más en las historias de cada personaje. Así que para empezar, los dos líderes ideológicos de la mutandad.

Profesor X

Nombre Real: Charles Francis Xavier
Nacionalidad: Estadounidense
Primera Aparición: X-Men (1a serie) #1

Poderes y habilidades: A menudo referido como la mente más poderosa en el planeta, Xavier posee habilidades telepáticas que le permiten leer mentes, proyectar sus pensamientos, separar su forma astral de su cuerpo, manipular los pensamientos de otros, alterar recuerdos, controlar la mente de otros y crear ilusiones. En la continuidad actual ha perdido todas sus habilidades telepáticas.


Historia: Charles Xavier es hijo de Sharon y Brian Xavier, éste último un reconocido físico nuclear quien trabajaba en un proyecto secreto en Nuevo Mexico. Se cree que los poderes de Xavier se manifestaron a temprana edad -e incluso pudieron surgir a causa de- como consecuencia de la exposición de sus padres a sustancias radiactivas. A la muerte de Brian, Sharon se casó con un colega de Brian, Kurt Marko, quien maltrataba tanto a Charles como a su hijo de un matrimonio previo, Cain. Sharon murió cuando Charles era un adolescente, dejando a Charles a cargo de Marko hasta la muerte de éste durante un accidente de laboratorio.

Desde pequeño Charles había manifestado un intelecto superior al de los demás y pronto se convirtió en un destacado estudiante, así que no sorprendió a nadie que obtuviera una beca para asistir a la Universidad en Oxford. Ahí conoció a Moira Kinross, de quien se enamoró y con quien pensaba casarse. Antes de que ello pudiera ocurrir, Charles fue sorteado en el ejército y enviado a la guerra. Mientras se encontraba en el frente Moira rompió su compromiso, así que Charles, decepcionado, se dedicó a viajar por el mundo una vez liberado del servicio militar. Durante sus viajes decubrió la existencia de otros mutantes que, como él, habían desarrollado habilidades que los separaban del resto de la humanidad, lo que eventualmente lo llevaría a fundar su escuela para jóvenes mutantes.


Magneto

Nombre Real: Magnus
Otros aliases: Erik Lensherr, Erik el Rojo, Michael Xavier
Nacionalidad: Polaco
Primera aparición: X-Men (1a serie) #1

Poderes y habilidades: Magneto puede manipular las corrientes magnéticas para controlar todas las formas de electromagnetismo, lo que le permite levitar y manipular cualquier objeto hecho de metal, proyectar campos de fuerza, generar calor y/o electricidad, manipular el flujo sanguíneo de otros pudiendo ocasionar inconciencia o aneurismas, y absorber frío o electricidad.


Historia: Se sabe que Magneto fue prisionero de los nazis en un campo de concentración y que perdió a su familia (esposa e hija) durante ese periodo de tiempo. Fue voluntario en un hospital en Israel, donde conoció a y se hizo amigo de Charles Xavier. En un principio ninguno de los dos sabía sobre la condición de mutante del otro, y fue hasta un enfrentamiento con una guerrilla que ambos utilizaron sus poderes abiertamente frente al otro. Después de ese incidente fue que ambos establecieron su ostura sobre la que consideraban debía ser la relación entre humanos y mutantes.

Separados entonces, Magnus y Xavier se verían de nuevo hasta después de la formación de los X-Men, en la que sería la primera de muchas confrontaciones.

27 de octubre de 2006

06 - RC - Love Fights

Por Alberto Calvo.

No es un secreto que soy un gran admirador de muchos autores de comic que han hecho su carrera manteniéndose alejados de las historias de superhéroes. Y no se trata de renegar del género o pretender asumir una pose pseudo-intelectualoide de "los comics de superhéroes son para niños" o algo por el estilo, sino que simplemente encuentro refrescante la diversidad temática en mis lecturas.

Andi Watson es precisamente uno de esos autores que menciono. Famoso por su trabajo en historias que giran alrededor de personajes comunes en entornos cotidianos, como Breakfast After Noon o Slow News Day, o en entornos no tan cotidianos como en Skeleton Key o Geisha (eventualmente dedicaremos espacio a algunas de esas series), Watson no es precisamente un creador cuyo nombre pueda ser asociado con superhéroes.

Pero eso no significa que sea totalmente ajeno al género, como consta por su trabajo escribiendo Namor hace unos años como parte de la línea Tsunami de Marvel Comics, o mejor aún, en su propia miniserie:

LOVE FIGHTS

Guión, Dibujo y Portadas: Andi Watson
Editado por: Oni Press, 2003-2004.

En su página, Oni Press describe a Love Fights como una mezcla entre Marvels, la novela gráfica obra de Kurt Busiek y Alex Ross, y Serendipity, la película protagonizada por Kate Beckinsale y John Cusack; o bien como una versión romántica de Powers. Y la verdad no se me ocurre otra manera de describir esta historia. El único otro punto de comparación que pudiera resultar de ayuda para quienes no estén familiarizados con el trabajo de Watson serían los números de Astro City dedicados a seguir las vidas de gente común en un mundo lleno de superhéroes, pero aún así siento que dejo algo fuera.

Jack y Nora se conocen en el subterráneo, y lo que debiera haber sido una historia tradicional de amor a primera vista se convierte en algo completamente diferente cuando su camino y su encuentro son abruptamente interrumpidos por una pelea entre superhéroes y supervillanos.

Jack es un dibujante de comics, encargado de ilustrar las aventuras oficiales de The Flamer, el héroe más grande de Paragon City. Es tímido e inseguro y aunque disfruta su trabajo no se siente del todo a gusto con el; acaba de conocer a una chica que podría ser el amor de su vida pero no se atreve a invitarla a salir; su entintador le informa que va a dejar su trabajo porque le ofrecieron hacer arte completo en una serie con la editorial competidora así que ya no serán equipo; le asignan como nuevo entintador a un sujeto apodado "el carnicero" y su gato lleva días perdido.

Pero le queda el consuelo de que podría estar peor.

Por su parte, Nora es asistente editorial en un tabloide especializado en chismes sobre superhéroes, y muere por una oportunidad de escribir y convertirse en reportera, y ahora tiene su gran oportunidad. Lo único que tiene que hacer es destruir la reputación y acabar con la carrera de The Flamer, y muy probablemente con la de Jack también.

El arte de Watson solo puede ser descrito como minimalista. Con un estilo que mezcla el diseño de algunos mangas de acción con el trazo limpio y firme de algunos cartonistas europeos y con un inteligente uso de grises, Watson recrea un mundo realista y fantástico a la vez. Ya sea que se trate de escenas tan comunes como dos gentes caminando por la calle o sentadas en un café, o de un escondite secreto o secuencias de acción de tintes épicos-heroicos, su trabajo siempre es claro y fácil de seguir.

En cuanto a la historia, resulta engañosamente simple. El centro argumental es la relación entre Jack y Nora, pero el trasfondo presenta un par de tramas secundarias muy entretenidas. En el caso de los fans de superhéroes, creo que encontraran particularmente atractivos los sub-plots donde se resuelve la desaparición de Guthrie, el gato de Jack, o la investigación documental de los archivos de la Edad de Plata y la Edad Oscura de los comics de The Flamer en busca de pistas para resolver el misterio que puede lanzar la carrera de Nora.

Love Fights es una lectura ampliamente recomendada tanto para fans de superhéroes como para quienes no tengan ningún interés en el género, situación posible gracias al extraordinario manejo que Watson hace de temas universales como el amor, la amistad o el honor.

Sé que existe una edición en español bajo el título de "Peleas de Enamorados", pero ignoro la calidad de la traducción o que tan difícil de conseguir sea, pues sólo la he visto en Amazon.

21 de octubre de 2006

10 - PPC - Miscelanea comiquera



Por Alberto Calvo

Llegamos a la décima entrega de Predicando para el Coro, primera columna de Comicverso en alcanzar esa marca. Ustedes se imaginarán que ello pudiese ser motivo de una celebración, o al menos servir como pretexto para tratar algún tema especial en esta ocasión.

Sin embargo, me gustaría pensar que todavía no soy tan previsible. Así que en lugar de dedicar este espacio a un solo tema, esta vez comentaré diferentes noticias o situaciones del mundo de los comics que pudiesen ser de interés para alguien. Después de nueve columnas me gustaría pensar que ya se han hecho una idea de que tan necio puedo ser o de lo fácil que es distraerme, cambiar de tema, o simplemente deambular de un tema a otro sin ningún sentido aparente. Ahora tendrán la oportunidad de disfrutar el eclecticismo y excentricidad que suele caracterizar mis opiniones sobre diversos temas sin necesariamente llegar a alguna conclusión. Lo cual juega un poco contra el título de la columna, pues ahora intentaré evitar que esto se empiece a parecer a "El sermón de la semana" (o de la quincena).

Así que sin más preámbulo, Predicando para el Coro presenta su primera Miscelánea Comiquera...

* Retomando momentáneamente el tema de mis columnas más recientes en relación a los formatos de comic y la continuidad, esta semana se anunció el final de Nextwave: Agents of H.A.T.E. como serie regular. Warren Ellis, autor de la serie ilustrada por Stuart Immonen, publicó en su blog y en su lista de correos el anuncio oficial. La idea original de Ellis era hacer la serie durante un año (doce números) y después heredarla a algún otro autor, de un modo similar a lo que hizo con The Authority, donde él y Bryan Hitch hicieron doce números y le pasaron la estafeta a Mark Millar y Frank Quitely. Tanto Ellis como Immonen parecían estarse divirtiendo y estaban analizando la posibilidad de quedarse en el título por un año más, pero el nivel de ventas de la serie hacía incosteable el mantenerlos a ambos como equipo creativo en la serie y por ello se decidió cancelar la serie continua con el número 12.

Sin embargo, ese no será el final de la serie. Es decir, la serie se acaba, pero el título sigue. Tras haber jugado con números y proyecciones, Marvel llegó a la conclusión de que podía mantener al equipo creativo y seguir publicando el título si este dejaba de ser una serie regular. Así que después del número 12, Nextwave se convertirá en una serie de miniseries, lo cual yo he postulado en varias ocasiones como el formato ideal para comics de superhéroes. No sólo permite tener historias completas numeradas de forma accesible, también facilita la reimpresión en tomos, y permite desarrollar un calendario de publicación que permita a los autores trabajar en otros proyectos sin necesidad de retrasos o cambios de fechas de salida. Ojalá que el nuevo esquema funcione satisfactoriamente y otras series sigan el ejemplo...

* Hellblazer cambiará una vez más de escritor. Andy Diggle se hará cargo de la serie a partir del número 230, que debe salir a la venta en marzo próximo. Diggle sustituirá a Denisse Mina, quien actualmente escribe la serie, y algo que muchos fans han destacado es que se trata de un autor británico, o más específicamente, inglés, siendo que históricamente han tenido mejores resultados narrando las historias de John Constantine los escritores de esa nacionalidad. Constantine fue creado por Alan Moore en las páginas de Swamp Thing, y algunos de los escritores más destacados en la serie han sido Jamie Delano, Neil Gaiman, Garth Ennis, Warren Ellis y Mike Carey, todos ellos de origen inglés.

Si bien no creo que la nacionalidad o país de origen de un escritor o dibujante tengan nada que ver con su talento, si me parece que el caso de John Constantine/Hellblazer es especial. Me explico. Las islas británicas tienen una antiquísima tradición de magia, fantasmas y fenómenos paranormales, y eso es algo a lo que se ha sacado provecho a lo largo de los años en títulos como Swamp Thing, Sandman, The Books of Magic o Hellblazer. John Constantine es uno de los magos más poderosos del mundo, y para fines prácticos se podría decir que es el shamán de la Tierra. Y si bien puede ejercer sus poderes y habilidades en cualquier parte del mundo, éstas se dan siempre de un modo más natural en su tierra natal. Siempre he considerado que el personaje secundario más importante dentro de Hellblazer es Londres. Muchos personajes van y vienen, mayormente dependiendo de las preferencias de cada escritor, pero Londres es una presencia constante y de gran importancia en la vida de Constantine.

Por poner un ejemplo, hace un par de años el escritor regular del título era Brian Azzarello, quien recibió críticas encontradas durante su estancia en la serie. Casi todos sus números tienen lugar en América, lo que yo siento fue el principal factor en la diferencia de opiniones respecto a su trabajo. Aquellos lectores que llegaron a Hellblazer siguiendo a Azzarello por su trabajo en 100 Bullets o en otras series recibieron con agrado su trabajo, pero la mayoría de los lectores habituales del título se sintieron (como yo) un tanto decepcionados. Y es que sus historias no son malas, pero por alguna razón se sienten ajenas al canon de Hellblazer (Y a mi parecer, sucedió exactamente lo mismo con la película). Cuando Mike Carey le sucedió en el título, Constantine regresó a las islas y las historias adquirieron otra vez ese extra que le añade atmósfera al título. Y es que ese aire de desolación y decadencia que rodea a algunas de las ciudades más antiguas del mundo le sienta a la perfección a Hellblazer, y es algo que se necesita conocer para poder reflejarlo al escribir.

No sé que nacionalidad tenga Denisse Mina, pero ella trasladó a Constantine a Escocia y la atmósfera no se perdió. Aunque he de decir que si se siente diferente su forma de interpretar al cínico hechicero. No quiero sonar sexista, pero puede que sea porque el toque femenino es algo que no le sienta del todo bien a Constantine. A fin de cuentas, creo que Andy Diggle puede ayudar a que Hellblazer recupere su gloria pasada, pero más por su talento que por su nacionalidad o sexo.

* Y ya que estábamos con lo del sexo, Marvel Comics lanzará un nuevo título siguiendo las nuevas aventuras de un viejo personaje. Bueno, no exactamente. En realidad se trata de una miniserie protagonizada por la nueva encarnación de un viejo héroe secundario de la editorial: White Tiger. Lo que tiene de diferente esta serie en particular es que el actual poseedor de los amuletos del tigre blanco no es un él, sino ella. No es la primera vez que se cambia el género de un personaje. En DC recuerdo el caso de Vigilante, el de Wildcat, e incluso el de Flash, pues Wally West había elegido para sucederlo a Jesse Quick, quien incluso adoptó el nombre de Kid Flash. También en un número reciente de Superman/Batman hicieron algo parecido al intercambiar los cuerpos de Superman y Batman por los de Power Girl y Huntress. En Image hubo un crossover entre varios títulos donde cambiaron el sexo de varios héroes. Nunca lo leí, así que no se cual habrá sido el resultado, pero recuerdo que amenazaban con que el cambio sería permanente al menos para un personaje. Pero no recuerdo que en Marvel se haya hecho algo similar. A menos, claro, que cuente el caso del Captain Marvel en los Avengers (Mar-Vell / Monica Rambeau) o el de Thor en Earth X.

No sé que esperar de la nueva serie, la cual se desprende del trabajo de Brian Michael Bendis en Daredevil, pero lo único que sé es que Angela del Toro llena mucho mejor el uniforme del White Tiger que su tío Hector, lo que en realidad no me sorprende mucho, pues creo que el único héroe que se ve bien de blanco es el Moon Knight (el Space Ghost no cuenta porque usa capucha y capa negras).

Pues bien, en vistas de que esto ya se prolongó más de lo que yo pensaba, mi comentario sobre el previo de WildCats quedará pendiente para la próxima entrega (aunque hubiera sido agradable ligarlo luego de la mención anterior a Wildcat).

Me gustaría escuchar sus opiniones respecto al formato de esta columna, ¿es mejor así o con un sólo tema? ¿es más cómoda para leer o menos aburrida con las imágenes? Esperamos todos sus comentarios, preguntas, quejas y sugerencias en el enlace que está abajo o en comicverso@gmail.com

18 de octubre de 2006

03 - EaC - Crazy, bien Crazy All


Por Cristian Badilla


Bien Crazy All cuando se trata de colocar una sucursal.

Para el fanático chileno no es extraño el término “Crazy All Comics”. Incluso puede que para algunos extranjeros, en especial españoles y argentinos metidos en el mundo de la publicación y edición, tampoco sea un término extraño (historia que da para un reportaje largo y tendido, que bordea algunos mitos y una cuantas verdades).

Para los que no saben, la Crazy (en su termino corto que usan los fanáticos) es tal vez la tienda de Comics de mayor data en Chile, vendiendo material, especialmente el publicado en España, desde hace más de una década.

La tienda se ha mantenido en base a la exclusividad (más de hecho que contractual) que durante mucho tiempo tuvo de algunas ediciones Zinco, Planeta, Norma y Glenat, entre varios otros; y en los últimos años por el abuso de esta posición mencionada en varios de los precios de sus productos.

Toda persona que compraba Comics a mediados de los ’90 pasaba por la Crazy o sus subsidiarias, La Comiquería y las cerradas NN Komics y la Mega Crazy All Comics. Muchos venían de fuera de Santiago, varios extranjeros pasaban por sus puertas en busca de algo para sus colecciones.

Eran buenos tiempos, se iniciaba un boom de coleccionistas que luego se vería ahogado con tanta publicación en Kioscos de Vid, Forum y algunas cosas de Argentina que no tuvieron continuidad, sin mencionar a la fallida editorial chilena, Dedalos. Ñoños que después se vieron forzados a no comprar nada o comprar más de lo mismo cuando la Crazy no trajo nuevo material de Planeta y el material de Kioscos desapareció. Tampoco había otra alternativa real, hasta que surgió la tienda “Comic Chile” (ex Mundo Vid) con producto editado en México.

Aun así, La Crazy tuvo su clientela, y reforzaron en otras publicaciones también de España, manteniendo lo de Norma y Glenat que es su fuerte hasta el día de hoy. Y por qué no decir, que de la mano con la fuerza que agarro el Manga, con la exhibición de ciertas series de Anime en la televisión abierta.
Aun cuando pueda estar equivocado dudo que sea en la misma cantidad que en la década del ’90, que permitió que dos de las filiales, la “NN Komics” y la “Mega Crazy” estuvieran a menos 100 metros, como competencia la una de la otra, cosa que obviamente no tuvo un buen final (como termino eso, también es parte de otra historia que tiene más de pasión y cebolla que de papel y tinta).

Hoy en día el fanático, con todos los ir y venir de las tiendas, con los excesos de precio y la falta de publicaciones estables, ha aprendido (o quiero creer que lo hizo) a buscar sus Comics, viendo las mejores posibilidades en las tiendas. Donde haya mejor precio, calidad y variedad, atención, etc.
El fanático es feliz con varias tiendas, en especial bien surtidas o que se diferencien unas de otras.

¿Pero qué pasa cuando La Crazy no haya nada mejor que colocar una sucursal a menos de 1 cuadra de distancia de su tienda principal?


Hace algunos años era el equivalente a que se colocara un McDonalds frente al carrito de Hot-Dogs de la esquina, la inevitable muerte del carrito. Hoy creo que no es nada de temer.

Personalmente no me queda más que pensar que están completamente locos (ahora entiendo el nombre de la tienda).

Razones lógicas, de peso económico, pues no hay ninguna. Me costaría bastante creerle a un experto en Comercio que señale tener otra tienda en el mismo sector, para el mismo público objetivo vaya en algo a redoblar las ventas.

La tienda no es más grande (por el contrario es mas chica), no tiene mejor exposición, ya que aun cuando da a un calle principal su vitrina principal no, por lo que se ve (aun no inauguran) no hay material nuevo destacable, salvo el que podría ser el de DC por la española Planeta de Agostini.

Razones ilógicas hay varias, tal vez la primordial es que a media cuadra entre una y otra tienda hay otro local, “Shazam Comics”, desde hace poco más de un año, que vende en gran parte el mismo producto que era exclusivo de los de “La Crazy”, competencia que no es una tienda grande en espacio, pero se ha posicionado con un publico fiel, en parte por una buena atención, una renovación de material periódica y el plus que el Ñoño agradece de bajar a las masas, o sea opinar en los temas de los Ñoños, para los Ñoños y por los Ñoños. Debe ser porque su dueño resulta estar bastante cerca de ser un Ñoño más.

Uno se pone a pensar que les dio…
- ¿Creen que el Ñoño además es tonto?
Como dije, si el Ñoño hoy por hoy busca lo que quiere, a que diablos verá en dos tiendas iguales. Si el Ñoño quiere más tiendas, es porque en realidad quiere tiendas diferentes que le den opciones o que a última hora estén mas cerca de sus lugares, no que tenga que hacer el mismo viaje para ver las mismas cosas en dos tiendas que no difieren en nada, salvo por el tamaño del local.
- ¿Acaso en una habrán cosas más baratas?
Lo dudo, la Crazy si es famosa, aparte de su material, es por sus precios elevados
- ¿Acaso habrán más cosas?
También lo dudo, mal que mal en todas las tiendas se encuentra prácticamente los mismos productos, salvo casos específicos
- ¿Habrá una mejor atención?
Mismo local, mismos dueños, probablemente misma atención. Que no es mala, pero tampoco es la tienda amiga, que alguna vez fue en tiempos pasados, cuando algunas de sus sucursales eran administradas por “la ex” del dueño.

La mayor cantidad de tiendas, dudo seriamente que implique una rebaja en los precios, de hecho aumentara los costos generales de la tienda, lo incidirá directamente el los precios, que no necesariamente puedan subir, pero que jamás bajará de los actuales.

Uno podría decir que simplemente que el genio que pensó en esta sucursal, un día se levanto de la cama y pensó que la posibilidad de reventar a la competencia estaba por colocar otra tienda para “agarrar por los dos lados a los clientes” antes de llegar a “La Shazam”.

Si llega a tener razón, es porque los Ñoños son más tontos de lo que yo pensé. Aun cuando tiene el punto a su favor, y en contra de la inteligencia de algunos Ñoños, que “La Crazy” en una de sus sucursales fuera del sector mencionado en esta columna, tiene a otra tienda grande, la “Comic Chile”, exactamente arriba, y que muchas veces ha perdido más de un cliente Ñoño neófito, porque se confunden y no llegan hasta el piso donde esta la ultima tienda señalada.

De las tres columnas que llevo, esta es la que tengo más fe de que no se me va a devolver. La nueva Crazy, será más de lo mismo, no beneficiara realmente a los Ñoños.
Si me equivoco y se me devuelve, pues todos salen ganando, porque significará que hay mayor variedad, nuevos productos y precios baratos en una cuadra a la redonda, en el centro de Santiago de Chile.


Pero como el Ñoño en realidad cuando se trata de lidiar con comerciantes nunca gana, pues ya saben cual de las dos opciones será la que prime sobre la otra.

Nos leemos, por lo menos en esta columna, en quince días más.

17 de octubre de 2006

03 - MFD - En el principio...

Después de un involuntario receso y víctimas de un nuevo retraso, esta semana la dedicaremos a la primera encarnación de los X-Men, introducidos al público por Stan Lee y Jack Kirby en las páginas de X-Men #1, publicado en septiembre de 1963. El equipo original estaba integrado por Scott Summers (Cyclops), Warren Worthington III (Angel), Henry "Hank" McCoy (Beast), Robert "Bobby" Drake (Iceman) y Jean Grey (Marvel Girl), cinco adolescentes reclutados por el Profesor Charles Francis Xavier como los primeros alumnos de la Xavier School for Gifted Youngsters (Escuela Xavier para Jovenes Dotados), la cual años más tarde sería rebautizada como el Xavier Institute for Higher Learning (Instituto Xavier de Educación Superior), la cual se encuentra en las afueras de Nueva York, en Salem Center, Condado de Westchester.

Aquellos primeros números de la serie no fueron tan bien recibidos como otros títulos de Marvel (Fantastic Four, The Avengers, The Amazing Spiderman) y los X-Men pronto se convirtieron en el "patito feo" de la editorial. Considerados por muchos como un simple capricho de Stan Lee, las aventuras del equipo se publicaron de manera bimestral por poco más de dos años, cambiando la periodicidad a mensual a partir del número 14 gracias a la "impresionante demanda popular". Stan Lee escribió los guiones hasta el número 19, contando con la colaboración de Kirby en los argumentos a partir del número 12. Kirby dibujó los primeros once números e hizo los bocetos para los siguientes ocho, y también fue el responsable de esas diecinueve portadas. A partir del número 20 la serie corrió a cargo de Roy Thomas en los guiones y Werner Roth (quien había hecho los lápices terminados sobre los bocetos de Kirby y solía firmar bajo el seudónimo Jay Gavin) en el dibujo, quienes permanecieron a cargo del título por poco más de veinte números.

Algunos de los villanos que aparecieron en aquellos números resultan francamente olvidables, principalmente a causa de lo inútil e incluso ridículo de sus habilidades mutantes. Unus the Untouchable (Unus el Intocable), cuyo poder consistía en que nadie lo pudiera tocar; The Vanisher (El Desvanecedor), quien podía desvanecerse en el aire, o The Voice (La Voz), cuya voz poseía propiedades hipnóticas. Pero también fue durante esta primera época que aparecieron por primera vez algunos personajes fundamentales dentro del Universo Mutante, con villanos tales como Magneto y la Hermandad de Mutantes Malvados (Quiksilver, Scarlet Witch, The Blob, Toad y Mastermind, en su alineación original) o Juggernaut, y algunos otros elementos que más adelante serían retomados, como los Centinelas, la Tierra Salvaje, las insinuaciones a un pasado compartido por Magneto y Xavier, etc.

También aparecen los primeros despliegues de turbas violentas que temen y odian a los mutantes por el simple hecho de ser diferentes. (Aquí quiero comentar que me parece curioso que la xenofobia en el comic se manifieste por primera vez contra un atractivo joven rubio con apariencia de ángel, quien pertenece a un grupo donde también hay una despampanante pelirroja... pero en fin, eran otras épocas). Y hablando de la pelirroja, otro elemento importante que se desarrolla desde el primer número de la serie, es la relación romántico-sentimental entre Jean Grey y Scott Summers, quienes de no ser por Clark Kent y Lois Lane podrían disputar el título del noviazgo más largo en los comics.

Cuando empieza la serie nos encontramos con que los X-Men es un equipo formado por cuatro jóvenes, quienes entrenan bajo la tutela del Profesor Xavier. En el mismo número 1, Xavier anuncia a sus alumnos que recibirán a un nuevo estudiante. Más tarde Jean llega a la Mansión y sorprende e impacta a todo el equipo con su belleza. Los jóvenes se desviven por atenderla y tratar de impresionarla, con excepción de Bobby, quien siendo el más joven del grupo no entiende porque arman tanto alboroto. Por su parte, ella se siente intrigada y atraída por el más tímido y reservado de todos ellos, Scott. Durante varios meses se da una especie de triángulo amoroso donde Warren y Scott compiten por la atención de Jean, aún cuando Scott está convencido de que no puede competir con el atractivo y rico heredero de los Worthington. Por más de veinte números los lectores pudieron leer a esta pareja amarse en secreto sin atreverse a revelar sus sentimientos.

Pero tal vez lo más destacable de estos primeros y engañosamente simples números, es que desde ese entonces empiezan a aparecer datos y hechos que más tarde serán desmentidos, contradecidos, o simplemente ignorados gracias a una costumbre ahora conocida como "retcons" (retroactive continuity = continuidad retroactiva) . Cuando Jean llega a la escuela aparentemente no conoce a nadie. Sin embargo, años más tarde se revelaría que Xavier y ella se conocieron algunos años atrás, pues los poderes telepáticos de Jean se manifestaron a los diez años de edad en lo que resultó una experiencia traumática que la dejó en un estado catatónico del que sólo Xavier la pudo sacar. Xavier descubre que Jean desarrollará poderes telepáticos y telekinéticos de gran nivel y decide imponerle algunos bloqueos mentales para que no pueda acceder a todas sus habilidades antes de estar lista para controlarlas. Esta revelación cobraría importancia con el paso del tiempo, pues varios incidentes similares se convirtieron en una muestra de la arrogancia con que Xavier acostumbra actuar sobre las mentes de los demás basándose en lo que él considera que es lo mejor para ellos mismos.

También en el primer número Xavier narra una versión del origen de sus poderes y cuenta a sus alumnos (y a los lectores) que perdió el uso de las piernas por un accidente durante su infancia, pero en el número 9 menciona al villano Lucifer como el responsable de su parálisis a consecuencia de un enfrentamiento hace algunos años en la India. Y existen otros ejemplos de ajustes retroactivos. El origen y función de los centinelas, el origen de Cyclops, etc. La mayoría de estos cambios y añadidos se dieron durante los 80s y 90s en historias complementarias aparecidas en la serie de reimpresiones X-Men Classics (o Classic X-Men, según a que números se haga referencia), aunque algunos otros se dieron dentro de la misma serie regular.

Como mencioné antes, la popularidad del título distaba mucho de ser la ideal, pero por alguna razón Stan Lee se resistía a cancelar la serie, la cual cambiaría de equipo creativo en varias ocasiones, pasando por sus páginas muchos artistas, algunos de los cuales eran prometedores principiantes, pero también hubo algunos veteranos reconocidos. Eventualmente el título recibió al que sería el segundo tándem creativo digno de recordarse en la serie: Roy Thomas y Neal Adams. Pero su trabajo y los cambios que hicieron con su manera de interpretar a estos jóvenes mutantes será el tema de la próxima entrega de Mutantes for Dummies, donde además empezaremos una nueva sub-sección.

Recuerden que pueden dejar sus comentarios aquí o escribirnos a comicverso@gmail.com


13 de octubre de 2006

05 - RC - Sleeper

Por Alberto Calvo.

Por alguna razón que yo mismo no puedo explicar, esta semana me las arreglé para hacer dos recomendaciones. La primera de ellas, Astonishing X-Men, apareció el día de ayer disfrazada de artículo, y para la "oficial", decidí aprovechar el lanzamiento de Criminal, la nueva serie de Ed Brubaker y Sean Phillips publicada por Marvel/Icon, (sobre la cual pueden leer un par de comentarios sobre el número 1 aquí y aquí) para recomendar su trabajo anterior trabajando en equipo:
SLEEPER
Guión: Ed Brubaker
Dibujo y Portadas: Sean Phillips
Color: Tony Aviña, Alex Sinclair, James Sinclair & WildStorm FX

Editado por: DC Comics/WildStorm, 2003-2006.

Al igual que Astonishing X-Men, Sleeper forma parte de un Universo con una continuidad bastante complicada, en este caso el Universo WildStorm. Y al igual que con AX, no es necesario estar familiarizado con el ni haber leído ninguna historia en particular para poder seguir Sleeper. En todo caso, el tener ese conocimiento adicional del trasfondo de la serie o de algunos personajes que hacen apariciones y cameos solo sirve para enriquecer la experiencia de su lectura.

El Universo WildStorm está basado mayormente en títulos de superhéroes, pero Sleeper juega con algunos elementos del género y los recicla mezclándolos con elementos de crimen, espionaje e intriga para crear uno de los títulos más originales e interesantes de los últimos tiempos. Holden Carver es "The Conductor", aunque ese es un nombre-código que él prefiere no usar. Operativo de la organización de espionaje gubernamental conocida como International Operations (IO), Holden adquirió sus poderes mientras rescataba un artefacto de origen extraterrestre. Holden no puede sentir dolor y tiene un acelerado factor de curación, además de que el dolor que no siente es almacenado y puede inflingirlo a quienquiera que toca.

Para todo el mundo es claro que Holden desertó de IO y se convirtió en un criminal, pero en realidad Holden tiene cuatro años trabajando en la misión más complicada de su carrera. Bajo órdenes directas de John Lynch, director de IO, Holden se ha inflitrado en las filas de la organización criminal más peligrosa del mundo, la cual es dirigida por TAO, villano introducido durante el periodo en que Alan Moore fue guionista de los WildCats. Pero ahora Holden tiene un problema que ni él ni Lynch habían contemplado. Lynch fue víctima de un atentado y se encuentra en coma, así que no hay nadie que sepa que él es un agente encubierto y como consecuencia todas las agencias policiacas y contraespionaje del mundo lo tienen en su lista de los más buscados.

Aislado del mundo y rodeado de algunos de los seres más peligrosos del mundo, Holden no tiene más remedio que mantenerse donde está y seguir escalando puestos en la organización de TAO. No entraré en más detalles de la historia porque uno de los puntos más fuertes de la serie es la cantidad de giros inesperados que da la trama. Además, claro, de el extraordinario trabajo en diálogos de Brubaker y el limpio pero oscuro arte de Phillips, que ayuda a crear una atmósfera ideal para esta historia.

En cuanto a los personajes, hay una genial mezcla de creatividad y humor negro en el desarollo de cada uno de ellos. Miss Misery transforma el concepto de femme fatale al ser una mujer cuyos poderes y salud dependen de cometer actos inmorales o malvados, o sea que para ella el ser villana es una cuestión de vida o muerte. Genocide Jones es un matón nato cuya única aspiración es matar y hacer sufrir a otros, y cuya playera favorita tiene un letrero al frente anunciando su trabajo: "Control de Población". Y los personajes menores suelen entretenerse contándose entre si el origen de sus poderes, una colección de historias grotescas y burlares digna de discutir aparte.

El desarrollo de las relaciones entre estos y otros personajes es también parte esencial de la historia, y la narración, en primera persona y desde el punto de vista de Holden, ayuda a recrear un bajo mundo crudo y real pero a la vez fantástico e increíble, mientras el personaje central reflexiona sobre la naturaleza del bien y el mal y no encuentra muchas diferencias entre su trabajo como agente de IO, donde servía a las fuerzas del bien, y lo que hace bajo las órdenes de TAO.

Sleeper ha sido recopilada en cuatro tomos, cada uno conteniendo seis números de la serie, la cual se publicó originalmente en dos "temporadas" de doce números cada una. Existe una precuela titulada Point Blank, escrita por Brubaker e ilustrada por Colin Wilson, también recopilada en TP. En ella se reintroduce a TAO después de años de ausencia y se muestra el atentado en contra de John Lynch. Holden tiene una breve aparición, y si bien la lectura de esa historia puede enriquecer la experiencia de Sleeper, no es indispensable para disfrutar esta última.

Entre las dos temporadas de la serie apareció un crossover entre varios títulos de WildStorm, Coup D'Etat, el cual incluyó a Sleeper. En Coup D'Etat, TAO ocasiona una guerra interdimensional, lo que provoca la intervención de The Authority, quienes obligan a la organización de TAO a trabajar de una manera aún más subterránea. Si bien se trata de una interesante lectura, sus implicaciones son mucho más directas para The Authority que para la segunda temporada de Sleeper.

Existe también una edición española de Editorial Planeta. En fin, si no aceptan mi palabra como recomendación, recuerdo que cuando apareció el primer número de la serie, el propio Brubaker anunció una promoción de "satisfacción garantizada o la devolución de su dinero", y se comprometió a reembolsar el costo de la revista a todo aquel lector que la hubiese comprado y no le gustara.

9 de octubre de 2006

09 - PPC - Más sobre formatos



Por Alberto Calvo

Continuando con el tema... ¿existe un formato ideal para los comics?

La mayoría de los lectores estamos habituados al formato americano, principalmente porque crecimos leyendo comics de superhéroes en ese formato, y tomando en cuenta que la industria americana del comic siempre ha sido considerada como la más saludable económicamente hablando (al menos en Occidente), es natural que se busque emularla.

Pero ese no es el único formato para los comics. En Europa gozan de gran popularidad las novelas gráficas, publicadas en albums, normalmente en tamaño A4 (21 x 29.7 cm) y cuya periodicidad, en los casos de historias continuas, puede ser anual o en ocasiones no existir tal cual, sino publicándose conforme los autores vayan terminando cada tomo. En Japón, que tiene la industria más prolífica y con el mayor mercado en el mundo, predominan las antologías, presentadas normalmente en tomos más pequeños y de mayor número de páginas (a veces más de doscientas), con una periodicidad semanal. Y por supuesto que en ambos casos existen excepciones y variaciones, tanto en tamaño como en número de páginas y en la periodicidad de publicación.

Entonces, ¿por qué ese afán de aferrarnos al tradicional formato americano de 32 páginas? Sobre todo considerando que la cuarta parte de ellas suele estar llena de anuncios o "material adicional" que rara vez aporta algo a la experiencia del lector. Claro que también hay excepciones. Editoriales dedicadas a publicar manga (comic japonés) utilizan el formato americano para números sueltos, con la única particularidad de que hay que leer de derecha a izquierda, pero cuando recopilan las historias en tomos recurren a un tamaño menor, similar a un libro de bolsillo. Oni Press tiene una línea de novelas gráficas en un tamaño aproximado a media carta, el cual incluso ha sido replicado por Marvel en su línea de "Digest" (nombre con que se conoce a ese tamaño).

Y claro que a veces se experimenta con los formatos. Flyboys de Jim Krueger se publicó en el tamaño acostumbrado pero con una orientación horizontal, al igual que la edición en Hardcover de 300, la novela gráfica de Frank Miller. En ambos casos la publicidad señala que se buscaba replicar la experiencia del formato Widescreen cinematográfico. Matt Fraction usó un formato similar para su novela gráfica Last of the Independents, ilustrada por Kieron Dwyer. Mike Allred quiso emular el tamaño de los viejos discos de acetato para su serie Red Rocket 7 a fin de acentuar el trasfondo musical detrás de la historia, y lo hizo. ¿Y que hay del color? Además de los usuales blanco y negro y color a 4 tintas hay editoriales que han experimentado con otras combinaciones. Miller ha salpicado con chispazos de algún color primario partes selectas de Sin City, Oni y Dark Horse han usado tinta sepia con escalas de degradado como una alternativa al blanco y negro. Heavy Liquid, de Paul Pope, así como algunos números de su THB han presentado una bizarra combinación de tonos pastel que da a sus historias un aire distintivo.

Siguiendo con Frank Miller y su Sin City como ejemplo, Miller ha usado diferentes formatos dentro de la "serie", por llamarla de algún modo. La historia original, conocida en un principio simplemente como Sin City y más tarde rebautizada para añadir como subtítulo The Hard Goodbye, apareció serializada en las páginas de Dark Horse Comics Presents en entregas de ocho páginas y posteriormente se publicó en un solo tomo como novela gráfica. Las historias subsecuentes fueron miniseries de cinco o seis números, y después aparecieron Family Values en un solo tomo de más de 100 páginas, Silent Night como un especial autocontenido de 32 páginas, algunas historias de cuatro a ocho páginas recopiladas como The Babe Wore Red and Other Stories, y una maxiserie de 9 partes bajo el título de To Hell and Back: A Sin City Love Story.

Y ni siquiera es necesario cambiar el formato para contar una historia de maneras diferentes. Terry Moore, en su autopublicada serie Strangers in Paradise, ha hecho toda clase de experimentos narrativos, no solo en diferentes números de la serie, sino en ocasiones dentro del mismo número, mezclando narración en prosa, arte secuencial, guión cinematográfico, guión teatral, storyboards de cine, etc.

A lo que voy, si se lo estaban preguntando, es a lo siguiente. Si tenemos un medio tan diverso en contenidos como en formatos para presentarlos, ¿necesitamos un éstandar? Esto viene a colación de temas recientemente discutidos, como la descompresión en los comics y el Sindrome de King. ¿Cual es la mejor manera de contar una historia? Personalmente me apego a lo que escribí en la entrega anterior de Predicando para el Coro pero lo explico en términos más claros: la que la historia necesite.

Mi queja es por la necedad de algunas editoriales (léase, si ustedes gustan, Marvel y DC) de aferrarse al formato de 32 páginas con solo 22 dedicadas a la historia, o peor aún, de hacer que los creadores hagan sus historias en la cantidad de partes adecuadas para reimprimirlas en un bonito TPB. El primer ejemplo que me viene a la cabeza es el de 100 Bullets, escrito por Brian Azzarello e ilustrado por Eduardo Risso. La naturaleza temática del comic, perteneciente al género de crimen y con una marcada influencia del cine noir, hace que el ritmo semilento de la mayoría de las historias funcione para crear la atmósfera adecuada. Sin embargo, hay varias historias, particularmente después del segundo año de la serie, cuando ésta ya se encontraba perfectamente posicionada en el mercado tanto de comics individuales como de TPBs recopilatorios, que se sienten anormalmente largas, y uno no puede dejar de preguntarse si la decisión de extenderlas fue de los autores, o de los editores con el propósito de llenar adecuadamente la eventual colección de cada historia.

En el caso de DC es importante señalar que parece haber una mayor apertura a otros esquemas de publicación. Los acuerdos de distribución que tiene le permiten ofrecer una mayor variedad de material, incluyendo mangas y albumes europeos, además de contar con diferentes sellos editoriales, donde podríamos resaltar a la desaparecida Paradox Press y a Vertigo, donde ha dado muestras de tener una política editorial más receptiva a la idea de publicar novelas gráficas originales o utilizar diferentes formatos para diferentes clases de material. Tal vez las editoriales que han mostrado una mayor disposición para ajustarse a las necesidades de cada título sean Top Shelf y Oni Press, pues no se puede decir que ninguna de las dos tenga un formato "de casa".

En el caso de las series que son coleccionadas en tomos meses después de su aparición como números sueltos, hace años que empezó una costumbre entre muchos lectores: no comprar los números sueltos y esperar a que sea compilada en tomos. Yo considero que esta práctica es un arma de dos filos, pues siempre existe el riesgo de que las ventas de la serie no cumplan con las expectativas de la editorial y ésta sea cancelada antes de probar suerte en el mercado de los TPBs. Personalmente yo he optado por el punto intermedio. Compro los números sueltos, pero rara vez los leo como van apareciendo. Prefiero esperar a acumular varios, usualmente hasta completar algún arco argumental antes de leerlos.

En fin. Tal vez mi queja sea demasiado superficial. Después de todo, lo importante es el contenido, ¿cierto? Y mientras haya diversidad en la oferta de títulos y calidad en las historias disponibles todos deberíamos estar contentos. Pero no puedo sacarme de la cabeza la idea de que algunos cambios en las políticas editoriales podrían beneficiar al lector en términos económicos y prácticos.

Pero tal vez sea solo yo.


4 de octubre de 2006

02 - EaC- Malditos Ñoños Soberbios

Escupiendo al Cielo por Cristian Badilla


Por Cristian Badilla.

Siempre he creído que existe un tipo de Ñoño que tiene mucha soberbia acumulada.

Cuando estén en alguna tienda, presten atención a su alrededor, no es raro ver y escuchar como entre los clientes se comentan las compras que están haciendo. La mayoría de las veces de forma bastante forzada, porque siempre esta ese Ñoño que se mete en la compra del otro. Pocas veces alabando, muchas denostado la elección, por titulo o autores de por medio.

Esas conversaciones que más parecen monologo del entrometido, señalan por ejemplo que para entender tal o cual historia es imprescindible leer otra (Ñoño que la recomienda sí la tiene, pero no esta en la tienda). O también que los hechos ocurridos en tal o cual Comic, que el Ñoño menos experimentado quiere comprar, ya no corren, porque el protagonista se separo… se volvió malo… ahora volvió a ser un héroe… se murió… o en uno que otro caso, de forma rara en un Comic… ¡Revivió!

A mi me lo han hecho mil veces. Probablemente yo lo haya hecho, mil y una.

Ñoño, tu podrias ser igual de pedante que el ComicBook Guy Entre los Ñoños el vomitar la información que el otro no quiere escuchar, es algo cíclico. Alguien me hace el comentario que no quiero de lo que estoy comprando, yo se lo doy a otro la semana siguiente.

¿Por qué surge todo esto? ¿Verdadero altruismo? ¿Amor al Prójimo Ñoño para que aprenda un poco más y agrande su colección? La verdad no es nada de eso.
Al Ñoño le gusta dar a conocer lo que tiene, lo que ha leído y lo que no ha leído, simplemente por el hecho de decir “Yo lo vi”, “Yo se la información y tu no”, “Yo fui el primero, tu no”. “¿Me tienes envidia?... Espero que si”.

Al Ñoño Soberbio no le importa si otro Ñoño logra alcanzar después el mismo estatus de conocimiento inútil para vomitar, porque ya no fue el primero, su tiempo ya pasó. Y además siempre habrá nuevas fuentes de información, nuevos Comics que leer o nuevos cambios en el artista de moda, del cual ese maldito Ñoño soberbio, tiene el primer trabajo, antes que el resto lo descubriera.

¿Tanta soberbia tiene algo de bueno? En circunstancias normales, no. Pero hay que tener presente que los Ñoños no se mueven en la normalidad. El verdadero Ñoño sufre por tener la ultima novedad, por lo que la búsqueda por tener ese Comic que nadie tiene, ya sea por ser una novedad, una portada especial, una firma, y un largo etc. hace que las editoriales tengan a disposición de ese acaparador compulsivos portadas alternativas, autografiados, reediciones en HC con dos páginas extra, que logra mes a mes tener esa novedad con el único y exclusivo fin de sacarle un poco de envidia al resto de los comiqueros. El mercado termina sacando partido a ello vendiendo más. A veces tonteras sin sentido como los Ashcan o los malditos números ½ que la Wizard y algunas tiendas en línea sacaron a la venta durante la década del ’90; o supongo que todos los números 1 que salieron durante un tiempo, y que supongo a Liefeld o McFarlane que tienen varias, se le puede dar crédito.
Si ustedes creen que no son de esos, es porque en realidad son la excepción que confirma la regla y tiene ganado el cielo Ñoño o simplemente al igual que yo, tienden a “Escupir al Cielo” más de la cuenta.


1 de octubre de 2006

02 - MFD - Génesis mutante


Por Alberto Calvo

Contrariamente a lo que se pudiera pensar, los mutantes en el Universo Marvel no surgieron con la aparición, en septiembre de 1963, del número 1 de X-Men, escrito por Stan Lee e ilustrado por Jack Kirby. Un año antes, en las páginas de Amazing Adult Fantasy #14, apareció la primera historia en donde un personaje fue explícitamente identificado como un "mutante". Escrita por Stan Lee y dibujada por Steve Ditko, "The Man in the Sky" es comúnmente reconocida como una historia predecesora de los X-Men, y su protagonista como una temprana versión de lo que sería el Profesor Xavier.

Retroactivamente también se ha identificado a personajes más antiguos, como Namor o Toro (Thomas Raymond, compañero y protegido de Jim Hammond, la Antorcha Humana original) como los primeros héroes mutantes del Universo Marvel. Namor apareció por primera vez (bueno, no exactamente, pero para fines prácticos consideremoslo así) en Marvel Comics #1, en abril de 1939; y Toro en Human Torch #2, en el otoño de 1940, ambos publicados por Timely Comics, compañía que cambiaría su nombre a Atlas Comics en los 50s y finalmente a Marvel Comics en los 60s.

Sin embargo, ninguno de esos personajes pertenece a la misma especie de mutante que los personajes habitualmente hallados en las páginas de la familia de títulos de los X-Men. En cuanto a quien sería el mutante más antiguo dentro de la continuidad de Marvel, ese es un tema que prefiero dejar para futuras entregas a fin de no tener que explicar en unas cuantas líneas y en tan temprana etapa de esta columna a personajes tan complicados como Apocalypse, Mr. Sinister, los X-ternals, Mystique, o el propio Wolverine. En esta ocasión prefiero dedicar este espacio, con la indulgencia de los lectores, claro, a hablar un poco de lo que hay detrás de la creación del grupo de héroes más popular del mundo del comic y las diferentes formas como se les ha interpretado a lo largo de los años.

En la entrega anterior mencioné que Stan Lee tuvo la idea de crear a los mutantes, seres diferentes desde su nacimiento con el potencial de desarrollar poderes superhumanos, con el único fin de crear un origen común que le permitiese crear nuevos personajes sin tener que idear una historia de origen para cada uno de ellos. Sin embargo, a lo largo de los años, la idea ha sido identificada como una metáfora sobre la intolerancia hacia las minorías. Tomando en cuenta que el comic original apareció a principios de los 60s, no debe resultar sorpresivo que más de uno los haya interpretado como una metáfora del racismo e intolerancia comunes en varias regiones de los Estados Unidos.

Y la idea no es descabellada. El fundador de los X-Men, el profesor Charles Francis Xavier, es identificado desde el principio de la serie como un idealista, un soñador. No es inusual encontrar menciones en varios números a el "sueño de Xavier", haciendo referencia al ideal de convivencia entre humanos y mutantes que el Profesor ha promovido toda su vida. En una historia escrita muchos años después pero sentando referentes para los años previos a que Xavier fundara los X-Men, Eric Magnus Lensherr, mejor conocido como Magneto, quien entonces era amigo de Xavier, menciona al Profesor, después de un altercado con militares, lo fácil que es recurrir a la violencia mientras se pregona la paz. Xavier le contesta afirmando que "cualquier sueño que valga la pena soñar, también merece pelear por el".

Siguiendo con la idea de la metáfora antiracista y la idea del sueño de convivencia, ha menudo se ha comparado al personaje del Profesor Xavier con la figura histórica del reverendo Martin Luther King, principal promotor de la igualdad de derechos y convivencia pacífica entre las razas, cuyo discurso más famoso es conocido como "Yo tengo un sueño". En contraposición, a Magneto se le ha comparado con el activista militante Malcolm X. A lo largo de la historia del comic se han presentado escenas de turbas persiguiendo mutantes y dispuestas a lincharlos, además de haber recreado organizaciones similares a grupos racistas y/o xenófobos, como el Ku Kux Klan en la forma de los Amigos de la Humanidad, o los Purificadores de Stryker. También se creó una nación africana ficticia, Genosha, donde los mutantes eran tratados como seres inferiores y obligados a vivir apartados de los humanos "normales", de un modo muy similar a el apartheid sudafricano.

Pero no solo se ha identificado a los X-Men como una crítica al racismo, sino también a otras demostraciones de intolerancia, más notablemente religiosa o en relación a la orientación sexual. En tiempos recientes se ha hecho incapié en torno al tema de la homosexualidad como parte del subtexto de las historias de mutantes, principalmente por algunas de las actitudes presentadas por muchos personajes. Ocultar su verdadera naturaleza para evitar el rechazo de la sociedad, el miedo a hablar del tema con sus padres, etc. Y el hecho de que los poderes de un mutante aparezcan durante la pubertad, cuando suele iniciarse la vida sexual de los jóvenes, es otro hecho que se señala como similitud. En X-Men 2 hay una escena donde Bobby Drake, Iceman, rodeado de sus compañeros habla con sus padres para explicarles la verdad sobre su persona, en una manera muy similar a como suele darse esa confrontación entre jovenes homosexuales y sus padres. Bryan Singer, el director, es abiertamente homosexual, y esa escena fue preparada en colaboración con sir Ian McKellen, quien interpreta a Magneto y también es homosexual.

En los 90s hubo una historia de largo desarrollo sobre un virus llamado Legacy, el cual se propagaba únicamente entre mutantes. Cuando más adelante se reveló que el virus también podía ser contraído por los humanos, surgieron las comparaciones con el SIDA, del que en un principio existía la creencia popular de que sólo podía ser contraído por homosexuales.

Referencias al anti-semitismo también pueden ser halladas con regularidad en las historias de estos populares personajes. Magneto es judío y fue prisionero en un campo de concentración nazi. Para él, la situación de los mutantes puede llegar a ser como la de los judíos en la Alemania Nazi. En el ya mencionado estado ficticio de Genosha, los mutantes en los campos de trabajo eran tatuedos con un número en la frente, de un modo similar a como los nazis marcaban a los prisioneros de los campos de concentración. En la tercera película de la saga, un joven mutante le pregunta a Magneto, ¿si eres un mutante, donde está tu marca?, a lo que Magneto responde mostrando el número en su brazo.

Esas referencias a temas de actualidad no son las únicas. También ha habido, aunque en menor medida, alusiones a discriminación religiosa, a grupos subculturales, e incluso al comunismo. Pero, ¿qué tanto de ello es intencional? La mayoría de la ficción contemporánea suele integrar temas de actualidad o reflejar el entorno donde fue creada, pero en muchas ocasiones esto se da de manera inconsciente o al menos sin pretender convertir a la ficción en material de propaganda. Y yo tengo la firme convicción de que los X-Men no son la excepción. Si bien es cierto que al momento de su creación eran temas de actualidad la segregación racial, el sentimiento de desconfianza hacia los católicos, o la psicosis republicana de "la amenaza roja", tengo la impresión de que Stan Lee tenía en mente una analogía más común y menos politizada: la adolescencia y la rebelión juvenil.

Me explico.

Los mutantes de Marvel manifiestan sus poderes durante la pubertad o los primeros años de la adolescencia, periodo en el que aparecen los primeros rasgos del carácter y personalidad que los jóvenes tendrán al ser adultos. También se menciona insistentemente que los mutantes son "el próximo paso en la evolución del hombre", y que están destinados a convertirse en el grupo dominante en el planeta. ¿No sería más creíble pensar en estas alusiones como una referencia a los jóvenes como el futuro de la humanidad o herederos del planeta? Tal vez incluso pudiesen ser interpretadas como una crítica velada al clima de represión paterna que vivían los adolescentes de la época, cuando algunas modas y manifestaciones culturales emergentes eran mal vistas por sus mayores y que a finales de esa década culminarían en diferentes movimientos sociales alrededor del mundo.

Stan Lee suele ser menospreciado como escritor, principalmente por sus pobres recursos estilísticos, pero hay que reconocer que tenía una voz que hallaba eco en muchos de los jóvenes de su época. En el peor de los casos, habría que reconocer que el hombre tenía un talento natural para conectar con su pretendido grupo de lectores, ya fuese acompañando sus sueños de aventura y descubrimiento (Fantastic Four), o reflejando la frustación y angustia de crecer y asumir responsabilidades en un mundo que no confiaba en ellos (Spiderman, X-Men).

Por esta semana es todo. Después de este largo interludio reflexivo, prometo que la próxima semana empezaré, ahora si, a hablar de las historias y personajes de este interesante Universo. En Mutantes for Dummies 03, el Profesor Xavier y los X-Men originales.