6 de junio de 2007

17 - RC - Transmetropolitan



Por Alberto Calvo

Warren Ellis es uno de mis escritores favoritos, así que era solo cuestión de tiempo que dedicará algún espacio a uno de sus trabajos. También me parece adecuado incluirlo tratándose de uno de los principales promotores del medio como una herramienta para contar historias completas y no solo series perpetuas.

A continuación Recomendaciones de la Comicteca se complace en presentar el trabajo más extenso de Ellis, y uno de los que más reconocimiento le ha ganado a lo largo de su carrera,

Transmetropolitan

Escritor: Warren Ellis
Dibujante: Darrick Robertson
Entintador: Rodney Ramos
Portadas: Varios artistas

Editorial: DC Comics/Helix – DC Comics/Vertigo
Formato: 60 números, standard, 32 páginas a color. Dos especiales formato Prestige, 48 páginas. Diez tomos compilatorios de los 60 números de la serie más dos historias cortas de Vertigo: Winter Edge II y III; y un tomo adicional con los dos especiales.

Fecha de publicación:
1997 – 2002

La primera vez que leí a Warren Ellis debe haber sido cuando escribía Excalibur para Marvel Comics. Durante su estancia en Marvel trabajó en varios otros títulos, como Hellraiser, Thor, Druid, Doom 2099, Pryde and Wisdom, Starjammers, Ruins, etc, en los que empezaba a asomar su estilo. Pero fue hasta que empezó a trabajar en Stormwatch, para Wildstorm, y en su spin-off, The Authority, que Ellis empezó a recibir la atención del medio. Cobijado por su creciente reputación, Ellis fue invitado a participar en Helix, un impreso de DC Comics especializado en títulos de ciencia ficción, para quienes desarrolló, junto con Darrick Robertson, Transmetropolitan.

La mayoría de títulos de Helix tuvieron una aceptación más bien discreta aún a pesar de contar con creativos de cierto renombre dentro y fuera de la industria: Michael Moorcock, Lucius Shepard, Walt Simonson, Garth Ennis, Tim Truman, Howard Chaykin, etc. Las series limitadas se publicaron en su totalidad y después de varios meses se decidió cancelar la línea. Transmetropolitan fue la única serie que gozó de un gran éxito tanto crítico como de ventas, así que se decidió transferirla a Vertigo a partir de su decimotercer número para continuar su publicación de manera ininterrumpida y es bajo ese sello que han aparecido todas las colecciones de la serie.

El futuro cercano, fecha indeterminada. La Ciudad es un lugar enorme, y nadie está seguro sobre sus límites, en donde empieza o donde termina. En ella conviven, se mezclan, se odian y se segregan toda clase de grupos sociales, étnicos, religiosos, políticos, apolíticos y demás. Es un mundo distópico y al borde del caos absoluto, donde la supervivencia diaria es una cuestión de saber a quien le importa y a quien no. Es el mundo del que Spider Jerusalem intentó alejarse hace varios años y al cual lo están obligando a regresar. Es un lugar que odia, pero lo necesita para poder trabajar, porque Spider es un periodista y escritor y jamás ha podido escribir fuera de la ciudad. Spider tiene años viviendo en el exilio, alejado de La Ciudad y todo lo que esta representa, hasta que recibe una llamada de su viejo asociado y editor Mitchell Royce, quien le recuerda que está sujeto a un contrato del que aún debe dos libros, por los cuales ya ha recibido (y gastado) un jugoso anticipo. Una vez agotados todos sus recursos para intentar zafarse de sus obligaciones contractuales, Spider regresa reluctantemente a La Ciudad.

El personaje de Spider está mayormente inspirado y basado en el escritor y periodista Hunter S. Thompson, creador del periodismo gonzo (pueden echarle un vistazo a su entrada en Wikipedia) y a quien tal vez algunos puedan identificar con el papel interpretado por Johnny Depp en Fear and Loathing in Las Vegas, cinta basada en el más famoso de sus libros y su nombre es un homenaje a Spider Robinson, un respetado autor de ciencia ficción.

Al volver a la ciudad, asume un trabajo como columnista en el diario The Word, del que Royce es ahora editor de la sección metropolitana. Spider tiene un corrosivo humor y es sumamente crítico en su visión de La Ciudad y la gente que vive en ella, lo que se convierte en el tema central de su columna, “I Hate It Here” (Odio Este Lugar). La serie empieza poco a poco a mostrarnos la vida en la ciudad, con especial énfasis en la sociedad y como ésta se ve afectada por su entorno. El arte de Robertson es un elemento importante para que la serie funcione, pues es suficientemente realista como para permitir al lector sentirse identificado con el entorno urbano y los personajes que habitan en el y suficientemente imaginativo como para crear un futuro plausible y creible.

Conforme la serie progresa, Ellis empieza a expandir el enfoque de sus historias y a incluir muchos temas que, como toda buena historia de ciencia ficción, reflejan acontecimientos, situaciones y tendencias actuales de nuestro mundo, tomando la política un importante papel dentro de la historia. Religión, tecnología, moda, clases sociales, etc, son otros temas que poco a poco nos van dando una imagen más vívida y clara de la vida en La Ciudad, proporcionando también una ominosa advertencia sobre la clase de mundo que muy probablemente nos espera.

No deseo expandirme demasiado, pues lo más importante de esta serie es el desarrollo de personajes y la forma en que interactúan con el mundo en que viven, y tratar de hacer un análisis más afondo me llevaría demasiadas líneas y probablemente no le haría justicia a esta fascinante creación de Ellis y Robertson. Si desean una probadita de lo que es esta serie, DC/Vertigo ofrece en su sitio archivos PDF descargables (en inglés) con un previo de cada uno de los tomos que reimprimen la obra completa. También pueden descargar el número 1 de la serie, el cual es presentado de manera íntegra.

Si eso no es suficiente, no hay nada más que yo pueda hacer para convencerlos de probar esta extraordinaria serie de ciencia ficción, salvo comentar que se trata de una de mis series favoritas de todos los tiempos y que nadie a quien se la he recomendado anteriormente ha quedado insatisfecho.

1 comentarios:

Esteban Pedreros dijo...

Estoy razonablemente seguro de que Spider tenía dos editores.
Uno al que se refería como "Whorehopper", que era a quien le debía los libros, y Royce, que le da trabajo al volver a la ciudad. El Trabajo lo necesitaba para poder escribir los libros que debía, uno sería una recopilación de sus columnas para Royce, el otro lo dedicaría a la elección.